13 de abril de 2026

Areguá: Laura Ferreira y la magia de Casacuento

 

 “Pensé que sería un espacio donde contaría cuentos y los niños prestarían libros pero fue creciendo y hoy es un centro cultural donde además de encontrarte con los libros, también se realizan tours educativos, obras de teatro, música, presentaciones, entre otras actividades”, dice la actriz y narradora que cuenta la génesis y la proyección de esta biblioteca comunitaria sui generis.

 

“El libro físico sigue y seguirá siendo necesario”, sostiene la narradora Laura Ferreira que hizo realidad el sueño de crear una biblioteca comunitaria en Areguá. “A “Casacuento” le dí vida y espacio, inicié con mis libros de cuentos, pero luego fui recibiendo donaciones de amigo y ahora tenemos diversidad y un acervo de más de 2700 libros”, comenta.

Laura, que también es actriz y escritora recuerda que este espacio destacado en el circuito cultural, tiene planes de “seguir apostando en promocionar la lectura, principalmente, a través del Club Comic, un espacio de encuentro de artistas, futuros creadores y aficionados al mundo de las historietas. Estaremos realizando talleres y presentación de historietas en el Club Comic Areguá que surgió a partir de un adolescente de 13 años que nos inspiró”, apunta.

Aquí su diálogo con Nación Media:

-¿Cómo surgió la idea de Casacuento?

- Surge de una necesidad de infancia y un sueño. Cuando niña no tuve acceso a libros ni bibliotecas amigables que me abran al mundo de la lectura. Mi conexión con los libros inició siendo adulta, a través de la educación popular.  El trabajo comunitario y el arte teatral fueron puentes. 

Cuando llegó el arte de la narración oral de cuentos en mi vida comencé a soñar con una biblioteca al servicio de la comunidad, cada libro que compraba sabía que algún día estaría en manos de varios niños. Hoy, la niña que fui y que no tuvo libros tiene una biblioteca y comparte con sus vecinos.

-¿Qué impacto causan una biblioteca en los niños en este tiempo de pantallas?

-Los libros nos devuelven el pulso de la vida, la humanidad que debemos proteger.  En una biblioteca los niños conviven con otros pares lectores, los espacios de mediación lectora generan esos encuentros.  

El domingo, después del espacio de ronda de cuentos, una adolescente preguntó por la sección de cómics, otro adolescente, ya usuario frecuente, se acerca a ella, le muestra los cómics nuevos, se quedan hablando de libros leídos y libros por leer. Yo escuchaba de cerca y mi corazón latía feliz. 

Vale recordar que la lectura de libros les devuelve la paciencia a los niños, deben avanzar línea a línea para descubrir lo que ocurre en la historia, lo que la pantalla le dio en 1 minuto de imágenes. Además, según la neurociencia, el cerebro infantil procesa de forma distinta la información en papel, facilitando la comprensión lectora.

- ¿Qué le aporta el entorno de Areguá a la experiencia que proponés?

- Llegar a Casacuento es un viaje natural y literario. En el patio tenemos 34 árboles frutales y estamos acunados por un pequeño montecito. Cuando vas llegando a la biblioteca, vas también estimulando la vista con la cantidad de colores de los árboles, tus oídos se deleitan con los cantos de los pájaros, el olfato se conecta con los aromas de la tierra, las flores y los frutos. Leer un libro en un ambiente natural es una experiencia que te abraza en el viaje de la lectura.

 - ¿Por qué hay que seguir leyendo y narrando cuentos?

- Hoy día podemos de hablar de stress no solo en adultos, sino también en niños y jóvenes.   Todo te requiere rapidez. Vivimos en un sistema que debes producir todo el tiempo. El libro te regala la paz, ese momento en el que puedes respirar  y viajar por otros mundos y aventuras. Volver a encontrarte contigo mismo y con los personajes. 

Narrar cuentos es lo más maravilloso que podemos hacer. Al contarnos historias estamos volviendo al ritual de toda la existencia humana. Que los padres puedan contar a sus hijos, las abuelas puedan revitalizar sus memorias familiares, los cuentacuentos puedan contar las historias maravillosas escritas por los narradores. Como decía un colega chileno: Contar un cuento es un milagro, algo tan inexplicable como respirar, como abrazar a alguien, como enamorarse.

Para dar una manito

“Casacuento se sostiene gracias a un gran equipo de trabajo”, cuenta Laura Ferreira. Menciona entonces que “el coordinador actual es Xavier Padullés, quien nos ayuda a mantener el eje de nuestro objetivo. Quien se encarga de los libros y la biblioteca es Fabián Brosio, además nos apoyan siempre: Natalia Benítez, Sintia Frutos, Víctor Manoel Felisbino, Teresa de Brosio y Dercides Ferreira”, comenta.   

 “El obstáculo más grande que se nos presenta, como en todos los espacios que se dedican al arte y la cultura, es el sostenimiento económico. Es un debate continuo, así que aprovecho este espacio para invitar a quienes interese apoyar nuestro trabajo, ser parte del  “Club de Amigos/as de Casacuento”, aportando una suma mensual o anual para sostenimiento de las actividades que realizamos. Nuestro teléfono de contacto es 0981 455369 y 0987 326-548”, apunta. También se los puede seguir en redes en @Casacuento.aregua

Jorge Zárate 

Links

https://www.latribuna.com.py/lifestyle/la-tribuna-que-cambia-el-juego/2026/03/09/laura-ferreira-el-sueno-cultural-de-casacuento-florece-en-aregua/?fbclid=IwY2xjawQuBiRleHRuA2FlbQIxMABicmlkETFONzNjNXFINUFCNzduSU1Oc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHpP82RHIScjcn77LjTKrTUn-rwWRT-InkrlKmrRDcmzr-4Zm1UnhVPzhbjPZ_aem_HYEn1Rz0P4g34e3C4LOCFg

 

Teresa Parodi: “Podemos contar al mundo desde el amor, revelando quiénes somos”



 “Me parece que vine a Paraguay a llorar mucho”, dice conmovida por las muestras de afecto recibidas durante la semana que la tuvo como protagonista central del descubrimiento de la escultura que homenajea al personaje de su canción Pedro Canoero en el muelle de la playa La Rotonda de San Bernardino. Aquí sus impresiones en un conversatorio que brindó para prensa e invitados.

 

Este regreso, después de 17 años, la ratifica en un sentimiento que comenzó a gestarse desde muy niña con sus visitas a familiares en Asunción. Siguió viniendo de adolescente, de adulta, como cantora todavía a pasos de la fama en aquel Festival del Lago de 1983 que le regalaría una experiencia que en estos días se celebró especialmente.

“No hay nada más hermoso para alguien que escribe, que encontrarse con que una canción que nació de un sentimiento amoroso, por algo que mi corazón pudo de alguna manera desentrañar, produzca todo esto que está sucediéndome aquí. Yo siempre digo que si no viviera en mi país, quiero vivir acá”, dice Teresa Parodi resumiendo sus sentires en el salón de Tatano Posada Boutique en la que se lleva adelante la reunión.  

 “Es una emoción intensa por el recibimiento maravilloso, afectuoso que tengo de ustedes en cada paso, lo siento de verdad, siento que es mi pueblo, me reconozco en ustedes, me hallo. ¡Qué hermosa manera de decir que siento una pertenencia: Me hallo! Es decir, me encuentro a mí misma en un espejo donde me quiero mirar toda mi vida para hablar de nosotros, de nosotros pueblo, de nosotros con una identidad profunda”.

Agradece luego al maestro de ceremonias, José Antonio Galeano, la mención a su oficio de maestra rural en la presentación del evento y le pide que le remita sus palabras. “Elegí la profesión del magisterio porque quería ser útil a mi comunidad. Abandoné muy joven la facultad para ejercer en el monte misionero. Y a partir de ahí, solo escribí canciones para contar las vidas invisibilizadas por la lejanía, por el odio, por la distancia de las grandes ciudades”, historia.

Esos retratos personalizados aparecen en su disco emblema “El purahei de Teresa Parodi” de 1985 donde “Pedro Canoero” tenía un lugar especial. “Fui cantando a las personas que emocionaron mi corazón, quería contar esas vida porque en esos espejos es donde tenemos que mirarnos toda la vida”

Cuenta que Pedro, el canoero del Lago, le contó que el mismo desembocaba en el Río Salado y que éste a su vez llevaba las aguas al Río Paraguay por eso aquello de “lentamente te lo fue llevando el río”, del verso de la canción. 

El artesano Julio Galeno le obsequió un Báculo para meditar

Del Lago Azul, canoas y poetas

 “Cuando fui al lago aquella vez vi que no era azul, era marrón como los ríos que nos atraviesan como el trasfondo de nuestra tierra y mí me gusta el color marrón para ser sincera”, dice narrando que estaba comentando eso con el canoero, entendiendo unos ojos enamorados que vieron el azul del cielo pintado en el Lago para la famosa guarania de Demetrio Ortiz. “Pero resulta que cuando me bajé de la canoa, Pedro me convenció de que el lago tiene azul. Entonces yo volví a Argentina y les dije a mis amigos y amigas vengo a decirles que está confirmado, el Lago Ypacaray es Azul…”

Revela luego la intimidad de una cena con el gobernador de Cordillera, Denis Lichi, anfitrión de estos días, que le contó que su padre fabricaba canoas. “Me emocionó mucho cuando me contaste que vos lo veías hacer en el patio de tu casa, que se elegía una madera especial, en fin creo que cada uno de nosotros puede contar al mundo desde ese amor, revelando quiénes somos”. E insiste en la idea: “Todos ustedes pueden hacerlo”.

Teresa celebra la guampa forrada en plata que le regalaron autoridades
Charla y algo más

Parodi toma un tiempo para agradecer a Silvia Lallana, la cantante y streamer cordobesa que la entrevistó para su programa “Lo que se nos canta” en noviembre de 2022. En la emisión, la anfitriona pregunta cómo surgieron canciones emblemáticas de los cantores populares de la Argentina. En este caso fue sobre Pedro Canoero y fue allí que Teresa dio cuenta de la nacionalidad paraguaya de la figura de su inspiración.

Extendió sus agradecimiento a José Quevedo Allende que viendo ese programa sintió que era necesario hacer una escultura que lo recordara y así fue que buscó a su amigo Hugo Escobar, especialista en hierro que concretó la obra en tiempo récord.

También a Ricardo Flecha, “que siempre fue un puente para mí para llegar a Paraguay. Canté con Herminio Jiménez, canté con Oscar Cardozo Campo, con Ricardo y tengo una historia muy profunda inclusive grabé un disco que se llama Parte de mí (1996), que es todo de guaranias, porque es parte de mi corazón”, recuerda.

Acto seguido canta Pedro Canoero a “capella” y estremece a todos.

En la ronda de preguntas, se le pregunta qué la impulsa a seguir haciendo canciones. “La verdad es que no sé, creo que cuando uno tiene el oficio de mirar y a partir de mirar, ver, porque no siempre cuando se mira se ve… De tantos años, desde los 9 con las canciones, tengo 78, creo que no voy a poder perder eso, nunca, creo que hasta el último instante de mi vida seguiré tratando de registrar lo que me hizo conmover y mi corazón siente que eso solo lo puedo hacer en las canciones”, define. 

 “Sin Miedo”, democracia siempre

Teresa Adelina Sellarés, dicen los documentos: Teresa Parodi, en el corazón de todos, fue la primera ministra de Cultura de Argentina, ocupando ese cargo desde mayo de 2014 hasta el final de la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner en diciembre de 2015.​

A propósito del 24 de marzo pasado, cuando se cumplieron 50 años del criminal golpe de estado militar de 1976 en Argentina, Teresa presentó el corte "Sin miedo", que grabó junto a Julia Zenko y que a su vez es adelanto de su próximo álbum "Hasta que amanezca", que verá la luz en mayo. 

“Creo que hay muchas formas de intentar desaparecer a los pueblos pero generalmente lo primero que se hace es tratar de desaparecer su cultura porque es el alma de los pueblos” responde ante la consulta de Nación Media.

“Paraguay es un ejemplo con el guaraní como idioma oficial, es una lengua de un pueblo originario lo que es muy fuerte e identitario. Un poco de eso habla esta canción que dice “me tiran a matar y yo florezco, me planto de raíz, remonto vuelo, no pueden con el sol que tengo adentro. Escribo mi canción contra el silencio”.

Cuando se le pregunta sobre cómo sintió la condecoración que le entregó una Cámara de Diputados con mayoría de representantes políticos que son adversarios de sus ideas expone: “Siempre debería ser así. No debería haber ni persecución, ni estigmatización por pensamiento distinto”, responde Teresa Parodi

“Vos te das cuenta que incluso la Cámara de Diputados me dio este distinto como activista social, no solamente como cantautora, también el otro día en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) me otorgó el doctorado Honoris Causa, una casa de estudios que es de Chaco y Corrientes, dos provincias gobernadas por radicales… ¡Yo soy peronista…!”, apunta.

“No deberíamos perder ésto jamás. La democracia hace que pasen estas cosas porque me parece que hay obras de arte o artistas que están por encima de las diferencias más profundas e ideológicas. ¿Por qué? Porque representan a un pueblo. Y yo creo que eso habla de adultez”, expone.

“Nuestros pueblos han padecido a lo largo de los últimos años momentos dramáticos. El 24 de marzo, hace poco, se conmemoraron los 50 años de aquel golpe genocida que atravesó el país, que hizo desaparecer a una generación entera, pero el pueblo argentino estuvo en una manifestación extraordinaria para volver a la consigna “Nunca más”. Creo que con dolor los pueblos aprendemos a sostener valores que más allá de las diferencias no pueden ser alterados: la libertad de expresión, la soberanía de los pueblos y fundamentalmente la cultura y la educación como patrimonio que debe cuidar en cada lugar del mundo el estado porque es ahí donde se produce, me parece a mí, el desarrollo de los pueblos”. 

Jorge Zárate

Fotos de Matías Amarilla y gentilezas de Juan Carlos Lucas

Links

https://youtu.be/UDs0DtzGgPU?si=j3cWxkxCtBubUWzl