27 de julio de 2026

Guillaume Candela: “Las poblaciones racializadas resistieron la opresión colonial con distintas armas”

 

Nuestro Archivo Nacional conserva “la documentación más antigua de todo el Cono Sur y registra experiencias de resistencias y resiliencias de personas colonizadas y racializadas tan antiguas como las que guardan los archivos de Lima o de México”, revela el historiador francés especializado en el Paraguay colonial. Trabaja con ayuda de a IA en la sistematización de estos documentos revelando nuevos protagonistas históricos que nos ayudarán a clarificar orígenes y continuidades.

 

Las personas “subalternizadas” o “racializados” en los primeros años de implantación de la sociedad colonial tuvieron prácticas de rebeldía asimilables en Asunción y en México, sostiene el historiador francés Guillaume Candela.

“La figura de Juliana, mujer lideresa casi mitologizada por Álvar Núñez Cabeza de Vaca y luego por la historia, la literatura y el cómic paraguayos de los siglos XX y XXI, bien puede compararse con la de la lideresa Malintzin, mal llamada Malinche, en México”, explica Candela. “Que la documentación colonial presente como «rebelde» a una mujer indígena por intentar huir de la esclavitud con los pies engrillados demuestra hasta qué punto las mujeres estaban decididas a escapar de Asunción”, agrega.

El académico publicó recientemente el artículo “Resistenciasy resiliencias indígenas, africanas y afroparaguayas en el Paraguay colonialtemprano” en la prestigiosa Revista Fronteras de la Historia. Lo hizo dentro de un proyecto de investigación internacional que lidera desde la Universidad de Cardiff en conjunto con Patricia Murrieta-Flores del Instituto Tecnológico de Monterrey: Un proyecto piloto para transcribir usando Inteligencia Artificial (IA) un corpus del Archivo Nacional de Asunción (ANA) producidos entre los siglos XVI y XVIII que una vez concluido pondrá a disposición la base de datos en construcción y los análisis de trayectorias personales en un aporte de gran valor. 

Guillaume Candela
Aquí su diálogo con Nación Media:

- En tu artículo rescatás ejemplos de resistencia del Paraguay colonial. ¿Qué nos ilustran estos casos?

- La sociedad colonial española estaba obnubilada por la categorización de las personas en las casillas de negro, mulato, indio, mestizo o español. La historiografía conservó el concepto de «casta» para presentar las diferentes categorías etnorraciales, cuyo objetivo era claro: definir a las personas a discriminar, en particular a los indígenas, los negros y sus descendientes.

Los casos de Juliana y de Gonzalo Mayrayu muestran que la colonización española nunca fue una situación armoniosa para los líderes kario guaraní que habitaban en 1537 la zona del fuerte de Nuestra Señora de la Asunción, ni tampoco un pacto o una relación equilibrada en la que los guaraníes hubieran podido aprovechar las nuevas tecnologías traídas por los españoles sin tener que luchar por sus derechos más elementales como su libertad y la soberanía territorial.

-Es clara la impronta de dominación de los conolonizadores…

… es así, es expresa, está en los documentos. El líder guaraní Gonzalo Mayrayu, seguramente una mala transcripción de Mbairayu, demuestra que, a menos de dos años de la mudanza de todos los europeos del Río de la Plata a Asunción en 1541, estos ya buscaban apoderarse de los territorios y, sobre todo, de los campos comunitarios, como en este caso un campo de avatí. 

Mbairayu recuerda a las autoridades españolas su soberanía territorial y la importancia de compartir este concepto de agricultura comunitaria con los europeos sin impedir la entrada a los miembros de su comunidad. Señala, en esencia, que la confianza otorgada a los recién asentados quedó totalmente quebrada cuando los españoles golpearon a las mujeres de su pueblo que iban a recolectar mazorcas de maíz y luego incendiaron a la comunidad guaraní liderada por Mbairayu, imponiéndoles por la violencia el nuevo pacto regido por las reglas de la colonización.

- ¿Cuándo aparece la india Juliana?

- En ese mismo contexto, probablemente era una mujer kario guaraní, registrada en un proceso judicial por haber envenenado a Nuño de Cabrera y por haber iniciado luego un movimiento de resistencia contra colonial para que las mujeres nativas no siguieran sometidas a una violencia sistemática hecha de esclavitud, trabajos forzados, violaciones y golpes que muchas veces provocaban su muerte.

El artículo da a conocer por primera vez un documento inédito conservado en el Archivo Nacional de Asunción (ANA): un extracto de su proceso judicial de 1541, el mismo año en que Asunción pasó de fuerte a capital de la Provincia del Río de la Plata.

Allí se escucha la voz de una mujer decidida a proponer una sociedad alternativa, en un momento en que las mujeres de los pueblos originarios vivían un vuelco brutal: en muy poco tiempo habían pasado de ser niñas y mujeres que trabajaban por el bien de su comunidad, respetando la naturaleza y los principios de vida guiados por el teko porã, a sufrir las rancheadas, es decir ser raptadas en sus pueblos, esclavizadas, violadas y asesinadas por los conquistadores europeos.

-Das cuenta de la existencia de grillos específicos para detener la huida de las mujeres. ¿Es posible entender los efectos de esta sistematización?

- En los testamentos e inventarios de algunos conquistadores, encontramos objetos metálicos y grillos que los europeos llevaron al Paraguay con el objetivo de privar a las personas de movilidad. Uno pensaría, en principio, que estos objetos solo podían pertenecer al Cabildo o a  la prisión pública. Pero vemos que muchos conquistadores tenían en sus casas, cárceles individuales y grillos destinados a evitar que una mujer indígena escapara de su situación de esclavitud y trabajo forzado. Abundan los testimonios de mujeres nativas hilando día y noche para que el conquistador pudiera vender su producción y sacar provecho de ella. Invito a leer mi libro “Entre la pluma y la cruz”, dedicado a las cartas de Martín González, quien describe una esclavitud generalizada de las mujeres indígenas en los hogares de los conquistadores.

-También señalás casos de apropiación de herramientas. ¿Es el perfeccionamiento del esclavo en la artesanía una vía de escape?

- Tanto los grillos como los objetos de uso cotidiano de los conquistadores, peines, cuchillos, anzuelos, hachas llamadas cuñas y otros objetos venidos del Viejo Continente, fueron utilizados por los nativos en los trabajos forzados impuestos por la Colonia, pero también fueron adaptados a los distintos movimientos de resistencia contra la imposición del nuevo orden y frente a la represión de las autoridades.

Muy rápidamente aparecieron en Asunción talleres de carpintería y otros espacios donde los artesanos europeos impusieron una formación destinada a crear una nueva camada de trabajadores forzados, indígenas, africanos y afroparaguayos, para producir lo necesario en la construcción de casas, edificios y barcos, así como objetos cotidianos y de lujo.

Todas las obras públicas y privadas realizadas en Asunción durante el periodo colonial fueron levantadas en gran medida por estas manos y voces silenciadas pero que quedaron registradas en estos manuscritos antiguos que podemos ahora transcribir y por fin recuperar.

Los trabajos forzados y la esclavitud siempre crearon las condiciones para movimientos de resistencia y esperanzas de recobrar la libertad, quienes lo padecían podían reapropiarse de esos nuevos conocimientos para alcanzar el objetivo tan anhelado.

Pedro de Bilbao, el conquistador negro

Un personaje que destaca entre los hallazgos del historiador Guillaume Candela en su trabajo… es Pedro de Bilbao, “una persona africana o afroibérica porque podemos imaginar que nació en España y fue esclavizado en la ciudad Bilbao o por un vasco llamado Bilbao”, cuenta.

“Mi hipótesis es que Pedro vino con Cabeza de Vaca y entró en la ciudad de Asunción en 1542. A pesar de haber encontrado su nombre en el Archivo General de las Indias en Sevilla (España) y en el Archivo Nacional en Paraguay su trayectoria fue invisibilizada. Integra la categoría de «conquistador negro» por figurar en una lista de entrega de vestidos llamados «tipos», elaborada por Cabeza de Vaca en el Puerto de los Reyes, cerca de la actual Corumbá, sobre el río Paraguay”,

A partir de estos datos, Candela deduce que participó en las campañas de colonización del Pantanal, “entre 1543 y 1544, y se enfrentó con los guaxarapos, xarayes, guatós, entre otros, considerados como enemigos tradicionales de los karios. Pedro de Bilbao reaparece en las fuentes dos años después, en 1546, en una carta de manumisión que señala que estaba esclavizado por el conquistador Cristóbal Díaz, quien le otorgaba la libertad tras dos años de esclavitud”.

El historiador deduce que tras su participación en las violentas campañas en el Pantanal “habría sido valorado e incluido en la sociedad colonial como un conquistador negro, a la manera de Juan Garrido, quien en esa misma época se destacó en la Nueva España y obtuvo un solar para construir su propia casa en la Ciudad de México”, ejemplifica.

“No contamos con más información para seguir sus andanzas. Sabemos, eso sí, que no figura entre los negros africanos o afroibéricos que participaron en Asunción del primer movimiento de resistencia de los negros esclavizados con planes de crear una sociedad alternativa (Palenque), del otro lado del río Paraguay con comunidades del Chaco”, expone. Así consta en el proceso judicial de 1543 a Diego Bretón, que fue esclavo de Ñuflo de Chaves acusado de haber iniciado y liderado el movimiento.

Asunción en la ruta de la esclavitud

“He podido rastrear a algo más de 16 mil individuos esclavizados, encomendados o forzados a trabajar por españoles, criollos y mestizos a lo largo del período colonial y los primeros años del Paraguay independiente, entre 1540 y 1828, cruzando el estudio de materiales del ANA y de los archivos parroquiales del Paraguay”, anuncia Guillaume Candela.

Este trabajo puede ayudar a “reconocer que también en Paraguay la esclavitud fue la espina dorsal de la sociedad colonial: que los pueblos originarios fueron sometidos a trabajos forzados desde los primeros tiempos de la conquista”.

También que “Asunción fue, desde principios del siglo XVII, un lugar donde bajaban miles y miles de africanos, que antes habían sido deportados desde los puertos de Luanda (Angola) o Ouidah (Benin) para llegar a Río de Janeiro y Buenos Aires, pero también a Valparaíso (Chile) y Callao-Lima (Perú), para ser vendidos en la plaza central de Asunción”, señaló.

La tarea, entiende, revelará el rol de la esclavitud “que imperó desde los primeros tiempos de la colonia y estructuró profundamente la sociedad en su evolución e hizo al enriquecimiento de muchas familias poderosas que, con demasiada frecuencia, aparecen como los mayores protagonistas en los libros de historia del Paraguay”. 

Jorge Zárate

Links

https://revistas.icanh.gov.co/index.php/fh/article/view/3192

20 de julio de 2026

El idioma guaraní expande fronteras

 

Con expositores paraguayos se desarrolló en Resistencia, Argentina el primer Encuentro Internacional de la Lengua Guaraní "Che ñe´ē, che ruguy". Historia, desarrollo, significados filosóficos, se revisaron en ponencias de gran didáctica. Hubo una especial para los ñe´engas y un pedido creciente de aceptación al “Jopara” y su creciente y viral presencia en redes.

 

“Para nosotros es fundamental la defensa de nuestro idioma desde toda su fuerza filosófica y metodológica”, dice el profesor Félix Fernández, alma mater del el primer Encuentro Internacional de la Lengua Guaraní "Che ñe´ē, che ruguy” (Mi idioma, mi sangre).

Fernández, uno de los principales promotores de la lengua guaraní en el nordeste argentino (NEA), enseña en el Centro Cultural Ñachec (“Gracias” en lengua Qom) de Resistencia, Chaco, donde tiene decenas de alumnos que progresan en su aprendizaje del ava ñe´e.

En dicha provincia, al menos un 15% de la población, que ronda el millón de personas, entiende el guaraní. “No lo habla de manera consistente por el prejuicio histórico de que “no sirve” y toda la ignorancia que ha rodeado al idioma”, señala Fernández.

Gloria Alcaraz, coordinadora del Encuentro, cuenta que el guaraní sirvió a los estudiantes en Ñachec para recrear la cultura paraguaya, sus comidas típicas, su folklore y en generar un espacio de camaradería de “los guardianes del Ava Ñe´e” que inclusive han organizado viajes a nuestro país para hacer crecer su habla y su querencia. 

 Trayectoria de una lengua viva

Los esfuerzos arriba mencionados derivaron en la posibilidad de compartir este Encuentro con el ministro Javier Viveros y Arnaldo Casco de la Secretaría de Políticas Lingüísticas (SPL) en el Museo de las Esculturas “Humberto Gómez Lollo” de Resistencia, reconocido espacio cultural.

El profesor Fernández inició la jornada comentando sobre una importante ley que declara al guaraní como idioma oficial en la vecina provincia de Corrientes de la que fue uno de los autores (ver recuadro).

Luego, se dio paso a la exposición de Gladys Villalba, docente chaqueña especialista en Filología y Estudios Clásicos que fue dando el contexto histórico de los esfuerzos para la recuperación de la lengua en el cono sur. Recordó especialmente el Primer Congreso Internacional de la Lengua Guaraní y Tupí que, en 1950 en Montevideo, Uruguay, consiguió unificar el alfabeto en 33 letras (Achegety).

Valoró el fenómeno del bilingüismo y la necesidad de promover la interculturalidad como garantía de preservación de la lengua. Recordó que el guaraní es un idioma que se escribe desde 1583 con el “Catecismo breve para rudos y ocupados” de Fray Luis de Bolaños que alcanza forma definitiva en 1607.

Tras mencionar algunos pasos importantes, expuso que hoy existen 288 mil sitios en Internet abocados al idioma, que es lengua oficial del Mercosur y que día a día, miles de investigadores repiten los nombres científicos inscriptos en el ava ñe´e.

“¿Será el Jopará la solución a esta comunidad de idiomas que vivimos en la región?”, se preguntó la investigadora recordando que el fenómeno de la mezcla permanente ayuda a la difusión de la lengua. 

Fondo y supervivencia

Antonio Casco Villalba dio continuidad con su exposición “Más que un idioma. Las particularidades que hacen único al guaraní” estimando en más de 5 mil años de vigencia de la lengua en el continente y en unos 2.500 años de habla en la región que compartimos con el NEA, Brasil, Bolivia y Uruguay.

Suscribió luego aquel aserto que asevera que los guaraníes son “la Civilización de la Lengua” destacando que el “ayvu” se iguala al alma y en cómo en el idioma nativo “la palabra hace al ser”. 

 Apuntó entonces que no hay otro caso en que “la lengua de los conquistados termine siendo la lengua de los conquistadores y sus hijos” como se dio en el espacio que habitamos.

También ejemplificó con algunas palabras cómo la estigmatización sobre el idioma puede distorsionar significados. “Payé”, describía a un profeta y protector que puede ver el fin desde el principio, en tanto que hoy la voz hace alusión a un hechizo para hacer el mal. “Ñeengatú, hacía alusión a un sabio maestro de la oratoria y es traducida en el presente como alguien que habla de más. “Ayvu”, que define al preciado lenguaje humano, pasa a ser barullo o ruido.

Al ahondar en la profundidad filosófica del idioma recordó que aparece como “una teología del monte” que se expresa en tanto verdad, que no se malgasta la palabra: “Iñe´erakate´y”.

También que dar la palabra es sagrado y que el “teko” (ser) no es sin el “tekoha” (el espacio en que se desarrolla, la tierra).

Destacó la fuerza del concepto “Py´a” (estómago, centro del cuerpo) que se adelantó siglos a la ciencia psicosomática y expuso sus principales derivados: Py´aguapy (Paz); Py´aguasu (Coraje); Py´amongeta (Pensar); Py´akuaa (Empatía).

“Guarini” es una voz que puede aludir a la guerra o la resistencia, y también define a quien escapa, se esconde y sobrevive, situación que asimiló a la del pueblo indígena que en estos más de 500 años sigue cuidando su lengua. 

Los Ñe´enga

Tras expresar su agrado por “volver a escuchar el guaraní correntino, regional”, Javier Viveros, explicó la tarea de la SPL en la preservación de las 19 lenguas indígenas que se siguen hablando en Paraguay y celebró los esfuerzos para reproducir y hacer crecer a los guaraní parlantes en Argentina.

Acto seguido habló sobre la “Vitalidad y pervivencia del ñe´enga, una joya de la tradición oral”, señalando que en Paraguay, “el ñe'ẽnga se respira en la calle, se saborea con el tereré y funciona a veces como un verdadero Código de Hammurabi rudimentario, una ley consuetudinaria que en lugar de ser tallada en piedra está tallada en la memoria de la gente. El ñe'ẽnga nace en el corazón de la comunidad, en el diálogo cotidiano, en el trabajo, en la fiesta, en el duelo. Es el producto de la observación atenta de la naturaleza, de los animales, de las relaciones humanas. Y, sobre todo, nace de la necesidad de enseñar, de aconsejar, de advertir. El ñe'ẽnga paraguayo es, en su esencia más profunda, un instrumento de educación popular” consideró. 

 “Aquí hay gato encerrado, he’i mbarakaja hyeguasúrõ” (dijo la gata que estaba preñada), puso como primer ejemplo para desatar las primeras risas.

El ñe’ẽnga “denuncia la arrogancia, la hipocresía, el oportunismo y la falsa solemnidad. Desconfía de quien se presenta como demasiado virtuoso, demasiado poderoso o demasiado seguro de sí mismo. “Mboriahu akãrénte ho’áva rayo”: solamente sobre la cabeza del pobre cae el rayo. Esta frase no constituye una broma inocente. Resume una percepción histórica acerca de la desigualdad: las calamidades no se distribuyen de manera equitativa”, agregó luego.

“Me gusta, he’i Facebook”. Hoy vemos al ñe'ẽnga saltar de las conversaciones vecinales a los hilos de Twitter, a los memes de WhatsApp, a las calcomanías en los parabrisas de los colectivos y a la publicidad contemporánea”, apuntó.

Viveros señaló que “cuando un paraguayo suelta un ñe'ẽnga, está aplicando una jurisprudencia oral de siglos, que ya estaba en pie mucho antes de que existiera un Estado que legislara qué conductas merecían el peso de la palabra…no está en ningún museo, se sigue escribiendo cada día en la sobremesa, y no necesita traducción para que todos entendamos exactamente su sentencia. Con esto concluyo mi intervención. Ha japyta upéicha he'i jagua pa'ã”, concluyó entre las risas del auditorio.

 Una ley en Corrientes

“Sería importante hacer cumplir en totalidad la ley dice 5598/04 en Corrientes”, pide el profesor Félix Fernández, que fue coautor de la normativa. Según explica resta la reglamentación para que quede claro cómo “promover, defender, crear programas radiales, imprimir folletos y hasta un organismo que regentee la defensa plena de la lengua”, reclama.

Recuerda que un equipo de profesores de guaraní propuso al gobierno en 1995 comenzar un proyecto piloto para enseñar guaraní en los jardines de infantes en el primer año. “La idea era ir acompañando a los chicos año a año. Así un año después se les enseñaba en el primer grado y así sucesivamente hasta cubrir los 7 años de primaria”, cuenta.

“La palabra es fundamento de vida, con ella tenemos que ir inculcando al más pequeñito, la cultura, el respeto al vecino, la convivencia, es un código fundamental para recuperar valores”, asume.

Fernández conduce el programaradial “Oñehenduva” en la radio de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE)que se sintoniza en el 99,7 o se puede seguir on line, los miércoles de 14 a 15 y se repite sábado de 12 a 13 y entiende que este medio es fundamental para reproducir la lengua.

“Se están haciendo algunos esfuerzos en las municipalidades, por ejemplo en Caa Cati, hacen carteles públicos, charlas, en Saladas, en Goya, se están haciendo actividades pero todavía son pocas, ojalá vayan creciendo”, se esperanza. 

Jorge Zárate

Links

https://www.diariochaco.com/692922-resistencia-sera-sede-del-primer-encuentro-internacional-de-la-lengua-guarani

https://medios.unne.edu.ar/radio/