17 de agosto de 2026

Antonio Cubilla, una vida investigando el cáncer

 

El médico compatriota recibirá el 29/9 en Nueva York, el Premio internacional Fred W. Stewart por sus investigaciones sobre el cáncer de pene, su relación con el Virus del Papiloma Humano (VPH) y la alta incidencia de esta enfermedad en Paraguay y en países tropicales. Aquí repasa su vida de investigador y da un panorama de la ciencia local e insiste en la necesidad de una mayor financiación pública a la ciencia.

A sus 82 años, este destacado patólogo será reconocido por el Memorial Sloan Kettering Cancer Center con este galardón que se entrega a quienes hicieron aportes excepcionales en el avance del conocimiento del cáncer humano, el diagnóstico y la atención al paciente.

“Es un premio que tiene casi 50 años en una institución dedicada al diagnóstico, el tratamiento y sobre todo la investigación del cáncer”, comenta Antonio Cubilla.

El patólogo destaca el apoyo y colaboraciones que recibió tanto de médicos locales como extranjeros en sus investigaciones, una verdadera red mundial que consiguió articular en su largo derrotero con la ciencia.

Para muestra de ello, vale decir que Cubilla llegó a conocer a Fred W. Stewart, el científico que nombra al premio que recibirá y también el laboratorio del famoso “doctor Pap”, Geórgios Papanikoláou, que desarrolló el examen médico rápido y sencillo que sirve para detectar cambios en las células del cuello uterino antes de que se conviertan en cáncer.

Una vida investigando

El médico relata que al regresar al principio de los 80´desde los Estados Unidos, donde estudio e investigó, las cosas fueron difíciles: “Era un desierto, la universidad investigaba de manera muy aislada y la producción científica era bajísima. Me costó mucho encontrar el nicho para volver a comenzar”, apunta.

“Allí me acogieron los médicos del Instituto del Cáncer que era muy pequeño donde acumulé mucha experiencia de los problemas del cáncer de pene en Paraguay y vi que había peculiaridades que no había visto en Nueva York. Eso me decidió a tomar este nicho donde no había estudios. Entonces, con técnicas muy sencillas y muy baratas comenzamos la tarea”, agrega.

Cubilla investiga desde muy joven. “Estuve 10 años estudiando en Estados Unidos (de 1970 a 1980), me pasé estudiando cáncer de páncreas; también de mama y de tiroides y luego me focalicé digamos, en los últimos 30 años en la patología de cáncer de pene porque no era posible competir académicamente en otras patologías que son frecuentes en el 1º mundo”, explica.

“Allá tienen todos los medios y, acá sin apoyo económico y sin grandes equipamientos, elegimos un nicho, un área que ellos no tienen. Entonces usando técnicas muy antiguas, muy baratas, pudimos realizar algunos estudios que mejoraron el conocimiento sobre esta patología a nivel local y a nivel universal, porque el cáncer de pene es frecuente en los países tropicales”, agrega. 

Gráfico de la red de investigadores formada por Cubilla en el Mundo

 

Geografía de la enfermedad

“En los países tropicales es donde hay mucho más. Es una cuestión cultural, los países con mayor pobreza son los que hacen más cáncer de pene y son los que descuidan más los diagnósticos”, apunta.

Según cuenta, en este tipo de patología, “los países de menor frecuencia tienen de 0,1 a 0,5 caso por cada 100 mil habitantes, por ejemplo, en los países nórdicos de Europa y en la parte norte de Estados Unidos. En cambio, en los países tropicales va de 0,3 a 0,6. Nosotros no tenemos datos porque una de las falencias grandes de salud pública es la falta de buenos registros de cáncer”, comenta.

“Hay un registro que hace rato se está organizando, pero hasta ahora no produce datos que sean fiables y entonces acá creo que es 0.3 a 0.4, creo que está bajando un poco. En el noreste de Brasil, en Maranhão, es el foco de mayor incidencia con 0,6 cada 100 mil habitantes lo que es altísimo”, cuenta.

La patología está presente en el sur de Asia, India e Indonesia es donde hay más casos y en “Latinoamérica aparte del Brasil y el Paraguay, hay casos en Perú, en el norte argentino, en México, Centroamérica, en Panamá y en el Caribe se han reportado áreas de mucha incidencia cáncer de pene”.

 Aporte a la detección

Cubilla da cuenta de que la detección de la enfermedad “es puramente clínica, generalmente el paciente consulta con la lesión” y que entender por qué se produce es la tarea de su investigación. “En 1995 publicamos un trabajo donde encontramos que un 30% de los cánceres están producidos por el virus del papiloma humano (VPH) y el 60% restante están asociados con infecciones crónicas”.

Una de las claves de ese estudio fue el hallazgo de que “los tumores producidos por virus tienen una morfología microscópica muy específica, que al mirarlos uno los puede reconocer sin hacer el estudio viral”.

Recuerda que recientemente analizaron un estudio de la Mayo Clinic de Estados Unidos: “Miramos 120 casos y pudimos predecir virus en el 95% de ellos con el microscopio, sin ninguna técnica especial, sólo observando”, apuntó.

Esta situación abarata bastante el diagnostico ya que el estudio viral es muy caro y muy difícil de hacer. “Se usa una técnica que se llama PCR que pocos laboratorios tienen”. Agrega que “hay una tinción ahora que se llama P16 que es inmunohistoquímica que se usa para detectar el virus. No es tan precisa pero es útil y ya hay aquí en Paraguay”, pero al poder detectarse en el microscopio se puede “ahorrar” este paso.

Seguir investigando

“Cada tumor ahora tiene su clasificación, no solamente patológica, sino que molecular. Mi área de estudio han sido las clasificaciones. Clasifique cáncer de páncreas y de pene, las variedades morfológicas. Esa ha sido mi diversión porque es casi, para mí, un juego la investigación”, apunta Cubilla que tiene la voluntad de continuar su prolífica tarea: “Queremos buscar más explicaciones de los tumores de pene que no están asociados al virus”.

Explica que “el paradigma es como un gran rompecabezas y las contribuciones pequeñas van llenándolo. Quedan pocas piezas, y hay unas cuantas que yo quiero llenar antes de irme al otro lado”, se propone. “A lo mejor ya no me alcanza el tiempo porque el estudio epidemiológico lleva muchos años, por lo menos lleva de 5 a 10 años de seguimiento de los pacientes y acá es muy difícil hacerlo, pero a lo mejor en otro país podemos hacer ese estudio ahora”

Recuerda que como resultado de sus investigaciones se encontraron “22 genotipos de HPV del cáncer de pene que se han usado, para para prevención, para las vacunas específicamente del HPV. Eso porque tuve la suerte de contactar con un grupo europeo que estudió 1000 casos de cáncer de pene con PCR, con esa técnica sofisticada, fue un estudio de un grupo holandés y un grupo español. Hicimos una clasificación de los genotipos de virus de acuerdo a los tipos de cáncer que nosotros ya habíamos ido identificando a lo largo de los años y ese estudio tuvo un impacto en la salud pública”, concluye.



Los microscopios y los escáneres

“Hace 60 años que estoy mirando al microscopio y no hubo cambios fundamentales en el instrumento”, dice Antonio Cubilla mostrando el que tiene en su escritorio de trabajo.

Recuerda sus primeros tiempos de estudiante: “En la época del profesor Juan Boggino se usaba el monocular pero ya desaparecieron esos microscopios. Después vinieron estos (dice señalando uno binocular) viejísimo de la época en que yo estaba en Nueva York, que lo guardé como una reliquia”.

Describe que en la actualidad las imágenes captadas por los microscopios pasan directo a la computadora y que ese avance está cambiando bastante los procesos de estudio.

Cubilla revela que “se está reemplazando el microscopio por la patología digital algo que verificaré ahora en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center en Nueva York que es donde yo me formé y dónde me dan el premio ahora, que tienen la más avanzada de las tecnologías que hay”, se entusiasma.

Escáneres

“Ahora, desde que apareció el escáner, ya se está haciendo el diagnóstico en la computadora solamente. Es un copiador de láminas de vidrio e histológicas que se meten en el aparato y las copia y digitalizan”, cuenta.

“Entonces te mandan a tu computadora la imagen y se pueden hacer todos los movimientos del microscopio y más, en una gradación infinita, porque acá tenés (dice mostrando un microscopio) 4 aumentos en cambio en el escáner es infinito”, apunta.

Cuenta que la “Mayo Clinic en Estados Unidos ya el 50% de su diagnóstico se hace así, el patólogo recibe por correo los casos que se procesaron en escáner, los abre en la computadora y hace el diagnóstico. Así que en 10 años más no va a haber más un microscopio”, considera.

Cuenta que en Paraguay uno de sus alumnos ya tiene un laboratorio de Patología Molecular con escáner “que es el área emergente. Nuestra patología clásica, quirúrgica, va a ir desapareciendo y será reemplazada por la patología molecular”, señala.

Asesoría especial

Asesor especial del presidente Santiago Peña cuenta que “trabajo ayudando al Consejo de Ciencia y Técnica (Conacyt), al doctor Benjamín Baran, su presidente, que es una bella persona que es lo mejor que le ha ocurrido en muchos años. Trato de colaborar con ellos en cuanto a algunas cuestiones conceptuales de la ciencia”, dice de su función.

“Tengo que hablar con el presidente porque habíamos hecho un acuerdo de dos años y ya estoy pasando ese tiempo porque me quiero concentrar más en la investigación, ya me quedan pocos años y quiero seguir adelante. Tengo cosas que quiero intentar terminar”, relata.

Cubilla fue asesor de los presidentes Fernando Lugo y Horacio Cartes y se desempeñó en el Conacyt donde entiende “hubo un cambio, un mejoramiento enorme en los científicos y su producción. Hace 30 años había 40-50 publicaciones y hoy tenemos 350 publicaciones de valor, hubo un salto muy grande y tiene que ver con el incremento de la financiación”, recuerda.

“Si un mensaje tengo que dar al gobierno, es que aumente la financiación para la investigación científica, para la básica y para la aplicada. ¡Estamos en los últimos lugares en Latinoamérica!”, reclama.

“Hay una tendencia de dejar de lado la investigación básica, porque no produce objetos que sean tangibles o que se puedan vender o que puede incidir en el desarrollo inmediato. No es así. Las investigaciones básicas son importantes porque de ahí salen los grandes descubrimientos que eventualmente van a ser aplicables”, recuerda. 

Jorge Zárate

Fotos de Cristóbal Núñez 

Links

https://www.lanacion.com.py/pais/2026/08/02/el-medico-antonio-cubilla-fue-reconocido-con-el-premio-internacional-fred-w-stewart/

https://www.ultimahora.com/antonio-cubilla-cuenta-sus-pasos-para-llegar-a-ser-uno-de-los-mejores-investigadores

https://www.abc.com.py/nacionales/2026/08/01/otorgan-premio-fred-w-stewart-al-doctor-antonio-cubilla-por-trabajo-sobre-cancer-de-pene/

https://elnacional.com.py/nacionales/paraguay-paises-mas-casos-cancer-pene-mundo-n76817

Un llamado a conocer y preservar el patrimonio arquitectónico asunceno


 

Jorge Fernández Alonzo conocido popularmente como “el arquitecto de las redes” realiza videos en los que va comentando cómo se fue edificando el patrimonio arquitectónico de Asunción en episodios que integran historia y presente. Aquí, además de un pedido de mayores esfuerzos en la conservación, un breve paseo por la ciudad, sus edificios emblemáticos y los momentos en que surgieron. 

“El asunceno carece de una formación arquitectónica, histórica de nuestra ciudad, por lo tanto, la mejor manera de llegar a un gran sector de la población es con las redes”, resume Jorge Fernández Alonzo.

Doctor Arquitecto por la Universidad de Navarra, España y docente e investigador en la Universidad Nacional (UNA) y la Universidad Católica (UCA), explica: “Fui metiéndome en Instagram, TikTok, para ir desempolvando historias de los años 60, 70, 80, y la gente se suma aportando otras ideas, reviviendo la memoria de la ciudad para las nuevas generaciones. Pasé los 231 mil seguidores, las redes sociales cumplen un rol muy importante para difundir y dar a conocer nuestro patrimonio”, señala.

Sus clases de “Arquitectura itinerante” para los universitarios surgieron tras la pandemia del Coronavirus “de tal manera que, al recorrer la ciudad uno puede aprender “in situ” y valorar mejor, ver texturas, colores, proporciones. El aprendizaje se hace más significativo y vivencial por parte de los alumnos que son jóvenes que desconocen o mínimamente tiene algún saber sobre lo que tenemos”, apunta

 Aquí su diálogo con Nación Media:

- ¿Por qué es importante la historia de la arquitectura?

- Porque es el relato vivo de todo lo que guarda la ciudad y que se halla escondido en sus distintos rincones de los barrios. Por ejemplo, muchos no saben que los terrenos del Puerto hasta la Loma San Jerónimo fueron asignados por Carlos Antonio López para la primera zona industrial. Allí se instalaron el arsenal y los astilleros. Después, ya a principios del siglo 20, la antigua Cervecería Nacional y otras industrias se van a ir ubicando y estableciéndose a lo largo de la ribera del río.

O la Chacarita, que fue una antigua Chacra establecida por los franciscanos, donde cultivaban distintos tipos de verduras que se proporcionaban a la ciudad de Asunción. Empezó a poblarse ya hacia el siglo XVIII. Después de la guerra del Chaco, fue creciendo la población en forma masiva en gran medida con aquellos grandes excombatientes que no quisieron regresar a sus pueblos de origen y prefirieron radicarse allí…

Arq. Jorge Fernández Alonzo
 - …aparece el río como un ordenador fundamental…

… así es, podemos hablar del barrio Varadero que hoy ya no se denomina así, zona costera que se prolonga desde la Loma San Jerónimo y recorre casi hasta Ita Pyta punta, hasta la Facultad de Filosofía. Su nombre se debe a que ahí “varaban” gran cantidad de barcos que iban formando fila para bajar sus mercaderías y sus pasajeros hasta el puerto de Asunción. Zona de astilleros como el San Isidro o el Bozzano.

- ¿Se perdió mucho del patrimonio arquitectónico en la ciudad?

- Mucho tiempo nuestro patrimonio estuvo muy olvidado, se perdió mucho, fueron demolidos algunos edificios. Tiene su costo mantener el patrimonio y a la gente no le gusta tanto invertir. En los últimos tiempos podemos ver que empezó un tímido proceso de recuperación de fachadas patrimoniales en el centro, sobre todo por parte del sector privado y espero que esto vaya creciendo. Muchas casas fueron rehabilitadas, refuncionalizadas en el casco histórico, pero realmente queda todavía mucho que hacer.

Igual se sigue tirando para ubicar un nuevo estacionamiento, un comercio, una estación de servicio. Lastimosamente la ignorancia de gran parte de nuestra gente hace que no se mantenga vivo y no se preserve.

¿Qué proyecto entiende debería hacerse la ciudad para mejorar su presencia?

Se están haciendo algunas cosas como el soterramiento del cableado en el Centro Histórico, por ejemplo, o la idea de generar calles con plataforma única, es decir, nivelar la calle con las veredas, eso hace que se amplifique el espacio; también peatonalizar gran parte del sector porque el asunceno no está acostumbrado, no hay cultura de caminar como se da en otras grandes ciudades.

Hay planes, estudios hechos que deberían encararse porque Asunción está abandonada, hay que volver a vivir la ciudad. Entiendo que en las construcciones antiguas patrimoniales debemos generar un uso mixto: Que se trabaje ahí, oficinas, comercios, y que se viva ahí. Al vivir y trabajar como se da en otros cascos históricos de ciudades latinoamericanas, se tiene vitalidad.

Está la idea del parque lineal integrando el Palacio de Gobierno hasta la Catedral; la revitalización de Chacarita Alta, concluir la refuncionalización del Puerto, etc. Lo que falta muchas veces es voluntad política.

- Hubo y existen grandes arquitectos en el país. ¿A quiénes destacaría en el presente con proyección a futuro?

- Tenemos a Genaro Pindú y Carlos Colombino, que pudieron generar en la 2ª mitad del siglo XX, una arquitectura con marca paraguaya, con identidad. Aportaron algo nuevo, propio, nuestro.

Como profesor que lleva en el campo la docencia más de 30 años, conozco una nueva camada de arquitectos que hicieron maestrías y doctorados en el exterior como Sergio Ruggeri, Francisco Tómboli, Horacio Cherniavsky y muchos otros nombres que están haciendo cosas muy interesantes, actualizando la arquitectura paraguaya y ganando premios internacionales.

Etapas de la ciudad

En su clase, en la que con sus alumnos recorren Asunción, el arquitecto Jorge Fernández Alonzo establece los siguientes recorridos. Período Colonial y Era López; Período del Liberalismo 1880-1920; Las Villas de Asunción; Modernidad y Arquitectura Contemporánea

“En Asunción quedan muy pocos ejemplos de la arquitectura colonial porque las tecnologías constructivas y los materiales eran de gran precariedad. Estructuras de madera que rápidamente eran consumidas por el cupi´i (termitas), techos de palma, tacuara, paja. Recién en la 2º mitad del siglo XVII entran las tejas. El muro era de adobe. Imagínense, en Asunción hay casas todavía, como la casa del presidente Manuel Gondra, construida a final del siglo XIX, que todavía tiene muros de macizos ladrillos de adobe secados al sol”, apunta.

 La Manzana de la Rivera con las casas Viola y Castelvi de la 2º mitad del siglo XVII y la misma Casa de la Independencia que corresponde a esa época, son de los pocos ejemplos para mostrar.

La 2º etapa aborda la época de los López y allí Fernández Alonzo apunta que “prácticamente en 3 siglos de la época colonial nuestra arquitectura no avanzó. No llegó ningún arquitecto a Asunción, llegaron si a las reducciones jesuíticas”.

Por ello la idea de europeizar la capital “como se estaba dando en todas las ciudades latinoamericanas, se va estableciendo cuando Carlos Antonio envía a su hijo, Francisco en misión diplomática y, en París, contrata al arquitecto italiano Alejandro Ravizza, que con su hermano Cayetano vienen para modernizar y dejar de lado por fin aquella típica tira de viviendas coloniales con los corredores al frente y atrás”.

El profesor considera que “más que del gobierno, para mí fue arquitecto de la familia López, a la que construye grandes palacios y obras importantes: El Palacio que Ravizza diseñó y construyó con el ingeniero inglés Alonso Taylor, actual Casa de Gobierno; el hermoso palacio de Benigno López, actual Cancillería; toda la decoración interior, la pintura, la bóveda en madera de la Iglesia de Trinidad; la Estación del Ferrocarril y el Oratorio de la Asunción, hoy Panteón de los Héroes”. 

Liberalismo y Modernidad

El tercer recorrido aborda la época del liberalismo en la postguerra de 1870 a 1920. “Aquí comienza una construcción y modernización acelerada de la ciudad de Asunción a causa de la gran cantidad de inmigrantes italianos, catalanes, españoles, entre ellos muchos constructores albañiles que arriban a Asunción introduciendo los estilos de sus lugares de origen y se construyen bellos palacios y casonas”, recuerda Fernández Alonzo. El edificio del actual Correo, el Palacio Patri, aparece como ejemplo de época. “¡Amerita su urgente rehabilitación!”, clama.

El edificio de Cañas Paraguayas; el Palacio Alegre, actual Ministerio de Economía; la farmacia Scavone y las edificaciones con negocio en planta baja y vivienda en la superior, que pueden todavía apreciarse son distintivos de época. Como obra patrimonial destaca la Iglesia de la Encarnación inaugurada en 1905.

Otra ronda de visitas acerca a la arquitectura moderna que “arriba al país recién en los años 40 cuando los primeros arquitectos paraguayos formados en el extranjero sobre todo en el Río de La Plata, Montevideo y Buenos Aires, introducen el hormigón armado, formas puras, limpias, sin ornamentos”, apunta.

Desstaca allí al arquitecto Francisco Canese, que fue jefe del Ministerio de Obras Públicas y el arquitecto de origen brasilero, Saturnino de Brito que introduce la modernidad desde el Brasil hacia Asunción. La Facultad de Filosofía; el Hotel Guaraní; el ex Lido Bar; la sede del Partido Colorado, son buenos ejemplos de ese tiempo. 

 Las grandes villas

“Las villas que eran casas de adinerados de la burguesía, casas de descanso de fin de semana comenzaron a construirse a principios del siglo XX, entre finales del siglo XIX, 1890-1920, a lo largo del nuevo boulevard, una gran avenida ancha y arbolada siguiendo la idea francesa es lo que hoy es Mariscal López, en aquel entonces República de Colombia, que llegaba hasta los dominios del doctor Francesco Morra (Villa Morra), en la que se levantaron casonas renacentistas al estilo italiano”.

Propiedades de grandes hacendados y comerciantes, la avenida albergó a la aristocracia asuncena y a la diplomacia. Destaca entre ellas a la Villa Heyn, actual Embajada del Brasil, obra del arquitecto sueco, Karl Rehnfeldt, de estilo neoclásico; la Casa Martino; la Villa Scavone y la Villa Arcallana. “Afortunadamente gran parte de ellas siguen en pie y esperemos que se conserven porque dan la imagen de identidad característica de la aristocrática Mariscal López con toda esa arboleda de jacarandás”, aprecia.

La arquitectura contemporánea se edifica desde los años 60 en adelante. “El ícono es el edificio Nautilus de Genaro Pindú y también es muy interesante cómo trabaja ladrillo y volúmenes, el arquitecto Luis Alberto Bo en el edificio del Ex Banco Unión, hoy Ministerio de Industria y Comercio”.

Ejemplos del momento de esplendor que generaron la construcción y puesta en marcha de las represas hidroeléctrica de Itaipú y Yacyretá que provocaron “mucho movimiento de capital que ayudó para que Asunción, a partir de los años 70, pueda empezar a crecer en altura”, explica. 

Jorge Zárate

 Links

https://cyt.uc.edu.py/perfiles/dr-ar-jorge-carlos-fernandez/

https://www.facebook.com/jorgecarlos.fernandezalonzo

3 de agosto de 2026

Misiones jesuíticas, cuando los guaraníes edificaron un legado

 

Signos de una experiencia que es fuente de nuevos estudios Santísima Trinidad del Paraná, Jesús de Tavarangüé y San Cosme y Damián siguen proyectando una obra conjunta entre evangelizadores y pueblo guaraní que continúa deparando asombros y descubrimientos.

 La admiración por el trabajo organizado, la temporalidad de esos muros de unos 400 años de solidez, se proyectan en la mirada, en el gesto de asombro de los visitantes de las misiones jesuíticas guaraníes de Itapúa.

Comprenderlas un poco más parece ser una deuda que se va saldando de a poco. El sacerdote jesuita Simón Martínez Jara entiende que “la educación del Paraguay debería rescatar más su historia como parte de nuestra identidad, patrimonio de la vida y la cultura guaraní”.

Lo hace recordando que “la enseñanza de las misiones son muchas. Primero destacar la opción preferencial y creativa por los más vulnerados. Segundo promover la inculturación para poder hablar el lenguaje de las nuevas culturas y aprender de ellas. También situarse al lado de los más pobres y construir en sinodalidad espacios de vida y plenitud humana”, sintetiza del legado de estos sitios considerados Patrimonio de la Humanidad por las Naciones Unidas para la Educación y la Ciencia (Unesco, su sigla en inglés).

Interés creciente

Isabelino Martínez, preside el comité académico del Congreso Internacional de las Misiones Jesuíticas Guaraníes que en junio de este año tuvo su cuarta edición reuniendo a más de 40 expositores de 12 países. “Esta fue la primera edición Iberoamericana y estamos muy satisfechos con los resultados”, comenta de la experiencia. 

 Realizado este año en Posadas, Argentina, el evento viene probando la curiosidad que siguen despertando en todo el mundo. “Imaginen que, como decía Bartomeu Meliá, el vocablo “Reducción” en el castellano de los años 1500/1600 tenía una connotación de comunidad”, apunta. 

 Vale recordar que fueron unas 30 misiones, ubicadas en lo que hoy son territorios de Paraguay, Argentina y Brasil que llegaron a organizar a más de 150 mil indígenas guaraníes en su momento de esplendor.

Arqueología, arquitectura, la lengua guaraní, historia, sociología, fueron las diversas materias de las ponencias que fueron desde una intervención de la antropóloga francesa Capucine Boidin de la Universidad de la Sorbona hasta la charla de una indígena guarayo de Bolivia.

 “La provincia jesuítica fue una gran experiencia de vida, religiosa, por un lado, discutiendo los matices de sometimiento o no, pero por otro lado desde la comprensión del mundo guaraní fue un resguardo ante la esclavitud. Allí surgieron expresiones excelsas del arte, en particular en la música y la parte escultórica. Santa María de Fe fue el sitio del 1º gran colegio escultórico en América Latina, por ejemplo”, cita Martinez, también director del Museo Jesuítico Diocesano de esa ciudad misionera.

“Es fundamental el valor que se le dio a los modelos indígenas en una propuesta de vida social, basados en la solidaridad, en el “yopoi”, esa expresión que implica las manos abiertas, la entrega hacia el otro, un modelo económico que sirvió para poder dar vida a las misiones jesuíticas y democrático en el sentido de lo que los líderes hacían en favor de sus pueblos. Porque un verdadero líder guaraní tenía que ir creciendo en sus cualidades para cuidar a su comunidad. Y esto mismo fue implementado en las misiones jesuíticas y la manera en que los jesuitas descubrieron ese nivel de convivencia entrelazando la religión cristiana con el misticismo guaraní, son aspectos que nos tienen que llamar la atención hoy para poder proyectarnos en este siglo XXI”, considera.  

En clave musical

Isabelino Martínez recuerda que la música en la tarea de brillantes maestros como Martin Schmid y Domenico Zipoli jugó un rol clave en la conjunción. “El guaraní tiene alma musical, sabe escuchar el mundo y los jesuitas rápidamente lograron descubrir esto y pudieron encontrar una forma propia que, entiendo, Enio Morricone interpreta de muy buena manera en la película “La Misión” donde puede verificarse aquello que decía Meliá en torno a que los guaraníes también evangelizaron a los jesuitas”.

 Para el padre Simón “la producción musical en las reducciones fue importante aliada en la evangelización del pueblo guaraní. Los instrumentos eran elaborados por indígenas artesanos en los talleres de las misiones”, destaca.  “El Barroco guaraní es un estilo musical solemne que acompañaba las grandes celebraciones litúrgicas y procesiones. La obra literaria “La Música en las Reducciones Jesuiticas” de Guillermo Furlong SJ., cuenta como los guaraníes con los jesuitas crearon una de las escuelas de música más grandes de América en el siglo XVII”, recuerda. “Las orquestas tenían violines, oboes, fagotes, arpas, órganos. Además, la obra narra sobre las composiciones de músicas inclusive por el cacique Domingo Céspedes y sobre la imprenta de la misión de San Javier donde se imprimían las partituras”, recuerda.

Defensa militar

La cuestión militar aparece como un elemento estructural, la disposición de la plaza y las viviendas rodeadas por muros de importante grosor, la elevación de torretas para campanario y avistamiento, la erección de las misiones en colinas que permitían, cómo en el caso de Trinidad y Jesús, de una conexión visual que permitía alertar algún ataque, dan cuenta de una sofisticada estratagema militar en la concepción de estas edificaciones. 

Expone Isabelino Martínez: “Tenemos que tener en cuenta que las misiones se asientan después de un largo proceso de persecución resultante de la guerra entre españoles y portugueses. Esto hace que la formación militar haya cumplido un rol muy importante para la defensa. Entonces no solo legó la fe sino también la seguridad para los guaraníes, la seguridad de que la vida continuaba, que el mundo guaraní podía reproducirse”.

A su turno el padre Simón cuenta: “En las reducciones había como una pequeña defensa militar para prevenir y cuidar de los ataques de los bandeirantes portugueses, los otros pueblos que no eran reducidos o para protegerse en ocasiones del propio sistema de encomienda. Antonio Ruiz de Montoya con un permiso especial de la Corona Española acompañó la creación de una defensa militar debido al ataque constante de los bandeirantes en las Misiones del Guaira”, recuerda.

Expone luego que constituyen “una memoria histórica donde se respira el Reino de Dios en la tierra y que para la época colonial supuso una respuesta creativa para la evangelización y la defensa de la vida de los guaraníes. Es importante visitar las Misiones Jesuíticas porque son parte de nuestra historia, un patrimonio de la humanidad de un modo de vida solidario. Nos puede inspirar para la creación de una nueva Nación donde todos podamos tener un lugar y nos sintamos dignos en el trato y el cuidado de unos con otros”, concluye señalando.

Reloj solar de San Cosme y Damián

Una astronomía descollante

La precisión del reloj solar de San Cosme y Damián es conmovedora, cómo la historia de Buenaventura Suárez, ese sacerdote astrónomo que no sólo ayudó a revelar la mirada guaraní del cielo del sur, sino que pudo anticipar en años la marcha de la luna con sus telescopios desde aquella selva de ensueño de principios de los años 1700.  

La ponencia de Viviana Silvia Piciulo: “Mirar al cielo desde la frontera imperial. Buenaventura Suárez y el conocimiento astronómico en las misiones Jesuitas del Paraguay (Siglo XVII-XVIII)” dada en el IV Congreso Internacional de las Misiones Jesuíticas Guaraníes reveló datos importantes.

La historiadora recordó que Buenaventura era descendiente de Juan de Garay, y que pertenecía a una elite ilustrada y que al llegar a las Misiones se abocó a realizar la tarea más difícil de la astronomía en ese tiempo: “Seguir a los satélites de Júpiter”. Explicó que ese estudio del cielo era también parte de la organización de tiempo y territorio que los jesuitas fueron perfeccionando hasta su expulsión por la corona española en 1767.

También que con la ayuda de los artesanos guaraníes consigue fabricar maravillosos instrumentos astronómicos, puliendo lentes excepcionales en las piedras de cuarzo que le ofrecía la tierra. 

Red internacional

Piciulo apuntó que “la Compañía de Jesus, tuvo una infraestructura transcontinental de movilidad del conocimiento”, al explicar cómo las observaciones de Suárez en San Cosme y Damián llegaron a otros astrónomos en centros de prestigio en Madrid, Roma, San Petersburgo, Pekín, Paris y Upsala.

También que fue Anders Celsius, el de los grados centígrados, el que publica en Suecia los escritos sobre los satélites de Júpiter de Buenaventura que fueron “un boom editorial científico, por así decirlo”.  Esa red hace posible a su vez la edición de “Lunario de un Siglo” en Lisboa en 1748. 

 En la mirada de la ciéntifica, “América no era una receptora pasiva de ciencia desde Europa sino que esa ciencia moderna se construyó en procesos complejos que incluyeron a los espacios misionales americanos… Ya no es cómo pudo un jesuita aislado en la selva producir astronomía de calidad, sino qué infraestructura intelectual, material y relacional hizo posible que se observara el cielo como en los grandes centros la pregunta que nos ocupa”, expuso.

La agricultura, fuente fecunda

La pasión jesuita es por los textos es fundamental en el desarrollo agrícola. Así lo expuso el lingüista Leonardo Cerno en su ponencia “Sánchez Labrador y el manuscrito Gülich/Luján: nexos posibles” en la que plantea la posibilidad de que la obra “El Paraguay cultivado” y las “Instrucciones familiares” (1772/76) de Sánchez Labrador se hayan basado en un manuscrito en guaraní de 1725 atribuido a Gülich/Luján.

Allí se da “una transferencia de conocimientos, un saber agrícola transmitido al agricultor en un lenguaje adaptado a los campesinos en el marco de las reducciones”, en el que se expliça quiénes, cómo y cuándo plantar en un afán de “volver a los indígenas buenos agricultores”.

El texto en guaraní incorpora historias naturales de la gente, la tierra, la vida, etc… que se ven o reproducidos o imitados por la obra posterior que será de gran importancia en la evolución de los campesinos criollos, destacó el expositor. 

Texto y fotos de Jorge Zárate 

Links

https://tierrasinmal.org.ar/#!/-congresos-internacionales/

https://youtube.com/shorts/0Tzc8jcET9M?si=kpHR737FMAH9yJiz

https://youtu.be/ZcQbsWiZPG0?si=Gp007-hC6X119HHc

https://www.jesuitas.org.py/

 https://www.jesuits.global/es/noticias/}

https://es.wikipedia.org/wiki/Misiones_jesu%C3%ADticas_guaran%C3%ADes

https://pueblosoriginarios.com/biografias/suarez.html

https://www.rfi.fr/es/programas/grandes-reportajes-de-rfi/20260629-paraguay-gu%C3%ADas-guaran%C3%ADes-restablecen-su-verdad-sobre-las-misiones-jesu%C3%ADticas

https://revistapesquisa.fapesp.br/es/los-guaranies-aun-padecen-la-influencia-de-las-misiones/

https://www.primeraedicion.com.ar/nota/101111864/posadas-congreso-internacional-misiones-jesuiticas-guaranies/

https://youtu.be/9i-D3Updt7Q?si=Ulvo_xvcwgfflDij 

Shorts

https://youtube.com/shorts/iL88MIFYKmE?si=wIYkK3QVazWiDVgE   


                                                                                                                          



27 de julio de 2026

Guillaume Candela: “Las poblaciones racializadas resistieron la opresión colonial con distintas armas”

 

Nuestro Archivo Nacional conserva “la documentación más antigua de todo el Cono Sur y registra experiencias de resistencias y resiliencias de personas colonizadas y racializadas tan antiguas como las que guardan los archivos de Lima o de México”, revela el historiador francés especializado en el Paraguay colonial. Trabaja con ayuda de a IA en la sistematización de estos documentos revelando nuevos protagonistas históricos que nos ayudarán a clarificar orígenes y continuidades.

 

Las personas “subalternizadas” o “racializados” en los primeros años de implantación de la sociedad colonial tuvieron prácticas de rebeldía asimilables en Asunción y en México, sostiene el historiador francés Guillaume Candela.

“La figura de Juliana, mujer lideresa casi mitologizada por Álvar Núñez Cabeza de Vaca y luego por la historia, la literatura y el cómic paraguayos de los siglos XX y XXI, bien puede compararse con la de la lideresa Malintzin, mal llamada Malinche, en México”, explica Candela. “Que la documentación colonial presente como «rebelde» a una mujer indígena por intentar huir de la esclavitud con los pies engrillados demuestra hasta qué punto las mujeres estaban decididas a escapar de Asunción”, agrega.

El académico publicó recientemente el artículo “Resistenciasy resiliencias indígenas, africanas y afroparaguayas en el Paraguay colonialtemprano” en la prestigiosa Revista Fronteras de la Historia. Lo hizo dentro de un proyecto de investigación internacional que lidera desde la Universidad de Cardiff en conjunto con Patricia Murrieta-Flores del Instituto Tecnológico de Monterrey: Un proyecto piloto para transcribir usando Inteligencia Artificial (IA) un corpus del Archivo Nacional de Asunción (ANA) producidos entre los siglos XVI y XVIII que una vez concluido pondrá a disposición la base de datos en construcción y los análisis de trayectorias personales en un aporte de gran valor. 

Guillaume Candela
Aquí su diálogo con Nación Media:

- En tu artículo rescatás ejemplos de resistencia del Paraguay colonial. ¿Qué nos ilustran estos casos?

- La sociedad colonial española estaba obnubilada por la categorización de las personas en las casillas de negro, mulato, indio, mestizo o español. La historiografía conservó el concepto de «casta» para presentar las diferentes categorías etnorraciales, cuyo objetivo era claro: definir a las personas a discriminar, en particular a los indígenas, los negros y sus descendientes.

Los casos de Juliana y de Gonzalo Mayrayu muestran que la colonización española nunca fue una situación armoniosa para los líderes kario guaraní que habitaban en 1537 la zona del fuerte de Nuestra Señora de la Asunción, ni tampoco un pacto o una relación equilibrada en la que los guaraníes hubieran podido aprovechar las nuevas tecnologías traídas por los españoles sin tener que luchar por sus derechos más elementales como su libertad y la soberanía territorial.

-Es clara la impronta de dominación de los conolonizadores…

… es así, es expresa, está en los documentos. El líder guaraní Gonzalo Mayrayu, seguramente una mala transcripción de Mbairayu, demuestra que, a menos de dos años de la mudanza de todos los europeos del Río de la Plata a Asunción en 1541, estos ya buscaban apoderarse de los territorios y, sobre todo, de los campos comunitarios, como en este caso un campo de avatí. 

Mbairayu recuerda a las autoridades españolas su soberanía territorial y la importancia de compartir este concepto de agricultura comunitaria con los europeos sin impedir la entrada a los miembros de su comunidad. Señala, en esencia, que la confianza otorgada a los recién asentados quedó totalmente quebrada cuando los españoles golpearon a las mujeres de su pueblo que iban a recolectar mazorcas de maíz y luego incendiaron a la comunidad guaraní liderada por Mbairayu, imponiéndoles por la violencia el nuevo pacto regido por las reglas de la colonización.

- ¿Cuándo aparece la india Juliana?

- En ese mismo contexto, probablemente era una mujer kario guaraní, registrada en un proceso judicial por haber envenenado a Nuño de Cabrera y por haber iniciado luego un movimiento de resistencia contra colonial para que las mujeres nativas no siguieran sometidas a una violencia sistemática hecha de esclavitud, trabajos forzados, violaciones y golpes que muchas veces provocaban su muerte.

El artículo da a conocer por primera vez un documento inédito conservado en el Archivo Nacional de Asunción (ANA): un extracto de su proceso judicial de 1541, el mismo año en que Asunción pasó de fuerte a capital de la Provincia del Río de la Plata.

Allí se escucha la voz de una mujer decidida a proponer una sociedad alternativa, en un momento en que las mujeres de los pueblos originarios vivían un vuelco brutal: en muy poco tiempo habían pasado de ser niñas y mujeres que trabajaban por el bien de su comunidad, respetando la naturaleza y los principios de vida guiados por el teko porã, a sufrir las rancheadas, es decir ser raptadas en sus pueblos, esclavizadas, violadas y asesinadas por los conquistadores europeos.

-Das cuenta de la existencia de grillos específicos para detener la huida de las mujeres. ¿Es posible entender los efectos de esta sistematización?

- En los testamentos e inventarios de algunos conquistadores, encontramos objetos metálicos y grillos que los europeos llevaron al Paraguay con el objetivo de privar a las personas de movilidad. Uno pensaría, en principio, que estos objetos solo podían pertenecer al Cabildo o a  la prisión pública. Pero vemos que muchos conquistadores tenían en sus casas, cárceles individuales y grillos destinados a evitar que una mujer indígena escapara de su situación de esclavitud y trabajo forzado. Abundan los testimonios de mujeres nativas hilando día y noche para que el conquistador pudiera vender su producción y sacar provecho de ella. Invito a leer mi libro “Entre la pluma y la cruz”, dedicado a las cartas de Martín González, quien describe una esclavitud generalizada de las mujeres indígenas en los hogares de los conquistadores.

-También señalás casos de apropiación de herramientas. ¿Es el perfeccionamiento del esclavo en la artesanía una vía de escape?

- Tanto los grillos como los objetos de uso cotidiano de los conquistadores, peines, cuchillos, anzuelos, hachas llamadas cuñas y otros objetos venidos del Viejo Continente, fueron utilizados por los nativos en los trabajos forzados impuestos por la Colonia, pero también fueron adaptados a los distintos movimientos de resistencia contra la imposición del nuevo orden y frente a la represión de las autoridades.

Muy rápidamente aparecieron en Asunción talleres de carpintería y otros espacios donde los artesanos europeos impusieron una formación destinada a crear una nueva camada de trabajadores forzados, indígenas, africanos y afroparaguayos, para producir lo necesario en la construcción de casas, edificios y barcos, así como objetos cotidianos y de lujo.

Todas las obras públicas y privadas realizadas en Asunción durante el periodo colonial fueron levantadas en gran medida por estas manos y voces silenciadas pero que quedaron registradas en estos manuscritos antiguos que podemos ahora transcribir y por fin recuperar.

Los trabajos forzados y la esclavitud siempre crearon las condiciones para movimientos de resistencia y esperanzas de recobrar la libertad, quienes lo padecían podían reapropiarse de esos nuevos conocimientos para alcanzar el objetivo tan anhelado.

Pedro de Bilbao, el conquistador negro

Un personaje que destaca entre los hallazgos del historiador Guillaume Candela en su trabajo… es Pedro de Bilbao, “una persona africana o afroibérica porque podemos imaginar que nació en España y fue esclavizado en la ciudad Bilbao o por un vasco llamado Bilbao”, cuenta.

“Mi hipótesis es que Pedro vino con Cabeza de Vaca y entró en la ciudad de Asunción en 1542. A pesar de haber encontrado su nombre en el Archivo General de las Indias en Sevilla (España) y en el Archivo Nacional en Paraguay su trayectoria fue invisibilizada. Integra la categoría de «conquistador negro» por figurar en una lista de entrega de vestidos llamados «tipos», elaborada por Cabeza de Vaca en el Puerto de los Reyes, cerca de la actual Corumbá, sobre el río Paraguay”,

A partir de estos datos, Candela deduce que participó en las campañas de colonización del Pantanal, “entre 1543 y 1544, y se enfrentó con los guaxarapos, xarayes, guatós, entre otros, considerados como enemigos tradicionales de los karios. Pedro de Bilbao reaparece en las fuentes dos años después, en 1546, en una carta de manumisión que señala que estaba esclavizado por el conquistador Cristóbal Díaz, quien le otorgaba la libertad tras dos años de esclavitud”.

El historiador deduce que tras su participación en las violentas campañas en el Pantanal “habría sido valorado e incluido en la sociedad colonial como un conquistador negro, a la manera de Juan Garrido, quien en esa misma época se destacó en la Nueva España y obtuvo un solar para construir su propia casa en la Ciudad de México”, ejemplifica.

“No contamos con más información para seguir sus andanzas. Sabemos, eso sí, que no figura entre los negros africanos o afroibéricos que participaron en Asunción del primer movimiento de resistencia de los negros esclavizados con planes de crear una sociedad alternativa (Palenque), del otro lado del río Paraguay con comunidades del Chaco”, expone. Así consta en el proceso judicial de 1543 a Diego Bretón, que fue esclavo de Ñuflo de Chaves acusado de haber iniciado y liderado el movimiento.

Asunción en la ruta de la esclavitud

“He podido rastrear a algo más de 16 mil individuos esclavizados, encomendados o forzados a trabajar por españoles, criollos y mestizos a lo largo del período colonial y los primeros años del Paraguay independiente, entre 1540 y 1828, cruzando el estudio de materiales del ANA y de los archivos parroquiales del Paraguay”, anuncia Guillaume Candela.

Este trabajo puede ayudar a “reconocer que también en Paraguay la esclavitud fue la espina dorsal de la sociedad colonial: que los pueblos originarios fueron sometidos a trabajos forzados desde los primeros tiempos de la conquista”.

También que “Asunción fue, desde principios del siglo XVII, un lugar donde bajaban miles y miles de africanos, que antes habían sido deportados desde los puertos de Luanda (Angola) o Ouidah (Benin) para llegar a Río de Janeiro y Buenos Aires, pero también a Valparaíso (Chile) y Callao-Lima (Perú), para ser vendidos en la plaza central de Asunción”, señaló.

La tarea, entiende, revelará el rol de la esclavitud “que imperó desde los primeros tiempos de la colonia y estructuró profundamente la sociedad en su evolución e hizo al enriquecimiento de muchas familias poderosas que, con demasiada frecuencia, aparecen como los mayores protagonistas en los libros de historia del Paraguay”. 

Jorge Zárate

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https://revistas.icanh.gov.co/index.php/fh/article/view/3192