29 de junio de 2026

Cecilio Thompson, el inquieto pintor obrero de Tañarandy

 

Artista y agricultor, se dedicó al dibujo, la pintura y la talla en madera de forma autodidacta. A mediados de los años 90, junto con otros artistas obreros de su comunidad y de poblados vecinos, conformó un grupo cultural que intervino calles y casas de su compañía, surgiendo así murales y carteles que se hicieron marca distintiva de esta conocida compañía de Misiones. 

“La comunidad de Tañarandy da la bienvenida a los extraterrestres”, dice el popular cartel donde con alegría y brazos levantados al cielo, la gente aparece saludando a un Ovni.

Esa imagen despertó la curiosidad de Mirna Robles Armoa: ¿Quién es el Cecilio Thompson que firma esa escena tan simpática y tierna a la vez? Así se fue pensando al encuentro de su amigo Ever Enríquez que a poco le fue relatando las anécdotas del pintor popular que comenzó haciendo letreros de despensas y luego se extendió hacia los muros y las casas de Tañarandy con su peculiar estilo.

Cecilio Thompson
 A partir de allí pensaron en hacer un documental y la muestra “Cecilio Thompson, obrero de la imagen” que en estos días pueden verse en la Sala Cira Moscarda de la Fundación Migliorisi, sita en Grabadores del Cabichuí 2714, de martes a sábados, de 14 a 20, con acceso gratuito los viernes y sábado.

 “En esta muestra se intenta rescatar una mirada sobre su trabajo artístico y su intervención en la compañía donde nació, vivió y murió”, resume.  El recorrido compila registros fotográficos detallados de los murales y carteles comerciales pintados por Thompson y otros artistas e incorpora una serie de carteles originales intervenidos de forma reciente por su hija, la artista Chely Thompson.

Pudieron concretar el proyecto gracias a una postulación a los Fondos de Cultura. “Son fondos muy pequeños que no cubren lo que cuesta realmente el trabajo, pero hicieron posible trabajar en el material audiovisual, yendo a la comunidad, hablando con los vecinos que lo conocieron, con su hija y nos encontramos con que la memoria sobre Cecilio sigue siendo súper presente”, cuenta.

“La muestra tiene fotos de Elisa Marecos; Sandino Flecha; Nico Granada y otras de un libro muy lindo “Tañarandy, tierra de irreductibles, demonios y herejes”, de Teresa Santiviago y Rocío Velázquez que estudia los carteles y hacen unas fichitas donde aparece el autor, el año, la técnica, el motivo, la familia y la calle en la que se encuentra”, explica. También aparece como referencia el fotolibro “Tañarandy, la revolución del arte” de René González y Andrés Colmán Gutiérrez

La tarea se complementa con páginas en redes sociales bajo el nombre “Cecilio Thompson y los artistas obreros de Tañarandy”. 

 Arte en comunidad

En ese rescate pudieron entender cómo “historias y personajes propios de Tañarandy poblaron las paredes de las casas. Cecilio Thompson fue el principal promotor de estas intervenciones y lo acompañaron Teodoro Meza, Rolando Corvalán, Sindulfo Silva, como los principales referentes”, apunta Mirna. “El trabajo no se trata de rescatar una figura, ni un nombre, sino que toda esa obra salga un poco de la comunidad, no se quede limitado solamente al recuerdo”, agrega.

Robles Armoa cursó el año pasado el taller Ejercicios Curatoriales con el especialista español Eduardo García Nieto, en un evento organizado por la Fundación Migliorisi y la Agencia Española de Cooperación (AECID).

 En esa oportunidad los interesó en este proyecto que busca poner en valor este aspecto de Tañarandy, compañía de San Ignacio, Misiones, muy conocida en el país por su procesión de Semana Santa.

“Nos preguntamos, cómo una figura tan presente en su comunidad no es conocida más allá, entonces la idea fue ayudar a que se destaque un hombre que consideramos que se lo merece. Queremos que ese reconocimiento local se expanda, porque creemos que el trabajo es auténtico y vale”.

De ello da cuenta el documental “Cecilio Thompson y los artistas obreros de Tañarandy” en el que trabajaron con Ever Enríquez, Elisa Marecos y Sandino Flecha que fuera estrenado en diciembre pasado en la capilla de Tañarandy y que hoy puede verse en la muestra.

“Se trata de reconocer que las capacidades artísticas también forman parte de la realidad de la clase trabajadora, y que eso no es sólo una posibilidad, sino que es algo que existe, que ocurre, que ocurrió siempre en nuestra historia popular, pero que puede que la mayoría de las veces quede invisibilizada. Por eso creo que es importante concentrarnos en el registro de la obra de Cecilio porque él falleció hace 20 años”, apunta. 

 Habilidad innata

“No soy una experta de las artes visuales. Creo que es como la característica de este equipo de trabajo, que somos gente que tenemos interés y curiosidad”, dice a la hora de explicar la mirada sobre la producción del artista.

“Creo que el trabajo es súper diverso en temas y formas porque él dibujó, pintó, hizo tallado con mucha variedad. Sus compañeros señalan que era súper habilidoso, que tenía como una capacidad innata y se puede ver el trazo rápido y gestos donde se nota lo auténtico de su trabajo”, señala.

 “Él por un lado tiene su temática de aglomeración que son las festividades, la fiesta patronal, el Torín, cosas así. Tiene retratos, también algunos cuadros que asemejan un naïf y están los tallados que son muy representativos”, describe.

Su hija Chely Thompson acompaño al equipo de investigación y les recordó que “a mediados de los ´90, Cecilio y Delfín “Koki” Ruiz se encuentran y éste último lo invita a formar parte del taller Felipe Santiago Apocatú que había habilitado en la idea de alojar a quienes quisiesen aprender sobre arte. Entonces ahí se da como un encuentro entre varios trabajadores que  empezaron a dedicarse a la pintura, al tallado”, sitúa.

De ese equipo los que más se destacaron fueron Cecilio y Teodoro Meza, también pintor autodidacta. “En ese encuentro que es donde empiezan a surgir muchas ideas, ¿verdad? Tanto lo de Semana Santa, como las ideas de llegar a la comunidad con intervenciones artísticas que fue cuando empezaron con los murales y después pasaron a los carteles”.

Robles Armoa recuerda que “la idea original con los murales era la de precisamente rescatar historias, anécdotas locales y eso después se fue expandiendo a todas las casas y quien se hace cargo de esa idea es Cecilio que lleva adelante la mayoría de los carteles entre mediados y finales de los ´90”

 

Ese despliegue fue posible gracias a “la ayuda de sus otros compañeros, de los vecinos y las vecinas mismas, pero se sabe que la mayor parte fueron realizadas por él. A su muerte en el 2006 es como que se frenó un poco esa producción”, describe.

En la actualidad “es su hija Chely, que también pinta, la que de alguna manera continúa con el legado de su papá, pero no se observan tantas nuevas producciones. Hay carteles que son reintervenidos por ella. Los murales desaparecieron casi por completo y de los carteles es muy poco lo que hoy se puede encontrar”, cuenta.

“Sí hay obras de Cecilio, cuadros, algunos tallados que están en propiedad de vecinos que compararon en su momento. A mí me gustaría armar como un catálogo de su trabajo”, concluye esperanzada.

Una ausencia sentida

Es claro que tras la muerte de Cecilio Thompson mermaron los carteles y murales: “Los demás artistas que fueron sus compañeros en el taller siguen produciendo su trabajo artístico, pero también todos son trabajadores que se siguen dedicando a sus propios oficios a la vez”, señala Mirna Robles Armoa, responsable de la muestra “Cecilio Thompson, obrero de la imagen”.

 La curadora apunta que “lo que pudimos de algún modo concluir es que es muy probable que en movimientos culturales o en movidas que tengan que ver con algo comunitario, sea importante la presencia de ciertas figuras que promueven el hacer. Cecilio, además de sus potencialidades artísticas, era un promotor cultural para su comunidad y que con su fallecimiento se siente esa ausencia de él, no solo como artista, sino como un promotor cultural local. Porque eso es clarísimo ahora que con su fallecimiento se paraliza un poco ese diálogo creativo que se da ahí entre él y su comunidad”

Agradecimientos y conclusiones

Robles Armoa se muestra agradecida con Chely Thompson “que nos recibió muchísimas veces en su casa, que gestionó muchos de los contactos para las entrevistas a los compañeros de Cecilio, que accedieron a las entrevistas, que hicieron posible el documental”.

Entiende que el trabajo “puede promover a que otras personas de la clase trabajadora se animen a pintar o a escribir o a seguir su interés artístico, Creo que artistas populares siempre hubo y seguirá habiendo, entiendo que se ve más en la música, un poco en el teatro. Nuestra historia del arte está poblada de artistas populares que se merecen destaque”.

Apunto a su vez que “Pensamos que quizás más que arte popular lo que vimos en ese movimiento de artistas que intervino su comunidad en un momento es la del obrero artista, el trabajador que asume su posibilidad de hacer arte, ¿verdad?, porque fue así Cecilio el agricultor, Teodoro Meza era albañil y también pintor y así, todos eran obreros que se dedicaron y se dedican también al arte”.

 Para Robles Armoa los carteles de la comunidad tienen estrecha relación con los oficios porque configuran “una especie de mapita social de la comunidad: Identifican, porque te dan el apellido, te dan el oficio, informan, comunican, aquí estamos, esto hacemos”, apunta. “Habla de cómo la comunidad se apropia de esas intervenciones y genera su propia dinámica de representación, de preservación o de reproducción, de continuidad de esos trabajos, hoy con Chely que es la que hoy continúa el legado de su papá en los carteles”, apunta.

Poco de historia

Nacido en 1966 en Tañarandy, Cecilio Thompson fue un artista autodidacta dedicado al dibujo, la pintura y la talla en madera. Desde niño desarrolló una estrecha relación con las prácticas manuales y con el imaginario popular de su comunidad, elementos que posteriormente marcarían su producción artística.

 Su trayectoria tomó un impulso decisivo a mediados de la década de 1990, cuando se incorporó al taller Felipe Santiago Apokatu, impulsado por el artista Koki Ruiz. Desde entonces se convirtió en una figura central dentro de las intervenciones artísticas comunitarias de Tañarandy, contribuyendo a la construcción de una identidad visual propia mediante murales, carteles y representaciones de escenas locales y personajes de la comunidad.

En 1998 representó a Paraguay en la Bienal de São Paulo con la instalación “Pesebre koygua”, una obra que incorporaba elementos contemporáneos a la tradición del pesebre paraguayo.

Jorge Zárate

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23 de junio de 2026

Ismael Ledesma, el indomable embajador del arpa paraguaya

 

El arpista Ismael Ledesma presentará “Revivir”, su nuevo disco grabado en Francia el próximo 16 de julio en el Teatro de las Américas del Centro Cultural Paraguayo Americano 

En mayo pasado ingresó al estudio para registrar “Revivir” bajo la dirección artística del maestro mexicano Rubén Melgarejo, una experiencia vital que el gran arpista viene a ofrendar a nuestra tierra en este julio próximo. Ismael Ledesma lo presentará bajo la dirección presencial de Melgarejo, que viajará a nuestro país especialmente al efecto. 

Este es el álbum número 27 en su trayectoria musical  y “evoca los primeros años de carrera internacional en Francia en los años 80 donde hice parte de diferentes formaciones musicales antes de lanzarme como solista en 1985”, cuenta Ledesma. 

“La lista de temas de “Revivir” hace parte del repertorio que se interpretaba en esa época y la idea es recrear estas músicas que aún son esperadas por el público”, apunta. En el disco, polcas y guaranias tradicionales conviven con boleros, baladas, canciones latinoamericanas de gran popularidad, que son presentadas como un viaje en el tiempo.

El proyecto tuvo su génesis en “mis últimas presentaciones realizadas por Europa al ver a un público adulto deseoso de escuchar músicas que hacían parte de sus vidas. Siempre recibo comentarios que dicen que el público de más de 50 años está abandonado por la inmensa variedad musical actual que no les identifica. Con este disco deseo dar felicidad a todos aquellos que conocieron esta maravillosa época”, apunta.

La presentación tendrá lugar en el Teatro de las Américas del Centro Cultural Paraguayo Americano, sito en José Berges 297, a partir de las 20.30 horas del 16 de julio próximo.

En escena será respaldado por sus compañeros del Trio Ysando: Andrea González en el violín y Orlando Rojas en la guitarra los que también llegarán desde Paris, Francia.

Para la ocasión fueron convocados reconocidos instrumentistas locales como Paula Rodríguez que ejecutará el bajo y el maestro Ramón González que hará lo propio con la percusión, en tanto que el maestro de ceremonia será Mario Ferreiro.

Las entradas costarán 100.000 gs y están a la venta en Ticketea en un evento presentado por González Acosta & Asociados, con los auspicios de AIE (Artistas Intérpretes o Ejecutantes del Paraguay) y el apoyo del Grupo BENE y Blue Caps, sello que también editará los ejemplares de “Revivir” en nuestro país.

(Click aquí para escuchar a Ismael Ledesma en Spotify) 

 Vicisitudes

“La palabra “indomable”, se corresponde exactamente a mi personalidad”, cuenta el maestro, auténtico embajador musical del país para recordar que “cuando llegue a la adolescencia asumí este estatus y use el arpa para sentirme libre, es mi arma de defensa y supervivencia”, resume.

 “Desde la edad de 5 años me ha dado cuenta que la injusticia existía y decidí luchar contra eso. Todo empieza con el método de aprendizaje del arpa con mi padre que se desarrolló de manera violenta allá por 1967”, recuerda de sus comienzos.  “Tal vez la metodología de mi padre fue ruda por su propia ignorancia y ya adulto pude analizar eso y comprender, pero en todo caso fue el comienzo de mi rebeldía por sentir en carne propia una violencia física constante, al igual que mi madre que por culpa de este personaje violento tuvo una vida muy difícil. Mi madre que ahora ya reposa en paz fue un ser humano de bondad inigualable”, sigue contando de los primeros años de su relación con el instrumento.

“Durante toda mi infancia he tratado de comprender al ser humano adulto ya que he convivido en ese mundo desde siempre por ser mi madre también artista y muchas veces me utilizaba como escudo contra los buitres que eran los hombres; digo buitres porque me di cuenta que los hombres sabían que mi madre era separada y la atacaban mismo en mi presencia”, memora.

 Espíritu rebelde

“He respetado hasta los 19 años las reglas que aplicaba mi madre para mi educación y le agradezco por eso; por inculcarme lo esencial que es hacer la diferencia entre el bien y el mal”, expone. “Luego tuve que despegarme aplicando yo las reglas de la filosofía de los indios guaraníes buscando “La tierra sin mal” y el destino me trajo a Francia en donde resido hasta hoy pasando por todas las etapas de un inmigrante, con los diversos obstáculos que se presentaban en mi vida”, recordó.

“Existe algo que está muy presente en mí que es el instinto de supervivencia que aún sigue vigente y más que nunca en este mundo con sus constantes cambios e interrogantes. Aprendí a respetar lo que me dice mi instinto, aprendí a no ser influenciable”, comenta. 

Ismael tocando en la Iglesia Troglodita de la Anunciación en Haut Isle, en Francia. Una rareza arquitectónica construida directamente excavando el interior de un acantilado de roca caliza junto al río Sena.
“Actualmente me acerco a mis 64 años y puedo decir que tuve una larga vida en la que aprendí a contentarme con lo que la vida me ofrece; a conocer mis limitaciones; saber hasta dónde puedo llegar; a vencer mis traumas; a alejarme de lo tóxico. Nadie decide por mí, mi vida es mi propia responsabilidad y no pertenezco a nadie y los que acompañan mi vida y visión me comprenden y respetan”, manifiesta.

Equilibrios

“El equilibrio lo encuentro en el deporte al que también considero un elemento de supervivencia ya que me permite liberar lo negativo de mi cuerpo y sentir un bienestar saludable”, cuenta el maestro.

“Mis traumas los he vencido de manera solitaria y ya no existe en mi ningún rencor contra nadie. Un balance de mi vida es asumir un cúmulo de experiencias tratando de evitar senderos sinuosos en los que me enfoqué en hacer lo que se hacer, tocar el arpa, dar felicidad a los que desean escuchar lo que propongo y tratar de seguir sano y hacer todo lo posible cuidando lo más precioso que tenemos que es la salud” concluye.

Hitos de una carrera

Ismael Ledesma llega a Francia en junio de 1982 y permanece hasta nuestros días. Tocó allí por primera vez en los “Bateux mouches”, barcos que hacen paseos sobre el rio Sena con su tío Rubito Lucena. Hasta 1985 Ismael hace parte de grupos latinos instalados “América Latina con alegría y fuego”; “Los Guayakies”; “Los diablos del Paraguay”; “Peru andino”; “Show latino”; “Los tres amigos paraguayos” y otros más lo tuvieron en sus formaciones.

Comienza a destacarse como solista siendo contratado en hoteles en Líbano, Israel, Jordania, Turquía y diferentes países europeos lo que le permite desarrollar un repertorio diverso hasta integrar sus propias composiciones.

Su primera presentación como solista en un escenario mayor fue en el “Théâtre du Marais” en Paris y en el transcurso de su prolífica carrera brindó su arte en las principales salas francesas como el “Olympia”; “Cité de la Musique”; “Grand Rex”; “Le Bataclan”; “Casino de París”, sólo por citar algunas.

En la galería de arte impresionista "Demarez" en Giverny, ciudad natal del afamado pintor Claude Monet
En su recorrida por el mundo tuvo actuaciones en Escocia; Inglaterra, Italia, Alemania, España, Bélgica, Holanda; Japón; Corea del Sur; Portugal; India; Estados Unidos; México; Panamá; Costa Rica; Argentina; Uruguay y Bolivia

 Ficha técnica Album “Revivir” 2026

1) Ansiedad (Juan Enrique Sarabia)

2) Revivir (Ismael Ledesma)

3) Mboraihu asy (Juan Escobar)

4) Canción para Puerto Rico (Hugo Blanco)

5) Sabor a mi (Álvaro Carrillo)

6) Dime cuando (Tony Renis-Alberto Testa)

7) Che pyjharé mombyry (Mario Rodriguez- Sergio Gonzalez)

8) Cuando Sali de Cuba (Luis Aguilé)

9) El cable (Hugo Blanco)

10) Baión de Ana (Francesco Giordano-Armando Trovaioli)

Estudio Le Plan – Paris - abril 2026-

Ingeniero de sonido: Laurent Guigonnet

Mezcla: Sergio Cuquejo - Estudio Spirit and Sound Studio

Músicos invitados: Orlando Rojas (guitarra) Andrea Gonzalez (violin) Ruben Melgarejo (cuatro, guitarra, percusiones y bajo), Jaime Barranco García (Güiro-Congas)

Producción musical: Rubén Melgarejo

Producción ejecutiva: Ismael Ledesma- Blue Caps