23 de octubre de 2010

Los tierra de los hombres rojos

Link para verla
https://ok.ru/video/1427392891535

Trailer en portugués en Youtube

Lalo Palacio: “Al ver la película, los Kaiowas me Dijeron: Nosotros podemos contar nuestra historia”


Una película es el asombro de la pantalla gigante, siempre. Es lo que pasa cuando los que nunca vieron cine, que todavía hay millones en el mundo, se enfrentan a la tela blanca, a una pared, a la proyección de ese milagro de luces y color a la que se abren sentimientos.
Conmover no siempre es fácil.
Menos si el tema es parte del muro de silencio que se impone sobre los grandes temas del continente.
Marco Bechis, el cineasta chileno/italiano lo consiguió con “La tierra de los hombres rojos” una obra fantástica que abre miradas sobre la lucha por la tierra de los pueblos indígenas de Latinoamérica.
La película se va construyendo en un crescendo de emoción a medida que estos 230 guaraníes, hermanos nuestros, actúan su propia historia en la lucha por la tierra. Desde que instalan el campamento a la vera de la tierra recién arada preparada para la siembra de la soja, cuando ocurren unos dolorosos suicidios de sus jóvenes, hasta que organizan la “retomada”, con escenas en las que afrontan el drama con coraje y gracia, con sabiduría.
Siguiendo la trama podemos ver como la reconquista del territorio ancestral ganado por los agronegocios pasa desapercibida para los turistas de los países ricos de occidente que llegan a las últimas selvas de Latinoamérica a observar pájaros, de allí su nombre comercial en inglés, Birdwatchers (Los avistadores de pájaros).
En las retinas nos queda la escena que es corazón de la película, la imagen de una avioneta rociando con agroquímicos a los indígenas apostados a la vera de la ruta. “Es una práctica común, es una técnica. En las comunidades de Matto Grosso hay cientos de historias, por eso cuando escuché lo de Itakyry no me quedaron grandes dudas de que son capaces de hacerlo”, dice el actor Urbano "Lalo" Palacio haciendo referencia al caso ocurrido en noviembre del año pasado en Alto Paraná.
Además de brillar en la cinta en el rol de un capataz ladino, Lalo trabajó en la preproducción con los kaiowas de Matto Grosso do Sul, aquí cerca de la frontera de Amambay con el Brasil.
También fue el presentador de la exhibición que se hiciera en el Centro Juan de Salazar el 15 de febrero pasado a sala repleta, esos días en que nos sentamos hasta en los pasillos, esos días en que se lamenta que no haya una sala estatal para mil personas que pueda albergar un evento de la magnitud que significó aquel.
La de Palacio es una historia fascinante: “Con Bechis nos conocimos en un festival en Piamonte, estaba con este proyecto en pañales en el 2006, y desde ahí comenzamos un trabajo pequeño. En 2007 ya salió el proyecto, vine al Brasil a hacer el casting, abrir el espacio, porque el requisito era que ellos mismos tenían que actuar. Marco había estado en la zona y vio que eran desenvueltos y que podían aprender el lenguaje cinematográfico”, cuenta.
Así fue que llegaron hasta la Reserva de Dourados, que tiene 12 mil habitantes “que hoy viven hacinados en un territorio de 3 mil hectáreas (Há.)”, dice. También visitaron Panambizinho a 17 km de allí, “territorio ganado después de mucho años de lucha donde viven 400 personas en un terreno de 1.260 Há., allí viven bien, tienen espacio, todavía no tienen árboles porque es un terreno que se volvió a recuperar de los sojeros, pero ya están creciendo”, comentó. El tercer lugar que visitaron fue Guyraroka “donde ellos hicieron la “retomada” de 50 Há., esperando recuperar las 15 mil Há. que les pertenece. Ahí viven otras 100 personas, 25 familias”, comentó.
“El impacto fue muy grande para ellos y la verdad que la experiencia muy rica. Tenés el caso de Ambrosio, el que hace del cacique Nadio, que desde un principio entendió la profundidad del cine”, comentó. “Es una forma de que nuestro grito llegue a muchos otros lados, esto vamos a hacer y va a correr solo, me decía”, recuerda Palacios.
 “Y fue así, llegaron a Milán a presentar la película, se hicieron encuentros con dirigentes, luchadores e indigenistas, se creo un fondo guaraní en la Survival, para seguir apoyando el trabajo de ellos y por otro lado en Brasil se mostró una película osada, tocada desde adentro en la que ganaron los artistas, los creadores, los luchadores sociales, todos”, expuso.

Lalo dialogando con actores
El punto más alto
“Paraguay fue lo más grosso de la gira”, asegura Lalo que lleva dos años recorriendo el mundo con la película que se rodó en el 2007 y que fue muy bien recibida en su estreno mundial en el Festival de Venecia del 2008.
“Fue increíblemente emocionante, ellos mismos, los actores kaiowas se emocionaron como nunca antes y vimos un publico deseoso de cine de autor, publico respetuoso, y agradecido también”.
Además de la muestra en el Zalazar, la película se presentó en las comunidades guaraníes de Cerro Poty, en Lambaré, en Ita Guasu, Amambay y también tuvo una proyección en el Auditorio Alberto Morelos de la gobernación de Amambay, en Pedro Juan Caballero.
“Pero para mí lo más impresionante de todo fue como los kaiowas se identificaron más con Paraguay que con Brasil. Ellos se sienten más parte de este lado, fue increíble como era idéntico el saludo de la gente de Lambaré que el de ellos, las mismas palabras, los mismos movimientos, una cosa que te permite dimensionar cómo se han roto los vínculos entre nosotros”, contó.
A raíz del éxito de la presentación se prevén nuevos eventos para la película:  “Estamos peleando también para que en Paraguay se puedan tener los derechos de reproducción y se pueda mover la película, se la pueda pasar en la tele, los cines comerciales, los barrios, etc”, contó.
“Aprendimos que somos nosotros los que tenemos que contar nuestra historia, me dijeron al final, me quedo con todo lo que eso vale”, dice Lalo con la mirada clara.

Financiación pública
“La película fue financiada en un 90% por el Ministerio de los Bienes Culturales de Italia”, cuenta Lalo para ejemplificar las diferencias en los puntos de partida.  Palacio vivió años en Italia y recuerda que para el país es una política de estado financiar el cine. “Tienen más de 100 años de historia en el cine y tremendos productores ejecutivos”, recordó comentando que para esta película se contó con Amadeo Pagani, “un director ejecutivo que trabajó en las tres ultimas películas de Bechis, inclusive en Angelopolis, la más conocida”. El director chileno/italiano es también autor de la impresionante Garage Olimpo.
En Brasil la productora Gullane se encargó de llevar adelante el proyecto. “Trabajamos 8 meses y llegamos a buen puerto”, contó. La película se llamó “La Terra Degli Uomini Rossi” en italiano y “Terra Vermelha" en Brasil.


Ovación en Venecia
“Fue impresionante estar en Venecia donde tuvimos una ovación de minutos, inclusive tuvimos chances de ganar la Mostra, pero finalmente ganó El Luchador, la del regreso de Mickey Rourke y lo justificaron con cosas increíbles”, se lamenta Lalo.
“Conseguir algún premio hubiera hecho más fácil la entrada a otros países, pero haber estado ya fue un paso grande y positivo. Se pudo apreciar que se conmovía con una obra lejana para ellos pero también no tanto porque son inteligentes”, expuso.
Cuenta que el director chileno/italiano dice siempre que la suya “es una búsqueda estética, porque si van a seguir contando historias de spaghettis, y pizza, no van a conmover a nadie. En sus  4 películas hizo temas de Latinoamérica”, contó el actor.
Sobre los proyectos futuros mencionó que pretende hacer una muestra de la obra de Bechis en el Juan de Salazar. “Queremos traerle al director que quiere conocer , recorrer comunidades con la película, estamos con la Secretaría de Cultura, el viceministerio de la Juventud, para idear la manera de concretarlo”, anunció.

Basada en hechos reales
“Hay que entender que todo lo que está expuesto en el relato es real, está guionado, pero las cosas pasaron, entonces fue todo un tema cuando había que discutir ciertas cosas para las que ellos necesariamente recurren al Aty Guasu (Asamblea Mayor)”, agrega Lalo. Como ejemplo recuerda que los kaiowas compusieron canciones nuevas para cantar en la película para no tener que profanar sus cantos sagrados.
La empresa arrancó el 20 de agosto de 2007 y tuvo 10 semanas de rodaje. “Fue una cosa increíble, 150 técnicos, elenco de actores profesionales y elenco de indígenas más los equipos de fotografía, sonido, arte, el cine es un aparato terrible”, se ríe.
Cuenta la cosa tuvo sus beneficios económicos para Dourados, “pero también ganó Pedro Juan porque los italianos venían a Casa China a comprar allí”, comenta Palacio que nació en La Terraza del País.
Jorge Zárate

12 de octubre de 2010

Asunción marca el camino de las alianzas


Objetivo: el próximo 7 de noviembre, los paraguayos elegirán a 230 nuevos intendentes, en una convocatoria que servirá para medir el caudal político alcanzado por el presidente Fernando Lugo en sus primeros dos años de gobierno. Pero la realidad política obliga al oficialismo a establecer alianzas que tienen como fin garantizar la gobernabilidad quitándole poder al Partido Colorado.

El liberal Franklin “Anki” Boccia se impuso a Ricardo Canese, del Frente Guasú, en la consulta electoral en la que se definía una candidatura única del gobierno para la intendencia de Asunción en las elecciones del próximo 7 de noviembre. Tras conocerse los resultados, el presidente Fernando Lugo convocó a ambos a una reunión en la que insistió en promover una alianza con Miguel Carrizosa del derechista Patria Querida (PQ) para intentar derrotar al candidato del Partido Colorado, Arnaldo Samaniego. 
Boccia, del Partido Liberal Radical Auténtico, se impuso por el 74% de los votos en una elección de la que participó cerca del 10% del padrón habilitado, de algo más de 350 mil electores. Canese cosechó el 24% de los votos. 
La idea de Lugo de buscar una alianza con Patria Querida se relaciona con lo que dicen las encuestas en Asunción: el postulante colorado, Samaniego, tiene un 35% de intención de votos y Boccia 25%, aunque seguramente sumará el 10% de preferencias que tenía Canese antes de que se definiera la candidatura de la alianza oficialista. Carrizosa, de PQ, recoge 16% de las intenciones de votos. 
Ganar en Asunción es fundamental para obtener gobernabilidad a nivel nacional. Pero el razonamiento que se hace en el Palacio de López es que una alianza entre el Frente Guasú y los liberales será insuficiente para derrotar a los colorados.
Las elecciones municipales del próximo 7 de noviembre en las que se elegirán 230 nuevos intendentes constituyen también una suerte de referendo sobre la marcha del gobierno nacional que el 15 de agosto pasado cumplió dos años de mandato. 
El ex obispo católico ganó las elecciones del 20 de abril de 2008, al frente de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), poniendo fin a 61 años de gobierno del Partido Colorado. 
Actualmente, el Partido Colorado gobierna 156 de los 230 municipios. Otros 68 están en manos del Partido Liberal y los restantes son conducidos por alianzas vecinales. 
En los pocos sondeos previos que se hicieron a nivel nacional, los colorados aparecen vencedores en la mayoría de los municipios, aunque registran un avance importante de su tradicional rival, el PLRA, que construye alianzas a ritmo acelerado, en busca de hacerse al menos con 100 intendencias. 
En ese sentido, es interesante destacar la alianza que construyó el PLRA en Ciudad del Este, el segundo distrito del país con 290 mil habitantes. Allí, los liberales se aliaron con la derechista Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (Unace), cuyo líder es el polémico general Lino Oviedo. En este caso particular la idea es derrotar al líder colorado Javier Zacarías Irún, que fue acumulando antagonismos a causa de su autoritarismo. Como parte de la alianza con el PLRA, Unace se comprometió a apoyar la candidatura del liberal Alberto Magno Ricardo para la intendencia. 
En Coronel Oviedo, tercer distrito del Paraguay con 120 mil habitantes, se busca consolidar la candidatura de Carlos Oviedo (PLRA) en un municipio históricamente colorado. 
En Encarnación, cuarto distrito con 110 mil habitantes, sería electo Aldo Ríos (PLRA), según sondeos de opinión, quien conformó una alianza con el oficialista Partido Popular Tekojoja y el Frente Encarnaceno (compuesto por Encuentro Nacional y movimientos independientes locales). A ellos se sumó el Unace y podría incorporarse Patria Querida. También aquí la idea es derrotar al colorado Juan Schmalko, que busca la reelección.
En lo que hace al Frente Guasú, tienen chances de constituirse en intendentes Elvio Benítez, dirigente campesino en Santa Rosa del Aguaray, departamento de San Pedro; y el periodista Nicolás Argüello en Ñemby, ciudad de la Gran Asunción.
Desde Asunción, Jorge Zárate

29 de septiembre de 2010

Por Canese

Cantamos el voto con la canción que hizo Ulises Silva: “Asunción se merece a Ricardo Canese, Asunción se merece a la gente decente…”.
A ver si nos entendemos.
Escuchemos a Carlos Castro de la organización Poder Ciudadano en Acción: “la deuda municipal ha crecido desde un 3% en relación a sus ingresos genuinos que había en 1996 a más de un 50% de sus ingresos corrientes, sin que este endeudamiento se vea en inversiones en la ciudad”.
Hasta hoy la Seccional Colorada 12 que está en General Santos y Pirizal, está donde debería estar la plaza del Barrio San Vicente.
Dos elementos para entender la arbitrariedad en la que se vive.
El hombre que entiende que se debe decidir participativamente qué hacer con los más de 400 mil millones de guaraníes que tienen el presupuesto de Asunción es Canese.
Los otros candidatos, por necesidad, por la estructura electoral, repetirán el clientelismo y seguirán sumergiendo a la ciudad.
Hay mucho discurso sobre la infraestructura, contra los baches, contra los malos servicios, discurso de clase que se olvida de los bañados. “Ni siquiera estan dibujados en los mapas”, decía el otro día Paí Oliva.
El tipo que conoce esa realidad es Canese que llegó a presentar un proyecto para montar una recicladora de basura manejada por la propia gente en Cateura.
El ingeniero que sigue peleando contra los leoninos contratos de las binacionales de Itaipú y Yacyretá, es uno de nuestros mejores hombres públicos, uno que tiene proyección de estadista.
Uno que puede construir, por eso le temen.
Puede ganar, puede perder en la contienda de hoy (Miércoles 29).
No es lo que interesa.
Importantes son los hombres que apuestan.
Canese libra una batalla en la que es bueno acompañarlo.
Es posible otro país y esos sueños se construyen con gestos.
Con gente
Con grandeza.
Voto cantado. Por Canese.

3 de septiembre de 2010

Lugo cumplió dos años de gobierno en lucha contra el cáncer y la derecha

 
Patología: apenas 48 horas después de haber recibido la primera sesión de quimioterapia, el presidente Fernando Lugo se presentó en la tribuna del Foro Social, encabezó una cumbre con los mandatarios de Uruguay y Bolivia y retomó una agenda oficial cargada de actividades. Aunque es el comienzo de un largo tratamiento oncológico, los médicos reafirmaron que el paciente estará en condiciones de ejercer el poder. El verdadero factor de riesgo no parece ser la enfermedad, sino la derecha paraguaya que insiste en cuestionar el rol constitucional y el histórico mandato popular, alcanzados por Lugo hace dos años.

"No esperen ver a un Presidente decaído y débil, sino a uno renovado en energía”, dijo Fernando Lugo, el viernes 13 de agosto. El mandatario devolvió la tranquilidad al cabo de una semana en la que se temió por su vida y por el proceso político que inauguró hace dos años. “Que el pueblo esté tranquilo. La salud del Presidente ha mejorado sustancialmente, hay mucho por hacer y el tiempo del cambio no se detiene en Paraguay”, aseguró.
“Los médicos han determinado en Paraguay y luego han confirmado en Brasil que me encuentro con un cuadro oncológico que, como gestor de las políticas de gobierno, requería determinar con precisión las posibilidades de cumplir con mis responsabilidades como Presidente Constitucional de la República del Paraguay”, agregó en la primera conferencia de prensa que dio ese día en el Hospital Sirio Libanés de San Pablo. Había llegado a esa ciudad brasileña el martes 10, para hacerse estudios completos del cáncer linfático que lo aqueja.
El paciente recibió en San Pablo las primeras sesiones de quimioterapia y los médicos aseguraron que el Presidente podrá continuar adelante con sus responsabilidades. El doble diagnóstico, de especialistas paraguayos y brasileños, afectó especialmente a los medios empresariales de comunicación, que habían apostado por una renuncia del jefe de Estado a causa del cuadro de salud.
El sábado 14, ya en la tribuna del Foro Social de las Américas que se desarrolló en Asunción, Lugo habló a los pueblos del continente: “No se imaginan lo agradecidos que estamos por este generoso espaldarazo al proceso que iniciamos en Paraguay hace dos años (…) El Foro Social es el refugio de la dignidad latinoamericana en la búsqueda incansable de la tierra sin mal que ya presagiaron nuestros ancestros guaraníes”, remarcó en su discurso que fue aclamado por las más de 2.500 personas que se congregaron en el estadio del Consejo Nacional de Deportes.
“En Asunción se construyen las trincheras del pensamiento Latinoamericano” expuso el mandatario, y destacó el diálogo como herramienta de paz entre Colombia y Venezuela. El acuerdo alcanzado entre los presidentes de los dos países fue considerado por el ex obispo  “como señal inequívoca de que ya no hay lugar para la guerra en nuestro continente… El diálogo es nuestra fuerza y el vínculo que nos une como hermanos y compañeros, no habrá embate que derrumbe este espíritu de unión con el cual se construye otra América posible que se celebra en el Foro Social”.
Nuevo acuerdo
El domingo 15 de agosto se cumplieron dos años de gestión del Presidente Lugo. El mandatario ofreció un mensaje al país en el que destacó el ejemplo democrático de la alianza que lo llevo al gobierno y propuso un “nuevo acuerdo” a las fuerzas políticas del país para conseguir el desarrollo económico.
Acusó a las “insuficientes inversiones” que se hicieron durante los gobiernos colorados del déficit de infraestructura del país y se comprometió a trabajar para revertir la situación y hacer crecer la economía.
En ese marco destacó la construcción de la línea de transmisión de 500 Kv entre Hernandarias en la frontera este con Brasil y Villa Hayes en el Chaco paraguayo. Además, confirmó que el compromiso de Brasil de pagar más por la energía que utiliza de la represa binacional de Itaipú “se cumplirá dentro de poco”.
El jefe del Estado instó a la industrialización de la soja, principal cultivo del país y una de las mayores fuentes de ingreso de divisas. “Nuestros productos de exportación nos hacen sumamente competitivos, sobre todo en materia de alimentos, para un mundo cada vez más ansioso de calorías de origen animal y vegetal”, dijo. Apuntó que el gobierno invertiría más recursos en centros de estudios agrícolas para tener técnicos de nivel en materia agroindustrial. Apuntó que el repunte económico que se pueda conseguir debería repercutir en avances en empleo, educación y salud.
Como desafío de los próximos años de gestión, el Presidente adelantó que insistirá en la aplicación del Impuesto a la Renta Personal señalando que el sistema fiscal del país “es injusto”. El parlamento rechazó el IRP que preveía una alícuota del 10% a quienes tuvieran ingresos superiores a 120 salarios mínimos, unos 34 mil dólares anuales.
Urupabol y futuro
Ese mismo domingo 15, con la presencia de los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Uruguay, José Mujica, Lugo consiguió avanzar en los acuerdos que consolidan el viejo anhelo del Urupabol, denominación con la que se conoce a la alianza de los países más pequeños del Cono Sur, para trabajar posiciones comunes.
El corazón de los acuerdos que signaron los tres presidentes fue un pacto energético, la posibilidad de un gasoducto entre los tres países y la cesión de un puerto franco de parte de Uruguay para que los productos paraguayos y bolivianos tengan salida al mar.
La propuesta, realizada explícitamente por el presidente uruguayo, fue muy bien recibida en Paraguay. El canciller paraguayo Héctor Lacognata consideró que el acceso marítimo se dará “en zonas de aguas profundas que permitan el movimiento de naves de gran calado” y mencionó la posibilidad de que el proyecto se asiente “en la zona de Rocha”. También que se realizarán estudios de factibilidad de un gasoducto entre los tres países que tendría fuente en Tarija, recorrería territorio paraguayo donde se instalará una refinería y concluiría en el puerto de Montevideo. El canciller expuso que se iniciaron las conversaciones con Argentina para vender energía de la represa de Acaray al Uruguay.
Se trata de grandes pasos a favor del proceso de integración. En los próximos años del Gobierno de Lugo, estas señales necesitarán concreción para ser irrebatibles en la disputa con una derecha que tiene como único plan económico continental la entrega de las materias primas a los menores precios posibles a las corporaciones capitalistas.

Desde Asunción,
Jorge Zárate.

El último reducto desestabilizador
El 24 de agosto, la derecha paraguaya sumó un punto en su estrategia desestabilizadora. El ministro de Defensa, Luis Bareiro Spaini, presentó su renuncia al cargo, después de que la Cámara de Diputados aprobara un pedido de juicio político. Bareiro era un hombre del Gobierno identificado con el pensamiento antimperialista. 
El pedido de juicio político “por mal desempeño de sus funciones” fue impulsado por el diputado José López Chávez, del opositor partido Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace), liderado por el ex general Lino Oviedo. La ofensiva legislativa se fundamentó en el robo de tres fusiles del Comando del Ejército y en la decisión del ahora ex ministro de no asistir a una convocatoria legislativa.
 En abril de este año, Bareiro Spaini había recibido un voto de censura de los diputados, después de que denunciara en una nota enviada a la embajadora de Estados Unidos en Paraguay, Liliana Ayalde, que Washington daba crédito a los intentos desestabilizadores de la derecha paraguaya, representada por el vicepresidente Federico Franco. 
Bareiro también había sido duramente cuestionado por la derecha luego de permitir la realización, en mayo de 2009, de un encuentro de jóvenes suramericanos de izquierda en la sede del Comando de Ingeniería de la Fuerzas Armadas.
 Tras la decisión de Diputados de impulsar el juicio de Bareiro, el Ministerio de Defensa alertó que la intención real es buscar el enjuiciamiento político del Presidente, Fernando Lugo. ¨Algunos integrantes de la oposición ya especulaban con la posibilidad de la sucesión presidencial durante la semana en la que Lugo recibía tratamiento médico en Sao Paulo, Brasil, con el pretexto de que su enfermedad le impedirá gobernar¨, señaló un comunicado. El Senado paraguayo no se quedó atrás en los intentos desestabilizadores contra las políticas del Presidente. En la primera semana de agosto, los senadores decidieron posponer de manera indefinida el análisis del ingreso de Paraguay a la Unasur. 
La Comisión de Relaciones Exteriores y Asuntos Internacionales, presidida por el senador Carlos Filizzola (País Solidario), aliado de Lugo, ya había emitido dictamen favorable sobre el expediente y se esperaba el pronunciamiento de la Comisión de Legislación, Codificación, Justicia y Trabajo que nunca llegó. 
La derecha paraguaya relaciona a Unasur con la Revolución Bolivariana y uno de los mentores de esta precaria tesis es el vicepresidente Franco, quien además sostiene que Venezuela no ingresará al Mercosur porque el senado paraguayo votará en contra de esa posibilidad.
 El Presidente Lugo cuenta con el apoyo directo de las diputadas Aida Robles (Movimiento Tekojoja) y Desiree Masi (Demócrata Progresista, PDP, esposa del ministro del Interior, Rafael Filizzola) y tres senadores: Alberto Grillón (PDP), Carlos Filizzola (País Solidario) y Sixto Pereira (Tekojoja). 
El Congreso paraguayo no se renueva a mitad de mandato por lo que el Ejecutivo convivirá hasta el fin de su período presidencial en 2013 con la actual composición parlamentaria: 30 diputados y 14 senadores del Partido Colorado; 29 diputados y 14 senadores del Partido Liberal (dividido en sus alianzas con Lugo); 15 diputados y 6 senadores del Unace, del militar Lino Oviedo, y cuatro diputados y cuatro senadores de Patria Querida.

“Sólo las luchas de nuestros pueblos nos permitirán avanzar hacia el yvymarane’y (tierra sin mal)”




Pedro Benítez del SPP expone en el IV Foro Social de las Américas. Lo acompañan en la mesa Gustavo Granero (FIP), Celso Schroeder (FEPALC), Vicente Páez (SPP) y Alcides Villamayor (Comunica). La necesaria democratización de los medios de comunicación en Paraguay fue uno de los debates importantes durante el encuentro.

Masivo:  más de 10 mil personas participaron del Foro Social de las Américas, que se desarrolló por primera vez en Asunción. La presencia de los presidentes de Paraguay, Bolivia y Uruguay dio una gran fortaleza política a este movimiento donde se planteó la búsqueda de caminos para salvar a la humanidad, alternativos a los que traza el gran capital. Derechos humanos, comunicación democrática y la ofensiva estadounidense en América Latina fueron los puntos más relevantes. En los cuatro días de debate y reflexión se desarrollaron 10 paneles centrales y hubo más de 350 actividades autogestionadas.

Un importante apoyo recibió la agenda popular paraguaya cuando el Foro Social de las Américas incluyó en su declaración final la “solidaridad y compromiso” con el pueblo de este país, “ante la urgente necesidad de avanzar en su proceso de cambios profundos, hacia la recuperación de la soberanía sobre su territorio, bienes comunes y recursos energéticos; en la concreción de la reforma agraria y de la democratización de la riqueza”.
Más de 10 mil personas concurrieron al evento, que se desarrolló por primera vez en Asunción entre el 12 y el 15 de agosto y en el que las discusiones buscaron una política alternativa a la del gran capital para salvar a la humanidad.
Entre las delegaciones que participaron de este encuentro, la representación boliviana instó a acompañar la posición adoptada en la Cumbre de los Pueblos, realizada en Cochabamba en abril pasado, contra el denominado Acuerdo de Conpenhague, en la reunión clave que se desarrollará en Cancún, México, en noviembre próximo.
Los presidentes de Paraguay, Fernando Lugo; de Bolivia, Evo Morales; y de Uruguay, José Mujica, participaron del cierre del Foro e hicieron breves discursos luego de escuchar la declaración final.
Lugo recordó que en la elección de Bolivia se dijo: “un indígena, presidente”. Y en la de Uruguay se dijo: “un ex guerrillero, presidente”. Y en Paraguay: “¡un ex obispo!”, pero reafirmó que todos los mandatarios tienen “un compromiso irrenunciable con los sectores más desprotegidos y olvidados de la sociedad”. Pero el jefe de Estado paraguayo alertó sobre el peligro de un golpe como en Honduras y destacó que “la paz en la región es otro elemento de la democratización que viven los países, frente a los intentos de desestabilización de estos procesos democráticos”.
El presidente Evo Morales alentó que “los pueblos unidos y organizados son mucho más fuertes que cualquier Estado del mundo, y eso ya se demostró en varios países de la región”. El jefe del Estado Plurinacional insistió en que “donde haya bases militares (estadounidenses) no se garantiza la integración de los pueblos”.
El mandatario uruguayo advirtió que “atrás de nosotros existe una civilización occidental agresiva que ha definido una forma de democracia que ella cree que es la única posible en el mundo, pero no hay un modelo”. Mujica agregó que “la lucha es a través de múltiples modelos porque hay múltiples pueblos, razas, religiones y maneras de pensar”. Indicó entonces que “la verdadera lucha es aprender a convivir sin agredir a los demás”.

Importantes discusiones
En los cuatro días de debate y reflexión se desarrollaron 10 paneles centrales y hubo más de 350 actividades autogestionadas.
La indígena guatemalteca Rigoberta Menchú, premio Nobel de la Paz, y su par, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, impulsaron la formación del capítulo paraguayo de un comité de la Red de Redes en Defensa de la Humanidad.
En la mesa sobre Buen Vivir, que compartió con el canciller boliviano David Choquehuanca, Menchú destacó el profundo arraigo que tiene la solidaridad en los pueblos indígenas de América Latina, elemento que diferenció de la construcción egoísta del modelo cultural occidental.
La economista mexicana Ana Esther Ceceña dijo que la presencia de bases de Estados Unidos en Colombia son parte de una estrategia centrada en desplegar tropas desde ese país y desde Haití, Honduras, Costa Rica y Curaçao, contra nuestros pueblos. En su exposición, Ceceña destacó que, con el mismo objetivo, Estados Unidos tiene 46 buques en Costa Rica.
La democratización de las comunicaciones fue otro panel importante. El argentino Gustavo Granero, vicepresidente de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), hizo un recuento de lo que significó la lucha de los comunicadores junto a otras organizaciones para la concreción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual aprobada recientemente en su país. Explicó que con este avance, “la gente podrá tener otros puntos de vista sobre cualquier situación y cuando hay más voces hay más democracia”.
El Coordinador del Fórum Nacional por la Democratización de la Comunicación en Brasil, Celso Schroeder, pidió que se comprenda que “la comunicación es algo público y como tal tiene que tener un control público, en el sentido de representaciones de toda la sociedad y todas las fuerzas que la componen”. Agregó que “la gente tiene que tratar de comprender qué pasaría si termina el periodismo de función social y sólo nos quedamos en periodismo frívolo”. Pedro Benítez, del Sindicato de Periodistas del Paraguay, y Alcides Villamayor, Secretario General de la Asociación Paraguaya de Comunicación Comunitaria, Comunica, esbozaron el escenario de concentración de medios en el país y alentaron que inicie la discusión de una normativa parecida a la sancionada en Argentina y a la que se discute en Brasil.


¡Ñane Amérika Tee Oñemongu‘e hína!
Fragmentos de la declaración de la Asamblea de Movimientos Sociales IV Foro Social Américas: 


Los movimientos sociales presentes en el IV Foro Social Américas, en Asunción del Paraguay, reafirmamos nuestra solidaridad y compromiso con el pueblo paraguayo, ante la urgente necesidad de avanzar en su proceso de cambios profundos, hacia la recuperación de la soberanía sobre su territorio, bienes comunes, recursos energéticos, en la concreción de la reforma agraria y de la democratización de la riqueza.
Estamos en un continente donde, en las últimas décadas, se ha dado el reencuentro entre los movimientos sociales y los movimientos indígenas, que desde sus conocimientos ancestrales y memoria histórica cuestionan radicalmente el sistema capitalista. En los últimos años, luchas sociales renovadas condujeron a la salida de gobiernos neoliberales y al surgimiento de gobiernos que han llevado a cabo reformas positivas como la nacionalización de sectores vitales de la economía y redeficiones constitucionales transformadoras.
Pero la derecha en el continente se está rearticulando aceleradamente para frenar cualquier proceso de cambios. Sigue actuando desde sus enclaves político, económico, mediático, judicial, a lo que se suma una nueva ofensiva del imperialismo - incluso militar - en su apoyo. Desde el anterior Foro Social Américas, realizado en Guatemala en 2008, presenciamos el golpe de Estado en Honduras, el incremento de la presencia militar estadounidense a lo largo y ancho de nuestra América. Proliferan acuerdos de instalación de bases militares, operan la IV Flota en nuestros mares. Esto constituye un esfuerzo sistemático de desestabilización de la democracia en el continente, cada vez más se reprime y criminaliza a los movimientos sociales.
Denunciamos la ilegitimidad del presidente de facto de Honduras, Porfirio Lobo, al mismo tiempo que reconocemos la resistencia de su pueblo y apoyamos su lucha por una refundación constitucional que establezca una verdadera democracia.
Nos solidarizamos con la lucha del pueblo de Haití, que no necesita una intervención militar y una ocupación económica para su reconstrucción. Por el contrario, exigimos que la soberanía del país sea respetada y que los demás países realicen una cooperación solidaria, en los ámbitos de la salud, educación, agricultura y aquellos que requiera. Exigimos la anulación incondicional de la deuda y rechazamos el nuevo proceso de endeudamiento ilegítimo.
Complementando esta ofensiva, continúa la ola de tratados de libre comercio en todas sus variantes. Es esta la característica central de la estrategia de la Unión Europea, la otra potencia neocolonial que opera en América Latina y Caribe. Los brazos ejecutores que son las Instituciones Financieras Internacionales -Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, los bancos regionales de desarrollo y los grupos bancarios privados - están creando nuevos y enormes endeudamientos con impactos directos para los pueblos y la naturaleza. Todas estas amenazas se vinculan con un mismo modelo de desarrollo primario exportador, excluyente y depredador que se profundiza sobre muchos territorios, expulsa poblaciones, provocando desarraigo y migraciones. 
La defensa de los bienes naturales frente al capitalismo devorador se ha vuelto central parte de la agenda de lucha de cada vez más organizaciones populares y movimientos sociales. 
Los movimientos sociales estamos ante una ocasión histórica para desarrollar iniciativas de emancipación a escala internacional. Sólo las luchas de nuestros pueblos van a permitirnos avanzar hacia el ybymarane‘y (tierra sin mal) y hacer realidad el tekoporâ (buen vivir). 
Asunción, 15 de agosto de 2010

Links

Gustavo Granero: “El pueblo es el dueño de la información”

Democracia y comunicación: Que se escuchen todas las voces

9 de agosto de 2010

Lugo frente a nuevas y viejas demandas sindicales

Por Jorge Zárate

Deudas: el Gobierno logró frenar la primera huelga general convocada por las centrales sindicales en los últimos 14 años. Las demandas, actuales e históricas, ponen a prueba las relaciones del Ejecutivo con muchos de sus aliados pero, a su vez, desnudan la falta de una política oficial sobre el mundo del trabajo. La magnitud del tema pone en evidencia la ausencia en muchas empresas de un derecho obrero fundamental: la libertad de organizarse. Aunque el presidente Lugo prometió modificar la historia, Paraguay es el único país de Sudamérica que carece de un Ministerio de Trabajo y de Seguridad Social.


Con un aumento salarial del 7% para el sector privado, el presidente del Paraguay, Fernando Lugo, consiguió desactivar la huelga general a la que habían convocado las seis centrales sindicales más afines a su gobierno. Esta decisión hizo que el salario mínimo trepe a 1,5 millones de guaraníes, unos 300 dólares estadounidenses, y generó una rápida reacción de los empresarios que calificaron de “populista” la medida.
En la práctica, el reajuste salarial favorece sólo a una minoría de los trabajadores del país, alrededor de 750 mil personas. La reciente Encuesta Permanente de Hogares reveló que el 61% de los trabajadores no percibe el salario mínimo. “Sólo cuatro de cada 10 trabajadores asalariados del sector privado perciben el salario mínimo legal vigente o una remuneración superior al mínimo; mientras que en el sector público 8 de cada 10 empleados perciben el sueldo mínimo”, explicó la Dirección de Estadísticas, Encuestas y Censo (Dgceec).
Así el Gobierno pudo desmontar la que se presentaba como la primera huelga general convocada por las seis centrales sindicales, para quienes la pérdida histórica del salario por inflación ronda el 25% solicitado. La última huelga general en Paraguay fue en 1996, durante el gobierno del colorado Juan Carlos Wasmosy.
La protesta a través de un  paro de actividades es una idea que crece en las organizaciones obreras. Comenzó ante la falta de respuestas a los planteos que hicieran los sindicatos del transporte, que en junio paralizaron durante dos días buena parte de la Gran Asunción. El sector reclama la intervención de la Secretaría de Transportes para “evitar que la concentración de las líneas de transporte público de pasajeros en manos de pocos empresarios deje sin trabajo a centenares de choferes y mecánicos.
Al cierre de esta edición una veintena de maestros realizaba una huelga de hambre mientras el Gobierno trabajaba para desmontar la huelga de la Federación de Educadores del Paraguay (FEP) que se inició a mediados de junio. Este sindicato, uno de los más fuertes del sector, anunció que no levantará la medida hasta que el Poder Ejecutivo remita al Congreso un pedido de reprogramación presupuestaria de 35 mil millones de guaraníes (unos 7,3 millones de dólares) y no de 21 mil millones (4,4 millones de dólares) como pretenden las autoridades nacionales.
Otro conflicto que se extenderá es el que enfrenta al Gobierno con los trabajadores del Estado a raíz del veto del presidente Lugo a una ley que restablecía seis horas laborales para el sector. La Mesa Coordinadora Sindical (MCS) recuerda que la ley que en 2000 modificó la jornada de seis horas “es inconstitucional” porque viola “derechos adquiridos” por los trabajadores y que un 17% de los trabajadores públicos no gana siquiera el salario mínimo ni tiene seguro médico y social. El Ejecutivo expuso que “existen fundamentos de diversa índole que son suficientes para objetar totalmente el proyecto”, aunque no los precisó.


Luchas separadas

El crecimiento de las luchas obreras tropieza sin embargo con la falta de unidad en la acción. El sindicalismo paraguayo sufrió un duro golpe durante el gobierno de Wasmosy, a mediados de los años 1990, cuando la cúpula de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), hasta ese entonces una estructura de mediana fortaleza, quedó involucrada en el vaciamiento del Banco de los Trabajadores, una entidad estatal de crédito que se capitalizaba con aporte obrero. La prisión de sus principales dirigentes y el descrédito público de la actividad sindical motorizada por la prensa patronal, ayudaron a desmovilizar.
Esa situación, que determinó una diáspora en la organización sindical, explica, en gran medida, el hecho de que sobrevivan en el país seis centrales sindicales, la Central Nacional de Trabajadores (CNT), la CUT, la CUT Auténtica, la Central Paraguaya de Trabajadores (CPT), la Central de Sindicatos de Trabajadores del Estado (Cesitep) y la Central General de Trabajadores (CGT).
Todas acumulan una importante cantidad de sindicatos que figuran en los papeles, inscriptos en el Ministerio de Justicia y Trabajo (MJT), pero que, en general, carecen de reuniones de sus comisiones directivas y de consejos de delegados, órganos vitales de las organizaciones.
Existen, a su vez, otros dos nucleamientos importantes, la creciente Mesa Coordinadora Sindical, que reúne a sindicatos del sector privado y público, y la Corriente Sindical Clasista (CSC) que basa su fuerza en la Organización de Trabajadores de la Educación (Otep) uno de los principales gremios del sector.
Esta falta de unidad de acción de las organizaciones obreras impide a su vez sostener un programa alternativo al omnipresente plan neoliberal que representan las fuerzas de la derecha en el Congreso.
La falta de una política sobre el mundo del trabajo es una debilidad importante en el gobierno de Lugo. Si bien el mandatario anunció su intención de establecer un Ministerio de Trabajo y de Seguridad Social, Paraguay es el único país del Cono Sur que no tiene una cartera que atienda específicamente las cuestiones laborales.
Este prometido ministerio podría ayudar, entre otras tantas cosas, a hacer efectiva la libertad sindical en un país que no tiene sindicatos fuertes en áreas importantes de su economía como los frigoríficos o el comercio. Las patronales despiden a los trabajadores que organizan sindicatos sin recibir ningún tipo de sanciones por parte de las autoridades. Para dar un ejemplo, la Asociación de Empresarios Cristianos (AEC) premió como Empresa del Año durante 2009 al Frigorífico Neuland, sin importar que había desmantelado un sindicato.
Las crecientes luchas obreras obligan al Gobierno a mirar con inteligencia el tablero. El presidente Lugo debe ofrecer algo diferente al mero palo y los balines de goma de los policías que estableciera la dictadura de Alfredo Stroessner y que hasta hoy no se consigue desmontar.

Desde Asunción

Acepar, una pelea emblemática
Aceros del Paraguay (Acepar) es un ejemplo de la precariedad de la situación laboral y sindical, pero también es un modelo de continuidad de lucha obrera. La fuerte represión contra obreros que protestaban frente a la puerta de la fábrica en Villa Hayes no logró frenar la protesta de los operarios. El principal accionista del Consorcio Siderúrgico Paraguayo es el argentino Sergio Taselli, procesado en su país por varias causas de vaciamiento. El Sindicato de Trabajadores de Acepar (Sitrac) pide la reincorporación de 353 obreros despedidos durante una huelga, declarada ilegal por la Justicia, mediante la cual los trabajadores reclamaban el cumplimiento del contrato colectivo, aprobado en 1995. La irregularidad empresaria fue admitida por el Gobierno, cuando el Ministerio de Justicia y Trabajo (MJT) sancionó a Acepar por “práctica desleal en contra de la libertad sindical”, con una multa –aún pendiente de pago– de 42 millones de guaraníes “por violación de las disposiciones laborales”.
Según expuso el Ministerio en un sumario administrativo “se constataron hechos de discriminación y menoscabo de las garantías a la protección sindical en contra de uno de los dirigentes del sindicato. Se trata de Daniel Ibarrola, suspendido arbitrariamente por la Empresa, como consecuencia de haber promovido y acompañado una inspección del MJT a las instalaciones de Acepar. 
Acepar fue privatizada durante el gobierno de Wasmosy pero, gracias a la lucha de sus obreros, un 33,3% de la empresa quedó en manos de la Cooperativa de Trabajadores (Cootrapar) que en bue-na medida fueron artífices de que la empresa siga funcionando. El Sitrac denuncia el vaciamiento de la empresa por parte de la administración de Taselli. Una de las prácticas denunciadas fue el desabastecimiento del mercado interno, producto de la remisión de productos semiterminados a plantas de Argentina para su finalización y posterior reingreso al país como producto importado. Esta supuesta maniobra fraudulenta nunca fue investigada por las autoridades del Ejecutivo, el Parlamento, ni la Justicia. 
Tras estas denuncias, los trabajadores de Acepar fueron víctimas de violaciones de derechos humanos y laborales por la persecución, el soborno y los tratos humillantes. El gobierno de Fernando Lugo sin embargo todavía no analiza con seriedad la posibilidad de recuperar para el Estado la empresa, en vista de los incumplimientos del grupo empresario.

6 de agosto de 2010

A 6 años de la tragedia del Ykua Bolaños


Elías llora a su mamá el pasado 1 de agosto durante el acto de recordación de las víctimas del incendio del Ykua Bolaños.  Foto de Arcenio Acuña
Noticia
El incendio del Ykua Bolaños fue una de las más grandes tragedias del mundo en su tipo. Allí murieron 327 personas, la mitad niños y más de 500 resultaron con heridas de diversa consideración, incluyendo a 56 personas con quemaduras de tercer grado. Siete permanecen desaparecidas. 
Las víctimas quedaron atrapadas cuando el propietario del local, Juan Pío Paiva, ordenó cerrar las puertas con candado en el momento en que comenzó a desatarse el incendio para evitar que la gente llevara mercaderías. 
El caso tuvo un primer juicio vergonzozo que provocó la reacción popular. En el segundo juicio Paiva fue condenado a 12 años y desde 2007 cumple prisión domiciliaria. Su hijo Daniel que mandó cerrar las puertas mientras huía, fue condenado a 10 años y también tiene prisión domiciliaria. Uno de los guardias que ejecutó la tarea está libre. 
Hasta el momento la justicia sólo falló en un caso de reparación civil. Negligencias de los abogados hicieron perder las indemnizaciones a más de un centenar de personas. En abril de este año, el Congreso aprobó una ley para indemnizar a las víctimas por un total de 30 millones de dólares. No obstante, no previó una fuente de financiación de este monto.
El 5 de agosto pasado el Senado aprobó la expropiación del terreno donde sobreviven las ruinas, trámite que debe ratificar Diputados para que se convierta en ley. El inmueble sigue estando a nombre de Paiva.

Por Jorge Zárate

Cuatrocientas sillas vacías.
Ocupan casi dos cuadras dando cuenta de una pérdida que pocas veces se dimensiona, así, tan crudamente con ese dibujo cruel que a veces da el número, lo material, el objeto.
Fuerte es el momento en que uno de los familiares ocupa el lugar para después dejarlo vacío con el dolor en el rostro y mostrarnos con crudeza el saldo de un día trágico, el dibujo cruel del lucro.
La gran mayoría tiene fotos adheridas a sus respaldos y espaciadamente, fuera de programa, la puesta de las sillas, instalación hasta artística, se convierte en pequeños oratorios que identifican los dolores de quienes perdieron a sus seres queridos.
Sitios intimistas que conmueven.
Arcenio quita la primera foto.
Es imposible no llorar con Elías. A punto de cumplir 10 años está arrodillado frente a la imagen de su mamá Noelia Penayo. Tenía 4 cuando la perdió, no se puede contar ese dolor. Pero es también fantástico el abrazo que le da Gerardo Fernández, el canillita del barrio que era amigo de su mamá, con sus diarios a cuestas trabajando como aquel fatídico domingo de hace 6 años atrás.
“Les pido que tengan fuerza en la lucha, le dije que su mamá va a estar siempre”, cuenta Gerardo y se acerca a abrazar a Francisca, mamá de Noelia, que se queda sin palabras, que se recupera y nos dice que no le desea “a nadie lo que nosotros pasamos”.
La voz del sacerdote llega desde lejos, insta a que los familiares “se reconstruyan” y la frase suena justa, necesaria.
Emilia y Milagros tienen once años, son primas y lloran a su tío José Félix Largo, lloran arrodilladas frente a la silla que tiene su foto. “Lo extrañamos” es todo lo que dicen y se entiende.
“Tristeza y dolor, quiero enviarle fuerza a todos los que perdieron a sus seres queridos”, dice Heriberto Fariña, su hermana Hermelinda sonríe desde la foto. Su mujer Soledad y su hijo Joaquín le acercan sus recuerdos, comparten un momento con ella que ya no está.
“No tenemos miedo” se escucha a Ricardo Flecha cantar desde el escenario mientras el desfile íntimo se sucede frente a las sillas. A la distancia en la esquina el pueblo solidario es menor que en otros aniversarios .
Estos valientes familiares y víctimas necesitan un poco más.
Hay maneras de hacer sentir que no están solos, hay una lucha contra el vacío en la que no se debe cejar.
Por ellos, por nosotros.

Foto de Arcenio Acuña
(lateral)
Reparaciones
La mayoría de las víctimas, más de 370 personas, perdieron sus causas civiles en la justicia por lo que no recibirán indemnización alguna por los daños sufridos. Los pocos casos, se estima que poco más que 4 decenas que avanzaron todavía están entre la primera y la segunda instancia.
“Este es un cuadro de absoluta injusticia que tiene también algunos responsables como los abogados Alejandro Nissen y Ricardo Lataza que atendieron 115 causas que se perdieron por presentar papeles fuera de tiempo, estas también son parte de las historias tristes de este caso”, indicó Carmen Rivarola dirigente de la Coordinadora de Víctimas del Ykua Bolaños.
Recordó a otros abogados que tenían causas múltiples como Antonio Acuña Díaz.
“Estas son las cosas que hablan por sí solas, de nuestra justicia, de nuestra sociedad, este hecho es emblemático, pero es también un motor para llevar adelante las cosas “, consideró.
“El otro día, cuando veíamos el partido entre Paraguay y Japón, me quedé pensando en que si todos nos uniéramos así para cambiar la ineficiencia y la corrupción del Poder Judicial, lo podríamos hacer, porque es realmente grave seguir tolerando la inoperancia de esta gente, fíjense ahora como puede regresar Gustavo Stroessner como si nada, eso nos lleva a tener en claro que el poder en Paraguay es corrupto y criminal”, concluyó.

Links

Enzo Morales, el bebé que sobrevivió milagrosamente al 1-A


La lección no aprendida

3 de agosto de 2010

Concentración de Medios y censura en Paraguay

En el Puente de la Alameda en Lima, el de la canción de Chabuca Granda, la foto la tomó generosamente Elia Baltazar que también me hizo esta entrevista para su programa de radio. Fue durante la reunión del Instituto de Libertad de Expresion (IFEX) en la capital del Perú al que asistí representando al Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP). Allí contamos cómo es el ejercicio en general del oficio en el país.


http://www.codigoradio.cultura.df.gob.mx/index.php/ponte-en-medio/920-paraguay

6 de julio de 2010

Urgencias del Gobierno frente a los fantasmas de la derecha



Sombras: la muerte de dos policías en un presunto enfrentamiento con un grupo armado potenció las presiones de la derecha paraguaya contra el gobierno del presidente Fernando Lugo. Un curioso “descuido” de supuestos combatientes irregulares permitió a la Fiscalía incautar material que refuerza la teoría desestabilizadora, según la cual una treintena de hombres jaquea la seguridad de los paraguayos y muestran la incompetencia del Poder Ejecutivo. Por lo bajo, hay quienes piden investigar a bandas de narcotraficantes antes que perseguir las sombras de una eventual guerrilla.

El presidente Fernando Lugo envió un refuerzo de 100 efectivos de las Fuerzas de Operaciones Especiales de la Policía (Fope) a los departamentos de San Pedro y Concepción, en el norte de Paraguay. Se trató, en definitiva, de la respuesta del Poder Ejecutivo a las presiones para intentar dar con los responsables de la muerte de dos policías que cayeron en un presunto enfrentamiento con miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) en Kurusú de Hierro, departamento de Concepción, el 17 de junio.
El ministro del Interior, Rafael Filizzola, tras una reunión con jefes policiales anunció un nuevo operativo “con incursión en los montes”, un reclamo que se le venía haciendo a las fuerzas públicas tras el secuestro del ganadero Fidel Zavala, quien estuvo cautivo durante 94 días, entre octubre de 2009 y enero pasado. El saldo del enfrentamiento propició una crítica intensa contra el Presidente por parte de los medios de comunicación empresariales, que no pierden ocasión para exigir “mano dura” de parte del Gobierno. El propio jefe de Estado pasó un mal momento cuando los familiares le reclamaron con abucheos por la suerte de los caídos. Alguien llegó a arrojarle una botella de plástico, cuando se acercó a ofrecer condolencias en el sepelio del agente Lilio Giménez. En la ceremonia de despedida de la otra víctima, el agente Carlos Cardozo, su madre reclamó que no se envíen más jóvenes a las zonas donde se realizan las operaciones.
Todo indica que el Gobierno volverá a analizar la posibilidad de declarar el estado de excepción, tal como sucedió el 24 de abril pasado. La ley, aprobada por el Congreso, permitió que durante 30 días las fuerzas policiales y militares intensificaran sus operativos en cinco regiones del Centro y Norte del país en busca de guerrilleros.
La policía dijo que el enfrentamiento del 17 de junio se produjo cuando sus agentes descubrieron el campamento que habrían establecido los líderes de la presunta guerrilla en Kurusú de Hierro, en el que se encontraron ochenta vainas de proyectiles. El informe policial señala que, tras ultimar a los policías Cardozo y Giménez, los guerrilleros habrían incautado un fusil y municiones. La Fiscalía se hizo en el lugar de una cámara con fotos y vídeos, uniformes, una computadora, tres teléfonos, apuntes y datos de presuntos futuros secuestros, en un supuesto “descuido”, que no deja de sorprender y da pie a sospechas respecto de la veracidad de toda la operación. Trascendió que en esas listas figuran políticos, fiscales, funcionarios, empresarios y un ministro de la Corte Suprema de Justicia.
El presidente Lugo promulgó una ley antisecuestro que, entre otras cosas, congela los bienes de personas víctimas de secuestro para impedir el pago de rescate. La ley, que busca atemperar las críticas, establece que un fiscal podrá pedir al juez que congele la disposición de familiares sobre los bienes, tan pronto como tenga conocimiento de algún secuestro. La idea es impedir así el pago del rescate y dejar la negociación con los secuestradores a cargo de la policía, elementos que desalentarían el delito. También se dispone que los Bancos informen en menos de seis horas sobre las operaciones de los familiares de las víctimas, fijando multas elevadas para el que incumpliera la disposición. Promulgada en junio, la norma había sido aprobada por el Congreso paraguayo en diciembre pasado.

Otros muertos, otros cómplices
Una de las curiosidades del caso es que los operativos del Gobierno no indagan la actividad en la zona de mafias del narcotráfico, como los grupos brasileños Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho, que se enfrentan entre sí en los departamentos de Amambay, San Pedro y Concepción, desde hace más de una década. Estos enfrentamientos, que han dejado decenas de muertos y desaparecidos en el eje entre las ciudades de Pedro Juan Caballero y Concepción, no fueron convenientemente investigados por los poderes del Estado. El Poder Ejecutivo vuelca los fusiles militares y policiales hacia el EPP para mantener a raya los discursos desestabilizadores. Mientras tanto, narcotraficantes de probada actividad se convierten en dueños de latifundios donde se explota ganadería de alta genética y soya. Las enormes extensiones de tierra permiten, además, construir pistas de aterrizaje en las que operan avionetas que traen cocaína de Bolivia que luego es llevada hacia el mercado brasileño. Todos estos grupos tienen personal fuertemente armado que bien podrían confundirse con la guerrilla fantasma. De hecho, esta hipótesis es sostenida por los lugareños, en su mayoría campesinos pobres y sin tierra, pero no consiguen que las autoridades indaguen a fondo en esta delicada cuestión. Sólo el gobernador de San Pedro, José Ledesma sostuvo la necesidad de seguir esta línea con seriedad. Un dato que alimenta esta hipótesis se conoció el 20 de junio, cuando Niño Salvador Saldívar, de 31 años, se entregó a las autoridades en el departamento de Concepción. Se trata de un hombre que asegura ser miembro del EPP, pero que aclara que el ataque contra los policías fue obra de narcotraficantes que operan en esas regiones boscosas del país, donde proliferan los cultivos ilegales de marihuana. El posible análisis serio por parte de las autoridades de semejante hipótesis requerirá de audacia política y compromiso. No hay mucho margen para el Poder Ejecutivo, que debe encontrar una respuesta ante la ausencia de resultados en la lucha contra el EPP. La alegada incapacidad gubernamental para desarticular a la supuesta guerrilla pretende ser utilizada para llevar a un juicio político al Presidente. Tras esta escenificación hay una derecha agazapada, empeñada en terminar con el gobierno de Fernando Lugo.
Desde Asunción, Jorge Zárate

Foro Social de las Américas
El IVº Foro Social de las Américas (FSA) reunirá en Asunción, entre el 11 y el 15 de agosto próximo, a alrededor de 15 mil representantes de organizaciones sociales, sindicales, campesinas, intelectuales y artísticas de toda la región. En esas jornadas serán tratados temas tales como soberanía alimentaria, la necesidad de reformas agrarias que garanticen el acceso a la tierra y el cumplimiento de las normas laborales, entre otros.

3 de junio de 2010

Viejos fantasmas cabalgan la idea de un fracaso

Ofensiva: no por previsible la estrategia de la derecha paraguaya es menos peligrosa. Al finalizar el estado de excepción sin resultados importantes en la búsqueda y captura de miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo, un sector de la oposición responsabiliza al presidente Fernando Lugo de fracaso e ineptitud y promueve el juicio político. Dirigentes oficialistas advierten que el estado de sitio sirvió para que crezcan las críticas contra Lugo y colocarlo en el centro de las denuncias por mal desempeño en sus funciones. El Poder Ejecutivo analiza modificar la ley de Seguridad Interior para incorporar a las Fuerzas Armadas en operativos policiales. El hecho curioso es que un grupo guerrillero poco menos que inexistente, se ha convertido en fetiche al que acuden oposición y oficialismo para exorcizar sus propios demonios.
El estado de excepción en cinco departamentos del Centro y Norte del Paraguay finalizó después de treinta días de vigencia. La medida había sido decretada el 24 de abril pasado por el Congreso tras una propuesta presentada por el jefe de Estado, Fernando Lugo, para intentar capturar a integrantes del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
Previsiblemente, la derecha consideró que el Poder Ejecutivo fracasó en su intento de captura del EPP y desaprovechó los 30 días de estado de excepción, medida que promovía una mayor militarización de los cinco departamentos limítrofes con Brasil y Bolivia. 
Como lo denunciaron oportunamente los sectores sociales que cuestionaban la medida –y como lo refleja la edición de mayo de América XXI- la oposición utilizó esta instancia para intentar mostrar a la ciudadanía que el Gobierno es inepto o protege a los integrantes del EPP. Finalmente, ése fue el discurso en los días posteriores al final de la medida excepcional.
El diputado del opositor Partido Patria Querida, Carlos María Soler, dijo que el “fracaso” y la “decepción” se fundamentan en la realización de operaciones con más de tres mil policías y militares sin lograr la captura de los integrantes de ese grupo armado que, se estima, no son más de 50.
Desde el oficialismo, la diputada Desiree Masi señaló que era previsible que no se iba a poder capturar a los miembros del EPP en los treinta días que dio el Congreso para el estado de excepción y recordó que el Ejecutivo había propuesto inicialmente la vigencia de la medida por 60 días. “A este Gobierno le quieren hacer cargar el costo político de este grupo armado que opera desde hace doce años en el país”, advirtió.
El estado de excepción se cumplió en los departamentos de Amambay, Concepción, San Pedro, Presidente Hayes y Alto Paraguay, región donde se cree que opera el grupo armado que, según la fiscalía paraguaya, tiene nexos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).
La norma fue impulsada por el Poder Ejecutivo y reformada y aprobada por el Congreso, tras la muerte, el 21 de abril pasado, de un agente y tres civiles en un ataque atribuido al EPP, ocurrido en una hacienda ganadera de Arroyito, a casi 400 kilómetros al norte de Asunción.
Durante la vigencia de la medida, y en medio de varios incidentes entre grupos de militares y policías que incluyó una fallida incursión durante una fiesta familiar, fue arrestado más de un centenar de personas, aunque ninguna de ellas forman parte de la lista de alrededor de 20 líderes del grupo armado.
Las fuerzas de seguridad hicieron más de 150 detenciones de familiares o colaboradores de los presuntos integrantes del EPP y provocaron un escándalo con un tiroteo entre policías y militares en Huguá ñandú, en Concepción, a 600 kilómetros al noreste de Asunción. También se les escapó un presunto miembro del EPP que estaba rodeado en el Chaco Paraguayo.
El Gobierno admite que hay un consenso en continuar con la presencia militar de control, pero no así con el estado de excepción. Lugo prometió buscar los mecanismos institucionales que permitan a los militares seguir patrullando la zona. 
En este sentido, el jefe de Gabinete, Miguel López Perito, afirmó que su gobierno apoya una eventual revisión de la ley de seguridad para que los militares participen en labores policiales. “Lo que hay que analizar es la prolongación del estado de excepción o tal vez proceder ya a la modificación de la ley de seguridad pública”, dijo.
La Ley 1337 de Defensa y Seguridad Interna del Estado garantiza la participación, fuera del estado de excepción, de tropas del Ejército en operaciones logísticas que realiza la Policía en intervenciones específicas. “La modificación de la ley permitiría la actuación de las Fuerzas Armadas sin necesidad de convocar un estado de excepción, que siempre tiene sus efectos traumáticos”, indicó López Perito. 
El funcionario indicó que con esta modificación a las leyes vigentes se evitaría suspender garantías. “No se afecta el curso normal de la normativa jurídica de la República y, por otro lado, ganamos lo que necesitamos hoy: una intervención eficaz de las Fuerzas Militares”, dijo. López Perito argumentó que “si bien no se ha capturado a los cabecillas del EPP, se ha conseguido bajar los índices delictivos en el Norte del país”.

Decisión tramposa
Dirigentes políticos y sociales y varios analistas reiteraron que el resultado de esta experiencia demuestra que la declaración de la medida ha sido innecesaria y que –como se había advertido desde varios sectores- sirvió para que crezcan las críticas contra el presidente Lugo y se reflote la amenaza de un eventual juicio político contra el gobernante por mal desempeño en sus funciones.
Efectivamente, la oposición se propone verificar la posibilidad de plantear el juicio político a Lugo, para lo que hacen los más disparatados cálculos numéricos para intentar una vez más promover la destitución del presidente.
Entre los distintos movimientos opositores, uno es el que lidera el vicepresidente Federico Franco, del Partido Liberal Radical Autónomo (Plra), quien se lamentó por la “falta de liderazgo” de Lugo. Un segundo grupo parlamentario se encolumna detrás del presidente del Congreso, Miguel Carrizosa, del derechista Patria Querida, y un tercero, mayoría en el Partido Colorado, tiene una mirada a largo plazo que se sintetiza así: dejar fracasar al gobierno de Lugo para retomar el poder en 2013.
Como es tan difícil unificar estos criterios, en las carpas oficialistas se considera que el juicio político finalmente no podrá siquiera intentarse, pero todo puede suceder. La idea central es atacar antes de que Lugo pueda ser plebiscitado en las urnas en las elecciones de noviembre próximo.
Al cierre de esta edición, se estimaba que la oposición, que controla el Parlamento, iba a dar cuenta del alegado fracaso pidiendo las renuncias del ministro del Interior, Rafael Filizzola y del ministro de Defensa, Luis Bareiro Spaini.
Cada sector político o institucional de Paraguay coloca al EPP en el lugar que mejor encaje a sus intereses. Para buena parte de la derecha, Lugo es incompetente y varios funcionarios de su gobierno protegen al grupo armado. Para el oficialismo, las acciones armadas de este presunto núcleo de extrema izquierda es funcional a la derecha desestabilizadora. Para los simpatizantes de la alianza de gobierno, la oposición utiliza al EPP para socavar la figura del presidente de la república.
El gobernador de San Pedro, José Ledesma, dijo que el crimen organizado protege a los líderes del EPP. “Si queremos capturar a los miembros de este grupo tenemos que ir al fondo de la cuestión, atacar la mafia, el crimen organizado que opera en la zona norte”, indicó el jefe de uno de los departamentos en los que tuvo vigor el estado de excepción. El Gobernador, uno de los mandatarios departamentales con más vínculos con el presidente Lugo, dijo que los mafiosos se pasean por la zona norte en camionetas y avionetas y manifestó que la población no denuncia sus actividades por temor. Explicó que en varias ocasiones pasó datos a la Policía y la Fiscalía sobre las actividades de grupos de delincuentes. Lamentó que muchas denuncias se filtran rápidamente, con lo que los supuestos guerrilleros tienen tiempo de eludir los operativos de las fuerzas de seguridad.
Desde Asunción, Jorge Zárate


Lugo en Madrid
Al participar de la VIª cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea-América Latina y el Caribe, celebrada en Madrid, el presidente Fernando Lugo criticó los mecanismos ambientales que pergeñan los países desarrollados para seguir contaminando: “No se puede mercantilizar y legitimar un mercado que conlleve el derecho a contaminar por medio de compra de acciones a países en vías de desarrollo o por cualquier otro instrumento”, señaló. Lugo reclamó “un compromiso firme y serio de los países más ricos, cuyos modelos de desarrollo económico fueron los principales causantes de esta crisis” y señaló que “se puede propiciar una economía más equilibrada e incluyente con múltiples polos de desarrollo y crecimiento a velocidades similares”. Comentó que la crisis económica mundial hizo descender entre el 5% y 10% las exportaciones paraguayas, con un marcado descenso de la inversión y que las remesas de compatriotas desde el exterior disminuyeron más del 10% en relación al año pasado.

25 de mayo de 2010

Trabajadores de Forestal Record claman ayuda al presidente Lugo













Foto de Carlos Elbo Morales
Los trabajadores de Forestal Record clamaron “por una ayuda del presidente Fernando Lugo”, tras comentar que siguen adelante con la huelga que declararon el 11 de mayo pasado buscando el reconocimiento del sindicato que formaron en la fábrica. “Apenas formamos el sindicato en febrero, el propietario, Freddy Thielmann, me despidió a mí”, comentó Mariano Irala, secretario general de la organización para informar que después despidió a otros cuatros miembros de la comisión directiva, entre ellos Francisco Páez y Derlis Céspedes.
“La fábrica fue inspeccionada por el Ministerio de Justicia y Trabajo (MJT) a la que Thielmann no le dio un solo comprobante, nos descuenta la cuota del Instituto de Previsión Social (IPS) y no paga a la previsional, hace trabajar turnos de 12 horas, no paga horas extras, el trabajo es altamente riesgoso e insalubre y los trabajadores no ganamos siquiera el mínimo”, dijo.
De los 65 trabajadores que tiene la fábrica, situada en el kilómetro 16,5 de Capiata, unos 45 están afiliados al sindicato. Para revertir estos despidos, el 11 de mayo pasado los trabajadores comunicaron que entraban en huelga, ante lo que la patronal volvió a recurrir al despido de otros 4 integrantes del comité de huelga.
“Es un caso flagrante de atentado contra la libertad sindical”, expuso Edgar Agüero, secretario general de la Confederación Nacional de Trabajadores (Conat) que asesora a los trabajadores en esta lucha. “Inclusive judicializamos los casos de los compañeros con fueros sindicales que según la ley deben ser repuestos en 48 horas y este es el momento en que todavía seguimos esperando”, apuntó.
Irala y sus compañeros recordaron que comenzaron a agruparse cuando ya no pudieron soportar “el riesgo de vida, porque cuando llueve estamos caminando sobre cableado eléctrico que está en contacto con el agua porque las instalaciones son el colmo de la precariedad”, indicaron.
“El lugar es insalubre, no tiene las mínimas condiciones como para trabajar un ser humano, entramos en el agua hasta las rodillas con sierras eléctricas, la caldera está tan mal que en cualquier momento puede explotar”, comentaron.
Recordaron también que parte de los trabajadores encaran la actividad  atendiendo un catalizador por lo que  “ya tenemos un caso de un compañero que tiene leucemia por inhalar los productos químicos y apenas, de vez en cuando se distribuye un cuartito de leche”, relataron.
“Seguiremos con la huelga”, comentaron para pedir solidaridad a los trabajadores y al pueblo en general. “Imaginen que hasta la policía termina protegiendo al empresario, la policía no está para cuidar la fábrica", se quejaron.

Otras violaciones
Durante el año pasado Forestal Record exportó por 208.160,50 U$S y aparece en el puesto 423 del Ranking de Aduanas, por lo que los trabajadores instaron a las autoridades de Hacienda, especialmente a las de Tributación, que investiguen para conocer el estado de cuentas de Freddy Thielmann con el fisco. “Estamos casi seguros de que elude el pago de los impuestos”, expusieron.
Los sindicalistas comentaron a su vez que la empresa no tiene al día la licencia ambiental que otorga la Secretaría del Ambiente (Seam) desde el año 2007, que procesa maderas en peligro de extinción como el cedro, petereby y guatambú, entre otras y que tampoco estaría en regla con las guías de traslado de las mismas que debería controlar el Instituto Forestal (Infona) y el Servicio de Sanidad Vegetal (Senave).
Para concluir expusieron que los desechos industriales de la actividad se "descartan en la calle" e invitaron a hablar con el vecindario sobre los perjuicios que ocasiona “la impresionante humareda que sale de la chimenea, contra la que hay innumerables quejas, sin que las autoridades hayan hecho nada hasta el momento”.

Contactos
Francisco Páez
0981-924599
Mariano Irala
0984-539791
Derlis Céspedes
0981-269994

Confederación Nacional de Trabajadores (Conat)
Edgar Agüero
Secretario General
0981-621525

6 de mayo de 2010

Lugo celebró dos años de gobierno con los ojos en la elección de noviembre

Rubicón: al frente de un gobierno revitalizado por una creciente movilización popular pero conmovido por dos años de acciones despiadadas de la derecha, el presidente Fernando Lugo dijo que el segundo aniversario de la victoria del 20 de abril deja “mucho para festejar”. Frente a una multitud reunida en Asunción, llamó a la unidad para conseguir la victoria electoral en las elecciones municipales de noviembre próximo. Con todo, el mandatario aseguró que “ya no hay marcha atrás” en el proceso de cambios inaugurado en 2008.
“En apenas dos años del nuevo gobierno el rostro del país cambió y hay mucho que festejar”, dijo el presidente Fernando Lugo y despertó los aplausos de alrededor de 50 mil personas que se congregaron en las históricas plazas del Congreso en Asunción para celebrar aquella victoria electoral del 20 de abril de 2008 que inauguró el difícil proceso de cambios que se vive en el país.
En su discurso, el Presidente insistió en la necesidad de consolidar la unidad de la alianza electoral entre el Partido Liberal y los partidos de izquierda agrupados en el Frente Guasu para consolidar el rumbo del gobierno, con una victoria electoral en las municipales de noviembre. “Ojalá la memoria de los ganadores siga fresca, viva y palpitante. Ojalá sepamos abrir la puerta de los municipios con la mejor herramienta”, dijo.
“Para que el proceso no se interrumpa, en el 2013 les quiero ver unidos. Este pueblo heroico no va a entregar sus conquistas, no daremos marcha atrás, ya no volveremos a los cuartelazos ni a los golpes ni a la interrupción del proceso”, agregó.
Se refirió también los logros de su gobierno, principalmente haber abierto el camino para hacer efectivas las reivindicaciones paraguayas en la represa binacional de Itaipú, donde Brasil se comprometió a pagar 350 millones de dólares más por el uso de la energía que Paraguay está obligado a venderle a precio de costo por el leonino tratado que firmaran los dictadores Alfredo Stroessner y Emilio Garrastazu Médici en 1973.
Otro tema que destacó el presidente Lugo es la gratuidad de los servicios de salud, una histórica decisión que desató un número récord de consultas en los consultorios médicos públicos. Al crecer la demanda, quedó al desnudo la escasa capacidad presupuestaria del Estado para hacer efectiva la gratuidad porque siguen faltando médicos y suministros en los hospitales y puestos sanitarios.
Lugo afirmó que la economía del país es “saludable a pesar de la peor crisis financiera de la historia”, aunque los indicadores dan cuenta de un proceso que marcha hacia la recesión. Mencionó la ampliación de la asistencia para familias carenciadas y destacó las acciones de su gobierno en materia de transparencia: “Quién iba a pensar en el fin de la corrupción escandalosa en las oficinas públicas”, reflexionó.
El discurso fue muy criticado por los opositores al Gobierno y por la prensa empresarial que coincidió en apuntar “la falta de autocrítica” y calificar como “autoelogioso” el discurso del Presidente. Apuntaron también la ausencia en el acto, del que participaron los adherentes del Partido Liberal y del Frente Guasu, de Camilo Soares, responsable de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), organismo de asistencia a sectores cadenciados. El funcionario pidió permiso para afrontar una imputación que se le hiciera por una presunta sobrefacturación en la compra de panificados populares conocidos en Paraguay como “coquitos”.
Bastó este dato para que la oposición y las empresas de comunicación aseguraran que Soares es un “ejemplo” de la corrupción gubernamental, aunque todavía no existe condena sobre el funcionario. Todo esto, en medio de una campaña de prensa donde tuvo poco espacio en los medios para defender su postura.
Frente a semejante ofensiva, el acusado advirtió que él no es el centro de la campaña, sino el propio mandatario paraguayo: “Muchos no apuntan a Camilo, el objetivo es el presidente Lugo. Pero a pesar de los pesares vamos a seguir adelante. Yo soy un soldado de la causa del socialismo”.
Durante su discurso ante la multitud, Lugo hizo referencia a las acusaciones sobre corrupción, al sostener que su gobierno “no roba” y alentó al pueblo a que no se deje amilanar por este tipo de campañas. “Que no nos corran con la vaina del ‘chaque” (cuidado, en guaraní), dijo.

Para el pueblo
Otro tema central en el discurso del Presidente para hacer un balance de sus dos primeros años de gobierno fue el de la armonía política y la unidad de los paraguayos. “Por más esfuerzos que hagan los libretistas de la discordia que querrían vernos enfrentados con los medios, con los empresarios, con el Parlamento, con nuestros opositores, no lo lograrán, porque este es un gobierno que ha llegado para unir a la gente y no para dispersarla”, apuntó.
Otro tema central en el discurso del Presidente para hacer un balance de sus dos primeros años de gobierno fue el de la armonía política y la unidad de los paraguayos. “Por más esfuerzos que hagan los libretistas de la discordia que querrían vernos enfrentados con los medios, con los empresarios, con el Parlamento, con nuestros opositores, no lo lograrán, porque este es un gobierno que ha llegado para unir a la gente y no para dispersarla”, apuntó.
Recordó entonces la serie de desacuerdos políticos a la interna de su alianza electoral e incluso los acalorados contrapuntos que mantiene con los opositores del Partido Colorado y de Patria Querida.
Lugo dijo que, en su consideración, “todos están en un pie de igualdad” y puso como ejemplo su relación con los trabajadores del Estado: “nuestros compañeros de trabajo son del Partido Colorado y nadie les ha molestado”.
El Jefe de Estado insistió en la necesidad de que la gente participe “porque somos un gobierno de y para las grandes mayorías; un gobierno que nace del pueblo, se asienta en el pueblo, gobierna con el pueblo y en su momento rendirá cuentas al pueblo”.
Sobre el final de la jornada, hubo música y una celebración moderada. La necesidad de iniciar la Reforma Agraria y de reactivar la economía son elementos que no pasan desapercibidos en la mayoría que llevó al gobierno de Fernando Lugo al poder, campesinos pobres y sin tierra y trabajadores pobres de los conurbanos de las grandes ciudades. Todavía queda mucho por hacer.

Deudas pendientes
Algunos referentes del Frente Guasu, el flamante movimiento popular que acompaña al presidente Lugo, asumieron esas deudas pendientes: “La tarea más importante es profundizar la unidad en defensa del proceso de cambio conquistado por el pueblo hace dos años”, dijo el senador Sixto Pereira, uno de los dos legisladores que apoya al Gobierno de un cuerpo de 45 miembros. “A todos los de la Alianza Patriótica, los que están en el Gobierno, quiero hacerles una convocatoria especial: Es el momento de levantarnos unidos. Nuestros compatriotas esperan mayor profundización, mayores resultados en cuanto a medidas sociales y económicas”, agregó.
El otro senador que respalda a Lugo, y pre candidato a intendente de Asunción para las elecciones de noviembre, Carlos Filizzola respondió a quienes cuestionan por inacción al Gobierno: “el programa Abrazo sacó a miles de niños de la calle y el programa Tekoporã sacó a miles de familias de la extrema pobreza”. Y se lamentó que son logros que “no publica la prensa”.
El secretario general de la presidencia, Miguel López Perito, apuntado por la oposición como el monje negro del gobierno, asumió los errores y las cuestiones irresueltas, como la no concreción del proceso de reforma agraria y la falta de puestos de trabajo. Pero dijo que, en orden de prioridades, lo primero era consolidar el equipo gobernante, tarea que todavía sigue adelante: “No habrá otro Honduras en el corazón de América… Es momento de renovar nuestro compromiso”, señaló.

Festejo aparte
El vicepresidente de Paraguay, Federico Franco, festejó los dos años del triunfo electoral descubriendo una placa frente al local del Partido Liberal, del que dijo “fue el buque insignia de la APC (Alianza Patriótica para el Cambio)”, ayudando a “hacer realidad el sueño de cientos de miles de paraguayos”.
Franco, enfrentado con Lugo tras su confesada intención de asumir el poder, dijo que “esta es la hora de la unidad y de buscar consenso, mañana hablaremos de otra cosa”. Pero la retórica del vicepresidente tuvo pocas horas de vida. Pese a que el acto del Partido Liberal se realizó por la mañana y que el evento central del Gobierno fue por la noche, Franco estuvo ausente en la fiesta popular de las plazas del Congreso.
En su discurso ante miles de personas, el presidente Lugo dedicó unos párrafos para responderle al segundo en la sucesión del mando al frente del Ejecutivo: “Creo firmemente en la vocación de cambio de los paraguayos y paraguayas. Y por sobre todo confío en que más temprano que tarde sabremos superar las pocas cuestiones que nos dividen y subir al viaje triunfal de tantas cosas que nos deben unir. Juntos vamos a celebrar esta fiesta, los que están aquí y los que no vinieron, los que están de acuerdo y los que disienten”, remarcó en alusión a su vicepresidente.
Desde Asunción, Jorge Zárate

Estado de sitio en cinco Departamentos
La declaración el 24 de abril del estado de excepción en cinco Departamentos del norte de Paraguay abrió tantos frentes de discusión como sospechas de los verdaderos objetivos que esconde esta medida. La administración del presidente Lugo no logra convencer a la izquierda sobre su iniciativa, aprobada con modificaciones por el Congreso, y la derecha se encolumna detrás de la idea de que el Jefe de Estado fracasará en su intento de frenar la supuesto amenaza de un grupo guerrillero.
El estado de excepción –también conocido como estado de sitio– fue pedido por el propio Presidente luego de que, a mediados de abril, cuatro personas murieran en un tiroteo en el que, supuestamente, participaron miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). El EPP es un grupo armado al que se le achacan acciones tales como robos y secuestros y al que la Fiscalía del país le endilga contactos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).
Previsiblemente, la derecha opositora sostiene que el EPP se vincula a los grupos de izquierda que forman parte de la coalición que llevó a Lugo al poder y que, por lo tanto, son “parte” de la coalición de gobierno. Esta teoría se sostiene con una denuncia hecha por el vicepresidente del Paraguay, Federico Franco, quien denunció que la militarización que implica el estado de excepción no busca detener al EPP sino llevar tranquilidad a los ciudadanos del Norte del país, donde en teoría se refugia el grupo insurgente. El Presidente calificó esa afirmación como “absolutamente falsa“.
No menos previsible fue la intranquilidad que generó esta decisión del Poder Ejecutivo con el aval del Congreso entre militantes de derechos humanos y de organizaciones campesinas. Argumentan que el estado de excepción podría derivar en abusos por parte de las Fuerzas Armadas, encargadas de controlar el territorio comprendido por los departamentos de Amambay, San Pedro, Concepción, Alto Paraguay y Presidente Hayes.
La secretaria ejecutiva de la Coordinadora de Derechos Humanos de Paraguay (Codehupy), Roxana Coronel, participó de una reunión con el presidente Lugo en la que los movimientos del sector consideraron que “no se dan las circunstancias establecidas en la Constitución” y que “con los medios legales ordinarios puede manejarse esta situación”. Un comunicado emitido por la Coordinadora antes del encuentro con el Presidente consideró que “afirmar que un grupo armado de aproximadamente 10 personas produce conmoción interior y justifica el estado de excepción es reconocer la incapacidad de los órganos de seguridad”.
Durante la vigencia del estado de excepción se suspenden algunas libertades públicas y el Poder Ejecutivo puede ordenar detenciones y traslados por decreto. Pero el presidente Lugo dio “la más absoluta garantía para resguardar a las personas de cualquier exceso que suponga una atentado contra los derechos humanos”.
En el mismo sentido se pronunciaron también las principales organizaciones sociales y campesinas, que anticiparon que no acatarán la medida y que recorrerán las calles para difundir la posición sobre este tema.
Una incógnita que no es menor en esta historia es el rol que le cabe al EPP en esta nueva etapa de Paraguay. El secretario general de la Convergencia Popular Socialista de Paraguay, Hugo Richer, consideró que el EPP “es funcional a la derecha del país y a su objetivo de enjuiciar al presidente de la nación“. Y recordó, durante una entrevista concedida a Telesur, que “los propios legisladores han dicho que si en 30 días no se consigue frenar los hechos de violencia, se cuestionará el apoyo dado por el Congreso al Presidente y se abre la posibilidad de un juicio político”.
Ningún hecho que haya sido oportunamente mencionado por América XXI queda fuera del contexto en el que se da esta noticia. Ni siquiera –y mucho menos– el ámbito externo. La edición Nº 60, de abril pasado, señalaba que el ministro de Defensa de Paraguay, Luis Bareiro Spaini, había rechazado cualquier injerencia externa en la lucha contra el EPP. “Paraguay no necesita asesores extranjeros”, dijo, en referencia a la colaboración ofrecida por Colombia para combatir al EPP. La estrategia de Estados Unidos –dijo entonces esta revista– es intervenir militarmente en Paraguay a través de efectivos colombianos.