1 de junio de 2026

Taguá, la supervivencia de una especie clave para el Chaco

 

En Fortín Toledo, a 493 kilómetros de Asunción, el Centro Chaqueño para la Conservación e Investigación (CCCI) logró reproducir en cautiverio 70 ejemplares de Taguá, un tipo de pecarí que se creía extinguido hasta que en 1972 un grupo de zoológos estadounidenses logro avistar ejemplares vivos. Luego de una primera reintroducción de la especie en 1999, ahora buscan terrenos donde poder hacerlo nuevamente en un escenario difícil por la presencia de caza furtiva y el avance de la deforestación.

Desde que en la década del 70´ del siglo XX, el mundo científico se sorprendiera por la presencia de este muy antiguo pecarí en el Chaco, se dio un largo recorrido hasta la creación en 1985 del Proyecto Tagua que tuvo por objetivo preservarlos, criarlos en cautiverio y siempre que estuvieran dadas las condiciones, reintroducir ejemplares en el bosque.

En este proceso surgió el Centro Chaqueño para la Conservación e Investigación (CCCI) y su valiosa labor en la protección de la especie, cuyo nombre científico es “Catagonus wagneri”. Lo hace en una reserva de 120 hectáreas en la que se van criando en distintos corrales en los que son alimentados a base de andai y balanceados e identificados mediante microchips.

Vista Aérea del CCCI en Fortín Toledo, Boquerón. 
En estos días se realiza el chequeo anual de la salud de los animales, una buena oportunidad para conversar con Yamida Benítez, directora ejecutiva del CCCI que da cuenta que las manadas son muy protectoras de las crías: “Es una estructura familiar compleja y solidaria”, apunta destacando la capacidad de los Taguas de adaptarse a un clima muy difícil que puede tener días de 50 grados de calor con un sol cegador o soportar fríos bajo cero en los inviernos.

Yendo a la actividad del Centro resume: “En lo que respecta a la cría en cautiverio, el estudio y el plan de conservación han arrojado resultados muy satisfactorios. El mayor desafío que enfrenta actualmente el proyecto es la protección efectiva del hábitat natural de la especie”.

Es que el avance de la deforestación en el antiguo territorio que habitaron Enlhet, Nivaclés, Ayoreos y Sanapanás, en lo que hoy es el departamento Boquerón, hace difícil encontrar espacios para devolverlos a la vida silvestre. 

"Taguá", mascota de la Copa América 99
 Estos especiales chanchos de monte cumplen un rol clave en la dispersión de semillas y, sobre todo, y no es un detalle menor, en la preservación de agua en los senderos que van cavando las manadas en sus recorridos por el bosque.

En 1999, cuando el Tagua fue “mascota” de la Copa América, se hizo la última reintroducción en la zona de la estatal Estancia La Patria que tiene unas 20 mil hectáreas de bosques protegidos. La experiencia concluyó en el 2001 y desde entonces, la caza furtiva y el avance de algunas plantaciones de soja, sorgo y maíz que no dejan el obligatorio bosque de cobertura, vienen limitando los espacios para la reproducción no sólo de los Taguás, sino de la diversa y variada fauna chaqueña.

Aquí su diálogo con Nación Media:

-¿Cuántos ejemplares silvestres se estima que sobreviven en el Chaco?

-Según el último censo realizado en 2012, se estimó una población de aproximadamente 5.000 individuos. Sin embargo, las estimaciones actuales indican que dicha población ha disminuido, situándose entre 3.500 y 4.000 taguás en estado silvestre.

-¿Por qué se dice que está en peligro de extinción?

-La difícil situación de la especie se da debido a una combinación de factores que han impactado severamente su población: la destrucción progresiva de su hábitat natural en el Gran Chaco Americano, la presión ejercida por la caza y la posible incidencia de enfermedades.

-¿Cómo impacta la deforestación en su hábitat?

-El taguá es una especie que evolucionó en estrecha relación con el bosque chaqueño, del cual depende para su supervivencia. No se adapta bien a los cambios en el uso del suelo ni a la degradación del monte nativo.

Su bienestar está intrínsecamente ligado a la densidad del bosque chaqueño, entorno en el que encuentra refugio y camuflaje. Por ello, la deforestación afecta negativamente su reproducción y la diversidad genética de la especie, al aislar a los individuos y fragmentar su hábitat…


 


... Esa deforestación golpea flora importante para su alimentación como los cáctus…

- … Es así porque su dieta se basa principalmente en el consumo de cactáceas, que representan el 80% de su ingesta alimentaria. Si bien en el Chaco puede alimentarse de diversas especies de cactus, su preferida es la Opuntia chacoensis (NDR. Popularmente conocidas como “tunas”).

 -¿Cómo es la conducta del Tagua?

Yamida Benítez
- El taguá es un animal gregario que vive en grupos familiares de entre 2 y 7 individuos, con una organización social de carácter matriarcal. Todos los miembros del grupo participan en la protección mutua y en el cuidado de las crías. Es una especie diurna y de temperamento tranquilo, siempre que no se sienta amenazado o perturbado.

 -¿Cómo es su vida silvestre?

- Su comportamiento en libertad no difiere significativamente del observado en cautiverio. La principal diferencia radica en que, en su entorno natural, los individuos están más expuestos a los riesgos y peligros propios del ecosistema.


 

-¿En qué zona del Chaco se lo podría reintroducir?

La reintroducción de una especie en su ambiente natural es un proceso de alta complejidad. Requiere evaluar el estado sanitario de los individuos candidatos, verificar que el área seleccionada reúna las condiciones ecológicas necesarias para la especie y garantizar que dicho territorio no estará sujeto a cambios en el uso del suelo.

Asimismo, tras cualquier reintroducción es indispensable implementar un programa de monitoreo a largo plazo, lo que representa un desafío logístico y económico considerable.

-¿Quiénes los ayudan en la financiación de la actividad y aporte científico?

- El programa de conservación se financia íntegramente con fondos internacionales. En cuanto al respaldo científico, se trabaja principalmente en colaboración con zoológicos, instituciones y universidades de Estados Unidos y Europa. A nivel nacional, trabaja en colaboración con la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de Asunción, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA), y el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES).

- El taguá fue mascota de la Copa América 99 y eso logró visibilizarlo. ¿Se analiza alguna estrategia parecida para el corto plazo?

 El objetivo principal del proyecto es la conservación de la especie. No obstante, como estrategia complementaria y de alto impacto inmediato, se implementa activamente la difusión de su existencia y del rol ecológico fundamental que desempeña en el monte chaqueño. 

 


Esta labor de comunicación y educación ambiental se lleva a cabo mediante charlas dirigidas a visitantes nacionales e internacionales, así como a instituciones educativas de todo el país, con el propósito de generar una conciencia activa en torno a su valor y conservación. Esta iniciativa cuenta además con el respaldo de instituciones locales como la Secretaria de Turismo de Filadelfia y guías turísticos quienes recomiendan el CCCI Proyecto Tagua como punto de interés turístico de la vida silvestre e histórico por su cercanía con los puntos del Fortín Toledo, El Samu’u del Franco Tirador y los cementerios Paraguayos y Bolivianos.

Plantación de cactus

Otros proyectos

El Centro Chaqueño para la Conservación e Investigación (CCCI) tiene en marcha además el “Proyecto cactaceae” que inició en 2021, va de la mano con el principal de la cría de los Tagua. “Tras varios años de observación de esta especie en estado salvaje y en cautiverio, se identificó un patrón alimenticio utilizado para complementar la nutrición de los grupos familiares. Entre los alimentos preferidos por el Tagua se encuentran varias especies de cactáceas endémicas del Chaco. Bajo esta premisa se inicia el “Proyecto Cactacea” con la intención de producir parcelas experimentales para complementar su alimentación a partir de fuentes controladas y sostenibles” se explica.

También, se lleva adelante el “Proyecto Tapir”, iniciado en 2019, que estudia la especie en su comportamiento, patrones de movimiento y relacionamiento con el medio ambiente. Allí se busca “información fundamental para el diseño de estrategias para preservar la especie, protegerla de amenazas y dar a conocer la importancia de su rol en el ecosistema. Utilizando técnicas de captura por métodos químicos para la toma de muestras biológicas, curación de heridas y lesiones, instalación de collares para el monitoreo de los especímenes mediante GPS, así como su observación por medio de cámaras trampa”, comentan.

Todos estos datos ayudaran a conocer la interacción de la misteriosa especie con otras, incluyendo la humana, con la intensión de generar información fundamental para la protección de su hábitat natural. La intención además es publicar estos hallazgos con fines académicos y el desarrollo de proyectos de conservación”, concluyen señalando.

Un lugar para visitar

El Centro Chaqueño para la Conservación e Investigación (CCCI) ubicado a 30 kilómetros de Filadelfia, ingresando unos 9 kilómetros desde la Ruta Transchaco comparte espacio con el Museo Fortín Toledo, espacio que reúne objetos históricos y fotografías de época.

El recorrido también incluye la posibilidad de explorar antiguas trincheras, refugios subterráneos, conocidos como “Tucas” y otras estructuras originales. Destaca también la presencia de un Samu´u que sirvió de “nido de francotirador” en la Guerra del Chaco.

Allí también se pueden observar los cementerios de soldados paraguayos y bolivianos, caídos en la Batalla de Toledo, que se desarrolló entre el 25 de febrero y el 11 de marzo de 1933 y fue uno de los enfrentamientos principales de la Guerra del Chaco. En dicho combate se frenó el avance de las tropas bolivianas hacia Isla Po'i, el centro de operaciones estratégicas del ejército paraguayo.

El Fortín Toledo, fue fundado el 21 de enero de 1927 y su nombre rinde homenaje al héroe de la Guerra de la Triple Alianza, coronel de caballería Felipe Toledo que ofrendó su vida en la batalla de Lomas Valentinas.

“La instalación del fortín respondió a una doble finalidad estratégica: por un lado, resguardar la integridad del territorio nacional en una zona clave del Chaco y, por otro, brindar protección a las colonias menonitas establecidas en las cercanías”, recuerda la Wikipedia.

Está habilitado allí también el Museo Interactivo Ruta Chaco Boreal, una aplicación tecnológica que permite a los visitantes acceder a información histórica y patrimonial mediante herramientas digitales. La señalética del recorrido también incorpora sistemas inclusivos como braille y códigos QR.

Jorge Zárate

 Links

https://www.cccipy.org/

https://youtu.be/UJW3TQirWq8?si=YEnjYxI8_vARAdmw

https://cienciasdelsur.com/2025/06/20/otra-guerra-del-chaco-taguas-contra-su-extincion-siglo-xxi/

https://www.latribuna.com.py/nacionales/locales/2026/04/11/fortin-toledo-memoria-y-naturaleza-en-el-corazon-del-chaco-paraguayo/


25 de mayo de 2026

El arpa paraguaya y la necesidad de políticas que sostengan su práctica

 

Un esfuerzo por debatir la realidad del instrumento emblemático del folklore nacional se dio entre destacados cultores del mismo buscando acuerdos para defender su aprendizaje y  práctica a nivel país. Enseñanza académica, la posibilidad de llegar a escuelas y colegios, esfuerzos para la difusión, aparecen como propuestas para revitalizar la presencia de sus mágicas 36 cuerdas.  


El gran maestro Marcos Lucena sostiene que “el arpa tiene la bendición de ser el instrumentos de los ángeles, está citado más de 40 veces en la biblia. Es el instrumento más antiguo de cuerdas y de ella nacen todos los demás”, dice presentando a su compañera este ejecutor de arpa paraguaya y también de arpa clásica en la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA). Explica entonces que aunque existe una idea extendida de que hay un importante número de arpistas, no se sabe a ciencia cierta cuántos son en el país.

Marcos Lucena
Recuerda su colega Martín Portillo que con Sonidos de la Tierra “habíamos organizado un recorrido y reunimos 420 arpistas, la mayoría estudiantes, pero también profesionales que eran aquí de la capital y el Departamento Central, pero la verdad es que no sabría precisar un número nacional de arpistas”.

Alicia Brizuela arpista y docente apunta que “el panorama del arpa nacional es rico en tradición, pero enfrenta desafíos de visibilidad y profesionalización. Se estima que existen muchos ejecutores en el país, entre profesionales, estudiantes y aficionados, aunque la cifra exacta varía según las zonas. La mayoría se concentra en ámbitos culturales y festivales, pero aún falta un registro oficial que permita dimensionar con precisión la comunidad arpística”, señala.

Lo hace en el marco del conversatorio "Maestros del arpa paraguaya", una iniciativa de la Asociación de Músicos del Paraguay (AMP) concebida como un espacio de encuentro, reflexión y aprendizaje en torno al instrumento que tuvo lugar en la semana en el salón auditorio "Carlos Lara Bareiro" de la institución.

“La expectativa es que surja un compromiso colectivo entre músicos, instituciones y autoridades para impulsar políticas públicas que fortalezcan la enseñanza y práctica del arpa”, expone. 

Reynaldo "Koki" Cabañas
 Tradiciones y realidad

El joven arpista Reynaldo “Koki” Cabañas recuerda que “generaciones atrás, la difusión y la enseñanza del arpa se daban de una forma mucho más orgánica. Se aprendía en el entorno cercano, a través de familiares, amigos o vecinos que tocaban. En las reuniones familiares era súper común que se armaran esos momentos de "peña", que en la práctica terminaban siendo una verdadera escuela, un aula viva de nuestra música popular”

Apúnta que “hoy en día la realidad es otra y la música folclórica ya no se difunde de la misma manera. Los espacios donde una persona puede ir a escuchar arpa paraguaya son muy pocos; se fueron reduciendo o quedaron casi inexistentes. Y esto influye muchísimo en el incentivo de un alumno para continuar con el estudio. De hecho, cada vez cuesta más lograr que un estudiante empiece con el arpa y, sobre todo, que sostenga el proceso en el tiempo”, explica.

A pesar de compartir ese cuadro de situación Lucena, entiende que “el arpa paraguaya se encuentra en su mejor momento. La cantidad de jóvenes que se inscriben en los conservatorios para estudiarla es impresionante”, destaca. 

Martín Portillo
 Técnicas y estudio

La idea de los arpistas es promover una formación técnica integral que abarque la lectoescritura, la armonía y la aplicación de técnicas clásicas y contemporáneas para darle mayor volumen al aprendizaje del instrumento.

Lucena destaca que “Agustín Pío Barrios “Mangoré”, es el mejor ejemplo: Su técnica es clásica y con ella amplió las posibilidades de expresión y técnica en la guitarra creando una escuela guitarrística clásica paraguaya, que lo catapultó como uno de los genios de la guitarra universal y es estudiado en todos los conservatorios del mundo”.

“La lectoescritura es lo que permite al instrumentista descifrar repertorio de cualquier índole y poder ampliar su panorama de conocimiento. Tanto en repertorio universal como nacional,  tener acceso a nuevas técnicas de ejecución del instrumento y también poder escribir nuevas creaciones. Es fundamental porque en Paraguay folclóricamente componemos de forma empírica no académica”.

Portillo agrega que “el conocimiento de la armonía y las técnicas clásicas y contemporáneas facilitan muchísimo el aprendizaje”.

Cabañas, que se formó en arpa clásica en Buenos Aires, comenta que “hay muchísimas técnicas que son compartidas, pero en el arpa clásica, con pedales, se fue acumulando casi toda la información de la historia de la música occidental, hay muchísimos problemas técnicos a los cuales por ahí nos enfrentamos por primera vez los que tocamos las arpas folclóricas, ya sea paraguaya, llanera, jarocha que ya fueron resueltos hace años atrás en la técnica clásica”, apunta.

“Desde cómo resolver una melodía, que dedos utilizar para que sea más “fácil” o como acompañar dependiendo el estilo y la época. La ventaja de estudiar o adentrarse en el mundo del arpa de pedales es que nos da muchísimas herramientas para poder después desarrollar casi cualquier estilo musical, ya que nos entrena para leer y escribir partituras específicamente para el instrumento en estilos muy diversos”, apunta. 

Alicia Brizuela
 Qué hacer a futuro

Brizuela entiende que para desarrollar el instrumento además de institucionalización (Ver Enseñar…) se hace trascendente apostar a la formación docente. “debemos tener maestros especializados, una mayor difusión cultural con más conciertos, festivales y espacios de promoción y una apuesta a la investigación y documentación creando archivos y estudios que fortalezcan la identidad del arpa nacional”, dice para ofrecer un marco general.

También “facilitar el acceso a instrumentos con programas de apoyo para que jóvenes puedan adquirir arpas, podría ser por ejemplo mediante la ayuda de empresas privadas”, propone.

Cabañas entiende que “haría falta un “boom” a nivel de marketing, mediático tal vez, para que vuelva a despertar el interés en el público general”. Igual sostiene que las variaciones en las formas pueden ayudar. “En el arpa paraguaya hay un terreno muy virgen en cuanto a la información que encontramos disponible para poder abarcar distintos estilos de música y para luego poder tomar esas herramientas y crear lo propio, ya sean arreglos de música paraguaya, o directamente tocar por ejemplo un standard de jazz. Por eso considero muy importante que el arpista también aprenda a tocar otro instrumento que ya tenga “incorporado” esos distintos lenguajes. De esta forma la adaptación, creación, de esos lenguajes en el arpa puede darse de forma más orgánica”, señala.

Otro aspecto importante es “la internacionalización del arpa paraguaya. Sería bueno promover intercambios culturales, becas y presentaciones en el extranjero para posicionarla como símbolo de identidad. Esto no solo fortalecería la práctica local, sino que abriría oportunidades para que intérpretes nacionales se proyecten globalmente, de hecho que ya existen arpistas paraguayos en el exterior, pero es importante que las oportunidades se den a muchos más intérpretes”.

Portillo apunta que “la música evoluciona, es infinito esto, no te podría decir exactamente qué es lo que estaría faltando, pero todo es bienvenido, y por supuesto lo que puedan ir desarrollando los jóvenes, la nueva generación”, dice para concluir pidiendo que estos espacios de discusión sobre el instrumento se vayan concretando “en diferentes lugares del país”.

El recuerdo de los maestros

“Estamos en una búsqueda constante para que el instrumento siempre esté presente”, dice Martín Portillo. El arpista destaca ese legado de Félix Pérez Cardoso “que le puso en el escenario al arpa paraguaya como un instrumento protagonista porque antes en toda Latinoamérica se utilizaban las arpas como acompañamiento para cantos, coros de iglesias, etc”.

A partir de allí, grandes ejecutores fueron perfeccionando técnicas y creando una obra profusa y atesorada por el pueblo “hasta que después vino el gran maestro Nicolás Caballero que le dio un realce más elevado al arpa paraguaya utilizando los mediotonos, mediante llaves especiales que creó al efecto”, recuerda.

Enseñar en colegios

Alicia Brizuela propone la inclusión formal del instrumento en los programas de estudio de escuelas y colegios del país y trabaja para ello en un proyecto que elevará próximamente a la Cámara de Diputados. “Requiere voluntad política y respaldo institucional”, apunta.  

La docente recuerda que “una formación integral asegura que los estudiantes no solo aprendan a ejecutar el instrumento, sino también a comprender la música en su totalidad. La lectoescritura musical permite interpretar y crear partituras; la armonía desarrolla la capacidad de acompañar y componer; y las técnicas clásicas y contemporáneas brindan versatilidad, conectando tradición con innovación. Esto forma músicos completos, capaces de dialogar con diferentes estilos y escenarios.

Koki Cabañas agrega que “dominar estos recursos le otorga al artista un entendimiento mas abarcativo, permitiéndole abordar diferentes estilos, y organizar ideas musicales coherentes para cada contexto, ya sea como solista, como acompañante o integrante de una agrupación.
Asimismo, lo capacita para dejar un registro de su trabajo y compartirlo de forma práctica a través del lenguaje universal que implica la lectoescritura”. 

 Cabañas celebra lo ocurrido en el conversatorio porque “busca generar conciencia, abrir diálogo y construir consensos. La expectativa es que surja un compromiso colectivo entre músicos, instituciones y autoridades para impulsar políticas públicas que fortalezcan la enseñanza y práctica del arpa. También se espera que sea un espacio de inspiración, donde nuevas generaciones encuentren motivación para acercarse al instrumento”.

Del mismo participaron el maestro Papi Basaldúa, reconocido como “Tesoro Vivo de la Nación”, disertando sobre "El arpa paraguaya como bandera. Composición, itinerancia y legado", aportando la perspectiva de más de cinco décadas de carrera internacional como embajador cultural. Lucas Zaracho, integrante de la Orquesta Nacional de Música Popular Paraguaya (ONAMP), expuso sobre la composición y la experimentación en las nuevas rutas de itinerancia artística.

También lo hicieron Jorge Cáceres, arpista aregueño conocido como "Cigarro Po'i", con su charla "Trayectoria y transmisión del arpa paraguaya", revisitando los códigos de la ejecución empírica y la identidad comunitaria y el maestro Rito Pedersen que resumió saberes de sus más de sesenta años de trayectoria.

Jorge Zárate 

Links

https://elnacional.com.py/agenda-cultural/conversatorio-sobre-arpa-paraguaya-asuncion-n106007