27 de julio de 2008

La compañera Evita


Fue una luchadora tenaz por la justicia social. Venerada por su pueblo, odiada por los poderosos. Entregó su vida a la causa de los desposeídos. Pasional, fanática, mandona, motorizó cambios sociales de vanguardia en Latinoamérica. Dijo en Mi Mensaje: “Quiero rebelar a los pueblos. Quiero incendiarlos con el fuego de mi corazón. Quiero decirles la verdad que una humilde mujer del pueblo -¡la primera mujer del pueblo que no se dejó deslumbrar ni por el poder ni por la gloria!-, aprendió en el mundo de los que mandan y gobiernan a los pueblos de la humanidad.”.

“Todos llevamos en la sangre la semilla del egoísmo que nos puede hacer enemigos del pueblo y de su causa. Es necesario aplastarla donde quiera que brote si queremos que alguna vez el mundo alcance el mediodía brillante de los pueblos, si no queremos que vuelva a caer la noche sobre su victoria”,
Eva Perón, Mi Mensaje

Por Jorge Zárate

Fue mujer, bellísima la compañera.
Dice Evita en La razón de mi vida:“Todo absolutamente todo en este mundo contemporáneo ha sido hecho según la medida del hombre. Nosotras estamos ausentes en los parlamentos. En las organizaciones internacionales. No estamos ni en el Vaticano ni en el Kremlin. Ni en los Estados mayores de los imperialismos. Ni en la energía atómica. Ni en los grandes consorcios. Ni en la masonería ni en las sociedades secretas. No estamos en ninguno de los grandes centros que constituyen un poder en el mundo”.
Actuó en consecuencia. Desde 1945, en los inicios del gobierno de Juan Domingo Perón peléo por la incorporación de la mujer a la vida cívica. Lo consiguió en 1947 mediante la ley 13.010.
El voto femenino, defendido hasta ese entonces por mujeres ilustradas y elitistas, se hizo realidad gracias a la presión de las mujeres del pueblo alentadas por Evita.
En 1952, veintitrés diputadas y seis senadoras ocuparon bancas en el Parlamento argentino, disparando una ola a favor de la reivindicación en todo el continente. En 1961, la mujer paraguaya conseguiría idéntico derecho.
Su batalla consiguió anular la indignante calificación de “hijos adulterinos”, “hijos sacrílegos” e “hijos putativos” que hacía el anacrónico Código Civil argentino a los hijos de madres solteras.
Promovió también una encuesta sobre el estado de la familia trabajadora que fue la base del proyecto de la diputada peronista Delia Parodi que estableció el divorcio vincular en noviembre de 1954.
Sentía "indignación frente a la injusticia".
Ese fue el fuego que la animó.
Lo explica con claridad: "No es filantropía, ni es caridad, ni es limosna, ni
es solidaridad social, ni es beneficencia. Ni siquiera es ayuda social, aunque por darle un nombre aproximado yo le he puesto ese. Para mí, es estrictamente justicia."
Lo transformó en lema: "Ayuda Social, sí; Limosna, no".
Se enfrentó así a la caridad de la Iglesia Católica, a las sociedades de beneficencia de las señoras de la oligarquía.
Darse era la cuestión. Una tarea mayúscula en un país de injusticias seculares, de minorías riquísimas y mayorías miserables.
La tarea la desbordó en la navidad de 1947. Había conseguido repartir cinco millones de juguetes y en mayo de 1948 ya no podía responder las 12 mil cartas diarias que recibía.
Entonces, creo la fundación Eva Perón. Así consiguió extender la ayuda social a todo el país. Peones de campo se calzaron por primera vez las alpargatas, fueron revisados por un médico, recibieron cacerolas para reemplazar a las oxidadas latas en que cocinaban. Mujeres simples recibieron una máquina de coser con la que ganarse la vida.
En poco tiempo, desplazó a la caridad de la Iglesia Católica, a las sociedades de beneficencia de las señoras de la oligarquía.
Atendía a la gente en persona.
Obreros, líderes sindicales, mujeres campesinas con sus hijos, gauchos, hacían fila para pedirle desde un aumento de salario hasta la creación de una fábrica.
Diferenciándose del mero asistencialismo, creó albergues para mujeres pobres del interior del país, para madres solteras y para mujeres desplazadas de sus hogares por la violencia familiar. También escuelas talleres para enseñarles desde tareas comunes del hogar hasta las técnicas del trabajo industrial. La Fundación creó hospitales, escuelas, centros de esparcimiento, colonias de vacaciones y organizó los populares “Campeonatos Evita” tanto de fútbol como de otros deportes.
La ayuda social llegó también al extranjero. Se enviaron comida y medicamentos a toda Latinoamérica, Italia, España, Estados Unidos y el estado de Israel. La dirigente judía Golda Meier viajó a Buenos Aires donde se abrazó con Evita en muestra de su gratitud.
Entonces describió su obra: “Lo que yo doy es de los mismos que se lo llevan. Yo no hago otra cosa que devolver a los pobres lo que todos los demás les debemos porque se lo habíamos quitado injustamente”.
El pueblo premió ese darse reclamando que fuera candidata a vicepresidente en las elecciones de 1951. La fragilidad de su ya herida salud, según unos, las presiones de militares, iglesia y empresarios, según entiende la historia, le negarion la posibilidad.
Se cuenta que Juan Perón le dijo: “Hacé tu 17 de octubre”.
En un acto multitudinario, el 22 de agosto de 1951, Evita dialogó con el pueblo que le reclamaba que fuera vicepresidente. “No, no”, le gritó la masa cuando deslizó la posibilidad de su renuncia. “Denme tiempo para decidir”, pidió ella. “Ahora, ahora”, le reclamó la masa. “Yo haré lo que el pueblo quiera”, concluyó llorando. El 31 de agosto les dijo a sus descamisados que no renunciaba a la lucha, “solo a los honores” después de un encendido discurso que declamó sostenida por Perón. No pudo ser candidata. Nunca tuvo un cargo público.
Para muchos fue el golpe definitivo, la indignación final.
Treinta y tres años en la tarde agónica y gris del 26 de julio de 1952. Los receptores de radio eran tapados por los rezos de sus adeptos, por los brindis de los oligarcas. A las 20.25 se moría.
Más de dos millones de personas mantuvieron el luto en las calles allende las cincuenta y cinco horas. El cuerpo embalsamado fue al Congreso y después a la Confederación General del Trabajo.
Hizo de sus reivindicaciones una lucha personal, quijotesca, mesiánica si se quiere. Organizó a las mujeres, a los trabajadores para defender sus conquistas, su ideal de un mundo más justo.

Evita: Mensajes y barcos



Al final de su vida escribió Mi mensaje, http://www.elortiba.org/mimen.html#MI_MENSAJE_
Algunos párrafos del texto que ella pretendió que fuera libro y que sus regalías fueran a una fundación fueron leídos en la Plaza de Mayo el 17 de octubre de 1952.
Sus palabras tienen el fuego de la Evita que hizo traer un barco con armas para que la CGT las distribuyera entre los obreros para defender a Perón.
Del texto incendiario y final se eligieron frases de despedida, las menos polémicas, como la que cerró la alocución:
“Mis últimas palabras son las mismas del principio: quiero vivir eternamente con Perón y con mi pueblo. Dios me perdonará que yo prefiera quedarme con ellos porque El también está con los humildes y yo siempre he visto que en cada descamisado Dios me pedía un poco de amor que nunca le negué”…
Los originales desaparecieron por 33 años.
Cuenta el profesor Pedro Pesatti que “el 20 de septiembre de 1987 el diario La Nación, en la sección de avisos clasificados, daba cuenta que estaba a la venta el original del libro "Mi mensaje" de Eva Perón y que en corta fecha sería subastado. Fermín Chávez, contratado para verificar la autenticidad del texto, sólo cobró para ese fin un juego de fotocopias de las setenta y tantas páginas mecanografiadas para editar el libro, llamativamente silenciado hasta 1994, cuando al fin se publica por primera vez”.
Allí nos enteramos que dijo también.

Sobre la jerarquía católica…
“Yo no he visto sino por excepción entre los altos dignatarios del clero generosidad y amor... como se merecía de ellos la doctrina de Cristo que inspiró la doctrina de Perón. En ellos simplemente he visto mezquinos y egoístas intereses y una sórdida ambición de privilegio. Yo los acuso desde mi indignidad, no para el mal sino para el bien. No les reprocho haberlo combatido sordamente a Perón desde sus conciliábulos con la oligarquía. No les reprocho haber sido ingratos con Perón, que les dio de su corazón cristiano lo mejor de su buena voluntad y de su fe. Les reprocho haber abandonado a los pobres, a los humildes, a los descamisados, a los enfermos, y haber preferido en cambio la gloria y los honores de la oligarquía. Les reprocho haber traicionado a Cristo que tuvo misericordia de las turbas. Les reprocho olvidarse del pueblo y haber hecho todo lo posible por ocultar el nombre y la figura de Cristo tras la cortina de humo con que lo inciensan. Yo soy y me siento cristiana. Soy católica, pero no comprendo que la religión de Cristo sea compatible con la oligarquía y el privilegio".

Sobre las Fuerzas Armadas…
"Somos más fuertes que todas las fuerzas armadas de todas las naciones juntas. Si nosotros no queremos que la fuerza bruta de las armas nos domine, no podrá dominarnos. Con las armas pueden matarnos, pero morir de hambre es más dolor y nosotros sabemos lo que es morir por hambre! No podrán matarnos. Los soldados son hijos nuestros y no se atreverán a tirar sobre sus madres aunque los manden miles y miles de oficiales entregados y vendidos a la oligarquía. Podrán vencemos un día, en la noche o de sorpresa, pero si al día siguiente nos largamos a la calle, o nos negamos a trabajar, o saboteamos todo cuanto ellos quieran mandar; tendrán que resignarse a devolvernos la libertad y la justicia."

Sobre la lucha de clases…
“Para que no haya luchas de clases, yo no creo, como los comunistas, que sea necesario matar a todos los oligarcas del mundo. No, porque sería cosa de no acabar jamás, ya que una vez desaparecidos los de ahora tendríamos que empezar con nuestros hombres convertidos en oligarcas, en virtud de la ambición, de los honores, del dinero o del poder. El camino es convertir a todos los oligarcas del mundo: hacerlos pueblo, de nuestra clase y de nuestra raza. ¿Cómo? Haciéndolos trabajar para que integren la única clase que reconoce Perón: la de los hombres que trabajan. El trabajo es la gran tarea de los hombres, es la gran virtud. Cuando todos sean trabajadores, cuando todos vivan del propio trabajo y no del trabajo ajeno, seremos todos más buenos, más hermanos, y la oligarquía será un recuerdo amargo y doloroso para la humanidad. Pero, mientras tanto, lo fundamental es que los hombres del pueblo, los de la clase que trabaja, no se entreguen a la raza oligarca de los explotadores. Todo explotador es enemigo del pueblo. ¡La justicia exige que sea derrotado!
Ese fuego la funde con su pueblo de manera definitiva.
“Confieso que tengo una ambición, una sola y gran ambición personal, quisiera que el nombre de Evita figurase alguna vez en la historia de mi patria”, reclamó una vez.
Y agregó: “Y me sentiría debidamente, sobradamente compensada si la nota terminase de esta manera: “De aquella mujer sólo sabemos que el pueblo la llamaba cariñosamente, Evita”.
(Fin)

3 de julio de 2008

Evita: "Primero la justicia"


En su última navidad, en 1951, hizo llegar una carta a los hogares de los argentinos. En su párrafo central definía su ideario, el que abrazó hasta morir unos meses después a las 20:25 del 6 de julio de 1952, a los treinta y tres años:
"Primero la justicia, que es algo así como el pedestal para el amor.
No puede haber amor donde hay explotadores y explotados. No puede haber amor donde hay oligarquías dominantes llenas de privilegios y pueblos desposeídos y miserables. Porque nunca los explotadores pudieron ser ni sentirse hermanos de sus explotados y ninguna oligarquía pudo darse con ningún pueblo el abrazo sincero de la fraternidad.
El día del amor y de la paz llegará cuando la justicia barra de la faz de la tierra a la raza de los explotadores y de los privilegiados, y se cumplan inexorablemente las realidades del antiguo mensaje de Belén renovado en los ideales del Justicialismo Peronista:
Que haya una sola clase de hombres, los que trabajan;
Que sean todos para uno y uno para todos;
Que no exista ningún otro privilegio que el de los niños;
Que nadie se sienta más de lo que es ni menos de lo que puede ser;
Que los gobiernos de las naciones hagan lo que los pueblos quieran;
Que cada día los hombres sean menos pobres y
Que todos seamos artífices del destino común".

Mi Mensaje
Escribió Evita en el final:
“En estos últimos tiempos, durante las horas de mi enfermedad, he pensado muchas veces, en este mensaje de mi corazón.
Quizá porque “En la Razón de mi vida” no alcancé a decir todo lo que siento y lo que pienso, tengo que escribir otra vez.
He dejado demasiadas entrelíneas que debo llenar; y esta vez no porque yo lo necesite.
No. Mejor sería acaso para mí, que yo callase, que no dijese ninguna de las cosas que voy a decir y que quedase para todos, como una palabra definitiva, todo lo que dije en el primero de mis libros.
Pero mi amor y mi dolor no se conforman con aquella mezcla desordenada de sentimientos y de pensamientos que dejé en las páginas de “La Razón de mi Vida.”
Quiero demasiado a los descamisados, a las mujeres, a los trabajadores de mi pueblo y por extensión quiero demasiado a todos los pueblos del mundo, explotados y condenados a muerte por los imperialismos y los privilegios de la tierra.
Me duele demasiado el dolor de los pobres, de los humildes, el gran dolor de tanta humanidad sin sol y sin cielo como para que pueda callar.
¡Si todavía quedan sombras y nubes queriendo tapar el cielo y el sol de nuestra tierra, y todavía queda mucho dolor por mitigar y tantas heridas que restañar!
Como será donde nadie ha visto la luz ni ha tomado en sus manos la bandera de los pueblos que marchan en silencio, ya sin lágrimas y sin suspiros, sangrando bajo la noche de la esclavitud; y como será donde ya se ve la luz, pero demasiado lejos, y entonces la esperanza es un inmenso dolor que se rebela y que quema en la carne y el alma de los pueblos sedientos de libertad y justicia!
Para ellos: para mi pueblo y para todos los pueblos de la humanidad es “Mi Mensaje”.
Ya no quiero explicarles nada de mi vida ni de mis obras.
No quiero recibir ningún elogio. Me tienen sin cuidado los odios y las alabanzas de los hombres que pertenecen a la raza de los explotadores.
Quiero rebelar a los pueblos. Quiero incendiarlos con el fuego de mi corazón. Quiero decirles la verdad que una humilde mujer del pueblo -¡la primera mujer del pueblo que no se dejó deslumbrar ni por el poder ni por la gloria!-, aprendió en el mundo de los que mandan y gobiernan a los pueblos de la humanidad.
Quiero decirles la verdad que nunca fue dicha por nadie, porque nadie fue capaz de seguir la farsa como yo, para saber toda la verdad.
Porque todos los que salieron del pueblo para recorrer mi camino no regresaron nunca. Se dejaron deslumbrar por la fantasía maravillosa de las alturas y se quedaron para gozar de la mentira.
Yo me vestí también con todos los honores de la gloria, de la vanidad y del poder. Me dejé engalanar con las mejores joyas de la tierra. Todos los países del mundo me rindieron homenajes, de alguna manera. Todo lo que me quiso brindar el círculo de los hombres en que me toca vivir, como mujer de un presidente extraordinario, lo acepté sonriendo, “prestando mi cara” para guardar mi corazón, pero sonriendo, en medio de la farsa, conocí la verdad de todas sus mentiras.
Yo puedo decir ahora lo mucho que se miente, todo lo que se engaña y todo lo que se finge, porque conozco a los hombres en sus grandezas y en sus miserias.
Muchas veces he tenido ante mis ojos, al mismo tiempo, como para compararlas frente a frente, la miseria de las grandezas y las grandezas de la miseria.
Yo no me dejé arrancar el alma que traje de la calle. Por eso no me deslumbró jamás la grandeza del poder, y pude ver sus miserias; y por eso nunca me olvidé de las miserias de mi pueblo y pude ver sus grandezas.
Ahora conozco todas las verdades y todas las mentiras del mundo.
Tengo que decirlas al pueblo de donde vine. Y tengo que decirlas a todos los pueblos engañados de la humanidad.
A los trabajadores, a las mujeres, a los humildes descamisados de mi Patria y a todos los descamisados de la tierra, ¡a la infinita raza de pueblos!, como un mensaje de mi corazón”.

2 de julio de 2008

“Hay que acabar con el mundo del dinero por el dinero, hay que volver a la producción"


El ministro prometió incrementar el intercambio cultural con el Paraguay, escuchó con atención la posibilidad de enseñar guaraní en el Brasil, se manifestó a favor de un cambio de mentalidad en el mundo para conseguir una economía que sirva a las personas. El artista prometió venir a tocar el año que viene.

“Qué le pidió el presidente Lula”, le preguntamos a Gilberto Gil en la primera ronda de periodistas que se formó a su alrededor.
- “Gil, quiero que vayas al ministerio y actúes como si estuvieras en el escenario”, respondió.
- ¿Le pidió que sea una fiesta?
- ¡Ja, ja! (Risas, rápida cara de circunspecto) Bueno, en realidad creo que debe entenderse en el sentido de la competencia con que hago mis presentaciones.
Asume su rol de ministro a cabalidad, pero el artista, siempre que puede, sale a relucir.
De hecho, Gil no dejó de cantar. Lo acaba de hacer en Africa en una de sus giras como ministro y lo volverá a hacer en poco tiempo más. “Estoy un 80% con el ministerio y un 20% dedicado a la música”, cuenta.
Prometió venir a tocar el año que viene en el Teatro Tom Jobim. Se le dice que quedará demasiado chico. “Dependerá de ustedes”, responde con una sonrisa, se roba un pan a su paso por la cocina del hotel que alberga el XVI encuentro de ministros de Cultura del Mercosur.
“Soy espiritual, creo que habrá un reino del espíritu santo”, dispara en la conferencia de prensa que brinda en conjunto con sus pares ministros. “Creo en la evolución del hombre, que hay que ir hacia una mentalidad que nos haga desistir del guerrero, de la acumulación, del querer más y más”, agrega.
“El solo hecho de que yo haya asumido el ministerio, representa la llegada de la generación Tropicalista al poder”, expone cuando se le plantea si esa estética lúcida y vital tendrá presencia en su desempeño como ministro.
Entiende su gestión como la de un articulador. “Hay una intervención directiva del gobierno para promocionar interconexiones de las políticas del ministerio, con las secretarías regionales, las municipales. Creo que ese es más nuestro rol, uno de articulación general entre todas estas partes”.
Tiene un objetivo: “El desafío de hacer del ministerio de la Cultura, un ministerio importante como los demás, donde la gente se identifique, donde esté estimulada y orgullosa de su ministerio”.
Hubo un momento para charlar.
- Dijo usted que quería más presupuesto. ¿Cuánto es el actual y a cuánto desea llegar?
- El actual es de 0,2% del presupuesto y queremos llegar al 1%. Creo que vamos a quintuplicar la cantidad de plata que tenemos hoy. No es mucho pero ya será mucho más.
- ¿Que rol asigna a la cultura en la gente del pueblo?
- Es necesario proponer a la gente, a los trabjadores, a las amas de casa, que se dediquen un poco más a tareas culturales, no solo de entretenimiento, de diversión, sino también de aprendizaje, de capacitación, de gestión cultural en sus comunidades, junto a su gente, sus barrios. Pienso que es eso lo que tenemos que fomentar: Que el hombre esté más en la cultura y que la cultura esté más en el hombre.
- ¿Qué le sugerirías a los chicos que en Paraguay están tomando una guitarra y componiendo como vos lo hacías en tu juventud en Salvador, Bahía?
- Que sigan, si están interesados en el arte, en la música, en cosas culturales en general, que sigan dedicándose a esto, perseverando, porque la perseverancia es la única manera de llegar.
Tenemos unos cuantos proyectos en Brasil que están diseñados para ayudar a la juventud.
- ¿Escuchás música paraguaya?
- Ahora no, cuando era niño, se tocaba mucha música paraguaya en Brasil, hoy ya no tanto. Tenemos que hacer que la toquen de nuevo.
En la sociedad brasileña, en los años 40',50' hasta los 60' había una presencia muy fuerte de la música latinoamericana, de Uruguay, Argentina, Chile, Paraguay, guaranias. Después la hegemonía lograda por la cultura norteamericana con los medios de comunicación acabó con ello.

Brasil guaraní
“El bilingüismo hace de Paraguay un ejemplo especial, este es el primer aspecto de la diversidad cultural en relación con otros países”, dice del guaraní, del que parece no conocer mucho. “Jamás escuché música cantada en guaraní”, le confiesa a un colega que, también cantautor, le regala su disco y le profesa toda su admiración.
En conferencia de prensa, se le reclama la posibilidad de implementar la enseñanza de guaraní en el Brasil.
“Va a depender de la sociedad brasileña, si está interesada en ello. Hay que escuchar hay que ver si hay una demanda. Creo que podemos intercambiar algo sobre la historia en común. Hasta la existencia del idioma, como la toponimia brasileña y otros países reciben. Nosotros no podemos disponer.
Los paraguayos quieren a la lengua, la utilizan, para los paraguayos es vital mantenerla quizá para los otros países no. Nosotros queremos incentivar a Paraguay a mantener la lengua”.
Su cara cambia de expresión cuando se le recuerda que el guaraní no es ajeno al Brasil, su cancillería se llama Itamaraty (Piedra blanca), además se lo habla en las fronteras con los estados de Matto Grosso do Sul, Paraná y Río Grande do Sul. “No importa el tamaño de la región”, se escuda vanidoso.
Es notorio que la curiosidad lo carcome.

Dinero, dinero
Después ataca el sistema que rige la vida del mundo.
“El dinero sale más y más de la actividad productiva para estar en los fondos virtuales, parado. El dinero no se mueve más en el mundo o se mueve dentro de sus canales, que son los organismos financieros. Esto no ayuda a superar los problemas.
Hay una reacción a este modelo de concentración financiera. Dinero para la producción de dinero, esa es la cuestión hoy en el mundo. Antes era un medio de circulación que hacía mover las otras formas de producción y ahora ya no. La producción de los bienes materiales no tiene los aportes necesarias.
Comenzamos a tener una reacción en el mundo que se da también en las organizaciones internacionales como el Fondo Monetario.
Tenemos que cambiar, mirar a Africa, a Latinoamérica, al Asia, la gente tiene que tener plata para comprar cosas, sin mercado no puede haber producción. Creo que esta es una mentalidad que llega ahora, y que poco a poco y más rápido esperamos, llegue a imponer otro modelo internacional.
Ahora estuve en Africa, los países tienen que trabajar para pagar deudas y deudas y más deudas, Brasil, lo mismo, Paraguay, lo mismo.
Este modelo llega a bloquear la respiración. Ahora tenemos necesidad de aire para respirar. De lo contrario iremos a un colapso del sistema y eso acabará en guerras, por eso hay que cambiar el modelo”.
Con Gil siempre hay otro momento para charlar.
- ¿Que intercambio concreto se puede hacer con Paraguay?
- Creo que en música, un poco más de música de Brasil acá, un poco más de música de Paraguay en Brasil. Creo que también el cine, una presencia un poco más fuerte, las artes plásticas, exposiciones de pintura y de escultura que se pueden incentivar. En patrimonio histórico, tanto en lo material como en lo inmaterial se puede hacer.
Podemos brindar cooperación para llevar a estudiar a la gente en las escuelas de restauración del Brasil. Hay muchas cosas.
Creo que se puede aumentar la actividad con la presencia de artistas de Brasil aquí. Lo voy a buscar con los gobiernos, pero también con las empresas.
- ¿La cultura puede hacer cambiar el modelo económico del dinero por el dinero mismo?
- Por las vivencias comunes que los pueblos tienen, por la protesta, la capacidad de influir sobre los directores de las empresas internacionales, estimo que si. Creo que el camino es el de la discusión, el diálogo, los prefiero a la guerra que es la última posibilidad. Debemos trabajar para que la opción sea la cultura, a través de la conversación, de la diplomacia. Prefiero esto.

1 de julio de 2008

Alain Touraine: "Hay que pensar y construir políticas para el cambio"


Asegura que se está resquebrajando el pensamiento único que impuso el neoliberalismo desde el Consenso de Washington. Requiere superar la impotencia, pensar los problemas y proponer políticas, proceso que ejemplifica con el que vive Brasil. Entiende que la lucha por el esclarecimiento y el juicio a los responsables de los años del terror forma parte trascendental de ese cambio. Entiende que surgirán nuevos actores sociales que perfeccionarán la democracia y considera que el papel fundamental estará en la mujer. En su visita al país, dialogó con La Nación.

Polémico, entrometido, AlainTouraine tiene contacto permanente tanto con las clases dirigentes como con los movimientos sociales de América Latina. El sociólogo francés posee muy buena información sobre la actualidad del continente sobre la que edifica lecturas no siempre acertadas, aunque disparadoras de debates que hacen que cada visita suya no pase inadvertida para los medios de comunicación.
Invitado al encuentro Memoria y archivos de la represión - Debates para un futuro, Touraine provocó en Asunción la misma inquietud que suele disparar en São Paulo, en México o en Buenos Aires.
“La violencia política es una hipótesis, por no decir “la” hipótesis para el futuro del Paraguay”, dijo en su primer día de visita después de mostrarse alarmado por el recuerdo de la gente del gobierno de Stroessner y la aceptación electoral de la figura de Lino Oviedo, sin profundizar demasiado en las causas de cada uno de esos fenómenos que cualquier paraguayo medio le podía explicar.
Sin embargo, vale su intento de intentar proteger con una declaración de la Unesco a los archivos del terror. Su tarea de rescate de la memoria.
Expone sobre el particular: “Destaco el trabajo de Martín Almada y sus colaboradores porque estos archivos no solo salvan la memoria y luchan contra impunidad, crean elementos fundamentales para una nueva cultura democrática. Por eso no comparto la decisión de la Unesco de no darle el estatus de patrimonio de la humanidad. Auschwitz es parte de la memoria. Fortalecer la memoria no se trata solo de conservar fotografías del pasado, sino de aumentar la capacidad de pensar. Mantener presentes actos que determinaron la vida. No entendieron que se trata de un problema fundamental”.
Y agrega: “Hay campos de Polonia de los que no se sabe nada, porque no hay ni sobrevivientes, ni documentos. Es preferible saber algo horroroso que no saber nada. Es terrible, pero la mayoría de los que estuvieron en los campos de concentración no hablaron del tema con nadie, nunca. Hay derecho a saber cómo los mataron.
Me decía la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo de La Plata (Argentina) que gracias a la radiografía de los huesos de la hija pudo saber que era falso lo que le informaron sobre su muerte.
La memoria empieza cuando en esa noche se ven caminos de liberación. O sino estamos ante una angustia impensable y, es justamente ese impensable el que debe ser eliminado.
Hay que conocer porque repara. Hay que recuperar la capacidad de decir. De poder determinar, aquel se porto bien, tal otro se portó mal. Hay que tener conciencia de la impunidad. Hay que decir la verdad”, señaló en su exposición ante centenares de alumnos de la facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción.
En la jornada se escuchó el testimonio de Santiago Rolón, un campesino torturado durante la dictadura que arrancó aplausos de aliento entre los conmovidos jóvenes. “Entre ustedes me siento un universitario”, dice Rolón con sonrisa franca y recuerda la exclusión de su gente. “Para nosotros es casi imposible llegar a la universidad”, recuerda. Cuenta cómo pudo estudiar gracias a su exilio en Brasil y dispara las muecas de vergüenza.
“Nuestra gente no tenía tierras en aquella época, hoy tampoco tienen tierras”, le cuenta al silencioso auditorio. Después describe las heridas de la lucha. “Hay compañeros que están en silla de ruedas, hay compañeros que no quedaron bien físicamente y hoy viven en la miseria”, expone.
Después de recordar las horribles torturas que sufrió, que sufrieron, expone que sólo querían, que solo quieren una vida mejor “para que podamos venir aquí a estudiar con ustedes”.
Celia Ramírez, una mujer que fue torturada estando embarazada del cuarto mes, aumenta la sensación. Cuenta que antes no podía hablar del tema pero que ahora se anima. Cuenta que desesperada de dolor tuvo un momento de lucidez para reclamar a los verdugos:
- ¡No me peguen más que voy a perder mi hijo!
- Ma qué hijo, vos lo que vas a perderte
La golpiza que sigue, que siguió hasta un mes antes que naciera la criatura, el niño que vio la luz en el penal de Emboscada.
“Yo les pido que abracen y luchen por la verdadera democracia no esta que es de nombre. Esta donde no hay trabajo, no hay tierras, no hay escuela”, pide la mujer.
“Cuando uno escucha testimonios como estos, dan ganas de quedarse en una fila anónima entre el público”, dice luego Alain Touraine. “En América Latina se escucha con más fuerza la voz de los muertos”, concluye en su exposición.

Pensar para cambiar
En la Universidad Católica habla de economía: “La base del problema está en que la economía irreal domina a la economía real. Es decir la economía financiera se impone a la economía de la producción lo que supone una crisis del sistema económico.
El modelo clásico explicaba que uno tenía una fábrica de zapatos, producía, vendía, ganaba plata. Necesitaba más plata y vendía acciones en la bolsa. Conseguía el dinero y el negocio evolucionaba. Esta economía es concreta, real, hay producción.
Pero no hoy no funciona así. Para seguir con el ejemplo lo que hoy se tiene es la posibilidad de construir unos zapatos especiales, un nuevo sistema de zapatos a futuro. La gente compra acciones de esa idea y antes de que se haya fabricado uno solo de los zapatos, la gente ya gana dinero. Es decir, se gana dinero de la simple especulación, sin que haya producción alguna.
El problema de estas empresas virtuales es que derivan en una economía negra o ausente” explica.
Touraine recuerda que el 13% de los estadounidenses ganaron plata con este sistema, e introdujo al problema de las mayorías que perdieron dinero apostando a la burbuja del e-bussines que comenzó a desinflarse tras la salida de Bill Clinton del gobierno de los Estados Unidos.
Esta separación de la economía financiera de la economía real provoca “la pérdida de confianza”, quebrando las bases de la economía moderna. “John Locke en el siglo XVII lo explicaba claramente. Si uno tiene un barco que va al oriente y ofrece los servicios, debe garantizar que el barco llegará al oriente”, recuerda.
Agrega que lo fundamental para que ello ocurriera fue la lenta pero persistente destrucción de los sistemas de control social. La reducción de los controles estatales, la privatización de las empresas públicas y todas las políticas surgidas luego del Consenso de Washington.
"Creo que ahora hay conciencia de ello. Que concluyeron los tiempos de la globalización que suponían la existencia de una economía organizada a nivel mundial. Aquello que en Europa se definió como el pensamiento único que para dar un ejemplo práctio derivó en que no haya diferencias tan claras entre derecha e izquierda. Que hablaba de una sociedad mundial y un poder político mundial aunque es claro que nadie puede decir que la Asamblea de la ONU incide sobre las políticas de Estados Unidos", señala.
“Es falsa la idea de que el mero comercio lleva al crecimiento y al desarrollo económico", recuerda para comentar sus charlas con un estudiante de primer curso y con un premio nobel de economía. “Nadie piensa que la economía dependa exclusivamente del comercio", me dijo el estudiante. 'Es cierto', me dijo el premio Nobel. Entonces me pregunté porqué decían cosas distintas los economistas del FMI, del Banco Mundial", dice disparando risas en el auditorio.
“El factor principal de crecimiento económico es la educación, otros piensan que es mayor la incidencia de la Salud Pública”, expone como síntesis de sus diálogos con economistas de todo el mundo.
La conclusión es obvia: “Hay que fortalecer el estado nacional, fortalecer la cultura nacional y regional. No hay casos de países que se hayan desarrollado sin tener una fuerte conciencia nacional. Ustedes tienen cerca el claro ejemplo de Brasil”.
“Estamos entonces entendiendo que la globalización no es real y que el futuro depende de nuestra capacidad de crear, de cumplir con nuestras propias metas y allí me parece principal el hecho de disminuir las desigualdades”.

Mercosur y ALCA
“Entonces discutir si el ALCA es bueno o malo no tiene mucho sentido. Lo principal es saber si tenemos o no la capacidad de elaborar una política. Cuando uno llega a América Latina le hacen siempre la misma pregunta. ¿Será que nosotros podremos hacer algo?. Está siempre la idea de la impotencia. Poca gente acepta que se pueda hacer algo y todo depende de eso.Se está viviendo en un mundo de enajenación intelectual que espera lo mejor y lo peor desde afuera”, dice.
El ejemplo contrario a esa manera de ver las cosas es el gigante vecino: "Brasil tiene un mercado interno muy importante que hace que su economía dependa poco de afuera. Tiene conciencia de su fuerza, se consolidó a nivel institucional. Se dio cuenta que pudo salir de la crisis del 99' bastante rápido. Se trabajó sobre la erradicación del analfabetismo, la reducción de la mortalidad infantil.
Ahora con la elección de Lula demuestra que existe la posibilidad de una política de transformación por vía democrática.
También es cierto que los Estados Unidos concedieron a Cardoso los treinta mil millones de dólares, conscientes de que iban a ser administrados por Lula simplemente porque no pueden darse el lujo de tener dos Argentinas en el continente”, dice.
Apunta otro dato en el mismo sentido: “Me contaron que los principales hombres de Itamaraty trabajaron con el equipo de Lula, lo que significa que no hay ruptura, hay continuidad de una política. Hay conciencia de una capacidad de elaborar una política”.
De alli concluye que “un Mercosur que funcione proyecta una imagen de mayor autonomía al Brasil, pero es dificil imaginar un Mercosur fuera del ALCA. Brasil puede aumentar los márgenes de libertad y marcar un claro renacimiento de la acción, una muestra de que se puede resistir a las formas de dominación”.

Defender al individuo
- ¿Qué salidas supone tiene esta crisis que vivimos?
- Entiendo que surgirán los actores sociales que transformen la situación. Así fue en la historia. A mediados del siglo XIX después de haber vivido con las ideas de la revolución francesa y con la revolución americana comenzó la crisis del concepto republicano.
Allí hubo que sumar otro concepto. Al ciudadano se sumó el trabajador; a la ley y el partido se sumó el sindicato y la ley social; a la idea de la libertad se sumo la idea de la justicia social.
Así se formaron actores a nivel de la sociedad civil que hicieron posible el Welfare State, el estado de bienestar que tuvo vigencia durante entre 50 y 100 años en Europa.
Ahora estamos en la pérdida de confianza. Con un sistema donde crece la economía y aumenta la desigualdad y necesitamos encontrar los actores sociales que ocupen el papel que tuvo la clase obrera, las fuerzas democratizantes que ocupen el sitio vacío para cambiar.
- ¿Cuáles serían estos actores?
- En América se está dando un movimiento novedoso a través de grupos indígenas como los de México, Ecuador y Bolivia que tomaron la palabra para conseguir una mayor democratización. Destaco el caso del zapatismo en México. Movimientos que prueban que ustedes están dando nuevas respuestas y que no necesitan esperar de afuera.
- ¿Algún otro sector que se pueda identificar?
- Esta gente que lucha por los derechos humanos que no es poca cosa. Siempre que se plantearon modelos autoritarios, la principal defensa frente a ellos fue la defensa de lo individual. Para los sistemas totalitarios, la palabra más prohibida es yo, nosotros en plural. Para ellos el individuo es masa. Entonces es fundamental defender el derecho de ser singular, de respetar todo lo que individualiza.
Por eso entiendo que el actor principal de nuestra época serán las mujeres.
Entre hombres y mujeres no hay sino una sola diferencia, que es la capacidad de la mujer de dar vida. Tiene esa relación individual-universal con lo humano.
Recuerdo la historia de dos mujeres de Brooklin que tenían a sus hijos en la cárcel. Ellas decían: 'Estos chicos no tienen confianza en nadie. Solo en la madre'.
Es decir, son un instrumento de liberación para un joven humillado, excluido.
Esto es importante en un mundo donde se han roto los lazos de identificación. Familia, barrio, grupo étnico, los elementos de la identidad. Tengo la impresión de que estamos ante algo fuerte, nuevo y entiendo que un actor principal es el actor mujeres. Tendrá un papel fundamental, de enorme importancia contra los totalitarismos.
- Ante el señoreo de Estados Unidos, ¿Europa tiene también esa impotencia que usted describe en América Latina?
- Bueno, la extrema izquierda desarrollo la idea de que no podemos hacer nada, salvo sustentar una visión crítica. Esta crítica excesiva es funcional a la gente que detenta el poder. Allí surge lo impensable, el dominado. Al contrario, es pensable. Hay que pensar en terminos de sistema para acercarse a la realidad. En general en Europa estamos ante una sociedad soft sin esperanza.
La clase media tuvo durante el siglo veinte la sensación de que crecía.
Recién ahora se da cuenta de que esta decreciendo y esto deriva en el pedido de seguridad, de represión, que es la cara preocupante del problema.
- ¿La guerra al terrorismo no puede ser un pretexto para controlar grupos sociales en América Latina?
- Ahora para los Estados Unidos rige una lógica de guerra. Entonces lo que piensan europeos o latinoamericanos no tiene importancia. O se está a favor o en contra de ellos.
Tenemos el peligro de muchos países de caer en regímenes represivos. Por eso hay que fortalecer la unidad, la personalidad. Vamos a enfrentarnos a fuerzas que buscan impedir el cambio.
En América Latina en muchos países tenemos población excluída y los grupos poderosos no quieren negociar sino encerrarlos afuera, romper las garantías de participación. En Argentina, por ejemplo, los dueños del país han decidido una ruptura y los de posición moderada pierden terreno.
- Recordaba también el papel de la élites latinoamericanas que llevan sus dineros y sus ambiciones hacia el exterior
- ¡Miami es la capital del continente. Todos sueñan con ir a Miami!. Pero esto fue siempre así. Las elites locales van al centro. Fue así en el imperio romano, en los procesos históricos que le siguieron. No hay que considerarlo solo como negativo. Pueden ser creativos en el centro donde siempre hay más información. No creo en eso de local = bueno, global = malo. Lo importante es mezclar todo.
Pero es real que los ricos no se preocupan porque sus intereses están en otros lados.

Un sociólogo mediático
Alain Touraine es sociólogo y miembro fundador de la Asociación de Investigación y estudios sobre archivos de América Latina (París-Francia). Director de Altos Estudios de Ciencias Sociales y fundador del Centro de Análisis e Intervención Sociológicos en París.
Publicó numerosas obras sobre sociología del trabajo, los movimientos sociales y los problemas del desarrollo en América Latina. Se destacan sus libros Sociología de la Acción (1965), La sociedad posindustrial (1969), la producción de la sociedad (1973), La sociedad invisible (1976). Entre sus últimas obras vale mencionar Críticas de la modernidad (1992), ¿Qué es la democracia? (1994) e Igualdad y diversidad (1997). Su último libro, La búsqueda de si. Diálogo sobre el sujeto data del año 2000 y fue escrito en coautoría con Farhad Khosrokhavar.
A pesar de su nutrida actividad académica, Touraine es más conocido por sus constantes opiniones en la prensa.

John Nash, el loco que ganó el Nobel y el Oscar


Hollywood premió Una mente brillante, la película de Ron Howard que cuenta la vida del premio nobel de Economía 1994. Descubrió una fórmula matemática en la que los competidores no perdían. Después se puso a trabajar en un programa de la guerra fría. Se volvió loco. Más de 20 años después se repuso. Caído el muro de Berlín y ajustada su noble ecuación al mercado y la realidad, la Academia Sueca lo distinguió. Después el cine, ahora el Oscar.

- ¿Usted es consciente que esto va en contra de más de 150 años de teoría económica?, le pregunta un jefe de cátedra al John Nash encarnado por Russel Crowe en Una mente brillante.
- Si, responde entre vanidoso, tímido, orgulloso al fin el personaje.
Estudiando los juegos, se dio cuenta de que cada uno de los participantes llegaba al resultado que más los satisfacía si todos contaban con la misma información.
Las diferencias de información motivan los conflictos, los roces, las tensiones. Estas situaciones se verifican en la vida diaria, en las causas de una guerra, en la competencia de las empresas, en las disputas electorales.
El punto de equilibrio entre esas tensiones puede ser resuelto en un cálculo matemático. Este cálculo recibió el nombre de Equilibrio de Nash.
John Forbes Nash tenía 21 años cuando presentó el trabajo sobre Juegos no Cooperativos en la Universidad de Princeton. Era su tesis doctoral, tenía 27 páginas, corría el año 1950.
Era un descubrimiento revolucionario.
A principios de siglo, se entendía el comportamiento del mercado como un juego más pasional que racional. Adam Smith estableció que era parte de la naturaleza humana el sentir de esa manera. En gran medida se apoyaba en los enunciados de Charles Darwin sobre la teoría de la evolución. Una competencia donde sobreviven los más aptos. En la Riqueza de las Naciones, defiende el que llama el libre juego del mercado y la División Internacional del Trabajo, juegos que se basan en la diferencia de información.
A principios del siglo XIX el hombre salio a buscar cómo se formulaba en números esta sensación. El economista Aguste Cournot en 1838, estudió las estrategias interactivas, pero no pudo aportar un método general para el análisis.
Cómo explicar ese juego, siguió siendo un gran interrogante.
Los matemáticos Zermelo, Borel y von Neuman, comenzaron a estudiar los juegos de salón, un escenario donde puede verificarse la "naturaleza humana". Estudiaron el ajedrez, las cartas, tratando de establecer una teoría de los juegos.
La cuestión, seguía sin explicarse.
El estudio avanzó cuando Oskar Morgenstern se encontró con John von Neuman en 1939.
En 1944 dieron a luz la Teoría de los juegos y la conducta económica, una obra monumental que se utiliza hasta nuestros días. Allí se destaca el análisis de los llamados juegos de suma cero, como el ajedrez. Juegos en el que alguien gana y alguien pierde.
Las variantes son pocas, conocidas por el mundo matemático y no alcanzan a establecer una solución universal.
La película de Howard muestra el afán de Nash de encontrar una idea original. La desesperación, la angustia que conlleva.
Basándose en la teoría de los juegos, los distinguió entre cooperativos y no cooperativos.
La mayoría de los problemas de la sociedad son los juegos no cooperativos. Así que se centró en estos últimos.
Allí, los contendores –como los que podemos encontrar en una mesa de póker o en un ambiente de negocios competitivo– no pueden llegar a acuerdos o coaliciones.
Nash desarrolló un acercamiento universal para predecir la estrategia que los jugadores podrían adoptar bajo circunstancias óptimas.
El óptimo es la totalidad de la información.
Con la información completa no existen roces o tensiones.
Cada jugador desarrolla su máxima satisfacción.
Como el mundo está lejos de ser óptimo. Al volcar los datos de la realidad, el cálculo permite entender qué estrategia seguirá el oponente. Ese acercamiento se ha convertido en una herramienta estándar en casi todas las áreas de la teoría económica y es fundamental para el estudio de los oligopolios.
El equilibrio de Nash también es también usado en la biología evolutiva y las ciencias políticas.
Nash ganó reconocimiento académico, pero estaba escrito para él un destino de silencio.

Volver a vivir
La periodista Sylvia Nasar es columnista de economía y negocios en el New York Times. Se preguntó cómo el autor de “una teoría tan fundamental para la economía moderna, que los estudiantes la aprenden en los primeros 10 minutos de universidad” haya pasado tan desapercibido. Corría 1992 y ella tomaba un café en la Universidad de Princeton, un amigo le confirmó el rumor que traía.
John Forbes Nash, autor de la teoría de juegos no cooperativos, estaba vivo, padecía esquizofrenia y era conocido como “El fantasma de Fine Hall”, un loco que andaba por los pasillos de la academia de matemáticas de la universidad.
La adrenalina se apoderó de Nasar. Ella sabía que el personaje, estaba en la mira de quienes deciden el Nobel de Economía. “Era una tragedia griega, un cuento de Shakespeare”, dijo luego.
Comenzó a investigar. Nash “desapareció de los radares desde 1959. No había un párrafo en la prensa sobre él”.
Una mañana de diciembre de 1959, John Nash ingresó a la sala de lectura del departamento de matemática del Massachussets Institute Tecnology (MIT) blandiendo un New York Times.
Les dijo a todos sus colegas allí reunidos que el titular de primera plana y el artículo al que hacía mención, eran un mensaje cifrado de un imperio extraterrestre que el había conseguido descifrar sin problema alguno.
Tenía 29 años, le diagnosticaron esquizofrenia paranoide. Desde ese episodio en adelante, pasó más de dos décadas entrando y saliendo de clínicas para enfermedades mentales y recorriendo la biblioteca de Fine Hall en Princeton.
Hasta que en a principios de los 80' recuperó su salud mental.
Desandar ese camino era toda una aventura para la investigadora.
En1950 tras doctorarse en Princeton por su tesis de juegos no cooperativos, comenzarían los problemas de Nash.
En el verano de ese mismo año comienza a trabajar para Rand Corporation desarrollando su teoría aplicándola a la guerra fría contra la Unión Soviética. Se llamó el Trabajo Rand.
A tiempo completo, trató de aplicar la teoría a las estrategias militares y diplomáticas en un trabajo subvencionado por el departamento de Defensa de los Estados Unidos.
Allí se perdió.
En 1996 en el congreso Mundial de Psiquiatría, el propio Nash explicaba "comencé a sentir extrañas conductas en mí, comencé a ver criptografías comunistas en todos lados, comencé a pensar que era un mesías, un religioso de gran importnacia, a escuchar voces todo el tiempo”.
Una vez rechazó una oferta de trabajo porque iba a ser coronado emperador de la Antártida.
En 1983, en Fine Hall sorprendió a un físico con una precisa observación sobre una persona y un hecho de la vida real. "Fue hermoso asistir a ese pequeño despertar...", le contó el científico a Nasar.
Las "voces" fueron disminuyendo. Fue perdiendo los miedos del Día del Juicio Final, del Genocidio, de Armaggedon, de su identidad cambiada por la de un shogún japonés o de un refugiado palestino, de creer estar en El Cairo, en Mongolia o en un campo de concentración.
Nash retornó a las matemáticas y comenzó a usar computadoras para resolver los problemas.
El paso clave, confesó, había sido dejar de preocuparse por la política.
Se dio cuenta de que se sentía mejor cuando rechazaba los pensamientos políticamente orientados a los que comenzó a considerar “una pérdida de tiempo”.
“Es un libro que yo no hubiera escrito”, dijo de la historia de Nasar, “Una mente brillante” que sirvió de base a la película. Se negó a cooperar en ambos emprendimientos.

El nobel
John Nash, John Harsanyi y Reinhard Seiten recibieron el Premio Nobel de Economía 1994 por haber elaborado una teoría que sirve para explicar el funcionamiento de las relaciones entre empresas competidoras.
Nash propuso lo que se llama la "fórmula de equilibrio Nash" que en la teoría económica hace depender de la información que se recibe del oponente, el posicionamiento para la competencia y la decisión sobre estrategias de acción. Selten y Harsanyi, por su parte, adecuaron las fórmulas hacia una mayor adaptación a la realidad del mercado.
Al agradecer el premio Nash dijo:
“Ahora parece que he vuelto a pensar racionalmente de nuevo, en el estilo característico de los científicos. Sin embargo eso no es algo de lo que haya que alegrarse como si alguien con alguna limitación física hubiera recuperado su buena salud. Un aspecto de esto es que la racionalidad del pensamiento impone un límite al concepto que tiene una persona de su relación con el cosmos. Por ejemplo, un no-zoroastriano podría considerar a Zaratustra simplemente como un loco que arrastró a millones de ingenuos seguidores a un culto de adoración ritual del fuego. Pero sin esa "locura" Zaratustra habría sido solo otro de los millones o billones de individuos que han vivido y después han sido olvidados”, dijo en su discurso al recibir el premio.
El curioso final de una historia que comenzó con una brevísima carta de recomendación para un estudiante de 20 años.
R.J. Duffin, su profesor de matemáticas, escribió en el papel que leerían los maestros de Princeton: “Este hombre es un genio”.

Claroscuros
John Nash se casó con Alicia Lardé, una estudiante del MIT, en 1957. Una salvadoreña que desde joven había migrado a los Estados Unidos y que padeció a su lado el dolor de su enfermedad.
La película de Ron Howard recibió críticas porque evitó hablar del arresto de Nash por proponerle relaciones sexuales a un policía en un baño público a las 2:00 de la mañana, por no mencionar que nunca quiso reconocer a un hijo natural suyo y que jamás apoyó económicamente a la madre, y porque tampoco habla de su divorcio con Alicia, su esposa, en la década de los 60.
Otros hicieron referencia a su antisemitismo volcado en una carta que Silvia Nasar se preocupó en aclarar que fue escrita durante su enfermedad.
No alcanza a desmerecer el papel de su mujer con la que tuvo un hijo y volvió a casarse una vez recuperado.
Para dar una idea de lo dificil de la enfermedad, basta contar que el propio Russel Crowe telefonéo a Howard deste Australia diciéndole que en sueños sufría las pesadillas de Nash, según contó el Miami Herald.
En la actualidad, el departamento de prensa de la Universidad de Princeton planea publicar un volumen ilustrado con los estudios de Nash incluyendo el original de la teoría de Juegos no cooperativos. A mediados del 2002 se podrá ver también un documental en preparación.