30 de marzo de 2026

Animales silvestres en el entorno urbano, llamado a la sana coexistencia

 

Un aguará guasu, especie en peligro de extinción, fue encontrado en una vivienda del Bañado Sur y los especialistas entienden o que cruzó a nado el Río Paraguay desde el Chaco o vivía en la zona y que obras recientes le habrían impedido el retorno a su espacio de hábitat. La expansión de lo urbano aumentó la interacción con animales silvestres que se desorientan durante la búsqueda de alimento o que perdieron parte de su hábitat. Especialistas hacen aquí un llamado a la coexistencia y a aumentar los corredores biológicos urbanos para paliar esta situación.

“Este caso del Aguara es excepcional, son escasos, los llamados por una situación así”, cuenta Carlos Monges de Vida Silvestre del Ministerio del Ambiente (Mades) explicando que en general los casos se dan en las áreas metropolitanas del país.

Recuerda que cachorros de puma, tirikas, aguara´i, diversidad de monos, se encontraron en entornos urbanos del país y en la Gran Asunción se denuncian con mayor frecuencia casos con “mykure y aves acuáticas en la zona de los bañados y la bahía de Asunción y aledaños”. Agrega que también se tiene “mucha presencia de primates en la zona de Itá Enramada y Sajonia y se hacen avistamientos de los guacamayos en la zona de Luque, Villa Elisa, Lambaré, por citar los más frecuentes”.

Por ello, la particularidad de toparse con un zorro de ese tamaño en la ciudad hace que la intervención sea inmediata, aunque si se tratase de un ave acuática, por ejemplo “tomaríamos otro criterio que es el de esperar hacerle monitoreo y ver hasta que se vaya del lugar. Normalmente hacemos eso, pero por el tamaño del animal y el entorno que se estaba volviendo medio agresivo contra el animal, entonces decidimos hacer la captura”, cuenta del caso que tuvo profusa difusión en la prensa en la semana hasta su liberación en un hábitat adecuado.

Monges relata que los guía un criterio de conservación: “Por ejemplo, si un animal es atropellado por una moto, por un vehículo, entonces sí, también hacemos rescate. No sería así si es una pelea entre animales donde uno de ellos salga lastimado. En ese caso, no intervenimos porque suponemos que es la naturaleza misma la que está tomando acción en ese caso”.

 

Muy frecuente

Joerg Richard Vetter, médico de animales silvestres de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNA apunta: “Semanalmente tenemos reportes de conflictos en entornos urbanos”, cuenta

El especialista en rescates señala que “estos llamados “conflictos” pueden ser reales o percibidos, y ocurren en muchos casos por la mera presencia del animal silvestre en un patio, o en el entorno peridoméstico. Hay que tener en cuenta que acá no hablamos de grandes mamíferos, la gran mayoría de los casos son por pequeños mamíferos (como mykure), reptiles, e incluso aves. La ciudadanía contacta con nosotros, o con Ministerio del Ambiente (Mades)”, comenta. 

Vetter y un aguará rescatado
 Carol Álvarez de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Asunción apunta que son frecuentes las comunicaciones de los vecinos a los diferentes canales  “ya sea en la web municipal, el whatsapp de Rescate Fauna, llamadas telefónicas, contactos con instituciones, correos y a través de la prensa”, relata (Ver “Qué hacer”).

Esta situación da cuenta de una presión creciente de lo urbano sobre el bosque cercano lo que llama a reflexionar sobre la situación.  Iván Marecos de Fauna del Mades explica que “esto se da debido a la expansión de las ciudades, muchos de estos casos son de animales que se desorientan durante la búsqueda de alimento o desplazándose entre fragmentos de lo que era su hábitat”.

Por eso considera que “es una realidad que debemos aprender a gestionar. Los espacios naturales se reducen y fragmentan, esto obliga a muchas especies a adaptarse y convivir con nosotros. Es fundamental cambiar la mirada: la fauna no “invade” la ciudad, sino que muchas veces somos nosotros quienes ocupamos sus espacios”, indica

Cómo actuar

Si se diera el caso en el hogar del lector, Vetter recomienda “evaluar rápidamente la situación. ¿Estoy yo en peligro? ¿Está el animal en peligro? Si no es el caso, les pediría que no hagan nada. A esto le llamamos coexistencia, vivir y dejar vivir, sin intervención”

Las cosas cambian si la persona o familia está en peligro: “Si bien los casos de peligro real son escasos, insto a pedir ayuda profesional, o al menos de personas capacitadas. Si el animal está en peligro, pueden contactar con un veterinario que tenga conocimientos de medicina de animales silvestres, y que cuente con los registros y permisos del Ministerio del Ambiente (Mades)”, apunta.

Monges insiste en el concepto: “Lo primero que puede hacer una familia es tener calma, respetar el espacio del animal, sacar una foto o un video representativo y luego ya monitorear de lejos. ¿Por qué esto? Porque, por ejemplo en primates, lo que ocurre es que la gente se acerca mucho, le persigue mucho al animal y lo que le hace es crear un estrés”, indica.

“Ellos transforman ese estrés en curiosidad. ¿Y qué pasa? Cada vez se acerca más hasta conseguir lo que se le está ofreciendo y entonces eso es una interacción negativa. Insisto en señalar que no hay que darles de comer ni de tomar nada y hacer la denuncia a la autoridad más cercana posible”, recomienda. 

 Cuidar los espacios verdes y promover nuevos

Mamíferos, aves, reptiles y anfibios conviven con nosotros, lo que revela cuán importantes son los espacios protegidos como el Parque Guasú Metropolitano, por citar el que alberga más vida silvestre.

Carlos Monges del Ministerio del Ambiente (Mades), recuerda que “el término correcto en cuanto a la interacción con fauna silvestre es “coexistencia”. Es respetar los espacios de cada uno, dejando que desenvuelva su vida normal dentro de su espacio”, define.  “Los animales conviven bastante bien y realizan su ciclo de vida en distintas áreas o espacios que tenemos en área metropolitana de la capital. Por ejemplo el Parque Guazú; el Ñu Guasu y el Jardín Botánico de Asunción son lugares muy representativos de fauna, ahí podemos encontrar una gran cantidad de pequeños mamíferos, roedores, reptiles, algunos peces y también primates en la zona de Itá Enramada y en la zona del Cerro Lambaré, donde son frecuentes”.

El contaminado arroyo Ytay que cruza el Parque Guasú y hace el límite entre Asunción y Luque, “es como un corredor biológico que ayuda a la entrada y salida de especies por esos lugares, por eso es muy interesante el espacio que se tiene en esa área”, apunta. 

Joerg Richard Vetter, médico veterinario de animales silvestres de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNA apunta que “estos espacios son vitales. La salud humana, animal, y ambiental están íntimamente relacionadas. Los estudios, a todos los niveles, siempre hablan de que a mayor diversidad existe mayor salud. Si mantenemos un ambiente sano, tendremos poblaciones de animales sanos y en equilibrio, lo que se traducirá en personas más sanas.”, señala.

Vetter recuerda a su vez que “Así también, cabe recordar que los espacios verdes son importantísimos espacios de recreación y esparcimiento, habiendo demostrado efectos positivos en la salud mental de las personas. Y todos juntos, como ciudadanos, tenemos la obligación de cuidar los espacios verdes, y la vida silvestre que albergan. Recuerden: coexistir. Apreciar, pero sin intervenir”, señala. 

Nuevos espacios protegidos

Carol Álvarez del área de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Asunción expone que “los espacios protegidos requieren hoy de mayores infraestructuras de conexión (pasos de fauna) para mantener ese intercambio biológico entre ellas, ya que son los refugios de numerosas especies. Estamos proponiendo normativas que nos permitan generar más espacios protegidos en lo urbano con pequeños proyectos de implementación de unidades de conservación”, expone.

Agrega que la idea es habilitar “nuevos espacios protegidos y nuevas estrategias de conservación de fauna urbana para Asunción. Proponemos una mayor inversión y cooperación en la concienciación y educación ambiental, para formar ciudadanos comprometidos con el cuidado y la conservación de nuestra fauna nativa. Precisamos comprender que la biodiversidad nativa es parte fundamental de nuestros ecosistemas urbanos”.

 Apunta entonces que “La ciudadanía necesita mayor información para no temerles, entender que cumplen una función imprescindible y es responsabilidad de todos que ella se mantenga y se preserve”. Para ello se muestra favorable a promover “la conformación de grupos de apoyo a la fauna, brigadas comunitarias, rescatistas, llevar jornadas de sensibilización ambiental, capacitar a docentes, alumnos, militares, empresas, diseñar programas de concienciación en redes y difusión de informaciones sobre cada especie que es avistada y rescatada”, propone.

Planificación y proyectos

Para Iván Marecos de Fauna del Mades: “Sin estos espacios, la coexistencia entre humanos y vida silvestre sería mucho más conflictiva y, en muchos casos, inviable. Son piezas fundamentales para construir ciudades más sostenibles y equilibradas.

Vetter entiende que debe priorizarse “la planificación urbana. No puede ser que en pleno siglo XXI aún veamos comercios e industrias en zonas residenciales. La zonificación debe estar bien establecida, a modo de que todos ya tengan su lugar definido y esto incluye las áreas verdes”.

Monges apunta que proyectos en marcha como el Tren de Cercanías o algunos nuevos en carpeta son una oportunidad para crear áreas o espacios verdes que protejan la vida silvestre construyendo corredores biológicos que ayuden a su preservación. Atendiendo la presión sobre los bosques es fundamental que se cumplan los programas de mitigación en el caso de explotaciones rurales que tienen impacto ambiental.

“Estamos trabajando en un protocolo de coexistencia, para que cada persona que está comprando un terreno se adecue para poder coexistir con las especies que se encuentran en el lugar y también promover una reforestación sistemática para poder tener de vuelta sombra, un poco de aire fresco y poder avanzar así en cuanto a lo que es la sostenibilidad del ambiente”, concluye. 

Jorge Zárate

Qué hacer ante un “visitante”

No entrar en pánico, mantener la calma y evitar acercarse al animal

Cerrar puertas y ventanas para reducir el espacio en que podría mover el animal y evitar que se escape o lastime

Mantener la distancia y evitar el contacto.

No intentar alimentarlo ni capturarlo.

Evitar generar ruido o situaciones de estrés para el animal.

Mantener a mascotas alejadas.

La manipulación inadecuada puede poner en riesgo tanto a las personas como al animal por lo que se debe dar aviso a las autoridades competentes para que personal capacitado evalúe la situación (contacto MADES 021-287-9000).

Ingresar a www.asuncion.gov.py/atencion o llamar al 0982-365661 de la unidad de biodiversidad de la Municipalidad de Asunción.

Allí evaluarán la situación y coordinarán un posible rescate


Especies más comunes en nuestro entorno

Kuriju (Eunectes notaeus), el yacaré o caimán (Caimán yacare) son comunes en Limpio, Mariano Roque Alonso, San Antonio.

Monos capuchinos (Sapajus cay) y monos aulladores o karaja ( Alouatta caraya), en Lambaré, y Luque

Polla azul de agua (Porphyria martinica) que son avistadas en ciertas épocas del año.

Zarigüeya o mykure (Didelphis albiventris) son dispersoras de semillas y contribuyen al control biológico de plagas como roedores e insectos entre otras especies. Son animales inofensivos que no representan peligro

 Coexistencia

La clave está en promover una coexistencia responsable, que implica:

Respetar la presencia de la fauna sin intentar intervenir.

Reducir prácticas que los atraen, como dejar residuos o alimento disponible.

Proteger y fortalecer espacios verdes urbanos, como el Parque Guasu Metropolitano, que funcionan como refugios y corredores biológicos.

Incorporar la biodiversidad en la planificación urbana.

Además, es importante entender que cada especie cumple un rol ecológico. Su presencia contribuye al equilibrio de los ecosistemas, incluso dentro de las ciudades.

La coexistencia requiere información y educación. Una ciudadanía consciente reduce conflictos, evita riesgos y contribuye activamente a la conservación.

Links

https://www.mades.gov.py/2026/03/22/rescate-y-relocalizacion-de-un-ejemplar-de-aguara-guasu-en-asuncion/

https://www.lanacion.com.py/pais/2026/03/24/en-zona-segura-liberan-a-aguara-guazu-rescatado-en-el-banado-sur/

https://www.asuncion.gov.py/gestion-ambiental/fauna-urbana-de-asuncion-y-servicios-ambientales-que-brindan

https://web.facebook.com/watch/?ref=saved&v=1480724813651413

https://www.latribuna.com.py/nacionales/locales/2026/03/22/observacion-de-aves-gana-terreno-en-parques-urbanos-y-suma-participantes/

https://www.ultimahora.com/rescatan-animales-silvestres-en-zonas-urbanas

https://www.facebook.com/photo/?fbid=1622175649951179&set=pcb.1622175676617843&__cft__[0]=AZZDl8gysLiPq3I8Sqk16rjMFrmWgl6wlHVYwUvqatz3aBHsR_tp8BY943jUfm7Z5rB9W3ETqNuP53YxIdoGX4XZFHbP6nd8tSHcR_ychT9dDEis05Oowuul_KnHkkAc4kkVNQyt2ElbJvbLpBA0FeQdsj4o2DsZi0GchmSOApWeG4lr91Hnrvcuq3jbX2sAdY&__tn__=*b0H-R

https://www.ultimahora.com/anacondas-monos-y-otros-la-lista-de-los-animales-silvestres-sueltos-por-asuncion

https://www.instagram.com/gestionambientalasu/reels/

https://www.mades.gov.py/categoria/vida-silvestre/

23 de marzo de 2026

Huyeron de la guerra en Ucrania y encontraron en Paraguay su espacio


 

“Paraguay superó todas nuestras expectativas: los miedos no se confirmaron y las esperanzas se cumplieron”, dice el artista Alexander "Suricoma" Babich mostrando la alegría de saber confirmada la intuición que tuvieron con su compañera, Anastasia Alforova, de que este rincón sudamericano al que arribaron en 2024, sería un sitio de bienestar. Sus dibujos y grabados sorprenden en redes sociales, muestras y galerías por la precisión de su técnica, por la aprehensión del espacio paraguayo con un afecto especial. 

Anastasia Alforova y Alexander Babich
 Hoy, todavía lidiando con las dificultades del español y aventurándose al guaraní, Alexander “Suricoma” Babich, ya disfruta de “la tradición del tereré” y cuenta que antes de venir “leía que la mayoría de la gente siempre lleva un termo y guampa consigo, pero no lo creía hasta verlo”.

En sus redes sociales posteó su ránking de temas paraguayos: “Sí, realmente me gusta la música y el gusto musical de los paraguayos. Como complemento, por supuesto, está la cocina y la parrilla con la mejor carne del mundo y la tradición de que casi todas las casas están equipadas para el asado. Me encantan la chipa y el mbeyú”, reseña.

Con su esposa hacen un equipo artístico que va teniendo alta repercusión en medios digitales, muestras y galerías locales. “En esto me ayuda mi esposa Anastasia que es videógrafa y una verdadera estratega de marketing, porque éste se ha convertido en una parte importante del trabajo del artista. Ella crea contenido para Instagram, promueve mi trabajo y ayuda a construir un diálogo con el espectador. Trabajamos como un equipo: yo creo mundos y ella hace que se vuelvan visibles y comprensibles”, destaca

“Huyamos de la guerra”

Pero todo tuvo un proceso de gestación: “La noche antes de nuestra boda, mi futura esposa y yo nos despertamos por un ataque con lanzagranadas — uno de los primeros actos de sabotaje militar, en 2014. Hoy en Járkov eso ya es algo cotidiano: bombardeos de artillería, el zumbido de drones y la oscuridad total por la noche. Pero en ese momento, fue un verdadero shock”, cuenta de aquellos tiempos de los inicios de las hostilidades en su Ucrania natal.

“Nos dimos cuenta de que no somos árboles, porque la evolución nos dio la capacidad de movernos y decidimos construir nuestra vida juntos lejos de la guerra”, explica. 

“Después de nuestra primera emigración espontánea a Polonia, nos tomamos muy en serio la elección del siguiente país: establecimos criterios, “señales de alerta” y pusimos la libertad como lo más importante. Entendimos que solo la libertad da verdadera seguridad a las personas y que solo un país libre puede ofrecer condiciones para ser feliz”, sigue narrando de ese momento tan especial.

Lo curioso del caso, la conclusión: “Según nuestro propio ranking, el país más libre del mundo resultó ser Paraguay y hacia aquí vinimos”.

También tuvo otras señales: “Incluso cuando vivía en Polonia, las estadísticas de Spotify mostraron que mi gusto musical coincidía más con la ciudad de Asunción. Ese fue también un aliciente para elegir el país. La gente mala no escucha buena música, y lo que más me gusta son las personas que escuchan y la interpretan”, destaca.

Pero la historia no termina ahí, “por aquel entonces, tenía sueños todas las noches sobre un país fantástico y caluroso. Parte del paisaje inusual eran unos majestuosos tótems que al despertarme dibujé. Incluso diseñé un juego de ajedrez inspirado en ellos. Hoy me parece que esos sueños eran sobre Paraguay. Y esos tótems los representé en mi obra ASU-2316”, cuenta.

Temas favoritos

Apasionado del dibujo, lo cotidiano y lo fantástico conviven en su obra. “Me gusta crear mundos, en cualquier forma: diseño industrial, escultura, cómics y ahora gráfica. Para mí lo más importante es el mundo en sí, no la forma en que se presenta”, define.

“Actualmente trabajo simultáneamente en tres series: “Vedutas del Paraguay”, “Rohayhu Paraguay” y “Paraguay Futurista”. En esencia, es un solo mundo, solo que varían el tiempo y el enfoque: lo cotidiano y lo futurista”, agrega.

Panteón de la serie Vedutas
 “De niño me inspiraba Julio Verne: al estudiarlo, entendí que las ideas de las obras artísticas tarde o temprano se hacen realidad, de una forma u otra. Cuanto más popular es una obra, más gente sueña con ella y empieza a pensar en cómo llevarla a la realidad”, apunta.

En “Vedutas…” registra haciendo gala de ductilidad en el “vedutismo”, género pictórico italiano del “Settecento” (siglo XVIII) donde el artista representa al detalle un paisaje urbano, edificios, etc.

Suricoma comenta sobre su versión de la Iglesia de la Candelaria de Areguá: “A veces, como autor, me gusta experimentar e introducir un poco más de estilización, como en esta obra. Los árboles aquí son más arquitectónicos lo que los hace lucir un poco más mágicos, algo que, en mi opinión, encaja muy bien con este paisaje… Estoy muy agradecido con mis amigos paraguayos que me llevaron y me mostraron este lugar: nos sentamos allí, tomamos tereré y observamos cómo los últimos rayos del sol caían sobre el lago Ypacaraí. Por cierto, mis amigos se esconden en la gráfica detrás de los árboles”, concluye bromeando.

 En la serie “Rohayhu…” hay pequeños grabados numerados que comercializa a 100 mil guaraníes. “Cada ilustración está hecha con cuidado, numerada, firmada y lista para encontrar su lugar en tu hogar. Se puede pagar por transferencia, y coordinamos entrega o retiro en Asunción”, dice recordando su número telefónico 0987-202065. La misma tiene homenajes a las chiperas, al verano, los copetines, la danza de la botella, el campo y la guarania, aunque promete abordar nuevas temáticas.

En la mirada “Futurista…” se pueden apreciar “algunos elementos que me aparecieron en sueños hace mucho tiempo, cuando ni siquiera pensaba en mudarme a Paraguay. Otros se me ocurrieron después de emigrar. Creo que los trenes volverán a circular en Asunción muy pronto, mucho antes del año 2316. Y creo que en Paraguay siempre habrá lugar para los pastizales del ganado, incluso si toda la tierra estuviera completamente urbanizada”, comenta.

La Anarkiografía

Suricoma desarrolló un concepto particular: La Anarkiografía. Así la define: “es más una filosofía que una técnica. Se suele creer que cuanto más compleja es la técnica, más valor tiene la obra. Pero yo pienso que si la idea es mala, es mala, y las decenas de horas dedicadas a preparar una plancha para un grabado a media tinta (mezzotinta) no mejorarán la obra”.

Explica entonces que “La idea principal es la libertad frente a la autoridad de la técnica. Puedes hacer lo que quieras, como quieras y con lo que quieras. Es arte porque tú lo consideras así, y eso es suficiente. Anarkiografía: tu arte, tus reglas, tu libertad con uso libre para todos. Para expresar mi posición, inventé el término. La palabra es hermosa por sí misma, y proviene de Anarkio (anarquía en esperanto) y de grafia (del griego graphía “escritura”, “dibujo”, “modo de representación”).

Alexander, de 41 años, estudió y fue profesor en Academia Estatal de Diseño y Artes de Járkov. Fundada en 1921, es una de las más destacadas de su región en diseño gráfico; diseño industrial y ambiental; multimedia; diseño de ropa y calzado, bellas artes, escultura, pintura, arquitectura, restauración y peritaje artístico, animación, fotografía, comunicación visual y estudios culturales.

Desde esa formación nos cuenta que a los artistas digitales “les resulta más difícil entrar en un museo, mientras que al mencionar la técnica de grabado de “punta seca” muchos entran en éxtasis. Pero la verdad es que todas estas técnicas fueron originalmente formas de simplificar y abaratar la producción, hasta que artistas concretos las elevaron a arte, como Andy Warhol con la serigrafía”, historia.

Mirar y ser mirado

Insiste entonces en que “en el mundo contemporáneo, el arte no es solo creación, sino también la capacidad de ser visto. El marketing”.

Desarrolla la idea comentando que “antes a un artista le bastaba con tener un solo mecenas, por ejemplo Leonardo da Vinci trabajó en la corte de Ludovico Sforza y de Francisco I; Velázquez fue pintor de corte de Felipe IV, y Jan Vermeer pintaba para su coleccionista Pieter van Ruijven”, recuerda.

“Más tarde ese papel lo asumieron los museos, las galerías y los galeristas. Así, Picasso trabajó con el marchante Kahnweiler; Jackson Pollock con Peggy Guggenheim, y las obras de Marcel Duchamp son prácticamente impensables fuera del contexto galerístico. Sin embargo hoy estamos viviendo una nueva etapa: el artista puede comunicarse directamente con el mundo a través de las redes sociales. Y poco a poco esto deja de ser solo una posibilidad para convertirse en una necesidad, incluso en una obligación”, concluye. 

 Un “marcante” casual

Cuenta Alexander que su primera experiencia en el internet fue en un sitio de citas: “Fue allí donde por primera vez conocí el concepto de los apodos (nicknames). ¿Cómo inventar algo único? Mi apellido, Babich, es muy común en Ucrania, y hay muchísimos, miles, con mi mismo nombre y apellido, entonces simplemente cerré los ojos y golpeé el teclado. El resultado me sorprendió: Suricoma”, cuenta.

“Qué probabilidad había de que, usando ese método de tecleo, cada vocal estuviera seguida de una consonante? En fin, muchos no me creen, pero fue así que salió y desde entonces he usado este nick en otros sitios, y más tarde se convirtió en mi pseudónimo artístico”, relata.

Ya con el aprendizaje del español, “mi seudónimo cobró nuevos colores. Asociativamente, para mí “Suricoma” ahora es un sueño de un país del sur, una fantasía, una ensoñación con un país fantástico del sur a través de su creatividad”, arriesga.

Un llamado a la paz

“Lo que más extraño es mi trabajo como profesor en la Academia en Jarkov, para mí era valioso e importante”, cuenta Alexander “Suricoma” Babich con nostalgia y algún dolor.

Resulta que “muchos de mis profesores, que luego se convirtieron en colegas, fallecieron durante los 12 años de guerra. Doce años es mucho tiempo. Se trata principalmente de consecuencias indirectas de la guerra: no murieron por disparos ni explosiones, sino, por ejemplo, por un infarto mientras corrían a un refugio antiaéreo. La mayoría no eran jóvenes, aunque entre ellos había también algunos de mi edad (41 años). Más de la mitad de mis docentes falleció en ese período. Extraño la comunicación con ellos. Podríamos haber seguido en contacto al menos otros veinte años…”, lamenta.

A la hora de analizar cómo llegar a la paz reflexiona: “Hay un viejo anime “Un viento llamado amnesia” (A Wind Named Amnesia/1990). En él, el viento borra toda la memoria de la humanidad, y la trama gira en torno a una pregunta filosófica: ¿merece la humanidad sus recuerdos perdidos o debería desaparecer para siempre?”

 Entiende que “la mayoría de los políticos europeos no quieren la paz, y mucho menos el líder del país agresor (Vladimir Putin). Quieren un 1984 al estilo Orwell. Y, lamentablemente, se están acercando a su objetivo con gran éxito. No creo en la estupidez de los políticos ni en la debilidad de los países aliados. Los aliados tienen todos los medios para detener la guerra. Lo más fácil hubiera sido hacerlo en 2014, más difícil en 2022, y ahora aún es más difícil, pero todavía posible. Así que a los políticos simplemente les falta fuerza de voluntad y deseo”, desarrolla.

“Por eso solo nos queda soñar con que un viento de amnesia se lleve la memoria de todos los líderes y altos funcionarios. Que por un instante olviden ambiciones, lemas y juegos de poder, los pseudo-intereses nacionales, y finalmente vean cómo es el mundo real, sin sus máscaras habituales y sin reglas ilusorias. Entonces, quizá quede claro qué es lo que la humanidad realmente merece o no”, imagina.

Jorge Zárate

Links

https://www.facebook.com/suricoma?locale=es_LA

https://www.instagram.com/suricoma/

https://en-wikipedia-org.translate.goog/wiki/Kharkiv_State_Academy_of_Design_and_Arts?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc

Renato Borghetti, multiplicando al mundo el sonido del acordeón

Tiene claro que mientras exista un acordeón, la música de su tierra seguirá en expansión. También que aquello que le recuerdan las ruedas de Chimarrao (Mate); el trabajo ganadero, la yerra, el asado, el esparcimiento, vive en esos acordes que son posibles en el más simple de ellos, el acordeón de 8 bajos. Pasó por Asunción con un concierto brillante y dejó sus impresiones sobre la música de la región y el por qué su “Fábrica de Gaiteros”.

“Ya llegamos a unos 1.500 niños en las escuelas”, cuenta con orgullo Renato Borghetti de la actualidad de su proyecto más querido. También que todo inició en el reiterado encuentro con padres que le pedían instrumentos usados o que los ayudara para acceder a una acordeona para sus hijos.

 “Pensé: No es posible una música gaúcha sin gaita (acordeón) o un forró sin sanfonha (Acordeón más grande) y avanzamos”, dice humilde con una sonrisa que le ilumina el rostro.

Por eso lleva montadas unas 25 escuelas en su Río Grande do Sul, Santa Catarina, Uruguay y próximamente en Puerto Tirol, Chaco, Argentina, en la que niños y adolescentes de 7 a 15 años aprenden a tocar y reciben un instrumento gratuito construido en su ya famosa “Fábrica de Gaiteros”.

Es su tercera vez en Asunción y mientras se prepara para el concierto, pregunta por la salud de su amigo, el guitarrista Rolando Chaparro, al que desea recuperación en su salud y recuerda algunas andanzas en los escenarios de San Pablo.

Aquí su diálogo con esta página:

-Cuando te dicen música del Paraguay ¿Qué es lo primero que te viene a la mente, al corazón?

- El ritmo, la polca paraguaya, Felix Pérez Cardozo, “Llegada”, el “Pájaro Campana”, eso sonó mucho para nosotros en Rio Grande do Sul.

El chamamé nos llega de Argentina y la polca y la guarania del Paraguay y allá se mezcla con lo que se toca en Brasil. En nuestra zona las influencias se pueden notar, hacemos un chamamé brasileño, paraguayo y argentino, está bien mezclado y creo que es muy bonito esto.

-En tu último disco de estudio “Sou Gaúcho”(2022) revisita muchos clásicos. ¿Creés en aquello atribuido a Tolstoi de “pinta tu aldea y serás universal”

-Creo que sí. Creo que por más que tú quieras volar, tienes que saber dónde es tu nido. Siento que esto es fundamental. Siempre voy a querer hacer una música que pueda ser tocada en todo el mundo, pero lo que quiero es que los oyentes no necesiten saber que soy yo Borghetti el que está tocando, pero sí que la música es del sur del Brasil, tiene que tener esa identidad, eso lo que yo no quiero perder nunca.

- Otro tema de la música de Rio Grande do Sul es que se baila todos los días, prácticamente…

- …Sí, sigue habiendo baile. Sí, hay muchos grupos, es una vertiente muy fuerte las de los conjuntos de baile y principalmente los fines de semana con concurrencias multitudinarias. Tuve la experiencia de tocar con mi amigo Porca Veia (Chancha vieja, en portugués, aclara y ríe), es muy gracioso su apodo, que era súper conocido en ese circuito y fue una gran experiencia, aprendí mucho.

-¿Estás componiendo, trabajás en música nueva?

- Estoy principalmente ahora con este trío, porque tengo un cuarteto también con el que toco desde hace casi 40 años.

Ahora estoy tocando bastante con ellos, con mi hijo que es el percusionista y también toca guitarra, compone y canta cosas. Venimos haciendo algunas cosas juntos y la idea ahora es hacer algo nuevo, estamos pensando en grabar con el trío. 

Una obra mayor

-Una parte muy grande de tu obra tiene que ver con “La Fábrica de Gaiteiros”. ¿Cómo marcha el proyecto?

-Todo está bien, creció bastante. Empezamos con una fábrica y una escuela y hoy tenemos en la central de Barra do Ribeiro un centro cultural, que tiene teatro, exposiciones permanentes y una fábrica. Ahora tenemos 25 escuelas y llegamos también además de a muchas ciudades de Río Grande do Sul y Santa Catarina; al Uruguay y próximamente a la Argentina, en Puerto Tirol, Chaco, cerca de aquí donde se pondrá en marcha una fábrica de acordeones sociales con nuestro método.

-¿Es posible que ese proyecto se pueda hacer en el Paraguay?

- Espero que sí, que se pueda llegar, sería maravilloso… sería una manera fantástica de seguir apropiándonos de este instrumento que inventó el austríaco Cyril Demian (NDR. Patentó su acordeón en 1829 en Viena).

-¿Hay algún registro de cuándo viene a nuestra zona?

- Muy preciso no, en Brasil llegó con inmigración, principalmente italiana y alemana. Llegaron instrumentos fabricados en Europa y después los inmigrantes empezaron a crear fábricas, había unas 50 a 60 en nuestro país, más en el sur donde hay muchos descendientes de italianos y alemanes.

Después, en una época las fábricas fueron cerrando o migrando a otras actividades hasta un momento en que no se tenía más ninguna en todo el país y eso me preocupó un poquito.

Uno de los motivos de montar y crear la “Fábrica de gaiteros” fue éste Yo pensé: “Si se fabricaban acordeones 60 años atrás, no será fácil hoy, pero es posible”.

Estuve investigando y no encontré ya las máquinas o equipamientos, pero si algunos técnicos que estaban vivos y me ayudaron a montar la fábrica. 

- Contabas que la idea era producir todas las piezas localmente…

-… Sí, claro, porque hay una ciudad en el norte de Italia que se llama Castelfidardo, que es la ciudad de acordeón del mundo, allí hay muchas fábricas y se pueden importar piezas, botones, cartón, todo un set de elementos y armar aquí un acordeón, pero esa no era la idea…

Apostamos por construirlo íntegramente con la diferencia que tenemos con una fábrica normal, es que nosotros no vendemos ningún instrumento. Todos, el 100% de los acordeones son para las clases de los niños y adolescentes. No se comercializa ninguno.

-¿Qué nos podés comentar de las escuelas ya estás viendo el fruto, los talentos?

-¡Claro…! El proyecto ya tiene 14 años y muchos están hoy viviendo de música. Viajan para el exterior, tocan con grupos de bailes, tocan con cantores, trabajan con la música… Es un tema que a mí me alegra mucho, pero no es el objetivo principal.

La idea del proyecto es la música y el acordeón como instrumento de inclusión social, de pertenencia, de crecer en la escuela con amigos, con la familia.

Tenemos niños y adolescentes de 7 a 15 años. Que aprenden mucho y se quieren seguir con la música estamos muy contentos porque queremos que sea parte de su vida para siempre. Pero lo más importante es que haya una diferencia positiva en la vida cuando sea adulto.

- En tu trayectoria hiciste muchísimas cosas, tocaste con súper músicos, giraste por el mundo, hiciste estas escuelas ¿Qué otras cosas te gustaría hacer?

- No proyecto nada porque me pasan tantas cosas sin hacerlo que pienso que está bien así. Claro, hay una organización, un equipo, pero las cosas siempre van a ir pasando, estaremos girando, tocando, y atendiendo la fábrica, que hoy me toma un buen tiempo, en un buen sentido, porque me gusta mucho… Entonces creo que seguiré así como estoy tratando de hacer este disco con el trío y abocarnos a una nueva sede de la escuela en Porto Alegre que estamos construyendo, en fin viviendo, haciendo música.


Un agradecimiento especial

Renato Borghetti es un viajero esencial, y suele llevar su música a escenarios centrales de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, principalmente, pero disfruta mucho de girar cerca de casa.  “Creo que tenemos un buen intercambio de artistas aquí en el cono sur, la gente se va conociendo, se van abriendo los oídos”, celebra.

Agradece desde el escenario del Teatro Municipal la solidaridad paraguaya durante las graves inundaciones provocadas por el río Guaíba en mayo de 2024. “La sufrimos principalmente en la “Fábrica de Gaiteros” donde el agua llegó hasta un metro medio de altura. Todo Río Grande Do Sul fue muy dañado y Paraguay tuvo una ayuda muy grande, fue muy bonita la actitud de solidaridad, muchos camiones salieron de acá y quiero agradecer especialmente aquel gesto”, apunta.

(Click aquí para ver el concierto)

En febrero pasado celebró 40 años de haber conseguido el primer disco de oro para la música instrumental brasileña, grabó 26 discos, y la actualidad lo encuentra haciendo parte importante de su tarea, además de con su tradicional cuarteto, con este trío en el que lo acompañan su hijo Pedro da Costa Borghetti en el bombo legüero y Neuro Júnior en la guitarra de siete cuerdas.

“Toco con jóvenes, así que me tengo que esforzar”, bromea desde el escenario del Teatro Municipal “Ignacio A. Pane” después de dejar en claro al público la gran complementación que logra el trío dando brillo a la acústica de la sala para regocijo de los asistentes. 

En el repertorio visistará música de Paraguay, Brasil y Argentina y se destaca especialmente una versión maravillosa de la milonga “Taquito Militar” con espacios de lucimiento para acordeón, guitarra y bombo que invitan a esperar el próximo registro discográfico del trío.

En otros pasajes ya visitando la polka paraguaya y el chamamé, se lucen los trémolos “mangoreanos” en la guitarra y unos agudos espaciales que logra Renato en el acordeón. Importante es conocer las posibilidades del bombo legüero en estos ritmos, que Pedro desarrolla con especial naturalidad.

Cuenta Borghetti que suele sentarse en el living de su casa con una “gaitinha do sofa” un pequeño acordeón que aparece en escena para deslumbrar con una versión de “Alfonsina y el mar”.

Les regala luego un espacio a sus acompañantes que acometen con “Espiral” una composición en la que bombo y guitarra logran un ajuste especial. Con suavidades sonoras como la caricia del pelo del parche y los golpeteos en la caja de la guitarra hasta una celebración del gran rasguido de la guitarra criolla de estas tierras con el latir profundo del bombo.

La vuelta de Renato ofrecerá un paseo veloz en la mano derecha de su acordeón combinado con el punteo de alta velocidad de Neuro, un verdadero prodigio en los temas “Fazendo Foco” y Kilómetro 11.

Brindando un concierto excelso, con platea de pie pidiendo bises, Renato Borghetti pasó por Asunción. Qué vuelva siempre. 

Jorge Zárate

Fotos de Cristóbal Núñez y gentilezas


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Borghetti Yamandu

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