Referente de las Ligas Agrarias Cristianas, luchador social siempre, fue también un gran poeta de la lengua guaraní. Fallecido en la semana, este sabio, cultivó y profundizó como pocos el estudio de la lengua nativa dejando una obra invaluable, de gran espiritualidad y sencillez. Aquí parte de su recorrido vital en la despedida agradecida de quienes aprendieron a su lado.
El “ayvu” que es palabra y alma lo ocupó principalmente. La suya y la de su pueblo, según destacan en su despedida personalidades, organizaciones, entidades, la comunidad en general.
Fallecido a los 85 años Gregorio Gómez Centurión en sus últimos tiempos difundía su poesía en las redes sociales. Allí se pueden hallar verdaderas perlas de su ñee poty e investigación fecunda.Como en “Tetaguâ pyambu” donde se pregunta dónde estaría ubicada el alma. Relaciona entonces una serie de palabras con origen troncal: Aka (cabeza), apysa (oído), apyngua (nariz), apytu'ũ (cerebro), ahy'o (garganta), a (el recóndito, entre la nariz, garganta y oídos) y desde allí razona que “posiblemente el guaraní ubica el alma en la cabeza”.
Reflexiones de esta profundidad lo ocuparon tanto como su actuar comunitario. Dijo el Grupo Sunú de Acción Intercultural: “Despedimos a un compañero que hizo de su vida un puente entre pueblos, saberes, lenguas y luchas. Fue un puente vital con referentes del Pueblo Paĩ Tavyterã. Caminó junto a sus comunidades, recorrió senderos, montes y fuertes rocosos de la cordillera del Amambay, y se acercó a sus saberes con respeto y escucha”.
Agregó que sus esfuerzos fueron también “en la búsqueda de una educación intercultural, desde el modo de ser Paĩ Tavyterã. Escuchó a quienes portan y custodian esos conocimientos y, desde allí, convirtió parte de esos encuentros en palabra, poesía y memoria. Su obra en guaraní y paĩ tavyterã fue también una forma de reconocer y hacer visible la riqueza de estas lenguas y cosmovisiones… recordándonos que “Paĩ Tavyterã omboaguera ojupe teko”: que el teko, el modo de ser, se transmite y se fortalece en comunidad”.
Coincidió Tierraviva: “Despedimos con profundo pesar a un compañero de la causa de los Pueblos Indígenas, antropólogo popular, poeta, estudioso y sabio. Don Gregorio fue coordinador del equipo de trabajo y luego miembro de la asamblea”, de esa organización. “Karai guasu, katupyry, mborayhu guive ome’ë va’ekue hembiapo luchas campesinas ha upeicha avei luchas indígenas oï hape”, señaló.
El comunicador Rubén Ayala Vera sintetizó: “Se nos va un poeta de la palabra guaraní, un escritor punzante y comprometido, un educador popular, un luchador social, un antropólogo experiencial; defensor inclaudicable de la lengua y cultura indígena. Un hombre que hizo de las ligas agrarias y las luchas campesinas su razón de vida”, expuso.
Dijo también del reconocido “Pirulo”: “Trabajó la palabra como una herramienta de conciencia, de memoria y de esperanza. Su voz estuvo siempre del lado de quienes luchan, de quienes resisten y de quienes sueñan con una sociedad más justa y digna. Fue un ser de luz, de esos que dejan huellas profundas y cuya presencia permanece más allá de la vida…Que tu palabra hecha poesía siga floreciendo en la memoria de nuestro pueblo y que la tierra guaraní que tanto amaste te reciba en su abrazo allí en el yvy marae’ÿ”.
Actuar cooperativoLa Mesa Memoria Histórica manifestó “profunda congoja” ante la partida de Gómez Centurión y lo recordó como partícipe de “una destacada iniciativa como la de formar una colonia que funcionaba en forma de cooperativa, con un espíritu solidario, de labrar la tierra y compartir los productos entre todos los miembros. Fue impulsor también de las Escuelitas Campesinas, que planteaban una educación crítica con valores cristianos”.
Recordó entonces la experiencia de la Colonia San Isidro Labrador, establecida en la zona de Jejui que “desarrolló de manera exitosa ese modo de producción, buscando una alternativa pacífica para los campesinos sin tierra. Y contando con el apoyo del Obispado de Concepción quien designó al Padre Braulio Maciel, para el acompañamiento integral a dicha comunidad de base”.
Lo difícil de ese paso también aparece en la reseña en la que se explica que “éste proyecto fue brutalmente interrumpido por el régimen stronista con el atraco a la comunidad en 1975, destruyendo ese modelo de vida. Gregorio Gómez como sus compañeros y compañeras sufrieron prisión y tortura hasta finales de dicho año. Posteriormente pidieron al Comité de Iglesias que querían seguir conversando en guaraní entre ellos. Y formaron la organización Ñemongetarä que durante 30 años produjo materiales y talleres a nivel nacional”.El giro final de la historia tiene también su épica: “Tras la caída de la dictadura los sobrevivientes de Jejuí emprendieron una acción judicial para recuperar sus tierras, que estaban pagadas íntegramente a sus propietarios, y que habían sido usurpadas. Años después lograron recuperar y titular dichas tierras para ponerlas a disposición de las familias campesinas”, recordó.
Lengua viva
La Secretaría de Cultural (SNC) apuntó: “Dedicó su vida al estudio y la difusión de la cultura guaraní y paraguaya, trabajando junto a antropólogos, etnólogos y lingüistas” para definirlo como “destacado luchador social, poeta e intelectual autodidacta paraguayo, vinculado a las Ligas Agrarias Cristianas y comprometido con las luchas campesinas y los pueblos indígenas. Hizo de la palabra, especialmente de la poesía en guaraní, una herramienta de expresión y resistencia”.
A su turno, la Secretaría de Políticas Lingüísticas despidió a “un referente cuyo compromiso y trayectoria constituyen un valioso aporte a la preservación, promoción y fortalecimiento de nuestras lenguas”.
La Sociedad de Escritores (SEP) tras expresar su profundo pesar apuntó que “queda entre nosotros el testimonio de su poderosa literatura en lengua guaraní y la luz de una sabiduría cultivada a lo largo de toda una vida. Gregorio Gómez Centurión hizo de la palabra un camino para enseñar, crear y construir. Fiel a sus principios y convicciones, no claudicó ante las persecuciones de la dictadura y dejó una huella profunda en nuestra cultura y nuestra literatura. Su voz permanece en su obra y en la memoria de quienes compartieron su camino. Paz en su viaje a la eternidad”, pidió.
La escritora Susy Delgado recordó: “Uno de los poetas más destacados en la literatura de lengua guaraní ha partido, dejando un importante legado. Rescatamos aquí el poema más emblemático de su obra, que concentra el valor de su palabra”, invitando a leer “Ñee”, aquel que recuerda: “El habla no es simple chirrido. Tiene cuerpo, boca, ojos. Porta corazón, alma, espíritu…”.
Textos que invitan
En la vasta obra de Gregorio Gómez Centurión destacan sus relatos autobiográficos. Define Oleg Vysokolán: “Ese es su leguaje, su estilo, el resplandor de su relato: el de un niño de 85 años que juega con las palabras como si estuviera jugando con pandorgas o a las escondidas, sin otra pretensión que el simple hecho de jugar”
Vysokolán difundió en redes el escrito “El niño que juega con las palabras”, en el que repasa vida y obra del poeta. Recomienda allí dos perlas de su poesía social “Comentario Intimo”, un logrado autorretrato del dictador Stroessner y “Màvapa ha`e ñande / quiénes somos cada quien”, que relata el crimen forestal de Lino Oviedo en territorio de los paî tavyterâ.
Para acercarse a su experiencia vital e intelectual entre los paî pide acercarse a “Tetaguâ pyambu” donde reflexiona: “una vez que los paî le permiten adentrarse poco a poco a las entrañas llameantes del lenguaje de los guaraní, es el precepto que rige el uso de la lengua: “La verdadera palabra es la hablada y la representación de la palabra a través de los signos que no representan a la hablada, carecen de valor, no tienen sentido; ella nace muerta desde el nacimiento. No tiene vida, es desalmada; no es ñe`e”.
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| Gómez Centurión cuando fue nombrado Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Pilar |
Poemas para acercarse
Ñe’ẽ
Tyapu reínteramo pe ñe’ẽ
ñandéve nde'íri mba'eve ahẽ
ñahendu añete mba’e parãrã
ha katu pya'e ñanemonguerái
nañamokõvéima, nañahenduséi
guelele atýra, pelele jovái.
Ñe'ẽ ndaha'éi tyapu rei
ñe'ẽ ko hete, ijuru, hesa
ñe'ẽ ikorasõ, hi'ánga, ipyapy
upéicha rupi ñe'ẽ jahecha
ñe'ẽre añete japokokuaa
ñe'ẽ ndaha'éi parãrã rei.
Hetave jevy tyapu'ỹ etére
ñe'ẽ, añete, oñeñanduka
tembiapokue ári jehesaperãnte
tyapu rekópe ojeporuka
tembiapo pytúgui ñe'ẽ, añete
ndoikuaái ha’e tyapu guelele.
Ha katu heta guelele jarýi
ndohayhúi rasáva ñe'ẽ, añete;
tove katu umíva taikũjere
tokuirikuikui, toperepepe,
ijahy'okuágui tombopororo
hyakuã raguinóva ñe'ẽ re'õngue.
¿Ñe'ẽ re'õngue? ñe’ẽ nomanói,
tyapu ikatu, jepeve ha'e
he'õnguevoi oimehágui opu.
Ha katu ñe'ẽ, ha'égui añete
noñemomirĩri mba'eveichavérõ
ha nomanovéima araka’eve.
Guelele rayhuhára apytépe
tou ouhágui ho'áva ñe'ẽ
te'íko he'íva, ta'iporãiteve
maymáva ohendúne guelele meme
ha upéicha rupi guelele jey
ijuruguikuéra ñahendúne osẽ.
Ty’ái, kane’õ, apajereihápe
tyapu járakuéra ma'ẽ ro poguýpe
ñe'ẽ añete oñembohete
ha upeha guive mborayhu memégui
ijehe añónte naimandu'avéima
hapicha rayhúma omotenonde.
Yvu resatĩ tapia osyrýva
mborayhu ykua Tupã rekove
ha upégui hoy'u ñe’ẽ, añete
ha upéicha rupi mborayhu meme.
Tembiapo ndaipóri, ndaipóri ñe'ẽ
ndopupúirõ ikuápe Tupã rekove.
Ñe'ẽ tembiapo, tembiapo ñe’ẽ
ha ndaupeichaikuévo tyapu guelele.
Tembiapo pyahu. Tekove pyahu.
Arapy pyahu tembiapo añete.
Tembiapo guasu tekojojarã,
pévako ha'e, añete, ñe'ẽ.
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| Reconocimiento de la Academia de la Lengua Guaraní |
IJEHEGUIETÉNTE OÑEMOMBE’U
Guasu Kora, 26/02/2025
Ñe’ẽkatukue ñahenói meméva
ijeheguieténte oñemombe’u
ñahakãi’o, jaypyjo’óvo
ikatu porãnte upe omombe’úva
ñaikumby porãrõ, pépe jajuhu.
Ñanapytu’ũ ñamomba’apóvo
ha jo’ajo’a ñaañeporandu
heñói ñanakãme upe mombe’u
avaruvykuéra ñe’ẽpapahára
ñogueroñemírĩ mayma iñarandu.
Jepe ijypyrã nahesakãmbáita
ojo’ajo’árirõ ñañeporandu
katuete heñóita ñanemadu’ápe
temiandu hypýva ha ipypuku
mba’erenduhára péicha omombe’u.
Upéicha rupi avateetéva
oguerojera ojupe arandu
katuĩ ijykére iñemoñanguéra
aranduvetére ojapysaka
Tekoaruvicha péicha oñenduka.
Ñe’ẽpapahára ko’áğa ñaiméva
jahupytyse “Ayvu Rapyta”.
1. Ñe’ẽkatukue: Palabras fundamentales. Vocablo tavyterã guaraní de uso corriente.
2. Avarúvy: Artífices de la lengua. Los semidioses que crearon y perfeccionaron la lengua guaraní.
ELLAS MISMAS SE DESCRIBEN
Aquellas palabras de uso cotidiano
en sí mismas explican sus significados,
al analizarlas buscando raíces
y al comprenderlas adecuadamente
descubrir podemos lo que ellas dicen.
Basta que funcione nuestra inteligencia
haciendo que broten los cuestionamientos
en la mente humana surgen las respuestas.
Las divinidades crearon la lengua;
dando explicaciones, no negando nada.
Quizá al inicio surjan confusiones
pero al cuestionarnos decididamente
las respuestas surgen, sin lugar a dudas
y allí aparecen saberes profundos
así lo revelan los sabios creadores.
Por esa razón esos hombres-dioses
imparten saberes a quienes deseen
siempre rodeados por sus descendientes
reciben con goce los sabios conceptos
de los encumbrados seres de esos pueblos.
Links
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