25 de mayo de 2026

El arpa paraguaya y la necesidad de políticas que sostengan su práctica

 

Un esfuerzo por debatir la realidad del instrumento emblemático del folklore nacional se dio entre destacados cultores del mismo buscando acuerdos para defender su aprendizaje y  práctica a nivel país. Enseñanza académica, la posibilidad de llegar a escuelas y colegios, esfuerzos para la difusión, aparecen como propuestas para revitalizar la presencia de sus mágicas 36 cuerdas.  


El gran maestro Marcos Lucena sostiene que “el arpa tiene la bendición de ser el instrumentos de los ángeles, está citado más de 40 veces en la biblia. Es el instrumento más antiguo de cuerdas y de ella nacen todos los demás”, dice presentando a su compañera este ejecutor de arpa paraguaya y también de arpa clásica en la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA). Explica entonces que aunque existe una idea extendida de que hay un importante número de arpistas, no se sabe a ciencia cierta cuántos son en el país.

Marcos Lucena
Recuerda su colega Martín Portillo que con Sonidos de la Tierra “habíamos organizado un recorrido y reunimos 420 arpistas, la mayoría estudiantes, pero también profesionales que eran aquí de la capital y el Departamento Central, pero la verdad es que no sabría precisar un número nacional de arpistas”.

Alicia Brizuela arpista y docente apunta que “el panorama del arpa nacional es rico en tradición, pero enfrenta desafíos de visibilidad y profesionalización. Se estima que existen muchos ejecutores en el país, entre profesionales, estudiantes y aficionados, aunque la cifra exacta varía según las zonas. La mayoría se concentra en ámbitos culturales y festivales, pero aún falta un registro oficial que permita dimensionar con precisión la comunidad arpística”, señala.

Lo hace en el marco del conversatorio "Maestros del arpa paraguaya", una iniciativa de la Asociación de Músicos del Paraguay (AMP) concebida como un espacio de encuentro, reflexión y aprendizaje en torno al instrumento que tuvo lugar en la semana en el salón auditorio "Carlos Lara Bareiro" de la institución.

“La expectativa es que surja un compromiso colectivo entre músicos, instituciones y autoridades para impulsar políticas públicas que fortalezcan la enseñanza y práctica del arpa”, expone. 

Reynaldo "Koki" Cabañas
 Tradiciones y realidad

El joven arpista Reynaldo “Koki” Cabañas recuerda que “generaciones atrás, la difusión y la enseñanza del arpa se daban de una forma mucho más orgánica. Se aprendía en el entorno cercano, a través de familiares, amigos o vecinos que tocaban. En las reuniones familiares era súper común que se armaran esos momentos de "peña", que en la práctica terminaban siendo una verdadera escuela, un aula viva de nuestra música popular”

Apúnta que “hoy en día la realidad es otra y la música folclórica ya no se difunde de la misma manera. Los espacios donde una persona puede ir a escuchar arpa paraguaya son muy pocos; se fueron reduciendo o quedaron casi inexistentes. Y esto influye muchísimo en el incentivo de un alumno para continuar con el estudio. De hecho, cada vez cuesta más lograr que un estudiante empiece con el arpa y, sobre todo, que sostenga el proceso en el tiempo”, explica.

A pesar de compartir ese cuadro de situación Lucena, entiende que “el arpa paraguaya se encuentra en su mejor momento. La cantidad de jóvenes que se inscriben en los conservatorios para estudiarla es impresionante”, destaca. 

Martín Portillo
 Técnicas y estudio

La idea de los arpistas es promover una formación técnica integral que abarque la lectoescritura, la armonía y la aplicación de técnicas clásicas y contemporáneas para darle mayor volumen al aprendizaje del instrumento.

Lucena destaca que “Agustín Pío Barrios “Mangoré”, es el mejor ejemplo: Su técnica es clásica y con ella amplió las posibilidades de expresión y técnica en la guitarra creando una escuela guitarrística clásica paraguaya, que lo catapultó como uno de los genios de la guitarra universal y es estudiado en todos los conservatorios del mundo”.

“La lectoescritura es lo que permite al instrumentista descifrar repertorio de cualquier índole y poder ampliar su panorama de conocimiento. Tanto en repertorio universal como nacional,  tener acceso a nuevas técnicas de ejecución del instrumento y también poder escribir nuevas creaciones. Es fundamental porque en Paraguay folclóricamente componemos de forma empírica no académica”.

Portillo agrega que “el conocimiento de la armonía y las técnicas clásicas y contemporáneas facilitan muchísimo el aprendizaje”.

Cabañas, que se formó en arpa clásica en Buenos Aires, comenta que “hay muchísimas técnicas que son compartidas, pero en el arpa clásica, con pedales, se fue acumulando casi toda la información de la historia de la música occidental, hay muchísimos problemas técnicos a los cuales por ahí nos enfrentamos por primera vez los que tocamos las arpas folclóricas, ya sea paraguaya, llanera, jarocha que ya fueron resueltos hace años atrás en la técnica clásica”, apunta.

“Desde cómo resolver una melodía, que dedos utilizar para que sea más “fácil” o como acompañar dependiendo el estilo y la época. La ventaja de estudiar o adentrarse en el mundo del arpa de pedales es que nos da muchísimas herramientas para poder después desarrollar casi cualquier estilo musical, ya que nos entrena para leer y escribir partituras específicamente para el instrumento en estilos muy diversos”, apunta. 

Alicia Brizuela
 Qué hacer a futuro

Brizuela entiende que para desarrollar el instrumento además de institucionalización (Ver Enseñar…) se hace trascendente apostar a la formación docente. “debemos tener maestros especializados, una mayor difusión cultural con más conciertos, festivales y espacios de promoción y una apuesta a la investigación y documentación creando archivos y estudios que fortalezcan la identidad del arpa nacional”, dice para ofrecer un marco general.

También “facilitar el acceso a instrumentos con programas de apoyo para que jóvenes puedan adquirir arpas, podría ser por ejemplo mediante la ayuda de empresas privadas”, propone.

Cabañas entiende que “haría falta un “boom” a nivel de marketing, mediático tal vez, para que vuelva a despertar el interés en el público general”. Igual sostiene que las variaciones en las formas pueden ayudar. “En el arpa paraguaya hay un terreno muy virgen en cuanto a la información que encontramos disponible para poder abarcar distintos estilos de música y para luego poder tomar esas herramientas y crear lo propio, ya sean arreglos de música paraguaya, o directamente tocar por ejemplo un standard de jazz. Por eso considero muy importante que el arpista también aprenda a tocar otro instrumento que ya tenga “incorporado” esos distintos lenguajes. De esta forma la adaptación, creación, de esos lenguajes en el arpa puede darse de forma más orgánica”, señala.

Otro aspecto importante es “la internacionalización del arpa paraguaya. Sería bueno promover intercambios culturales, becas y presentaciones en el extranjero para posicionarla como símbolo de identidad. Esto no solo fortalecería la práctica local, sino que abriría oportunidades para que intérpretes nacionales se proyecten globalmente, de hecho que ya existen arpistas paraguayos en el exterior, pero es importante que las oportunidades se den a muchos más intérpretes”.

Portillo apunta que “la música evoluciona, es infinito esto, no te podría decir exactamente qué es lo que estaría faltando, pero todo es bienvenido, y por supuesto lo que puedan ir desarrollando los jóvenes, la nueva generación”, dice para concluir pidiendo que estos espacios de discusión sobre el instrumento se vayan concretando “en diferentes lugares del país”.

El recuerdo de los maestros

“Estamos en una búsqueda constante para que el instrumento siempre esté presente”, dice Martín Portillo. El arpista destaca ese legado de Félix Pérez Cardoso “que le puso en el escenario al arpa paraguaya como un instrumento protagonista porque antes en toda Latinoamérica se utilizaban las arpas como acompañamiento para cantos, coros de iglesias, etc”.

A partir de allí, grandes ejecutores fueron perfeccionando técnicas y creando una obra profusa y atesorada por el pueblo “hasta que después vino el gran maestro Nicolás Caballero que le dio un realce más elevado al arpa paraguaya utilizando los mediotonos, mediante llaves especiales que creó al efecto”, recuerda.

Enseñar en colegios

Alicia Brizuela propone la inclusión formal del instrumento en los programas de estudio de escuelas y colegios del país y trabaja para ello en un proyecto que elevará próximamente a la Cámara de Diputados. “Requiere voluntad política y respaldo institucional”, apunta.  

La docente recuerda que “una formación integral asegura que los estudiantes no solo aprendan a ejecutar el instrumento, sino también a comprender la música en su totalidad. La lectoescritura musical permite interpretar y crear partituras; la armonía desarrolla la capacidad de acompañar y componer; y las técnicas clásicas y contemporáneas brindan versatilidad, conectando tradición con innovación. Esto forma músicos completos, capaces de dialogar con diferentes estilos y escenarios.

Koki Cabañas agrega que “dominar estos recursos le otorga al artista un entendimiento mas abarcativo, permitiéndole abordar diferentes estilos, y organizar ideas musicales coherentes para cada contexto, ya sea como solista, como acompañante o integrante de una agrupación.
Asimismo, lo capacita para dejar un registro de su trabajo y compartirlo de forma práctica a través del lenguaje universal que implica la lectoescritura”. 

 Cabañas celebra lo ocurrido en el conversatorio porque “busca generar conciencia, abrir diálogo y construir consensos. La expectativa es que surja un compromiso colectivo entre músicos, instituciones y autoridades para impulsar políticas públicas que fortalezcan la enseñanza y práctica del arpa. También se espera que sea un espacio de inspiración, donde nuevas generaciones encuentren motivación para acercarse al instrumento”.

Del mismo participaron el maestro Papi Basaldúa, reconocido como “Tesoro Vivo de la Nación”, disertando sobre "El arpa paraguaya como bandera. Composición, itinerancia y legado", aportando la perspectiva de más de cinco décadas de carrera internacional como embajador cultural. Lucas Zaracho, integrante de la Orquesta Nacional de Música Popular Paraguaya (ONAMP), expuso sobre la composición y la experimentación en las nuevas rutas de itinerancia artística.

También lo hicieron Jorge Cáceres, arpista aregueño conocido como "Cigarro Po'i", con su charla "Trayectoria y transmisión del arpa paraguaya", revisitando los códigos de la ejecución empírica y la identidad comunitaria y el maestro Rito Pedersen que resumió saberes de sus más de sesenta años de trayectoria.

Jorge Zárate 

Links

https://elnacional.com.py/agenda-cultural/conversatorio-sobre-arpa-paraguaya-asuncion-n106007

18 de mayo de 2026

Qué hacer ante el uso excesivo de las pantallas que dañan el cerebro infantil

 

El neurocientífico australiano Mike Nagel viene mostrando alarmantes resultados de sus escaneos de cerebros de menores que usan de manera intensiva las pantallas de teléfonos, computadoras y televisores. Niños que tienen déficit de materia blanca, adolescentes con elementos que hacen pensar en un tipo de “demencia digital”. Aquí un análisis con profesionales paraguayos sobre esta realidad.

   

Dificultades severas de atención, problemas de memoria, fatiga mental, menor tolerancia al aburrimiento y dependencia constante de estimulación digital, son síntomas que se reiteran entre niños y jóvenes que crecieron usando pantallas de manera excesiva.

De acuerdo al estudio de Mike Nagel, profesor de la Universidad Sunshine Coast de Australia, niños que están entre 2 y 3 horas frente a pantallas tienen ya un desarrollo anormal de su materia blanca. “Nuestra intención es cambiar el comportamiento de los padres y dejar de usar los dispositivos para, básicamente, cuidar a los niños”, dice el científico autor del impactante libro “Volviéndose autista” donde compara el impacto de estos daños con la sintomatología del Trastorno del Espectro Autista (TEA) y llega a hablar de un “Autismo virtual”.

Volviendo al estudio, la materia blanca está compuesta por axones que transmiten información. Estos axones están recubiertos por mielina, sustancia que actúa como si fuera el aislamiento plástico de un cable eléctrico. Su función es transmitir información rápida a través del cerebro, actuando como la red de "cables" que conecta la sustancia gris.

De acuerdo a los especialistas, los daños en la materia blanca podrían afectar el desarrollo del lenguaje y la alfabetización.

Otro dato duro: En adolescentes que permanecen entre 6 y 8 horas frente a pantallas se hallaron “crestas cerebrales ensanchadas y adelgazamiento en áreas clave”, patrones similares al Alzheimer temprano. A esto último le dio el nombre de “Demencia digital”.

Mike Nagel
Nagel también es responsable de estudios en los que da cuenta de que cayó el coeficiente intelectual promedio en la historia y que se viene dando un aumento progresivo de demencia temprana en personas de entre 35 y 44 años casos que tributarían a la antes citada “Demencia digital”. 

 Una mirada local

Ante ese cuadro, Nación Media hizo una consulta en la que el neurólogo infantil José Medina admite que lo encontrado por Nagel ya es una realidad, “existen estudios científicos que describen casos adelgazamiento cortical. Hay cuadros de Anhedonia: Incapacidad de sentir placer con estímulos que no tengan la intensidad o velocidad de una pantalla. Déficit ejecutivo: Problemas graves para planificar, organizar y, sobre todo, inhibir impulsos. Fragmentación de la atención: Una incapacidad crónica para sostener o mantener el foco en una sola tarea por más de unos pocos minutos”, explica. 

José Medina
 La neuropsicóloga Natalia Martínez Bruyn considera importante señalar que “en la práctica clínica no se utiliza el término “demencia digital” como un diagnóstico formal, y que lo que se observa en consultorio no son daños neurológicos estructurales definidos, sino la completa situación social en la que sucede potencialmente algún desarrollo funcional insuficiente”.

Apunta luego que “el problema, radica más bien en alteraciones conductuales observables, de procesos que se encuentran en desarrollo y son de orden biopsicosocial, más que en la limitación a daños estructurales cerebrales permanentes como un fenómeno aislado”.

Recuerda entonces que “desde la perspectiva de Lev Vygotsky, el desarrollo psiconeurológico oportuno depende de experiencias dirigidas socialmente y cuando estas son sustituidas por una estimulación digital prolongada y pasiva, el proceso puede verse interferido y los niños, niñas y adolescentes llegar a caracterizarse por dificultades para mantener la atención focalizada en algún punto, por no lograr un adecuado control emocional, presentar reducción en sus capacidades comunicativas y no lograr sostener un esfuerzo cognitivo en tareas que demandan un aprendizaje complejo”, expone. 

Natalia Martínez Bruyn
 ¿Una adicción?

Verónica Contreras es oftalmóloga de niños y cuenta que “lo que aparece en los menores es un incremento de dopamina por hiperestimulación lo que hace que el niño tenga mayor sensación de gratificación con las pantallas que con cualquier otra actividad. Por lo que al salir a jugar, andar en bicicleta, u otras actividades que les ofrecemos le resultan insulsas y aburridas”.

Esto llega a tal punto que “en los niños a los cuales se les ha eliminado el uso de electrónicos, han presentado todos los síntomas de abstinencia igual que un adicto. Presentan cambios de humor, rabietas, entre otras cosas. Estos síntomas duran alrededor de 15 días, hasta que el niño vuelve a la normalidad”, apunta.

¿Evitar las pantallas?

Martínez Bruyn recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda evitar absolutamente la exposición a pantallas de menores de dos años. “Luego, estas podrán incorporarse adecuadamente limitando su uso a una hora diaria y siempre acompañados y por adultos responsables”, dice del standard ideal. Entiende que “no se trata de eliminar las pantallas, sino de que los adultos dediquen un tiempo especial a informarse sobre las maneras de regular su uso según cada edad”. 

Verónica Contreras
 Contreras a su turno apunta que “la Asociación Española de Pediatría desde el año pasado recomienda que los niños menores de 6 años no tengan nada de contacto con pantallas”.  Esta situación contrasta con la realidad ya que “hay una facilidad, como adultos, en utilizar las pantallas como niñeras electrónicas. “Para que coman tranquilos” o “Para que no molesten mientras hablamos, nos reunimos o lo que sea”: Pero lastimosamente al intentar estar bien, estamos creando un problema a largo plazo, del que ellos no van a poder salir solos más adelante”.

Medina, autor del libro “Navegar en el autismo” agrega que “El desarrollo de la tridimensionalidad, el lenguaje y la autorregulación emocional requiere interacción humana y táctil con el mundo físico. Posteriormente, la convivencia es posible pero bajo un esquema de "higiene digital": Menos de 2 horas al día en adolescentes con la prohibición de pantallas en el dormitorio y durante las comidas, sería lo ideal”, apunta.

Para Martínez Bruyn es posible reeducarse “del uso problemático en un abordaje integral que incluiría psicoeducación a las familias, reorganización de hábitos, fortalecimiento de la co-rregulación emocional y en algunos casos, intervención psicoterapéutica. El objetivo no es solo reducir el uso de tecnologías, sino restituir condiciones para un relacionamiento saludable con ellas”, concluye.

 El scroll infinito

Estudios internacionales indican que un cerebro hiperestimulado es incapaz de resolver lo complejo y profundo favoreciendo lo superficial y sencillo: El scroll, desplazar la pantalla buscando nuevos estímulos, videos cortos en su mayoría, aleja a los jóvenes de los buenos textos.

La neuropsicóloga Natalia Martínez Bruyn explica termina “afectando entre varios otros aspectos, a su capacidad de espera y su desarrollo sobre el concepto del valor del esfuerzo a largo plazo. Esto podría llegar a incidir en la conformación de ensambles neuronales implicados en procesos cognitivos de atención y otros más complejos como los intelectuales, para el análisis y síntesis de información del medio. Todos estos son operadores neuropsicológicos inherentes a sus capacidades para leer un texto de forma comprensiva y desarrollar el pensamiento reflexivo”, recuerda.

Medina aporta que “La lectura de textos largos requiere un proceso llamado "paciencia cognitiva". Cuando un joven se enfrenta a un libro, su cerebro, acostumbrado a la inmediatez del video corto, lo interpreta como "aburrido", provocando el abandono. Estamos perdiendo la capacidad de lectura abstracción y de análisis”, señala con preocupación.

Una cura de amigos y actividades al aire libre

El neurólogo infantil José Medina a la hora de tratar estos cuadros se muestra partidario de un “enfoque multidisciplinar que incluya psicoterapia para manejar los síntomas de abstinencia y la ansiedad subyacente y una re-conexión sensorial con actividades que estimulen el neurodesarrollo como el deporte, artes manuales, contacto con la naturaleza, etc.”.

Entiende también importante abordar la empatía: “El reconocimiento de microexpresiones faciales y la lectura de claves sociales se aprenden mirando rostros, no píxeles. El aumento de la ansiedad social en jóvenes está directamente ligado a la falta de práctica en el mundo analógico, donde no existe el botón de "borrar" o "bloquear" en tiempo real”, señala.

 Para Verónica Contreras, oftalmóloga de niños, otro problema importante del uso de pantallas “es que casi todas las personas nos guiamos por un ritmo circadiano que es marcado por las horas de sol y oscuridad”, señala

Lo hace recordando que “la glándula pituitaria requiere del estímulo de luz para saber si es de día o de noche. Por ello, los niños expuestos a pantallas de noche o antes de dormir, siguen con un estímulo de luz que hace que se modifique esa percepción lo que crea alteraciones del sueño y no logran descansar en forma”. De allí las recomendaciones de que no se usen pantallas por lo menos 1 o 2 horas antes de acostarse.

Según explicó en la oftalmología pediátrica “se empezó a ver una asociación del aumento de miopía por el uso de pantallas”. Explica que esto se debe “al incremento excesivo de actividades de visión cercana por lo que el cerebro del niño, que está en desarrollo, percibe que necesita ver solo de cerca y se elonga más rápidamente para lograr eso, ya que los miopes ven mejor de cerca, pero lastimosamente muy mal de lejos”.

Ante ese cuadro la especialista aboga por incrementar las actividades al aire libre, “por al menos 2 o 3 horas al día porque si el niño está encerrado todo el día en una habitación, sin estimulación de su visión lejana es propenso a este problema”, apunta. 

Jorge Zárate

 Links

https://www.unisc.edu.au/staff/associate-professor-michael-nagel#biography

https://michaelnagel.com.au/

https://ambapress.com.au/products/becoming-autistic

https://www-firstfiveyears-org-au.translate.goog/child-development/how-screens-impact-our-childrens-brains?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=sge

https://www.urgente.bo/noticia/exceso-de-pantallas-en-ninos-causa-demencias-similares-al-alzheimer

(1)    JULIAN DE ZUBIRIA on X: "Estudios con escáner evidencian deterioro del cerebro de niñ@s que usan intensivamente pantallas. Adolescentes que promedian 7 horas exhiben adelgazamiento en áreas claves, patrones que reflejan demencia temprana. Mike Nagel, Neurocientífico, en 60 minutos. "Demencia digital": https://t.co/t9GI0HDoGA" / X

(2)    La lectura y el pensamiento profundo se encuentran en un momento crítico

(3)    Las pantallas dañan el cerebro de los niños y dan ansiedad