17 de agosto de 2008

San Martín, el Libertador Guaraní


El historiador Hugo Chumbita viene encarando una dura lucha por la identidad de José de San Martín, que era hijo de una india guaraní de las Misiones.



Por Jorge Zárate*

“La guerra la tenemos que hacer del modo que podamos. Si no tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos han de faltar. Cuando se acaben los vestuarios nos vestiremos con las bayetitas que trabajan nuestras mujeres, y sino andaremos en pelotas como nuestros paisanos los indios. Seamos libres, que lo demás no importa.”
José de San Martín

María Joaquina de Alvear y Sáenz de Quintanilla se propuso llevar un registro de la alcurnia de su familia, una de las más antiguas de la Argentina, y dejarlo todo prolijamente anotado. En los últimos años del siglo XIX fue coleccionando cartas y recortes periodísticos que pegaba en un libro de comercio.
En uno de los apartados de ese libro incluyó una 'Cronología de mis antepasados' donde puede leerse que José Francisco de San Martín era hijo del español Diego de Alvear 'habido de una indígena correntina' que no sería otra que Rosa Guarú, una bella adolescente guaraní que la historia sólo ubicaba como niñera del Libertador.
Joaquina insiste en el parentesco en otro tramo de su libro, que reproducimos textual, en el que recuerda la única visita que realizó a su 'tío' en Europa: 'Y examinándolo bien encontre todo grande en él, grande su cabeza, grande su nariz, grande su figura y todo me parecía tan grande en él cual hera grande el nombre que dejava escrito en una página de oro en el libro de nuestra historia y ya no vi más en él que una gloria que se desvanecía para no morir jamás. Este fue el general José de San Martín natural de Corrientes, su cuna fue el pueblo de Misiones e hijo natural del capitán de Fragata y General español, señor Don Diego de Alvear y Ponce de León (mi abuelo)'.
El texto está fechado el 23 de enero de 1877, más de 20 años después del fallecimiento del prócer.
El libro llegó en 1958 a manos del experto en árboles genealógicos Diego Herrera Vegas como herencia de su abuelo Marcelino Herrera Vegas. 'Mi abuelo debe haberlo recibido de manos de alguno de los nietos de doña Joaquina y es así como se salvó, porque se dice que los otros documentos que tenía la familia Alvear fueron quemados', le contó al diario Clarín hace unos años.
Cuando leyó aquel párrafo, Herrera Vegas corrió junto a su maestro, el genealogista Raúl Molina que le aconsejó guardarlo bien y no darlo a conocer por ser "lesivo" a la figura del Libertador.
El hombre cumplió hasta que el libro se le extravió en una mudanza.
En 1997 lo recuperó y decidió entregarle copia de las polémicas páginas al profesor Enrique Mayochi del Instituto Nacional Sanmartiniano.
El historiador Hugo Chumbita, autor de El Secreto de Yapeyú y el Manuscrito de Joaquina, rastreó el dato entre los descendientes de Alvear: Los Christophersen, los Santamarina y los Verger.'Esto no se puede decir', le contó Magdalena Christophersen que le dijo Pedro, su padre cuando le reveló el más preciado secreto familiar. Preservado por generaciones a tal punto que Magdalena tenía también un libro de Sabina de Alvear y Ward que ayudó al historiador a establecer la siguiente secuencia de hechos:
Diego de Alvear (1749-1830) llegó al Río de la Plata en 1774.
Guerreó contra los portugueses y más tarde contra los ingleses.
En 1778, el año en el que nace San Martín, dirigió una división que tuvo la misión de establecer el tratado de límites sobre los ríos Paraná y Uruguay.
En algún lugar de las misiones conoció a Rosa Guarú, que también hay indicios que llevaba el apellido Cristaldo, y concibieron al niño.
Ya nacido, lo encomendó al gobernador de la reducción de Nuestra Señora de los Reyes Magos de Yapeyú, Don Juan de San Martín y a su esposa Gregoria Matorras que por entonces tenía 40 años y cuatro hijos.
En 1780 Juan de San Martín deja Yapeyú y en 1783 viaja a España con toda la familia.
En 1781, Diego de Alvear se casa con María Josefa Balbastro con la que tuvo nueve hijos. Uno de ellos, Carlos María, nacido en 1789.
Según los Alvear, Don Diego se mantuvo siempre en contacto con los San Martín, costeó los gastos para que José Francisco siguiera la carrera militar, mantuvo incluso un trato afectuoso con él y que Carlos María, supo que José era su medio hermano.
En 1810, al producirse la Revolución de Mayo, concibieron juntos el regreso apovechando las relaciones de su padre, que era masón, en Londres y Buenos Aires.

Indio, tape, cholo, mulato paraguayo



Para ingresar en la milicia española era condición indispensable ser hijo legítimo, quizá por ello tanto secreto, tanta fuerza en el hombre buscando identidad.
Lo llamaron El Cholo o El Tape por su rasgo mestizo, recuerda el historiador José García Hamilton en su libro Don José. 'Pareciera que parte de nuestra sociedad prefiere tener como progenitor simbólico a un hijo legítimo con sangre puramente europea. Hasta la posibilidad de que fuera adoptado ha sido tomada como un insulto en ciertos sectores recalcitrantes', se queja el tucumano.
Reflexiona Chumbita: 'En cierto sentido él vino a América a buscar a su madre. Habló muy poco de si mismo y cuando lo hizo omitió referirse a su origen'.García Hamilton recuerda que 'su educación y modales eran claramente europeos: era un ser moderno, participaba de los principios de la libertad, igualdad y fraternidad y como miembro de la masonería compartía los preceptos de la ciencia, progreso y filantropía. Le gustaba la ópera, pintaba sobre caballete, tomó clases de guitarra con el eximio músico Fernando Sors, creo la biblioteca de Lima, una expresión de su ideario iluminista. En un país donde hace menos de 30 años el terrorismo de estado sustituía la identidad de seres vivos, resulta curioso que no se admita siquiera reconsiderar algunos rasgos filiatorios de un hombre que murió hace más de ciento cincuenta años y cuyos méritos no sufrirían mengua', expone.
Sabido es que San Martín hizo traer 300 mozos guaraníes de las Misiones para formar su célebre Regimiento de Granaderos a Caballo, que los arengó en guaraní antes de afrontar el combate de San Lorenzo, batalla clave de la independencia argentina.
También que hizo editar a la Universidad de Córdoba los Comentarios Reales del Inca Garcilazo de la Vega cuando fue gobernador de Mendoza. Famoso es su diálogo con los caciques pehuenches a quienes expuso en su lengua el plan para cruzar la Cordillera de los Andes. 'Yo también soy indio. Voy a pelear contra los godos que les han robado a ustedes la tierra de sus antepasados', informó para pedir permiso para el paso.
Los pehuenches hicieron correr la voz de que el cruce sería mucho más al sur, el ejército español se desplazó en ese sentido y al bajar de la Cordillera, San Martín consiguió tomarlos por la retaguardia en Chacabuco.
Envió un manifiesto en quichua, más tarde, antes de llegar al Perú, a los indígenas del país.
'Resulta verosímil la hipótesis de que inicialmente fuera un agente masón de los proyectos británicos o franceses, pero hoy es posible otra explicación', dice Chumbita. 'Era un mestizo y sufría en carne propia la injusticia del sistema colonial. Esta historia tiene un significado profundo. Don Diego de Alvear tomó a una mujer guaraní, tal vez por amor, en una relación típica de la conquista: los cruces interétnicos estaban prohibidos por la legalidad colonial. Violó la ley y ocultó su falta. Se hizo cargo del niño y le buscó un hogar... Implicaba una falsedad que privó al hijo de su madre y su identidad: acaso uno de los males más extendidos de la historia americana'.
Sus palabras, sus actos, parecen encontrar sentido en la revelación.
El investigador pampeano lo explica así: 'Padeció la ausencia materna, la conciencia de ser hijo de la violencia de los dominadores sobre los pueblos nativos. Se alzó desafiando el mundo de su padre. Transformó su humillación en rebeldía política'.
Cuenta el historiador: 'Manuel de Olazábal, quien en 1816 oyó a San Martín decirle a los pehuenches en El Plumerillo “yo también soy indio”; Mary Graham, quien anotó en 1821 en su diario que “en Sud América se considera a San Martín de raza mixta”; Juan Bautista Alberdi, quien escribió en 1843 al conocerlo que “yo le creía un indio, como tantas veces me lo habían pintado”; Benjamín Vicuña Mackenna, quien afirmó en 1871 que “había servido a la independencia americana porque la sentía circular en su sangre de mestizo”; José Pacífico Otero, fundador del Instituto Sanmartiniano, quien constató que los realistas le llamaban “el cholo de Misiones”; y Pastor Servando Obligado, quien aseveró que los godos le decían “indio misionero”, los aristócratas chilenos “mulato, paraguayo”, el general Brayer “tape de Yapeyú”, y él mismo, departiendo con amigos, hablaba de sí como “el indio misionero”.

Por el reconocimiento
Desde el año 2000, Chumbita viene liderando un grupo de opinión que busca que se haga un estudio del ADN de San Martín para establecer su verdadera identidad. Para ello consiguió que Jorge de Alvear, descendiente de Diego de Alvear, deposite una muestra de sangre en el Banco Nacional de Datos Genéticos para poder comparar su ADN con el de San Martín. (ver www.hugochumbita.com.ar)
En los años siguientes continuó la búsqueda de la tumba de Rosa Guarú o Cristaldo, viajóa Yapeyú y tomó contacto con sus descendientes, la familia Cristaldo de Corrientes.
En una reedición de 'El secreto de Yapeyú' (2005) da cuenta de los avances en la investigación. En 2006 se formó el Grupo Lautaro para impulsar el estudio del ADN y se requirió apoyo a laboratorios universitarios. Por iniciativa de la diputada Araceli Méndez de Ferreira y otros legisladores, la Cámara de Diputados de Argentina declaró de interés parlamentario y recomendó al Poder Ejecutivo facilitar la investigación del origen mestizo de San Martín.
Días después se presentó a la Secretaría de Cultura de Argentina un petitorio para obtener una muestra de los restos de San Martín, firmado por historiadores, docentes y miembros de las familias Alvear y Cristaldo, acompañando alrededor de 800 adhesiones. En estas actuaciones el Instituto Sanmartiniano se opuso a lo solicitado.
En diciembre de 2006 se presentó el tema en la provincia de Corrientes, ya que San Martín nació en Yapeyú, una localidad de dicho estado, generando más adhesiones y cruces polémicos.
En 2007 se edita 'El manuscrito de Joaquina', donde Chumbita y Herrera Vegas transcriben y comentan el documento.
Para Herrera Vegas, el hombre que hizo conocer el libro de Joaquina 'se ha roto el voto de silencio. Así se terminará con las dudas acerca de por qué regresó a América. No fue un agente inglés sino un hombre que vuelve en busca de sus raíces".
Realizar el estudio de ADN es una obligación de los hijos de la tierra, de la sangre, con el Libertador.

4 de agosto de 2008

"Debe condonarse la deuda de Paraguay con Eletrobras"


Ricardo Canese es actualmente diputado del Parlasur por el Paraguay, es la voz que durante décadas ha alertado sobre el dolor que causaron las represas hidroeléctricas a este país. Aquí las razones por las que se debe renegociar el Tratado de Itaipú.

Por Jorge Zárate
Nota publicada en La Revista, dominical de La Nación de Paraguay en enero de 2003

La deuda de Paraguay con Eletrobrás es de aproximadamente 9.500 millones de dólares, una suma más de cuatro veces superior que la deuda externa del país (2.200 millones de dólares). Se paga a tasas usurarias y es el principal condicionante para el uso de la energía que le corresponde a Paraguay de la binacional Itaipú.
Según la propia binacional, hasta el 2023 Itaipú pagará unos 65.000 millones de dólares de servicio de deuda. Itaipú costó, con exagerados sobrecostos, unos 10.000 millones de dólares. El costo inicial era de 2.033 millones de dólares.
En relación a este costo inicial, si no se renegocia esta deuda, si no se la condona, se pagará el monto que costaría construir 32 represas.
Más del 95% de la deuda debe abonarse a Eletrobras. De hecho, ese es el porcentaje que la empresa cobró de los 24.000 millones de dólares que se pagaron hasta hoy.
Este endeudamiento, incide directamente en el precio de la energía e impide la radicación de industrias en el país. Para el Brasil la energía no es cara porque los altos intereses que cobra Eletrobras engrosan las arcas de su país.
Lo curioso del caso es que a pesar de estas espectaculares ganancias, la binacional no cuida la capacidad del embalse de Itaipú. Según exponen 42 millones de metros cúbicos de sedimentos se acumulan por año, lo que reduce la vida útil del embalse a unos 170 años, poquísimos para la vida de una represa. Se estima que se requieren entre 1680 y 2.520 millones de dólares para devolver al embalse su capacidad inicial.
Estos datos surgen de los estudios de Ricardo Canese y fueron expuestos recientemente por el profesional en las jornadas organizadas por Jubileo Sur en el marco del Foro Social Mundial que se realiza en Porto Alegre, Brasil.
Jubileo Sur es una organización que lucha por la condonación de la deuda externa a los países del tercer mundo.
Itaipú que debería ser tema permanente en la agenda nacional, queda siempre relegado al silencio cómplice de los que no quieren que nada cambie.
En diálogo con La Nación, Canese recordó cómo se llegó hasta esta situación.
“Desde la oposición en el Centro de Estudiantes de Ingeniería y distintos sectores sociales a principios de los '70 reivindicamos la libertad que tenía que tener el Paraguay de disponer soberanamente de la energía y que haya una justa retribución por exportación de la energía, entendiendo que el Brasil iba a ser el mercado principal”, recuerda de los primeros tiempos.
“Stroessner dijo que Itaipú iba a ser desarrollo y eso tampoco fue así. Se dijo bueno no van a haber negocios para Paraguay, no se va a poder vender a otros países, pero si va a haber una energía barata para el desarrollo. La verdad es que
No hay nada de lo que nos prometieron en 1973. Y si queremos hacer el intento de usar la energía tenemos que pagar esa enorme deuda con intereses usurarios que nos aplica Eletrobras a través de Itaipú.
- ¿Porqué la energía es cara?
- Hay tres factores: Primero la sobrefacturación durante la construcción. El 85% de la sobrefacturación quedó para empresas brasileñas tanto para empresas constructoras como para la instalación de equipos electromecánicos, también el grueso de las consultorías quedó en el Brasil.
Considero que ese 15% que se gastó en Paraguay fue una muy buena inversión que hicieron las empresas brasileñas porque con eso crearon a los Barones de Itaipú, gente incondicional de las grandes empresas.
Segunda causa la energía subsidiada y tres los intereses usurarios de Eletrobras.
- ¿Usted asegura que esto fue hecho a drede?
- Brasil encareció las obras e instaló la deuda espuria. Eletrobrás financió la obra en más del 80%. Lo hizo diciendo que Paraguay no estaba poniendo nada para la construcción de la represa y en realidad estaban haiendo un negocio usurario.
El 50% o más de los costos de la Ande se deben a pagos a la Itaipú. Ahora los buscó reducir un poco y están en torno a los 100 millones de dólares por año, pero eran 150 millones de dólares anuales.
- ¿¡Itaipú no es negocio para Paraguay!?
- Itaipú le sirve al mercado brasileño no al mercado paraguayo. Para dar un ejemplo, lo de la potencia excedente (ver Lo que consume...) fue un invento que utilizó Eletrobrás para bajar los precios del mercado interno. Llegaron a tener un juicio con las empresas privadas brasileñas. Ellos se llevaban más del 90% de la “potencia excedente”. El ingeniero Carlos Cardozo de la binacional Itaipú denunció esto a principios del 2002, hicimos una protesta y recién en agosto se consiguió que se use entre ambos países. Y fijate vos, a Cardozo lo tienen sumariado y lo amenazan con echarlo.
- ¿Se amortiza la deuda. Se computan los pagos al capital?
- No, la deuda siempre estuvo en torno a los 15.000 millones de dólares, hasta que se agregó la deuda espuria.
Esto es lo que expondremos ante Jubileo Sur: Señores acuérdense que hay que condonar la deuda de Paraguay con Eletrobras. Si se relaciona lo que se pagó (24.000 millones de dólares) con el costo inicial (2033 millones de dólares), uno se da con que se pagó 12 veces la obra.
- ¿Por qué nadie denuncia esta situación?
- Itaipú sigue siendo una de las fuentes de dinero fácil más rápida. Itaipú factura unos 120 millones de dólares al año. Una parte, un tercio de esa facturación se va en salarios, pero gran parte se destina a contratos donde hacen la diferencia. Hay inclusive contratos truchos, mantenimientos de viviendas, corte de pasto. “El presidente González Macchi entregó un contrato de alta costura a su ex esposa, Galaverna metió a sus operadores. Allí se quita dinero para las campañas, pero también para los bolsillos. Que se quiten en un momento de crisis 20 o 30 millones de dólares en un país en crisis ya es determinante”.
- ¿Y qué busca el Brasil?
- El objetivo de Brasil es limitar el uso de la energía. El objetivo es que Paraguay no use su parte porque el Brasil no tiene como sustituir la energía paraguaya de Itaipú. Tienen un gran problema, ya tuvieron el apagón en el 2001, este año hubieron buenas lluvias y por eso están mejor. Todavía están planificando el hecho de producir energía a partir del gas.
En el caso de las centrales hidroeléctricas, en el Brasil hay todo un movimiento, el movimiento de los “Atingidos das barragems” (Damnificados por las represas). Ellos se oponen a la construcción de represas y con razón, porque siempre los han dejado en la vía, no les pagaron lo que les correspondía, además del impacto ambiental. En síntesis, el Brasil no puede construir más represas hidroeléctricas y no tiene gas. Tenía planeado hacer 49 centrales con gas, pero sólo construyó unas pocas que financió Petrobras. Es decir el Brasil no tiene opciones, de allí que su objetivo estratégico es evitar que el Paraguay use la energía de Itaipú.
- ¿Cuánta energía consume Brasil?
- Consume 350 millones de MWh por año. Itaipú es el 20% del consumo total. Paraguay consume aproximadamente 6 millones de MWh por año. Itaipú les aporta 80 millones de MWh. que ellos no pueden reemplazar. Además se trata de energía que va San Pablo, al corazón de la producción industrial.
- Y es por eso que la deuda actúa como un limitador para Paraguay
- Claro, Paraguay no puede pensar en planes de uso intensivo de energía eléctrica porque tiene a su principal riqueza, que es la energía de Itaipú, se le aplica una tarifa muy elevada, además de las condiciones usurarias del crédito de Eletrobras.
- ¿Cómo funciona?
- Ya al comienzo, en 1975 las condiciones del crédito de Eletrobras fueron denunciadas como usurarias. Ahora este acuerdo que hizo Wasmosy en el 97, es seguramente el peor, porque trasnformó toda la deuda a dólares indexados en relación a la inflación de los Estados Unidos. La gente de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) es la que hizo mejores estudios sobre estas indexaciones. Analizando los rendimientos de los bancos, de colocaciones de dinero, estiman que los mismos están alrededor del 1% anual de beneficio o inclusive por debajo de este monto. Es lo que obtienen los mejores bancos. La Reserva Federal fijó en 1,25%, las tasas para este año.
Eletrobras le cobra 7,5% a la Itaipú. Le está cobrando siete veces más de lo que normalmente ganan los bancos más solventes del mundo.
- ¿Son 20 mil millones al 7,5% anual?
- Desde hace cinco años que cobran esta tasa. Es criminal.
- ¿Qué efectos tendría revertir al menos estas condiciones?
- La tarifa eléctrica sería mucho más baja. Al 3% de interés se puede reducir prácticamente a la mitad la tarifa. Al 1% el impacto sería mucho mayor. Porque la mayor parte es pago de intereses no de amortización.
Supongamos que se ahorre la mitad. 250 kilómetros de ruta se pueden hacer con ese dinero por dar un ejemplo.
- ¿Por qué la cancillería paraguaya no negocia otros términos?
- Porque el negocio desde Stroessner hasta ahora es ser los mejores defensores del Brasil. Es decir los gobiernos paraguayos han canjeado soberanía por impunidad, por corrupción, por apoyo. Brasil es el imperio para el Paraguay como Estados Unidos es para todo el mundo. Entonces lo que dice Brasil es lo que se hace, en todo caso Estados Unidos opera a través de Brasil. Ese es el negocio de nuestra dirigencia. Fue el de Stroessner, el de Rodríguez, el de Wasmosy, el de Cubas y ahora el de González Macchi: Hacer lo que a Brasil le conviene y no reclamarle sobre estos temas.
- ¿Se puede revertir este cuadro?
- Se trata de tener gente que nos represente. Ahora con Lula se plantea la posibilidad de que alguien nos pueda escuchar un poco más. Pero nosotros tenemos una tarea pendiente dentro del Paraguay.
Este es un tema principal porque conozco del interés de grandes empresas de instalar industrias electrointensivas, se de una de Suecia. Cuando te plantean que van a consumir 2.000 MW unos 15.000 Gigawatt hora, pero para eso se necesita tener tarifas más bajas.
- ¿Puede ayudar Yacyretá?
- Yacyreta tiene una capacidad limitada. Produce 1800 MW/mes. La mitad (900 MW/mes) puede consumir el Paraguay. Puede ser un buen complemento, pero no determinante para el desarrollo. Es más firme que Itaipú pueda dar ese desarrollo porque nos corresponden 5.400 MW/mes.
- ¿Cuál sería la salida?
- Paraguay tendría que decir nosotros no queremos sólo enviar energía barata a otros países sino que queremos que se instalen industrias aquí. Se trata de negociar un poco sobre la base del uso de la energía, pidiendo la reducción de las tarifas.
- Eso es lo que usted va a plantear en Brasil
- Si les diremos que por servicios de la deuda cobraron 12 veces el costo inicial de la obra y que esto se tiene que reducir. Lo que ellos nos pueden decir es que de esa manera nosotros podemos consumir más energía. Le plantearemos que es posible que se instalen en el país industrias que están en Brasil, lo que es incluso una cuestión más eficiente. Situando las industrias cerca de Itaipú inclusive se economiza. ¿Cuánto hay de pérdida de transmisión hasta allá?.
- ¿Qué se puede hacer con Lula?
- Pongo el ejemplo de Panamá, cuando consiguió recuperar el canal en 1977 gracias a dos cosas, a que planteó las cosas con corrección y a que estaba James Carter, un presidente que podía escuchar un poco más. Creo que a nosotros se nos da una situación parecida con Lula Da Silva. Pero también en Panamá estaba un Torrijos.
Por eso nuestra idea es formar un movimiento nacional en este sentido.
- Usted tuvo un breve paso por la gestión pública al principio de este gobierno (el de Luis González Macchi, llamado en principio de "Unidad Nacional"). ¿Por qué se alejó?
- En gran medida por denunciar esta problemática. Para mi el detonante fue cuando exigí que la Ande tenga los mismos privilegios que tuvieron ya las empresas brasileñas, esto es tener energía subsidiada. Se lo planteé al ministro de Obras Públicas (Planás), todos me dijeron si, si, pero no se hizo nada. González Macchi no se lo planteó a Fernando Henrique Cardoso porque prefirió plantear el negocio del CIE en las dos turbinas que restan. Pero se dio claramente preferencia al negocio de dos empresas por sobre el beneficio de todos los paraguayos. Había toda una presión popular para plantear una renegociación de la deuda espuria y este bandido de Planás se fue al Brasil, vino y dijo que no se iba a plantear este tema.
- ¿Se siente apoyado por la ciudadanía?
- Hablé con sectores sociales, del empresariado y en todos encontré unanimidad en la necesidad de plantear esto. Tenemos que hacerlo independientemente del gobierno para provocar, forzarle el gobierno a plantear el problema.

La deuda espuria: Una vergüenza continental

La represa de Itaipú sobre el río Paraná en el límite entre Paraguay y Brasil.
Por Jorge Zárate

Nota publicada en la revista dominical de La Nación de Paraguay en enero de 2003

El tratado de Itaipú establece que la energía se tiene que pagar al costo de producción. Cuando comenzó a operar la represa, ese costo era de 16.500 U$S por Megavatio por mes.
Las empresas brasileñas dijeron que no podían hacer frente a ese costo y decidieron pagar 10.000 U$S por Megavatio/mes, cosa que aceptó el gobierno de Stroessner. Los restantes 6.500 dólares por Megavatio/mes que no se pagaban fueron generando una deuda que creció con intereses.
Desde el año 1985 hasta 1996 la deuda impaga llegó a 4.193 millones de dólares. También en ese período las empresas brasileñas consumieron el 97,5% de la energía de Itaipú. Es decir, los que tendrían que haber pagado el 97,5% de esa deuda eran las empresas brasileñas, Fulnas y Eletrosul (subsidiarias de Eletrobras). También la Ande, pero en la justa proporción del 2,5% que efectivamente había consumido.
En marzo de 1997, el gobierno de Juan Carlos Wasmosy permitió que la totalidad del monto se incorpore como deuda de la binacional Itaipú, en uno de los hechos de corrupción más monumentales de la historia paraguaya.
Sin esa deuda, Itaipu estaría debiendo 15.000 millones de dólares. Con la deuda, pasó a deber 19.000 millones de dólares. Se incrementó la deuda en un 20%.
En servicios de deuda desde 1985 hasta el 2002 se pagaron 24.000 millones de dólares. “Se pagó más de lo que era la deuda”, expone Canese que pide la condonación de la deuda.

Ande sigue perdiendo
Los royaltíes rondan los 250 millones de dólares. Y están integrados por cuatro conceptos Royalties, Compensación por cesión, Resarcimiento y Utilidades.
Los primeros dos conceptos, Royalties y Compensación por cesión, importan poco más de 210 millones de dólares y se destinan al tesoro nacional.
Por los otros dos conceptos Resarcimiento y Utilidades, la Ande cobra unos 24 millones de dólares anuales. Considerando los más de 100 millones de dólares que la empresa de energía nacional debe pagar a la Itaipú por año, nos damos con la insólita situación de que Ande pierde plata con Itaipú.
Los royalties tienen un factor de ajuste que depende de la inflación de los Estados Unidos, una cifra que se ajusta en marzo que es cuando se publican las cifras definitivas en los Estados Unidos. En la nota reversal del 86' que acordó el tema dice que se tiene que pagar de una vez.
Esta situación da lugar a constantes bicicleteos de parte de la binacional que podrían resolverse cobrando un histórico y recibiendo el pago del ajuste “en una factura anual complementaria”, como establece el acuerdo.
“No tendría por qué haber problemas, pero siempre hay alguna cuestión allí de retención de ese monto reajustado”, explica Ricardo Canese.
Para ejemplificar la situación de dependencia que generan las deudas de Ande con Itaipú, vale consignar el caso de una deuda de 130 millones de dólares que dejó de pagarse entre el 99 y el 2000. La deuda fue “refinanciada” con una tasa de interés del 12,7% anual. Hasta el 2023, la Ande pagará 370 millones de dólares por no haber pagado aquellos 130 millones.

Un modelo en crisis

Itaipú fue determinante para la consolidación de una estructura política, social y económica en el Paraguay como lo exhibe la serie de fascículos Corrupción en Itaipú: Delito impune, publicada entre marzo y mayo de 1996 en el diario La Nación. Allí, Ricardo Canese recuerda que antes de Itaipú, el empresariado paraguayo más dinámico se dedicaba a las actividades agropecuarias (ganadería, soja, tabaco) y había poco desarrollo industrial. Después de la construcción de la represa, el escenario es distinto. Surgen los barones, los contratistas, los traficantes de todo tipo de artículos, el auge de Ciudad del Este (incluyendo drogas y armas, especuladores financieros e inmobiliarios).
Vale recordar algunos números. La represa iba a costar 2033 millones de dólares. Terminó costando 20.000 millones de dólares. El 85% de la facturación quedó en el Brasil y el restante 15% en Paraguay.
De allí que cambiar las relaciones económicas de Itaipú resulta básico para transformar la realidad del país. Itaipú genera el equivalente a 464.000 barriles de petróleo por día.
Paraguay como eje de comunicaciones del Mercosur, también es el eje de la interconexión eléctrica del Mercosur, lo que permitiría desarrolllar la industria.
Itaipú fue el sustento de la extensión del gobierno de Stroessner. También, la causa de su caída. Cuando el tirano era un impedimento para la mayor acumulación posible, Los Barones decidieron quitarlo del medio inciando el proceso de transición.
Entre los Barones paraguayos y los brasileños se robaron al menos cinco mil millones de dólares. Teniendo en cuenta que los brasileños lideraron el robo, al menos mil millones de dólares son de los paraguayos.
Ese dinero, entre otras cosas, fue suficiente para instalar la lógica de la compra de conciencias. Legisladores, jueces, periodistas, cuadros intermedios de la administración del estado se rindieron ante el dinero de Los Barones.
Ese dinero es cada vez más escaso y ya no alcanza para silenciar el profundo grito que reclama justicia. Solo depende del coraje de los hombres de bien hacer que Itaipú sirva al Paraguay.