15 de junio de 2026

Susy Delgado acerca poemas de Josefina Pla al guaraní

 

Los versos de la gran maestra de las artes paraguayas adquieren una maravillosa musicalidad en la traducción de “Satélites oscuros” que se vuelven “Irũmi ypytũ”.  Aquí una charla con Delgado sobre su tarea, los desafíos que implica, y el necesario ejercicio de leer en nuestro idioma nativo.

El volumen de la Editorial Rosalba llama a ingresar al universo mágico de Josefina Plá, española de nacimiento, paraguaya en su andar. Expone el editor Javier Viveros que “al trasladar a su lengua materna la voz poética de grandes autoras, Susy Delgado expande los registros expresivos del guaraní y lo conduce hacia zonas de sentido inexploradas. Lejos de simplemente reproducir contenidos, su trabajo acuña neologismos e incorpora resonancias, giros, modulaciones de estilo y tonos procedentes de la lengua de origen, acercando al lector tanto a la potencia de la poesía traducida como a los desafíos léxicos y simbólicos que esa poesía plantea. En ese proceso, el guaraní se enriquece y fortalece el camino hacia su presencia plena en todos los ámbitos de interacción social”.

 Con Irũmi ypytũ, versión en guaraní del poemario Satélites oscuros, de Josefina Plá, la también poeta Susy Delgado entrega un nuevo fruto de su valiosa obra de traducción que entre las autoras ya cuenta con trabajos hechos sobre versos de Gabriela Mistral, Olga Orozco y Rosalía de Castro.

Susy entiende que “Josefina se lo merece, es una gran maestra de las artes, este trabajo es también un homenaje”.

Aquí su diálogo con Nación Media:

- ¿Por qué elegiste Irũmi ypytũ, (Satélites oscuros) para traducir poesía de Josefina Plá al guaraní?

- Por varios motivos, pero en principio porque es un buen conjunto como para traducirlo completo. Cuando el poemario tiene cierta extensión, suelo evaluar cuidadosamente si voy a poder abarcarlo dignamente en una traducción, análisis que hago en paralelo al del lenguaje, que concentra en gran medida la primera etapa de trabajo.

- ¿Qué fuiste sintiendo al ir avanzando en la tarea de llevar al guaraní esta obra de tu admirada poeta?

- Muchas cosas, en primer lugar, la renovación que se siente, paso a paso, verso a verso, de la admiración por la profundidad de la palabra de Josefina, que, en mi caso, sentí desde mis primeras lecturas, durante mi adolescencia; a partir de esa primera recuperación, el proceso lleva a una densificación de ese asombro, con sus nuevos hallazgos y sentires. Y este camino sensible se multiplica al buscarle el camino hermano en guaraní, con una música nueva que realmente gane parentesco con la original. 

Susy Delgado, sus libros, sus plantas

- Josefina es maestra en las letras paraguayas, sostiene a Augusto Roa por ejemplo. ¿En cuánto pensás que ese permanente juego de traducciones entre español y guaraní que hace al habla paraguaya permeó en su español originalmente peninsular?

- Esta pregunta merecería una conferencia, pero trataré de esbozar lo que considero imprescindible, dentro de mi modesta mirada de cultora. Es un enfoque que, de hecho, ya ha inspirado muchos estudios… El juego de convivencia y contaminación mutua de nuestras lenguas desde la época de la colonización ha influido profundamente en la andadura de nuestras lenguas, y ha generado diversos niveles de utilización de nuestras lenguas, pese a cierto purismo que sobrevive en algún sector de cultores de nuestras lenguas. Creo que la influencia se da en ambos sentidos, en un proceso muy rico, que los especialistas van midiendo, paso a paso y del que Josefina no queda excluida.

Por mi parte, por mi dedicación a la traducción desde hace varios lustros, puedo señalar modestamente que ese proceso es cotidiano, dinámico, imparable… Que afecta desde los costados estructurales hasta los armónicos de nuestras lenguas, los que tienen un valor especial para la traducción de poesía. Y que los escritores y traductores encuentran allí una fuente maravillosa para su trabajo. 

-El guaraní en sus narrativas fundantes busca que lo que se hable se parezca siempre a la poesía. ¿En cuánto ayuda el idioma a ver otros matices de un poema?

- Es cierto. Nuestro gran poema, el Ayvu Rapyta de los mbyá guaraní, considerado el libro sagrado e nuestros ancestros, tiene un profundo lenguaje poético, y ese rasgo fue señalado por sus mejores estudiosos como el padre Bartomeu Meliá. Y ese rasgo proviene de la lengua misma, que en su construcción aglutinante juega de un modo admirable con raíces y elementos poéticos. Por ejemplo, la raíz y, que es letra y es palabra, se abre en un hermoso abanico que abarca desde el agua hasta una serie de otras palabras que la toman como base:  yvy, yga, yguasu…, etcétera. 

-A su vez, tus traducciones acercan obra universal al idioma. ¿Cómo abordás la tarea, qué va sucediendo mientras ocurre?

- Elijo con cuidado las obras que voy a traducir, no me dejo llevar por la celebridad o factores de oportunidad. El aspecto que determina mi decisión es el lenguaje, que debo encontrar trasladable a un instrumento lingüístico muy diferente. Considero que la lengua es hermana gemela de la música, a su manera es también música, ya que es sonido. Para traducir un texto escrito en castellano, necesito encontrar los elementos fonéticos para trasladar esa música a la otra lengua. Y si ese camino de búsqueda no puede avanzar lo suficiente, abandono ese proyecto. 


 

-Diccionarios, intuición, sensibilidad, ¿Qué otras herramientas te ayudan en el ñe'ẽasa?

– Leer en la medida en que puedo a los teóricos de la traducción. Yo empecé este atrevido camino llevada por el pensamiento de que los textos en guaraní necesitaban el puente de la traducción para llegar a quienes no leen en esta lengua. Pero avanzando en esa ruta, fui descubriendo su enorme riqueza y complejidad, honrada por estudiosos que le dedicaron su tiempo desde la antigüedad. Esa fuente ayuda a profundizar nuestra propia mirada y nuestra labor concreta, armándonos de más diccionarios y libros de consulta de todo tipo.

-Expresaste que las traducciones al guaraní se leen poco. ¿Pensás que es un fenómeno particular o que se lee poco en guaraní en general?

– Creo que el público lector de textos en guaraní sigue siendo escaso, aunque se ha avanzado un tramo importante desde la oficialización de la lengua en 1992 y la conquista de otras herramientas importantes como la Ley de Lenguas en 2010. El Estado ha incorporado el guaraní en una medida todavía tímida y otros espacios de difusión muestran grandes ausencias todavía. Pero nos alienta que, en contrapartida, el guaraní está más presente en el arte, las comunicaciones y la publicidad, por ejemplo… 

-¿Qué pensás que se puede hacer para impulsar la lectura en el idioma madre?

- Creo que se debe insistir en la tarea de difusión del guaraní, pero no me atrevo a dar recetas. Yo solo soy una cultora de la lengua, que, con los años, voy descubriendo la inutilidad del plagueo por ciertas cosas… Me han dicho, por ejemplo, que las horas dedicadas al guaraní en la educación son mucho menores que las dedicadas al inglés… Todas las lenguas son respetables e importantes, pero si eso es cierto, es una triste falta de comprensión del valor de nuestro Ayvu ancestral… 

Jorge Zárate

Fotos de Cristóbal Núñez 

Unos labios

 

Nunca playas más resbaladizas

nunca acantilados más subitáneos

nunca peldaños menos seguros

nunca grutas más dadas a cobijar serpientes

nunca ríos de más traicioneros vados

nunca lagunas de más fondo

nunca tembladerales más hábiles para tragar sus víctimas

 

Y un gemido los cierra para siempre jamás

y se llenan de tierra como una maceta oscura

y les crece en el centro la implacable respuesta de una raíz

Y sus gritos más largos convergen en la punta

de una brizna minúscula de verde

 

Tembe mimi

 

Araka’eve yrembe’y isÿiva

yvytykytïmby sapy’agua

jajupiha pyrenda naimbaretéiva

yvykua oñembohupahápe mbói

yga ipy’ajoyvýva okeha

yga ipypukuetéva

tujukua omokökuaáva tapicha

 

Ha pyahë ombotypáva umía tapiaite g̃uarä

ha henyhëva yvýgui, ka’avo ryru hüicha

mbytépe okakuaáva mba’e rapo oporombohovái atäva

ha isapukái pukukuéra ojuajúva hakuahápe

tovyü ku’ikuemi rehe

…///…

Una gran fuerza renovadora

Josefina Plá nació en las Islas Canarias, España, en 1903 y desde 1926, junto a su esposo, el artista paraguayo Andrés Campos Cervera –Julián de la Herrería- vivió en Paraguay. Falleció en Asunción el 11 de enero de 1999.

Cuenta una semblanza de la organización Kuña Roga de Encarnación: “Fue periodista, escritora, investigadora, poeta, escultora, pintora, dramaturga, artista plástica y una de las precursoras de la incursión de las mujeres en los espacios públicos en el Paraguay. A pesar de la marginación por parte de los círculos sociales conservadores y provincianos de Asunción de los años 20, Josefina Plá –dado su carácter de extranjera por sobre el de una mujer casada- se posicionó en la historia como una de las más grandes promotoras de la cultura paraguaya.

Innovadora, abierta y creativa, Josefina trajo junto con la modernidad un distintivo sello femenino al arte y a la literatura paraguaya del siglo XX. Guió varias generaciones de escritores y artistas como una referente del movimiento literario renovador y marcó un hito en la cultura nacional, en la investigación de la historia social, poética, en la crítica literaria, en la pintura y cerámica. También fue la primera redactora de un diario paraguayo: “El Orden”, por eso se le considera pionera del periodismo femenino.

Josefina, en calidad de referente intelectual, se refirió al “olvido” de la obra de Serafina Dávalos como “un crimen de lesa patria” y en uno de sus artículos, titulado Leyendo a Serafina Dávalos, Josefina señala que “Podemos dar por sentado que a Serafina se la respetó, pero no se le reconoció su auténtica dimensión en el pensamiento de la época”. Desde su trabajo de crítica literaria, promocionó y divulgó las obras de otras poetisas, cuentistas y novelistas paraguayas.

Josefina es la gigante femenina de la cultura, equiparable sin lugar a dudas a la de Augusto Roa Bastos. Fue Doctora Honoris Causa de la Universidad Nacional; fue miembro de las Academias Paraguayas de la Historia y de la Lengua Española y recibió homenajes de los círculos culturales y literarios del Paraguay y del exterior. Fue distinguida con las Medalla de Oro del Bicentenario de Estados Unidos de América en 1976 y la de Bellas Artes de España en 1995 y otros reconocimientos.

Su voz fuegrabada en la Embajada de los Estados Unidos en Asunción en 1983 y actualmentepuede ser escuchada online, leyendo cuentos y poemas como parte del acervo dela Biblioteca del Congreso en Washington DC”, concluye.

 

Links

Josefina Plá • Kuña Roga

Search results for Josefina Pla, Available Online | Library of Congress

1 de junio de 2026

Taguá, la supervivencia de una especie clave para el Chaco

 

En Fortín Toledo, a 493 kilómetros de Asunción, el Centro Chaqueño para la Conservación e Investigación (CCCI) logró reproducir en cautiverio 70 ejemplares de Taguá, un tipo de pecarí que se creía extinguido hasta que en 1972 un grupo de zoológos estadounidenses logro avistar ejemplares vivos. Luego de una primera reintroducción de la especie en 1999, ahora buscan terrenos donde poder hacerlo nuevamente en un escenario difícil por la presencia de caza furtiva y el avance de la deforestación.

Desde que en la década del 70´ del siglo XX, el mundo científico se sorprendiera por la presencia de este muy antiguo pecarí en el Chaco, se dio un largo recorrido hasta la creación en 1985 del Proyecto Tagua que tuvo por objetivo preservarlos, criarlos en cautiverio y siempre que estuvieran dadas las condiciones, reintroducir ejemplares en el bosque.

En este proceso surgió el Centro Chaqueño para la Conservación e Investigación (CCCI) y su valiosa labor en la protección de la especie, cuyo nombre científico es “Catagonus wagneri”. Lo hace en una reserva de 120 hectáreas en la que se van criando en distintos corrales en los que son alimentados a base de andai y balanceados e identificados mediante microchips.

Vista Aérea del CCCI en Fortín Toledo, Boquerón. 
En estos días se realiza el chequeo anual de la salud de los animales, una buena oportunidad para conversar con Yamida Benítez, directora ejecutiva del CCCI que da cuenta que las manadas son muy protectoras de las crías: “Es una estructura familiar compleja y solidaria”, apunta destacando la capacidad de los Taguas de adaptarse a un clima muy difícil que puede tener días de 50 grados de calor con un sol cegador o soportar fríos bajo cero en los inviernos.

Yendo a la actividad del Centro resume: “En lo que respecta a la cría en cautiverio, el estudio y el plan de conservación han arrojado resultados muy satisfactorios. El mayor desafío que enfrenta actualmente el proyecto es la protección efectiva del hábitat natural de la especie”.

Es que el avance de la deforestación en el antiguo territorio que habitaron Enlhet, Nivaclés, Ayoreos y Sanapanás, en lo que hoy es el departamento Boquerón, hace difícil encontrar espacios para devolverlos a la vida silvestre. 

"Taguá", mascota de la Copa América 99
 Estos especiales chanchos de monte cumplen un rol clave en la dispersión de semillas y, sobre todo, y no es un detalle menor, en la preservación de agua en los senderos que van cavando las manadas en sus recorridos por el bosque.

En 1999, cuando el Tagua fue “mascota” de la Copa América, se hizo la última reintroducción en la zona de la estatal Estancia La Patria que tiene unas 20 mil hectáreas de bosques protegidos. La experiencia concluyó en el 2001 y desde entonces, la caza furtiva y el avance de algunas plantaciones de soja, sorgo y maíz que no dejan el obligatorio bosque de cobertura, vienen limitando los espacios para la reproducción no sólo de los Taguás, sino de la diversa y variada fauna chaqueña.

Aquí su diálogo con Nación Media:

-¿Cuántos ejemplares silvestres se estima que sobreviven en el Chaco?

-Según el último censo realizado en 2012, se estimó una población de aproximadamente 5.000 individuos. Sin embargo, las estimaciones actuales indican que dicha población ha disminuido, situándose entre 3.500 y 4.000 taguás en estado silvestre.

-¿Por qué se dice que está en peligro de extinción?

-La difícil situación de la especie se da debido a una combinación de factores que han impactado severamente su población: la destrucción progresiva de su hábitat natural en el Gran Chaco Americano, la presión ejercida por la caza y la posible incidencia de enfermedades.

-¿Cómo impacta la deforestación en su hábitat?

-El taguá es una especie que evolucionó en estrecha relación con el bosque chaqueño, del cual depende para su supervivencia. No se adapta bien a los cambios en el uso del suelo ni a la degradación del monte nativo.

Su bienestar está intrínsecamente ligado a la densidad del bosque chaqueño, entorno en el que encuentra refugio y camuflaje. Por ello, la deforestación afecta negativamente su reproducción y la diversidad genética de la especie, al aislar a los individuos y fragmentar su hábitat…


 


... Esa deforestación golpea flora importante para su alimentación como los cáctus…

- … Es así porque su dieta se basa principalmente en el consumo de cactáceas, que representan el 80% de su ingesta alimentaria. Si bien en el Chaco puede alimentarse de diversas especies de cactus, su preferida es la Opuntia chacoensis (NDR. Popularmente conocidas como “tunas”).

 -¿Cómo es la conducta del Tagua?

Yamida Benítez
- El taguá es un animal gregario que vive en grupos familiares de entre 2 y 7 individuos, con una organización social de carácter matriarcal. Todos los miembros del grupo participan en la protección mutua y en el cuidado de las crías. Es una especie diurna y de temperamento tranquilo, siempre que no se sienta amenazado o perturbado.

 -¿Cómo es su vida silvestre?

- Su comportamiento en libertad no difiere significativamente del observado en cautiverio. La principal diferencia radica en que, en su entorno natural, los individuos están más expuestos a los riesgos y peligros propios del ecosistema.


 

-¿En qué zona del Chaco se lo podría reintroducir?

La reintroducción de una especie en su ambiente natural es un proceso de alta complejidad. Requiere evaluar el estado sanitario de los individuos candidatos, verificar que el área seleccionada reúna las condiciones ecológicas necesarias para la especie y garantizar que dicho territorio no estará sujeto a cambios en el uso del suelo.

Asimismo, tras cualquier reintroducción es indispensable implementar un programa de monitoreo a largo plazo, lo que representa un desafío logístico y económico considerable.

-¿Quiénes los ayudan en la financiación de la actividad y aporte científico?

- El programa de conservación se financia íntegramente con fondos internacionales. En cuanto al respaldo científico, se trabaja principalmente en colaboración con zoológicos, instituciones y universidades de Estados Unidos y Europa. A nivel nacional, trabaja en colaboración con la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de Asunción, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA), y el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES).

- El taguá fue mascota de la Copa América 99 y eso logró visibilizarlo. ¿Se analiza alguna estrategia parecida para el corto plazo?

 El objetivo principal del proyecto es la conservación de la especie. No obstante, como estrategia complementaria y de alto impacto inmediato, se implementa activamente la difusión de su existencia y del rol ecológico fundamental que desempeña en el monte chaqueño. 

 


Esta labor de comunicación y educación ambiental se lleva a cabo mediante charlas dirigidas a visitantes nacionales e internacionales, así como a instituciones educativas de todo el país, con el propósito de generar una conciencia activa en torno a su valor y conservación. Esta iniciativa cuenta además con el respaldo de instituciones locales como la Secretaria de Turismo de Filadelfia y guías turísticos quienes recomiendan el CCCI Proyecto Tagua como punto de interés turístico de la vida silvestre e histórico por su cercanía con los puntos del Fortín Toledo, El Samu’u del Franco Tirador y los cementerios Paraguayos y Bolivianos.

Plantación de cactus

Otros proyectos

El Centro Chaqueño para la Conservación e Investigación (CCCI) tiene en marcha además el “Proyecto cactaceae” que inició en 2021, va de la mano con el principal de la cría de los Tagua. “Tras varios años de observación de esta especie en estado salvaje y en cautiverio, se identificó un patrón alimenticio utilizado para complementar la nutrición de los grupos familiares. Entre los alimentos preferidos por el Tagua se encuentran varias especies de cactáceas endémicas del Chaco. Bajo esta premisa se inicia el “Proyecto Cactacea” con la intención de producir parcelas experimentales para complementar su alimentación a partir de fuentes controladas y sostenibles” se explica.

También, se lleva adelante el “Proyecto Tapir”, iniciado en 2019, que estudia la especie en su comportamiento, patrones de movimiento y relacionamiento con el medio ambiente. Allí se busca “información fundamental para el diseño de estrategias para preservar la especie, protegerla de amenazas y dar a conocer la importancia de su rol en el ecosistema. Utilizando técnicas de captura por métodos químicos para la toma de muestras biológicas, curación de heridas y lesiones, instalación de collares para el monitoreo de los especímenes mediante GPS, así como su observación por medio de cámaras trampa”, comentan.

Todos estos datos ayudaran a conocer la interacción de la misteriosa especie con otras, incluyendo la humana, con la intensión de generar información fundamental para la protección de su hábitat natural. La intención además es publicar estos hallazgos con fines académicos y el desarrollo de proyectos de conservación”, concluyen señalando.

Un lugar para visitar

El Centro Chaqueño para la Conservación e Investigación (CCCI) ubicado a 30 kilómetros de Filadelfia, ingresando unos 9 kilómetros desde la Ruta Transchaco comparte espacio con el Museo Fortín Toledo, espacio que reúne objetos históricos y fotografías de época.

El recorrido también incluye la posibilidad de explorar antiguas trincheras, refugios subterráneos, conocidos como “Tucas” y otras estructuras originales. Destaca también la presencia de un Samu´u que sirvió de “nido de francotirador” en la Guerra del Chaco.

Allí también se pueden observar los cementerios de soldados paraguayos y bolivianos, caídos en la Batalla de Toledo, que se desarrolló entre el 25 de febrero y el 11 de marzo de 1933 y fue uno de los enfrentamientos principales de la Guerra del Chaco. En dicho combate se frenó el avance de las tropas bolivianas hacia Isla Po'i, el centro de operaciones estratégicas del ejército paraguayo.

El Fortín Toledo, fue fundado el 21 de enero de 1927 y su nombre rinde homenaje al héroe de la Guerra de la Triple Alianza, coronel de caballería Felipe Toledo que ofrendó su vida en la batalla de Lomas Valentinas.

“La instalación del fortín respondió a una doble finalidad estratégica: por un lado, resguardar la integridad del territorio nacional en una zona clave del Chaco y, por otro, brindar protección a las colonias menonitas establecidas en las cercanías”, recuerda la Wikipedia.

Está habilitado allí también el Museo Interactivo Ruta Chaco Boreal, una aplicación tecnológica que permite a los visitantes acceder a información histórica y patrimonial mediante herramientas digitales. La señalética del recorrido también incorpora sistemas inclusivos como braille y códigos QR.

Jorge Zárate

 Links

https://www.cccipy.org/

https://youtu.be/UJW3TQirWq8?si=YEnjYxI8_vARAdmw

https://cienciasdelsur.com/2025/06/20/otra-guerra-del-chaco-taguas-contra-su-extincion-siglo-xxi/

https://www.latribuna.com.py/nacionales/locales/2026/04/11/fortin-toledo-memoria-y-naturaleza-en-el-corazon-del-chaco-paraguayo/