28 de junio de 2009

Montanaro, el regreso del Paraguay que nadie quiere



Por Jorge Zárate


Sabino Augusto Montanaro, ex ministro del Interior de Stroessner, el rostro de la desaparición de personas y la tortura en el Paraguay, regresó entre gallos y medianoche en la madrugada del 1 de mayo desde Honduras. Enfermo, reclamando piedad, la presencia de este cruel ejecutor interpela a la sociedad paraguaya para remover los últimos resquicios del estronismo que sobrevive en la oligarquía, en el estado, en la conducta pública.

Cuando se cierra esta nota, los defensores de Sabino Augusto Montanaro, están pidiendo que se lo traslade desde el Hospital de Policía Rigoberto Caballero donde quedó recluido para realizarle estudios que pidieron los médicos forenses. Una oportunidad que no tuvieron sus víctimas.
Montanaro fue, desde 1966 en que asume como ministro del Interior, la mano derecha de Stroessner en la desaparición ilegal de personas, en la tortura, en la muerte, en la violencia de un régimen que no se termina de ir a pesar de que pasaron 20 años desde el golpe palaciego que tumbó al tirano.
En la madrugada del 1 de mayo apareció en el Aeropuesto Silvio Petirossi e hizo declaraciones a un canal de televisión que lo esperaba y dio la información como primicia. Al conocerse la noticia, unos 1.000 manifestantes se reunieron frente al Nosocomio privado donde repudiaron su presencia.
A medida que el número de manifestantes aumentaba, corrió la noticia de que un juez ordenó la transferencia de Montanaro al Hospital de Policía, por lo que la multitud fue hacia la salida de las ambulancias. La Policía se dispuso a proteger la ambulancia que llevaba a Montanaro así que cuando se abrieron las puertas, desató la represión contra la gente.
Con piedras los manifestantes destruyeron algunos vidrios de la ambulancia, mientras las balas de goma de la policía herían a la gente, teñían de sangre la jornada. Cruel paradoja, que pinta el estado de cosas en el país: El torturador protegido, las víctimas y sus familiares, ensangrentados, golpeados como ayer.
La bronca se resume en la frase de Rolando Goiburu, hijo de Agustín Goiburú, desaparecido durante la dictadura: "Nosotros, los familiares de las víctimas, vamos a montar una vigilancia especial para que este criminal no tenga privilegios ni lugar donde esconderse, o argumentar que está loco para evitar la justicia".
La cuestión también se revela en la poca demanda judicial que tiene el personaje. El juez Arnaldo Fleitas lleva cuatro causas contra Montanaro: dos por torturas a Celestina Pérez de Almada y Aníbal Miranda y dos por los crímenes de Agustín Goiburú y de los hermanos Rodolfo y Benjamín Ramírez Villalba. Un quinto proceso, por el asesinato de Mario Schaerer Prono, está en manos del juez Andrés Casati.
A tal nivel llega la desidia, que recién en este momento el Poder Judicial realiza un inventario de las causas que tiene en contra este personaje por los delitos de secuestro, privación ilegítima de libertad, abuso de autoridad, homicidios múltiples, desapariciones, torturas y exilios.
Entre los represores condenados, los periodistas que cubren el PJ, recuerdan que Aniceto Martínez purga 25 años de condena y hace unos días se dispuso el traslado del represor Francisco Ortíz Téllez, que tiene una condena a 10 años de prisión en primera instancia, al Penal de Tacumbú y que sin embargo las leyes por las que fue condenado le permitirán reclamar medidas alternativas a la prisión.
Dos casos presentes en la memoria, mientras la Comisión de Verdad y Justicia (CVJ) estimó en 2.800 los miembros del equipo represor.

Enfermo de impunidad
Luis Troche, abogado de Montanaro, se escudó en que "de acuerdo a la ley paraguaya, él es demasiado viejo para ir a la cárcel". Aducen que a sus 86 años, está senil y padece Parkinson.
De “confusional” calificaron el estado del paciente los médicos José Nicolás Lezcano y Pablo Lemir, forenses del Poder Judicial y del Ministerio Público, respectivamente. Pidieron que se le practiquen diferentes estudios, entre ellos electroencefalograma, tomografía axial computarizada de cráneo y resonancia magnética nuclear de cráneo, para determinar si el referido cuadro es temporal o permanente.
Lo único que sabemos es que Montanaro está enfermo de impunidad.
“¡Tuerca, tuerca, tuerca!”, era su grito más famoso. Una orden impiadosa de acrecentar las torturas, de llevar el daño físico a los extremos contra los opositores a la tiranía de Stroessner.
Hombre clave del régimen, su ejecutor más contumaz: Estos fueron los procedimientos de tortura descriptos por la Comisión de Verdad y Justicia (CVJ): “Las torturas más frecuentes fueron los golpes con y sin instrumentos (61% y 68% respectivamente) y las relacionadas con situaciones denigrantes en la detención como la insuficiente alimentación (48%), incomunicación (47%) y condiciones insalubres (45%). Casi la mitad de las víctimas fueron amenazadas de muerte (48%), lo que reitera la política de Estado de generar terror y zozobra en la población civil, sin el menor respeto por sus derechos ni su integridad física o psicológica.
Como si fuera poco, ciertas técnicas de tortura de enorme intensidad en cuanto al dolor o sufrimiento, físico y psicológico, afectaron a uno de cada cuatro detenidos, como la utilización de electricidad o picana eléctrica (19,4%), la pileta (24,4%), colgamiento o posiciones extremas (24,5%), presenciar torturas de terceros (29,8%)”.

Para un final
Se cree que si llegara a restablecer su salud, el “Chanchito” , tal el apodo que se le popularizó, nada dirá sobre los bienes malhabidos, un punto esencial.
Las víctimas reclamaron recientemente al presidente Lugo que cree una Comisión Nacional para recuperar los 5 mil millones de dólares que se estima fueron sustraídos del erario público durante la dictadura stronista.
Martín Almada, Premio Nobel Alternativo, descubridor de los Archivos del Terror que probaron la existencia del Plan Condor, recordó que “no solo se detuvo y torturó a quienes eran considerados opositores al régimen, sino que además se llevó a cabo un saqueo sistemático de los bienes de las víctimas”. Almada cree ver en esta venida de Montanaro una suerte de preparatoria para el regreso de Gustavo Stroessner, el hijo del tirano que reside en Brasilia: "Gustavo está blanqueado por la justicia en primera instancia, en segunda instancia, en tercera instancia. Esto es un plan para traerlo a Gustavo Stroessner", reiteró Almada.
Más allá de las especulaciones se cree que Montanaro tampoco dirá dónde fueron arrojados las víctimas de vuelos de la muerte, los desaparecidos, quiénes fueron algunos de los 2.800 individuos que estimó la CVJ fueron sus colaboradores.
Lo cierto es que aunque no llegue a estar físicamente preso, así se sentirá y morirá como tal, aunque sea en un Hospital con todos los cuidados.
Está preso de la conciencia popular, porque su presencia pone en aprietos a sus cómplices de ayer y de hoy, porque las verdades ya no se podrán ocultar.
Porque más allá de que la justicia actúe en consecuencia, el pueblo condenó a los de su estirpe a perpetuidad.

Muertos y desaparecidos
La Comisión de Verdad y Justicia en su informe final entregado en agosto de 2008 estableció en 20.090 las víctimas totales directas de violaciones de derechos humanos entre 1954 y 1989, los años del terror de la tiranía stronista.
De ellas 19.862 personas que fueron detenidas en forma arbitraria o ilegal; 18.772 que fueron torturadas; 59 ejecutadas extrajudicialmente; 336 desaparecidas y 3.470 exiliadas. Si bien se advierte que una persona pudo sufrir más de una violación y se debe tener en cuenta en estas cifra existe un enorme sub-registro de exilio y de otras formas de violencia, como las violaciones de derechos contra mujeres y niñas y la violación sexual, los números no dejan de ser graves. Paraguay tiene poco más de 6 millones de habitantes.
La CVJ estima que los familiares afectados que son víctimas indirectas fueron 107.987 personas entre familiares y allegados.
Los cálculos de víctimas comparados con la población total del Paraguay que en promedio fue de 2.500.000 –1.300.000 en 1950 y 4.100.000 en 1992– y con la población adulta del país, que fue en
promedio 1.250.000, arrojan los siguientes resultados: se detuvo en forma arbitraria o ilegal al 0,79% de la población total, una de cada 126 personas, una de cada 63 adultos. Se torturó al 0,75% de la población total, a una de cada 133 personas, una de cada 67 adultos.
Se ejecutó en forma extrajudicial o se hizo desaparecer a una de cada 6.345 personas. Se envió al exilio a 1,4 por mil de la población, una de cada 721 personas. En síntesis, se violó en alguno de sus derechos
humanos o fundamentales al 0,80% de la población, a una de cada 124 personas.
La Comisión formuló diez denuncias entre mayo del 2006 y marzo del 2008, que en su gran mayoría se encuentran en la etapa investigativa y sus abogados luchan por declarar imprescriptibles a los delitos alli presentados por ser crímenes de lesa humanidad “y de esa manera evitar la impunidad de los perpetradores reconocidos como criminales por los principios generales del derecho internacional”.

Financistas
Los Archivos del Terror no solo probaron el Operativo Cóndor, también la complicidad de los capitalistas paraguayos con los objetivos de la dictadura. Un documento esencial está publicado en las páginas 272/273 del libro “Es mi informe. Los archivos secretos de la Policía de Stroessner”, que escribieron Alfredo Boccia Paz, Myrian Angélica González y Rosa Palau Aguilar. La Confederación Anticomunista Latinoamericana (CAL) estaba adherida a la Liga Mundial Anticomunista (WACL, su sigla en inglés). La delegación paraguaya era presidida por Antonio Campos Alum, otro represor inconteible, y tenía como presidente de su comisión de prensa al actual senador colorado Martín Chiola (Asociación Nacional Republicana (ANR), nombre legal del Partido Colorado). El documento consigna los “Aportes comprometidos para el XII congreso de la WACL, durante el encuentro sostenido con empresarios paraguayos el día 8 de marzo de 1979 en el Instituto Nacional de Tecnología y Normalización (INTN) a las 20.30” y enumera aportes desde 100 mil hasta 1, 5 millones de guaraníes de la época de Nicolás Bo, Pilar SA (Alberzonni), Unión Industrial del Paraguay (UIP), Molinos Harineros, Grupo Consultor Alto Paraná, APAL, REPSA, Alberto Antebi, Bosch, CAPSA, Aldo Zucolillo, Martel, Pepsi Cola, Hoeckle, Cervecería Paraguaya, Diesa, Coca Cola, Cornelius Walde, Bittar Hermanos, Madimpa, IBR y Juan Manuel Frutos, para totalizar 18,5 millones de guaraníes de la época, más de un millón de dólares de aportes según los memoriosos.

¿Operativo?

No faltaron las voces que indicaron que el regreso de Montanaro formó parte de un operativo para tapar el escándalo suscitado por las demandas para reconocer paternidad que sufrió el presidente Fernando Lugo en abril pasado. Sin embargo el gobierno protestó ante su par de Honduras porque el ex hombre fuerte de la dictadura llegó al país con un pasaporte vencido del año 1991. "Yo no quiero comprometer a un Gobierno amigo como el hondureño, pero de que obviamente el señor Montanaro tenía amistades poderosas en ese país es real. Fue llevado en el avión con un pasaporte vencido, sin salvoconducto, sin comunicar al Gobierno paraguayo, y llegó aquí de sorpresa", dijo el Canciller, Héctor Lacognata.
Paraguay había pedido por exhorto la extradición de Montanaro por el caso de la desaparición y muerte de Agustín Goiburú gestiones que no tuvieron ninguna respuesta de las autoridades de Honduras. Estaba allí desde el 10 de marzo de 1989.

Excomulgado y Pastor
La Iglesia que fue bastión de resistencia durante la tiranía de Stroessner, excomulgó a Montanaro en un par de ocasiones. En 1969, lo hizo el arzobispo de Asunción, Aníbal Mena Porta, como consecuencia de la expulsión del país del sacerdote jesuita Francisco de Paula Oliva. En 1971, monseñor Ismael Rolón, reiteró la sanción tras las torturas que recibiera Uberfil Monzón, un sacerdote uruguayo. Además monseñor Andrés Rubio, autoridad eclesiástica del país hermano y el padre Lelis Rodríguez fueron maltratados en el aeropuerto Silvio Pettirossi.cuando vinieron al rescate de Monzón.
Cosas de la vida, el torturado Montanaro se transformó en Pastor evangelista en Honduras, desde donde regresó en estos días.

¿Quién es?

"Fue ministro de Justicia y Trabajo de 1963 a 1967. Ese año reemplazó a Edgar L. Insfrán en el Ministerio del Interior hasta el fin del gobierno de Strossner. Desde allí se convirtió en uno de los hombres fuertes de la represión policial. Tenía, además, una gran influencia política. Fue parlamentario y vicepresidente primero de la Junta de Gobierno de la ANR. Era uno de los líderes de la "militancia stronista" que llegó al poder partidario en la convención del 1 de agosto de 1987. Fue uno de los símbolos de la faceta más atroz del stronismo. Ocurrido el golpe del 3 de febrero de 1989, se asiló en la embajada de Honduras. Este país le concedió asilo político permanente el 1 de junio de 1989. Desde entonces reside en Tegucigalpa, donde se convirtió en predicador evangélico. En Paraguay está procesado por varios delitos económicos contra el Estado y por violación de los derechos humanos" (Alfredo Boccia Paz, "Diccionario Usual del Stronismo", Servi – Libro, Asunción, 2004, p. 136).

Donde están

“Dónde están” del cantautor Alberto Rodas es la canción emblemática en Paraguay cuando se recuerda a los desaparecidos. En ella, el artista logró resumir las demandas que en el continente surgieron tras el reino del horror de las dictaduras asesinas.

Dónde están
(Alberto Rodas)


Aquí el tema y una entrevista
http://lapaginadeaguara.blogspot.com/2007/10/al-desnudo-hay-una-foto-de-alberto-que.html


¿Dónde están preguntan los panfletos,

Dónde están insisten los recuerdos,

Dónde están, cual grillos del camino,

Dónde están, dónde se habrán ido?

¿Dónde están, figuras de estandarte

Dónde están, de aquí y de todas partes,

Dónde están, señales del sendero,

Dónde están, aquellos compañeros?

Están allí, donde ya no podrán morir,

Están sembrados en la tierra

Y ya sus huesos son estrellas,

Porque en la noche hacen latir,

La luz del pueblo.

¿Dónde están, reclaman las palomas,

Dónde están, exigen las auroras,

Dónde están, con sus pechos erguidos,

Dónde están, los desaparecidos?

14 de junio de 2009

Lugo en el ojo de la tormenta



Demandas por paternidad, confrontación con los soyeros y el regreso de Montanaro



Por Jorge Zárate, para America XXI (www.americaxxi.com.ve)

Conflictos: tras los escándalos por las demandas de paternidad –aprovechadas por la oposición– y las amenazas de confrontación de los soyeros, Lugo pelea por darle estabilidad y rumbo a su gobierno. En este marco, los campesinos reclaman la reforma agraria y anuncian que harán nuevas ocupaciones de tierras. El 1º de mayo, luego de 20 años asilado en Honduras, regresó al país el represor Sabino Montanaro, uno de los principales rostros de la desaparición de personas y las torturas del stronismo. En este escenario, el Presidente hará una gira por Honduras, donde hablará ante la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), y viajará a El Salvador a la asunción de Mauricio Funes.

“Pueden acusarme de lento pero no de corrupto”, dijo Fernando Lugo en relación al escándalo público que se desató por los episodios de paternidad. En días pasados reconoció como su hijo al niño de Viviana Carrillo, Guillermo Armindo de 2 años. Se someterá a una prueba de ADN para ver si el hijo de Benigna Leguizamón es suyo y Damiana Morán se negó a presentar la demanda en sede judicial señalando que “sus enemigos políticos van a utilizar este tema”.

Aunque hubo ingentes esfuerzos de adversarios políticos y medios de comunicación de tratar de dar con un cuarto e inclusive un quinto caso, la cuestión se detuvo allí. Desde el Gobierno creen que, en general, el pueblo juzgó más importante la inflexión que representa Lugo como figura política que las demandas de paternidad.

Héctor Lacognata como Canciller en un intento por priorizar los reclamos de soberanía energética en las represas de Itaipú y Yacyretá, pero además, por ubicar al Mercosur como centro de la actividad diplomática nacional. Reemplazó así al polémico Alejandro Hamed Franco, un experto en temas de Medio Oriente, cuyo desempeño no convenció al Poder Ejecutivo.

El otro movimiento importante fue el paso del liberal Blas Llano del Ministerio de Justicia y Trabajo a la Cámara de Senadores. Llano es el principal rival en el Partido Liberal Radical Auténtico (Plra) del vicepresidente Federico Franco y retoma su banca para convertirse en espada de Lugo en el difícil Senado donde los colorados tienen sus hombres más avezados. Justicia y Trabajo quedó en manos de Humberto Blasco, perteneciente a la línea interna de Llanos. En otro orden de importancia, el Presidente nombró al liberal Luis Riart al frente del Ministerio de Educación, desplazando al único colorado que tenía entre sus ministros, Horacio Galeano Perrone.

Por otra parte, el 20 de mayo, Lugo destituyó a los comandantes del Ejército, Ingeniería y Armada por haber permitido que dos semanas atrás se realizara un Congreso latinoamericano de jóvenes marxistas en el local del comando de Ingeniería. Los relevos fueron difundidos en la página electrónica del palacio de Gobierno: “La Constitución prohíbe a las fuerzas militares involucrarse en actividades políticas partidarias”. La publicación oficial aclara que los destituidos quedaron a disposición del comando en jefe, sin especificar si recibirán otro destino o pasarán a retiro.

Amenazas de bomba en Asunción

En ese marco, una serie de amenazas de bomba se fueron sucediendo en lugares estratégicos de Asunción, obligando a bomberos y policías a desalojar edificios y cerrar el tráfico.

Hasta el cierre de esta edición, el Ministerio del Interior, a cargo de Rafael Filizzola, no pudo explicar de dónde vinieron estas amenazas. El Ejército Paraguayo del Pueblo (EPP), una célula guerrillera que las fuerzas de seguridad nunca termina de localizar pero se presume, actuarían en la zona Norte del país, teniendo como epicentro al departamento de San Pedro, se auto atribuyó la explosión de una bomba de estruendo que estalló en la sede del Poder Judicial.

La presidente del Partido Colorado (Asociación Nacional Republicana, su nombre en los papeles), Lilian Samaniego apuntó que desde el Gobierno se encubría a los responsables de estas amenazas. “Es infantil”, respondió Lugo.

Por otro lado, el Presidente decretó una reglamentación para el uso de agroquímicos. Los soyeros amenazaron con hacer un tractorazo si no se derogaba la regulación. El Jefe de Estado debe resolver entre la vida de comunidades que son fumigadas y los intereses de los soyeros que publican solicitadas en los diarios llamando a “20 hombres valientes” para defender mil hectáreas de cultivo. Entre tanto, los campesinos sin tierras, cansados de la lentitud burocrática del Instituto de Tierras (Indert), volverán a las ocupaciones.

El regreso de Montanaro

“Estamos a 20 años de la caída de la tiranía stronista y hasta hoy siguen desaparecidos muchos luchadores por los ideales democráticos que han pasado por las salas de torturas en aquel régimen”, dijo el presidente Lugo ante el regreso del represor Sabino Augusto Montanaro que había estado asilado por 20 años en Honduras. “Ha llegado el tiempo de cubrir las heridas con la única actitud reparadora: la justicia. Por eso voy a levantar la voz y preguntar: Montanaro, ¿dónde están las tumbas de nuestros hermanos?”, exclamó Lugo.

Montanaro, ex ministro del Interior de Stroessner, el rostro de la desaparición de personas y la tortura de miles de paraguayos, regresó entre gallos y medianoche en la madrugada del 1º de mayo. Cuando se cierra esta nota, los defensores del represor, pedían que se lo trasladara a su domicilio desde el Hospital de Policía Rigoberto Caballero, donde quedó recluido para realizarle estudios que pidieron los médicos forenses, una oportunidad que no tuvieron sus víctimas.

A 20 años de la caída del régimen de violencia que impuso el dictador, las calles paraguayas volvieron a movilizarse ante la reaparición del represor. Ni bien arribó al país, dio sus primeras declaraciones a un canal de televisión. La noticia de su regreso circuló rápidamente y más de mil manifestantes se reunieron para repudiar su presencia.

El número fue en aumento y acompañó su traslado en ambulancia al Hospital de Policía, donde la represión contra la protesta tiñó de sangre la jornada: la Policía dispersó a la multitud disparando balas de goma que hirieron a varias personas.

“Nosotros, los familiares de las víctimas, vamos a montar una vigilancia especial para que este criminal no tenga privilegios ni lugar donde esconderse, o argumentar que está loco para evitar la justicia”, dijo Rolando Goiburu, hijo de Agustín Goiburú, desaparecido durante la dictadura.

El hastío también se reveló ante las pocas causas que se levantan contra Montanaro. El juez Arnaldo Fleitas lleva cuatro casos: dos por torturas a Celestina Pérez de Almada y Aníbal Miranda y dos por los crímenes de Agustín Goiburú y de los hermanos Rodolfo y Benjamín Ramírez Villalba. Un quinto proceso, por el asesinato de Mario Schaerer Prono, está en manos del juez Andrés Casati.

Entre los represores condenados, los periodistas que cubren la actividad del Poder Judicial, sólo recuerdan que Aniceto Martínez –comisario torturador del III Departamento de Investigaciones de la Policía de la Capital– purga 25 años de condena. Sin embargo, la Comisión de Verdad y Justicia estimó en 2.800 los miembros del equipo represor.

Luis Troche, abogado de Montanaro, se escudó en que “de acuerdo a la ley paraguaya, él es demasiado viejo para ir a la cárcel” y aduce que a sus 86 años, está senil y padece Parkinson. Por su parte, los médicos José Nicolás Lezcano y Pablo Lemir, forenses del Poder Judicial y del Ministerio Público, respectivamente, calificaron el estado del paciente como “confusional”. “¡Tuerca, tuerca, tuerca!”, era el grito más famoso de Montanaro. Una orden impiadosa de acrecentar las torturas contra los opositores a la tiranía de Stroessner.

Los procedimientos de tortura descriptos por la Comisión de Verdad y Justicia (CVJ) dejan constancia: “Las torturas más frecuentes fueron los golpes con y sin instrumentos y las relacionadas con situaciones denigrantes en la detención, como la insuficiente alimentación, la incomunicación y las condiciones insalubres. Casi la mitad de las víctimas fueron amenazadas de muerte, lo que reitera la política de Estado de generar terror y zozobra en la población civil, sin el menor respeto por sus derechos ni su integridad física o psicológica. Como si fuera poco, ciertas técnicas de tortura de enorme intensidad en cuanto al dolor o sufrimiento, físico y psicológico, afectaron a uno de cada cuatro detenidos. Figuran la utilización de electricidad o picana eléctrica, la pileta, el colgamiento y las posiciones extremas y la obligación de presenciar torturas de terceros”.

No faltaron las voces que indicaron que el regreso de Montanaro formó parte de un operativo para tapar el escándalo por las demandas de paternidad del Presidente.

Lugo sigue capeando el temporal. Quizá tenga un respiro en la gira que dará por Honduras donde hablará ante la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), y El Salvador, donde asistirá a la asunción de Mauricio Funes.

25 de mayo de 2009

Silencio, ha muerto un poeta

Benedetti recibió a Jacinto Rodríguez Munguía y Jorge Zárate

El lunes 18 de mayo la vida amaneció tanto fría y gris como aquel 12 de octubre de 2007, cuando Mario Benedetti nos recibió en su departamento de Montevideo. La imagen que guardo para siempre es más o menos así:

Apenas un fragmento de luz que se filtra por la ventana y se resbala por el lado izquierdo de su viejo cuerpo. Era como estar frente a una pintura de Modigliani o de Rembrandt. Entre la nostalgia y el silencio. Él ahí, sentado en su sillón mirando las gotas que como ingenuos proyectiles se estrellaban contra los cristales. Afuera y desde muy temprano llovía sobre Montevideo, como este lunes 18 que amanecimos sin Benedetti.

“Ha muerto un poeta, ha muerto Mario Benedetti”, decía un mensaje perdido entre otras llamadas de la tarde del domingo. La noticia tenía la brevedad del verso: “Estaba en su domicilio cuando murió. Tenía 88 años”.

Hay veces que la memoria se tambalea y las letras, junto con los recuerdos, se desbarrancan. Casi había olvidado las palabras que dijimos en esos minutos que nos dejó entrar a su hábitat y su mundo de libros, cuadros y objetos.

En estos días le he escrito a Jorge Zárate y hemos vuelto a despertar aquellos momentos de 2007 con el colega paraguayo con quien por tres días continuos fuimos al café San Rafael, a donde —todo el mundo sabía— solía acudir Benedetti.

Ahí conocimos la mesa donde se sentaba con vista hacia el viejo Gran Teatro Metro. Ahí supimos que hacía varios meses que no iba, pero que todas las mañanas, al filo del mediodía, hablaban de su casa para pedir el almuerzo. Nos tocó escuchar esa llamada. “No vendrá, hace mucho frío y llueve y ya saben, su salud…”.

En esas tardes que fuimos en busca y en espera de que de pronto se apareciera el poeta, ese buen mesero nos contó detalles de los atardeceres en que Benedetti se sentaba a mirar pasar la vida a través de la ventana, sus cuadernos, sus letras en las hojas.

Nos contó muchas cosas.

Jorge Zárate recuerda así el encuentro con Benedetti:

Una historia de la foto de los tres

hombres más tristes del mundo*

 

—Busquemos a Benedetti —me dijo Jacinto.

Fue fantástico encontrar al cuate Rodríguez Munguía en Montevideo, tener algo loco que hacer en medio de un congreso formal con demasiadas preocupaciones.

—Come en un bar de aquí a dos cuadras —me dijo (sobre Benedetti) Manuel Méndez, periodista uruguayo, sindicalista con demasiadas preocupaciones, dos horas después.

Estábamos en el centro de la ciudad con un tiempo en el almuerzo para buscar una entrevista. Decidimos correr por las veredas estrechas, entre el caos del tránsito del centro en espera de encontrar a Mario almorzando tranquilo, acercarnos despacio a su sitio junto a la ventana, mil cosas.

Corrimos hasta que entramos al bar equivocado. Allí nos supimos del cariño con que la gente hablaba de Mario, con tanto afecto, que sentimos por un momento que es todo lo que quisiera dejar uno cuando se va.

Corrimos al otro bar, una cuadra más arriba. Encontramos al mozo que lo atendía siempre, que tomó el teléfono y lo llamó, le preguntó si venía, y no venía, se quedaba en casa, el frío, la llovizna, la mala salud.

—Vive aquí en la esquina —nos dijo. No quisimos

joder.

Por la tarde recorríamos diarios. En La Diaria conocí a El Negro Maidana que me dio el correo electrónico de Ariel Silva, el noble secretario de Mario, un tipazo, macanudo, tomate otro mate, me dice El Negro, me quedo charlando, pierdo el bondi de la delegación, nada, gané un amigo.

Le escribimos y la respuesta pronta de Ariel. El poeta no podría dar en ese momento la entrevista, por prescripción médica no debía hacer esfuerzos, ni siquiera hablar tanto. La salud estaba quebrada. Pero nos podía recibir, saludarnos, quizá firmar un libro. Escucharnos un poco.

Camino a su departamento nos sumimos en las librerías de viejo, cada quien con un libro de Benedetti. Buscamos el último, pero elegí uno de los Inventarios:

 

No te salves

 

No te salves

No te quedes inmóvil al borde del camino

no congeles el júbilo

no quieras con desgana

no te salves ahora

ni nunca.

 

Jacinto se fue con El amor, las mujeres y la vida

 

Viceversa

 

Tengo miedo de verte

necesidad de verte

esperanza de verte

desazones de verte

Tengo ganas de hallarte

preocupación de hallarte

certidumbre de hallarte

pobres dudas de hallarte

 

Después de nuevo a correr, esta vez al edificio de Michelini y 18 de Julio, hacia el departamento de Benedetti. Con el gris, con el frío, la llovizna de taladro, con el ruido de Montevideo alentándonos a todo.

Cuando frenamos ante el portal buscamos urgente el 702. Decía “Luz López”.

El dolor tenía el tamaño y el color del asfalto negro y brillante.

El hombre estaba sin su mujer de toda la vida, el poeta sin la musa. Algo intuimos.

Mientras Jacinto preparaba la cámara en el ascensor pensábamos que iban a ser posibles unas preguntas, quitarle unas palabras, pedirle permiso. Ariel, amable, nos abrió la puerta del departamento. Nos pidió los libros. Benedetti

miraba fijo la calle Michelini, los firmó con cariño, nos miró con profunda tristeza, la más profunda que vi nunca.

Lloviznaron los ojos.

Termino este texto y llegan más detalles. Alguna idea suelta de cómo estaba México, un comentario de nosotros de cómo sus versos habían dado tantos sueños y utopías, cuántos amores se habían construido con sus versos. Nos miraba despacio, con la calma de quien ya no espera nada más de la vida, de quien está en paz con su silencio de ese breve departamento, habitaciones de libros y recuerdos, de la tristeza, por la ausencia de Luz, mujer, cómplice y todo que murió el 13 de abril de 2006 y que dejaría un dolor tan hondo del que no se levantaría nunca.

El tiempo es tan raudo cuando más uno desea que se prolongue, es como saber que uno nunca está donde tiene que estar. Y nos tuvimos que ir de su espacio, y se quedó el poeta en su sillón, con su ventana, con sus visitas a deshoras, con sus recuerdos y sus dolencias. Nos fuimos con el alma llena, con esa alegría de niños. Recuerdo que apenas hablamos, que apenas dijimos nada. Volvimos al bar/café, leímos sus versos, hablamos de nuestra adolescencia, de cuando leí por primera vez Pedro y el capitán, de los amores que sucumbieron con los versos de Benedetti.

Las preguntas de nuestro cuestionario ya no tendrían respuesta. Todavía, meses después, llegaría otro mail pidiendo comprensión por el silencio del poeta, porque las dolencias habían vuelto y él al hospital, pero con la promesa de que en la primera oportunidad nos respondería.

Pero este domingo 17 de mayo lo que llegó fue un mensaje anunciando la muerte del poeta.

Jacinto Rodríguez Munguía y Jorge Zárate.

Originalmente publicado en Emeequis de México

30 de abril de 2009

Se necesita un plan para las grandes mayorías

Por Jorge Zárate
Publicado en América Latina en Movimiento, revista de la Agencia Latinoamericana de Información (Alai)

Cobrar impuestos directos, hacer la reforma agraria, crear nuevas empresas públicas, hay alternativas económicas para superar la crisis en Paraguay. Para hablar de economía en serio es necesario superar las barreras de un país meramente rural, latifundista y agroexportador, que impone la oligarquía desde hace décadas.
Sin embargo, la primera medida económica anunciada por el Ministro de Hacienda del Gobierno de Fernando Lugo, Dionisio Borda, el polémico Plan Anticrisis, se vuelve a recurrir al endeudamiento externo como supuesta solución a los problemas estructurales, fue recibido con preocupación por los sectores sociales que entienden que el mismo sólo servirá para financiar las pérdidas de los poderosos sin proyectar una apuesta real a la reactivación económica integral.
Un punto esencial para revertir el modelo es recaudar, ya que administrar pobreza o distribuir la riqueza es la disyuntiva para el presidente Fernando Lugo y su equipo de gobierno que están sentados sobre un Estado diseñado para lo primero.
El presupuesto nacional es de sólo 6 mil millones de dólares anuales y se compone casi en su totalidad por la recaudación de impuestos regresivos como el Impuesto al Valor Agregado (IVA). Con eso, es poco lo que se puede hacer y menos pensar en algún cambio estructural.
Explica bien el periodista Julio Benegas al hacer un análisis sobre el Estado, que este esta controlado por el 1% de personas que concentra el 77% de las tierras: “no pagan impuesto por la tierra, no pagan impuesto por exportación en bruto, el Banco Nacional de Fomento está organizado básicamente para otorgarles créditos, al igual que el Fondo Ganadero. El Ministerio de Agricultura es un organismo de asistencia para grandes productores. El Estado que conocemos está al servicio del latifundio, la agroexportación y la reexportación. Los demás no existimos, prácticamente. Por eso digo que el Estado es un almacén de este reducido grupo”.
En Paraguay, al contrario de lo que dice la oligarquía, el Estado es pequeño, la mayoría de los chicos apenas termina la primaria, no hay programas de vivienda, las obras públicas son escasas, no hay créditos para la pequeña y mediana industria, entre otros elementos. Este Estado sostiene un modelo económico latifundista y agroexportador que expulsa a miles de campesinos por año hacia los grandes centros urbanos del país y hacia el exterior. Permite el contrabando, la importación y triangulación de productos, el tráfico de drogas y otras lindezas que hacen que la economía informal compita de igual a igual con la formal y en muchos casos la supere.
Cobrar impuestos directos es una salida que el gobierno debería tener entre sus prioridades, además de diseñar un modelo de crédito dirigido a sectores más necesitados. Usar parte de las reservas que hoy superan los 3 mil millones de dólares para planes que incentiven la producción y el empleo, puede ser otra medida que implique un comienzo de respuesta para una población que votó esperanzada en un cambio de modelo.
En principio, se pueden utilizar los fondos en defensa de la soberanía alimentaria, apoyando la diversificación de los cultivos, la defensa de las semillas originarias, y en apoyo a los pequeños productores. Se pueden hacer Bancos de Semillas en los distintos departamentos, protegiendo las especies autóctonas contra el avance de los transgénicos de los agroexportadores, que son una amenaza de muerte.
“Se debe impulsar la reforma agraria y se debe fomentar sustancialmente la producción agroindustrial para dejar de vender materias primas y pasar a comercializar alimentos con todo el control de calidad necesario”, expuso el economista Ricardo Franco Lanceta, presidente del Instituto de Estudios Tesis Nacional.
La creación de fondos de financiamiento a la producción es una gran necesidad. Una porción sustancial de las reservas internacionales del país debe destinarse a la compra de maquinarias y otros bienes de capital para la producción. Se debe contratar técnicos para la asistencia y se debe fomentar la producción colectiva. “Pero para ello la política del país debe ser expansiva, no debe ser fiscalista tal como defiende el ministro de Hacienda”, sostuvo asimismo Lanceta.
“Con una serie de medidas pueden llegar a generarse unos 300.000 puestos de trabajo en un año, con el fomento de la agroindustria, y como cuestión coyuntural la construcción de obras públicas, principalmente las viviendas. Esto hará posible la ocupación de millares de trabajadores y paliará el elevado déficit habitacional imperante en Paraguay”, mencionó tambien Franco Lanceta.

Reforma agraria y catastro
La Reforma Agraria Integral es la demanda más genuina y poderosa del país y por suerte, para Fernando Lugo, es innegable. Sin embargo, todavía no se hizo siquiera el catastro.
El catastro es la medición de todas y cada una de las propiedades del país y es una tarea pendiente de carácter fundamental ya que de este instrumento depende en gran parte la posibilidad de detectar las tierras malhabidas, planificar la reforma agraria, las obras públicas y la vigilancia ambiental. Con la tecnología de las fotos satelitales se puede saber si se realizaron desmontes, si hay construcciones en las propiedades, e inclusive si se provocaron incendios, como ocurriera durante el año 2007 en la región Oriental.
El catastro es un instrumento público de gran valor para diseñar políticas de gobierno ya que cada ciudadano tiene el derecho de consultarlo libremente y saber quién es quien en relación a la tenencia de las tierras en el país. El catastro define correctamente los límites distritales y ayuda a la hora de calcular los impuestos inmobiliarios y el Impuesto a la Renta Agropecuaria (Imagro). Concluirlo puede costar entre 50 y 60 millones de dólares si se lo realiza con técnicos del gobierno. Si se recurriere a los bancos internacionales, otorgaría créditos que podrían elevar esos costos al menos al doble.
En junio del año 2000 se concluyó el catastro de 30 distritos de Itapúa y 11 de Alto Paraná Sur. Estos son hasta el momento los únicos trabajos de este tipo que posee el Servicio Nacional de Catastro (SNC). Es información completamente digitalizada y abarca sólo el 15% del territorio nacional.
Pequeño como es, el trabajo permitió determinar muchísimas irregularidades en las propiedades de Itapúa, la mayoría de ellas por superposición de títulos.
De ese total de tierras mensuradas, un 20% son fiscales y los técnicos del gobierno aseguran que es posible asentar al 50% de los campesinos sin tierra de Itapúa en esas parcelas.
De la experiencia en la aplicación del catastro en Itapúa se tiene que mejoró la recaudación de impuesto de manera sustancial, se regularizaron las hipotecas y también se pudo, al menos, tener vigilados a los que deberían pagar el Impuesto a la Renta Agropecuaria (Imagro), aunque se sabe que es el impuesto que menos se paga en el país.
Volviendo a la tarea inconclusa, en total, incluyendo los 41 distritos informatizados, el Servicio Nacional de Catastro (SNC) tiene información sobre 115 distritos de los poco más de 230 en que se subdivide el país. Los 74 restantes están relevados en base a ortofotocartas que deberían actualizarse.
El SNC, en conjunto con el Instituto Geográfico Militar (IGM) y sus técnicos e instrumentos, podría concluir esta importante tarea de ordenamiento en poco tiempo, ya que la tecnología de catastro evolucionó sustancialmente en los últimos tiempos mediante las fotografías satelitales y las posibilidades de la informática.
A ellos podrían sumarse los técnicos del Instituto Nacional de Tierras (Indert), el ministerio de Agricultura (MAG), el Ministerio de Obras Públicas -a través de su departamento de Geodesia-, gobernaciones y municipalidades.
Una vez delimitadas las tierras, será sustancialmente más fácil avanzar en la reforma agraria.

Empresas públicas
Cómo cambiar el modelo sigue siendo la pregunta a responder. Entre las mentiras favoritas de la oligarquía está decir que el primer rubro de exportación del país es la soja, luego la carne y después algún comoditie de turno, algodón o trigo por ejemplo. Es falso.
Paraguay vende energía eléctrica en primer lugar, producción que será un elemento clave del siglo XXI. Por ello las negociaciones que se están llevando a cabo para percibir mejores precios por la energía que se vende desde las hidroeléctricas binacionales Itaipú (con Brasil) y Yacyretá (con Argentina), son importantes, así como también el prepararse para transportar los megawatts que corresponden al Paraguay. En ese sentido, resulta fundamental fortalecer las empresas públicas y crear otras nuevas para administrar el potencial energético del país.
Todos los analistas coinciden en que después de mucho pelear, inclusive en tribunales internacionales, se puede lograr un acuerdo con Brasil por mejorar el precio que paga por la energía paraguaya, hoy a precio de costo. En cambio, hoy el Tratado habilita a usar la energía propia, haciéndose necesarias las obras que demandan inversiones superiores a los 500 millones de dólares, para que la Administración de Electricidad (Ande) esté en condiciones de transportar al menos una tercera parte de los 60 millones de Megavatios/Hora (Mw/h) de los que es dueño Paraguay.
Surge necesario impulsar un plan que posicione a Paraguay como eje de la interconexión eléctrica de Mercosur, lo que le permitiría, a su vez, desarrollar una industria propia. «Debemos propulsar la radicación de agroindustrias e industrias de autopartes, que agregan valor y generan empleos de calidad. No debemos exportar más materias primas, sino productos industrializados», plantea Ricardo Canese, diputado del Parlasur y negociador por el gobierno paraguayo en las hidroeléctricas.
Paraguay puede construir un modelo diferente pero para ello necesita planear con claridad la salida.
Vale mostrar las ofertas que vienen del sistema financiero internacional para que el país ponga todo lo que le queda en venta a través de privatizaciones.
El grupo chino Crown Americ Development Corp, promete invertir en ferrocarriles, petróleo y cemento unos 19.000 millones de dólares que se expresarían «en proyectos como fábricas de aluminio, tabacalera, de cemento, una red ferroviaria y exploración y explotación de pozos petrolíferos, entre otros planes», según contó el diario La Nación.
Quieren la Industria Nacional del Cemento (INC), la refinería de Petropar y Alex Schlessingerman, presidente de la corporación, mostró interés en las reservas de petróleo al criticar el hecho de que «los suelos están todos concesionados y se mantiene todo parado para que el Paraguay no crezca».
No son los únicos, también hay capitalistas árabes, estadounidenses, europeos, latinoamericanos, etc., interesados en lo mismo. Los que los apoyan, omiten señalar que el Estado puede conseguir financiación para hacer todo lo que esta gente promete teniendo en claro que este momento histórico reclama el fortalecimiento de las la capacidad de gestión de las empresas públicas existentes, creando nuevas en la medida de las necesidades. No hay por qué regalar nada.
Energía eléctrica, gas, petróleo, e inclusive el uranio que se prospecciona en Yuty (centro del país), pueden ser la base de la estructuración de un modelo energético que cambie la suerte del país, porque los recursos son del pueblo y a él deben volver.

El plan de Borda

Modelos
El ministro de Hacienda, Dionisio Borda, configuró un paquete económico que incluye préstamos por más de 1.185 millones de dólares, con el que confía poder detener los impactos que causará la crisis en rubros importantes de exportación. Vale insistir que el rubro principal del país es la energía, con los problemas que ya se conocen.
Después le siguen la soja y la carne, que tendrán retracciones y generarán problemas financieros a un sector que clama por auxilio y se niega a pagar los mínimos impuestos por el uso de los recursos naturales que son propiedad de todos los paraguayos. A ellos y a industriales que incumplen sistemáticamente con las leyes laborales y ambientales, va dedicado el núcleo central del paquete.
Tiene, eso si, un componente de asistencia a familias en situación de pobreza, rurales y urbanas, lo cual es inédito, quizá como elemento que ayude a calmar los reclamos sociales y, quizás, pueda ser un pequeño punto de partida para consolidar organizaciones productivas, hoy muy precarias entre nuestros campesinos.
Tanto el Partido Liberal (PLRA) como el Colorado (ANR) dieron el ok. El plan tendrá pequeñas correcciones y, como todos saben, inyectará fondos para dar un “alivio”. Será una aspirina en un sistema diseñado para absorver toda la plata que circula y girarla casi de inmediato a los centros financieros del continente y del mundo.
Este sistema no se reactiva, lo sabe el equipo económico. Ni el ganado, ni la soja, ni la gran industria robotizada ayudarán a dinamizar la economía.
Es necesario fundar las bases de un nuevo modelo. Paraguay tiene 6 millones de habitantes, de los que una minoría absurda es riquísima, la clase media es exigua y son muchos los pobres.
Falta dinero para la reforma agraria integral, para incorporar tecnología para producción intensiva, para la pequeña y mediana industria, que son los únicos sectores que van a ocupar a la gente en el corto plazo.
Pero Lugo, como casi todos los trabajadores y campesinos, le terminó pidiendo la plata al usurero. Si él quiere, puede hacer que eso ya no se repita.

Demandas sociales
Reactivación
No se definió una política de reactivación económica», reclamó Bernardo Rojas, secretario general de la Central Unitaria de Trabajadores Auténtica (Cut-A). El sindicalista dijo que el sector trabaja una propuesta para usar al menos 100 millones de dólares –del total de 600 millones- de los fondos previsionales del Instituto de Previsión Social (IPS), para reactivar la construcción y sectores de la industria. «No queremos que la plata vaya a los sojeros y ganaderos, sino a la producción», indicó, señalando que «el gobierno debe implementar medidas urgentes para resolver el problema del empleo».
Rojas reclamó la creación de un Ministerio de Trabajo y Seguridad Social porque «los derechos laborales siguen siendo conculcados, se despide a dirigentes por intentar sindicalizarse, no se respetan la 8 horas, ni la contratación colectiva, ni el salario mínimo, ni la seguridad social y esto es en parte por la ineficacia del actual Ministerio y de las debilidades de las propias organizaciones sindicales», indicó.

En tres años«No tenemos plazos pero tenemos metas, estamos convencidos de que todo lo que planteamos se puede hacer en tres años», expuso Eladio Flecha, de la Federación Nacional Campesina (FNC).
Asentar a 100 mil campesinos «en un nuevo modelo de asentamiento» es el objetivo principal que el sector pretende para los próximos tres años, en el marco de un plan integral que prevé el aumento de la superficie de algodón hasta las 300 mil Ha, la industrialización del mismo en parques industriales que agreguen valor, mayor inversión en educación y salud, entre otros elementos que se señalaron.
Los delegados hicieron especial hincapié en la necesidad de contar con un servicio universal de agua potable.

25 de marzo de 2009

Correa pide usar reservas monetarias para financiar nuestro desarrollo

Rafael Correa, los reporteros René González y Roberto Zarza y todos nosotros
Dio su apoyo para abrir las negociaciones sobre Itaipú, firmó convenios, habló con empresarios e insistió en el camino del Socialismo del Siglo XXI. Rafael Correa, presidente de Ecuador, mostró un camino posible durante su conferencia magistral en la UNA. Aquí la crónica.
"El Socialismo del Siglo XXI viene a romper la soledad y el egoísmo del neoliberalismo”, dice Rafael Correa, presidente de Ecuador y consigue un aplauso cerrado en el Aula Magna de la Universidad Nacional de Asunción que acaba de declararlo Doctor Honoris Causa, el lunes 23 de marzo.
Correa es el primer presidente que hace una visita oficial al Paraguay desde que asumiera Fernando Lugo el 15 de agosto del año pasado, en una señal que es valorada por los movimientos sociales y estudiantiles que asisten a su Conferencia Magistral [1].
Vestido con la tradicional toga, Correa salta el protocolo y habla directo: «Muchachos, es hora de discutir a los manuales clásicos que nos equiparan Capital, Tierra y Trabajo, como si el trabajo fuera igual a los otros factores. Es hora de comprender que el trabajo humano es el elemento principal de la economía, nuestro socialismo tiene una visión humanista», expone ante una audiencia conformada por estudiantes de todos los claustros.
El presidente relata entonces como se había precarizado el trabajo en el Ecuador durante la era neoliberal. «Había empresas enteras que no tenían empleados, que tenían más de 300 contratados por hora«, comentó para explicar que dicha situación fue revertida en la nueva constitución de su país.
«Está prohibido precarizar el trabajo», dijo para recibir aplausos mientras se comenta que sería bueno fotografiar la cara de algunos de los decanos de la UNA mientras el ecuatoriano arremete con su palabra clara.
Lo dice en Paraguay, donde sólo un 3% de los asalariados está afiliado a un sindicato, donde con una población de 6 millones de habitantes hay sólo 70 mil jubilados, donde se persigue la formación de sindicatos tal como lo denunciara recientemente el Sindicato de Periodistas del Paraguay a la Asamblea de Medio Año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) [1].
Había comenzado su discurso recordando que «mientras en la academia es pecado no decir la verdad, en la política parece que es pecado decirla. Eso es lo que estamos llamados a revertir».
Recordó a los indios Tsáchilas, cuyo nombre quiere decir «los hombres que dicen la verdad» para trazar una línea directa con el ñe´e (habla) sagrado y veraz de los guaraníes.

Nuestro dinero, nuestro desarrollo
«Ningún país latinoamericano participó del Consenso de Washington», recordó Rafael Correa para poner en valor la ola política que revirtió el seguidismo a ojos cerrados de las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) en el continente. «Estuvimos más de 20 años obligados a hacer cosas que no decidimos como pueblo, por eso nos levantamos como siempre, revolucionarios, los hombres de América del Sur», expuso.
«¡Cada día somos más!», apuntó al saludar al presidente electo de El Salvador, Mauricio Funes, ex guerrillero del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y para hacer un recuento de cómo fue cambiando la cuestión en el continente hasta llegar a «una América Latina zurda» gracias a «una revolución amparada en los votos».
Explicó entonces que es «absurdo» buscar respuestas a la crisis económica mundial en estos organismos explicando que ella «es el producto de una economía de casino, de procesos de sobre producción o exceso de mercancías invendibles».
Como contrapunto celebró el acuerdo de conformación del Banco del Sur que firmaban en ese momento en Caracas, Venezuela, el anfitrión Hugo Chávez con Cristina Fernández de Argentina y Lula Da Silva de Brasil [1].
Fue más allá. Pidió que se repatríen las reservas internacionales que«tenemos en bancos internacionales para poder financiar nuestro propio desarrollo. Lo podemos hacer rápidamente, y son miles de millones de dólares», insistió.
«En Latinoamérica hacer frente a una crisis sería posible mediante un banco de desarrollo, nuestro Banco del Sur, para evitar este absurdo de arrodillarse ante organismos poderosos para endeudarnos cada vez más», dijo.
«Por eso, por primera vez en la historia, por primera vez en el mundo, Ecuador decidió hacer una auditoría de la Deuda Externa y por eso no pagamos lo que consideramos ilegal», señaló despertando una ovación.
Correa lo dice en Paraguay, donde el ministro de Hacienda, Dionisio Borda no tiene mejor idea que pedir un nuevo crédito de más de 1.180 millones de dólares a los organismos internacionales para enfrentar la crisis económica en un plan que es criticado por las organizaciones sociales.
Reclamó también el presidente de Ecuador que se acelere la creación de una caja de compensación de monedas entre los países de América Latina «para no estar dependiendo del dólar o de los medios de pagos extranjeros». Este paso, previo a una moneda común, es declamado por los presidentes en cada cumbre pero hasta el momento han sido lentos los avances.
«La clave para reconstruir la sociedad latinoamericana es romper el neoliberalismo y reemplazarlo por una convivencia basada en la cooperación y en la solidaridad social», destacó.

Valor de uso
Correa mostró sus dotes de profesor, en su rápida y clara revisión de la teoría del valor. Con ejemplos sencillos, explicó al auditorio por qué era necesaria la intervención del Estado en las esferas centrales de la economía.
«Se necesitan máquinas, obras, cuestiones que son útiles a la comunidad, que tienen valor de uso y no son precisamente estas las que reciben las inversiones cuando no está el Estado. La “mano invisible” del mercado prefiere destinar el dinero a los objetos suntuarios que tienen una mayor tasa de retorno, un mayor valor de cambio, más “ganancia”. Es así que tenemos impresionantes, shoppings centers, centros de compras en nuestros países mientras hay un porcentaje elevadísimo de gente en pobreza«, apuntó. Se mostró entonces partidario de una economía que revalorice «el valor de uso, aporte de la tradición teórica marxista», indicó.
Cuando los vítores a Carlos Marx comenzaban a escucharse, Correa pidió: «¡Chicos, no hay que ser dogmáticos!» para pasar a calificar de “simplismo”, la teoría capitalista del hombre como lobo del hombre y colocar en el mismo sitial a la lucha de clases como motor de la historia.
Decepcionó un poco no escuchar el por qué de esta aseveración, pero el hombre comenzó a exponer ejemplos prácticos que vale considerar.
Recordó entonces que Ecuador tiene reservas de petróleo en el territorio de los Achuar, Shuar y Kichwa «que han elegido vivir en aislamiento voluntario», comentó.
«La Amazonía es el pulmón del mundo. Ecuador no tocará estas reservas, renuncia a hacerlo, pero está en condiciones de exigir una compensación por las millones de partes de carbono que se dejarán de emitir a la atmósfera por esta decisión. Estas son las cosas a considerar en la nueva economía», apuntó.
Dijo entonces que en el Socialismo del Siglo XXI, es el individuo social y solidario el que tiene preponderancia porque «en las sociedades se necesitan de manos muy visibles para logra la justicia, la equidad y la felicidad», subrayó.

Conceptos
Correa hizo un esfuerzo por definir al Socialismo del Siglo XXI señalando que tiene gran movilidad y diversas fuentes como la Teología de la Liberación, de la que es seguidor Fernando Lugo «que para nosotros es un ecuatoriano más», dijo recordando el pasado como sacerdote en los Andes ecuatorianos del presidente paraguayo. «Es un revolucionario, cuyo origen está en la Teología de la Liberación», fue la frase.
Tras explicar que la corriente se extiende por Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Brasil, Argentina, Paraguay, Honduras y El Salvador, sostuvo que la misma surgió «como una respuesta a las democracias ficticias y corruptas que gobernaban nuestros países y respondían a las recetas de los organismos multilaterales del norte», subrayó.
«No conocemos las respuestas antes de plantear las preguntas como presumen los neoliberales», apuntó para señalar que en Ecuador se edifica con esfuerzo «un programa participativo, democrático, multiétnico y comprometido con la integración latinoamericana». Agregó entonces: «Practicamos un sano nacionalismo y como el mundo ha podido atestiguar, defendemos con entereza nuestra soberanía».
Se retiró aplaudido y vitoreado no sin antes celebrar :«Afortunadamente en América Latina y en el mundo entero soplan nuevos vientos».

[1] Correa protagonizó una visita oficial de dos días a Paraguay junto con su canciller, Fander Falconí, y las ministras del Ambiente, Marcela Aguiñaga, y de la Secretaría del Migrante, Lorena Escudero. Además, vino con la comitiva la familia que alojó cinco años al hoy presidente Fernando Lugo en su época de sacerdote, en la localidad andina de Guaranda, «uno de los cantones más pobres de la provincia más pobre de Ecuador», explicó el presidente ecuatoriano. Fue condecorado con el Gran Collar del Mariscal Francisco Solano López, la máxima distinción nacional. Sucribió cuatro acuerdos de cooperación con Lugo sobre asuntos migratorios y consulares, medio ambiente y restitución de bienes culturales, entre otros, y firmaron un comunicado conjunto en el que destacaron las buenas relaciones bilaterales, así como la afinidad política que los une. Visitó las ruinas jesuíticas y se reunió con empresarios del departamento de Itapúa, principalmente productores de soja y trigo. El comercio entre ambos países es de alrededor de tres millones de dólares anuales.

[2] El presidente de Ecuador dijo que los miembros de la SIP sólo quieren «libertad de empresas, de hacer negocios». Correa dijo que en Ecuador hay libertad de expresión y bromeó ante la insistencia: «Bueno, dónde yo puedo denunciar el hostigamiento de la prensa del Gobierno ecuatoriano, por favor».

[3] El Banco del Sur es una propuesta de Chávez que se oficializó el 21 de febrero de 2007 cuando firmó, con el entonces mandatario argentino, Néstor Kirchner, el memorando para su puesta en marcha y desde entonces se han sumado al proyecto los Gobiernos de Ecuador, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Brasil.
Itaipú
«Paraguay tiene todo el derecho a pedir que revisen esos contratos», dijo Rafael Correa en la conferencia de prensa conjunta que dieron con Fernando Lugo. Mencionó haber hablado «tangencialmente» con Lula sobre la cuestión: «(Lula) es bastante abierto a todas esas revisiones. Así que más aún en base a lo que pasó con Ecuador, que tal vez allí hubo una medida un poco exagerada de parte del Gobierno brasileño, probablemente en base a una información equivocada«, expuso. Correa se negó a pagarle a una constructora brasileña por las fallas de construcción en una represa en un incidente que sigue dando qué hablar.

Jorge Zárate
publicado en E·A www.ea.com.py

17 de marzo de 2009

Cerámica Itauguá, entre todos

Lugo con los muchachos de Cerámica Itauguá durante la campaña

Noticia

Nos emocionamos con Corazón de Fábrica, el documental sobre la recuperación de la fábrica de cerámica Zanon en Neuquén, Argentina y quedamos pensando que aquí tenemos este ejemplo. Fue durante el Festival Otras Miradas http://ea.com.py/otras-miradas-festival-de-documentales-latinoamericanos/ donde se presentaron 10 películas premiadas por Clacso, entre ellas nuestra querida Soberanía Violada http://ea.com.py/soberania-violada/ . Quedamos soñando un canal de televisión...

Aquí la nota del 2003

Es un caso inédito en el país donde los trabajadores reflotaron una empresa que estaba en la quiebra. Todavía pagan deudas y tienen dificultades para la venta de sus productos a causa de la recesión pero tienen fe en que saldrán adelante. Esta es la experiencia de los obreros que conducen la fábrica.


Un cuadro de desolación se había instalado en Itauguá en 1999. Las fábricas cerraban mes tras mes por culpa de la crisis. “La crisis, la crisis, la crisis”, se repetía y los amigos, los hermanos, los parientes, comenzaban a quedarse sin trabajo.
Algo parecido les comenzó a ocurrir a los muchachos de Cerámica Itauguá. El viento malo del desempleo comenzó a soplarles a un costado. Ocho empresas ya habían cerrado cuando ese aire ruin llamó a las puertas de la fábrica.
“Nos quedaban dos: o éramos todos desempleados como estaba quedando nuestra gente, o resistíamos y dábamos pelea”, cuenta Oscar González, hoy titular de la empresa, entoces secretario general del Sindicato de Trabajadores de Cerámica Itauguá (Sitracisa).
“Por ahí nos daban 10 o 12 millones e intentábamos hacer algo, en una de esas los compañeros se cansaban en el camino y aceptaban una paga menor de la que les correspondía, y así”.
Un chico de trece años descarga el material cocido. Imaginen arcilla y caolín. La mezcla tiene proporciones porcentajes distintos para una teja que para un ladrillo hueco, para un tejuelón que para un moldeado circular. Pero eso es sólo un detalle.
Ese chico de trece años recorrió toda la fábrica, los hornos, las producciones, hizo todos los trabajo. Hoy es el presidente de una empresa en la que los dueños son sus compañeros.
“Es que había historias de vida, de más de treinta años”, dice Oscar.
Observando el trabajo, las manos empolvadas, los rostros sonrientes, las cosas van quedando más claras.

Nuevos roles
El primer esfuerzo de la administración fue por consolidar la empresa, reparar las máquinas, adquirir una nueva cantera de caolín para poder confeccionar los productos. “Al principio no le dábamos importancia a la productividad. Después estudiamos el problema y nos dimos cuenta de que debíamos atenderlo”, cuenta Oscar.
Esa atención, provocó que hoy estén produciendo cuatro mil quinientas toneladas mensuales superando las tres mil que se hacían con antelación.
“El costo es el mismo”, explican los muchachos.
La mejoría en la administración, provocó que se sumara más gente a la empresa. De los 142 que eran al momento de la lucha, quedaron 106 cuando la empresa pasó a manos de los trabajadores. Hoy ya suman 160. Los nuevos son empleados y cuando cambien la figura jurídica, tendrán la posibilidad de asociarse a la empresa.
“Estamos pagando las horas extras, aguinaldos, estamos regularizando las bonificaciones y después queremos avanzar en la salubridad e higiene. Queremos que la gente trabaje menos horas para mejorar las condiciones de salud, queremos encontrar un mecanismo para que los que se jubilen, sigan percibiendo las utilidades de la empresa”, cuenta Heriberto González, secretario general del sindicato, hermano de Oscar.

El pulmón de Ybyraty
“La Comunidad de Ybyraty depende de estas fábrica, unas mil personas indirectamente y unos tres mil en total, con fleteros, puesteros, colocadores”, resume Oscar González que no para de hablar de números.
“Tenemos que tener una venta de 500 milloens de guaraníes al mes para cubrir todas las necesidades. A partir de este nuevo gobierno tenemos esperanzas de que puedan revertir la situación. Hay proyectos de construcción de viviendas populares. Vos sabés que la construcción tiene efecto multiplicador. Mueve mucha gente. A lo mejor por ahí nosotros pensamos que se puede revertir la situación”, expone.
El fuego del horno circular se aviva a leña, allí se cuecen en belleza aquellos simples barros, porque el ladrillo como el pan, tiene un poco el alma del artesano.
La preparatoria estuvo quizá en esos 93 días de huelga que afrontaron en 1997, que les dio fuerza para resistir el primer intento de cierre. “La empresa estaba en quiebra, con muchas deudas”, recuerdan ya del '99.
“Decidimos mantener la figura de Sociedad Anónima porque convertirla en cooperativa que era la idea lleva un tiempo”, cuenta Oscar González.
Así fue que se repartieron las acciones de acuerdo a la antigüedad.
“Si llegan a haber ganancias las distribuiremos a todos por igual”, dice Heriberto González. “No tuvimos utilidades durante los últimos tres años. Teníamos que sobrevivir, mantener y cubrir las deudas para después recién comenzar a pensar en las utilidades”, agrega.
Durante todo ese tiempo, los trabajadores sólo cobraron sus salarios, a veces en dinero, a veces en materias primas, cerámicos, tejas, ladrillos.
“Eran mil trescientos millones de deuda que fuimos amortizando de a poco. Hemos conseguido la refinanciación de algunas deudas”, explican.
“Ojalá que el gobierno reactive la construcción, porque por allí tendremos salida para nuestra producción”, apuntan.
“Antes no le dábamos valor a la venta, no le dábamos mayor importancia. Es que esta empresa trabajaba para Itaipú y Yacyretá, para Capital y un poco de Central. Recién ahora estamos haciendo el trabajo de contactar con los depositeros del interior. Tenemos uno de los precios más bajos del mercado. Estamos vendiendo las tejas a 580 guaraníes por unidad por dar un ejemplo”, cuenta Oscar.
Se ve trabajo en la fábrica y el trabajo tiene mucho de esperanza. Están construyendo locales para venta, una cancha de fútbol. Están construyendo, vencieron a la destrucción.

Experiencias
Para Roberto Fariña, elegido por sus compañeros como gerente de operaciones, “es una experiencia muy grande. Siendo empleado uno cumple orden y lo que se le pone como trabajo tiene que hacer. En este caso cambio al convertirnos en accionistas y ser dueños de esta empresa cambia la situación y la condición de trabajo mismo, de ser responsable”, explica.
Lo más dificil es “pensar como empresario. Ese cambio es grande y requiere actuar para mejorar la empresa”, apunta.
Julián León, es el encargado del horno circular, el que cocina las piezas: “Trabajaba como cargador, después como foguista y cuando quedamos aquí, me eligieron a mi para dirigir este trabajo. Hoy en dia nosotros somos encargados del sector. Nos llevamos bien, la empresa no está demasiado mal ni está demasiado bien. Si dios quiere y la virgen dentro de dos años podremos decir que Cerámica Itauguá es nuestra”, dice.
Para Porfirio, jefe de “producción tejas”, el “esfuerzo tiene valor. Agarramos y procuramos de salir adelante y que muy pronto sea nuestro”.
Queda claro que la satisfacción llegará cuando los números digan que las deudas están saldadas y que la industria ya es de propiedad de los trabajadores.
“Duro le metemos con la doble responsabilidad de ser obrero y patrón”, explica Basilisio Torales, jefe de mantenimiento de las máquinas. “Estamos esperando, no solo por nuestra situación sino por lo del país que está muy abajo. Nosotros bajamos nuestra venta un 40% y eso es lo que queremos reanimar con este nuevo gobierno y estamos con mucha esperanza. La voluntad y el conocimiento que hemos recibido ponemos todo en la fábrica, ahora solo falta un pequeño repunte de las ventas ya podremos decir que la fábrica es nuestra”.
Para Silvino Martínez, jefe de preparación previa, “el cambio hizo que trabajemos mejor, que tengamos más experiencia”.
Pero es Vidal Gómez, de mantenimiento eléctrico, el que da una justa medida de las cosas: “es duro mantener esta fuente de trabajo, tenemos que pelear contra viento y marea porque está dura la situación del país. Eso nos lleva al extremo de que tenemos que trabajar mucho más de lo que estamos haciendo. Es una experiencia maravillosa, y estoy muy optimista de que muy pronto vamos a salir adelante y que con la ayuda de todos, podemos”.

De obrero a presidente
“En una asamblea los compañeros nos eligieron y asumimos la conducción”, cuenta Oscar.
La empresa tiene un Directorio que se compone de seis perosnas y “cada año hacemos la asamblea. Modificamos artículos del estatuto. Hay disciplina, la gente se respeta, hay unidad, solidaridad que es lo más importante”, resume.
Después vuelve a la historia personal. “Prácticamente recorrí todas las secciones y también hice trabajos voluntarios al inicio de la gestión. Los compañeros de la conducción tenían que hacerlos todos los días”, explica.
No fueron fáciles los comienzos porque los “íbamos pagando el salario como anticipo. Entonces un día paramos, nos sentamos a discutir y nos dimos cuenta de que teníamos que cambiar absolutamente nuestro sistema”, recuerda.
“Lo hicimos a través de un amigo que trabajaba aquí como gerente.
Nosotros estamos afiliados a la Cámara Paraguaya de la Construcción y a la Cámara de la Industria Cerámica y en esa reunión nos encontramos con el compañero Darío Lezcano que trabajó aquí por más de diez años y después nos vino a ayudar. Vino acá, hizo un relevamiento y sacó sus conclusiones y a partir de ahí establecimos un plan que la asamblea aceptó”.
Desde aquel entonces la empresa tiene un programa de acción. “En agosto sólo cumplimos un 82% y teníamos que llegar a un 92%, más o menos”, dice Oscar.
Recuerda entonces que llegaron a tener escacés de materiales en enero y febrero que son los meses de mayor venta, situación que fueron resolviendo gracias a la planificación. “Ganancias no hemos tenido, pero tenemos productos terminados en playa que todavía no se conviertieron en efectivo”, dice con un gesto.
No fue fácil, “las máquinas estaban obsoletas y antes le poníamos parches. Ahora estamos comenzando a arreglarlas. Después vamos a hacer un presupuesto general para el año y hacer una inversión. El futuro de la empresa depende de nosotros y no es fácil, porque a veces, hay compañeros que no están valorando lo que tienen. Que no comprenden que a pesar de las precariedades tenemos que estar a la altura de la competencia”, cuenta.
“Cerámica Itaugua, tiene fama, tiene prestigio, en la práctica somos una cooperativa, en lo jurídico, somos cuidadosos porque compañeros dudan, nos dicen: 'Entendamos mejor como viene la mano y después hagamos la cooperativa'. El punto es que las cooperativas tienen ayuda internacional, pensamos que nos va a convenir”, apunta.
“Si hay disciplina, si hay una mentalidad, si se quiere trabajar, es posible que los trabajadores administren una empresa. Nosotros tuvimos muchos problemas cuando comenzamos, nos vino Hacienda, IPS, todos los entes estatales querían fundirnos y a través de los amigos sindicalistas, de las centrales, pudimos revertir la situación, fue muy duro. Tuvimos que enfrentarnos con la ANDE, por ejemplo”, cuenta Oscar para concluir: “Se puede hacer todo con unidad, transparencia y solidaridad”.

5 de marzo de 2009

Contradicciones del Plan Anticrisis




Por Jorge Zárate para América XXI (www.americaxxi.com.ve)



Polémica: el Plan Anticrisis presentado por Lugo ha sido entendido por algunos movimientos sociales como una recurrencia al endeudamiento externo. Esto preocupa a quienes entienden que sólo servirá para financiar las pérdidas de los poderosos sin que se verifique una reactivación económica integral.

“Si en tiempos normales siempre hemos sentido la cooperación de los organismos internacionales, mucho más (esperamos la ayuda) en estos momentos difíciles, no solamente para nuestro país. Gracias por el interés y gracias porque creo que van a responder eficiente y generosamente a las peticiones que en su momento les vamos a hacer llegar”, expresó Lugo en una reunión en el Palacio de Gobierno con los representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM) y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (Jica).

Entre los objetivos declarados del plan figura: defender el empleo a través de la ejecución de obras públicas y concesiones de crédito al sector privado sin generar grandes desequilibrios macroeconómicos; proteger a los sectores más vulnerables con la expansión de las transferencias condicionadas y el financiamiento pleno de la política social (educación y salud); facilitar líneas de créditos para las pequeñas y medianas empresas (Pymes) y la agricultura familiar a través de la banca pública, dar liquidez al sistema financiero y velar por su solidez.

Esta vía de acción fue trazada por el ministro de Hacienda, Dionisio Borda, el mismo que condujo la política económica durante los primeros años del precedente gobierno de Nicanor Duarte Frutos. Según los anuncios del Ministro, ya estarían disponibles 500 millones de los 1.185 millones de dólares de un préstamo requerido al BID. El representante del Banco Interamericano, Vladimir Radovic, recordó que las tasas de los “créditos de contingencia son más altas y los plazos más cortos”.

Entre los objetivos declarados del plan figura: defender el empleo a través de la ejecución de obras públicas y concesiones de crédito al sector privado sin generar grandes desequilibrios macroeconómicos; proteger a los sectores más vulnerables con la expansión de las transferencias condicionadas y el financiamiento pleno de la política social (educación y salud); facilitar líneas de créditos para las pequeñas y medianas empresas (Pymes) y la agricultura familiar a través de la banca pública, dar liquidez al sistema financiero y velar por su solidez.

Paraguay tiene una deuda externa de poco más de 2.200 millones de dólares. Con los 1.185 millones del nuevo crédito, aumentaría a más de 3 mil millones, y en proporción crecerían los pagos al exterior. Tiempo atrás Lugo se había mostrado partidario de revisar la legalidad de la deuda.

Promesas y alertas

Otra parte del plan prevé privatizaciones bajo el rótulo de “concesiones”. Según expresa Borda: “estamos con la figura de la concesión. Este es el primer proyecto que acercó Obras Públicas, que prevé inversiones en las rutas 1, 2 y 6, por 400 millones de dólares. También concesiones para los aeropuertos Silvio Pettirossi y Guaraní por 62 millones a lo que se agrega el dragado del cauce del río Paraguay por 40 millones de dólares”.

El ministro de Hacienda describió su gestión económica señalando que la primera acción fue garantizar el dinero en circulación y la recaudación fiscal. La segunda acción tiene que ver con créditos a la producción que se ejecutarán con los fondos a conseguir. Habrá también inversión en infraestructura por el orden de los 223,4 millones de dólares que serán ejecutados por el ministerio de Obras Públicas, el Consejo Nacional de Vivienda (Conavi) y la Secretaría de Acción Social (SAS). Prometió también destinar 50 millones de dólares a 120 mil familias en extrema pobreza.

El Crédito Agrícola de Habilitación (CAH) prestaría 30 millones de dólares para 30 mil pequeños productores; el Banco Nacional de Fomento (BNF) haría lo propio con los sectores productivos prestando 125,4 millones más otros 46 millones de dólares que se requerirán al Congreso. Estos serían volcados a la producción primaria aunque no se determinó cuánto a los latifundistas soyeros y ganaderos y cuánto a los pequeños productores, cuánto a las cooperativas y cuánto a las Pymes.

Otro agente de crédito, la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), prestaría 155 millones de dólares y entre abril y mayo se requerirá al Congreso la aprobación de créditos por 300 millones de dólares.

Mientras tanto, el poder adquisitivo del salario se licua mes a mes y están cumplidas las condiciones legales para un reajuste de al menos un 10% general. La Central Nacional de Trabajadores (CNT) señaló que hay una diferencia de al menos 570 mil guaraníes (1 dólar = 5.100 guaraníes) entre lo que necesita un trabajador y lo que gana. “El salario actual no cubre las necesidades mínimas de alimentación de una familia obrera de cinco miembros. Tampoco cubre los gastos de salud, educación, transporte y vestimenta”, asegura la organización sindical. Las centrales obreras tienen estudios que demuestran que el salario del trabajador perdió poder adquisitivo en más de un 26% a partir de 1989, por lo que consideran justo un 25% de reajuste que, afirman, se puede percibir de manera escalonada. No obstante, Borda dice que “este no es año para aumentos salariales”. Esta situación, sumada al hecho de que no se observan medidas para fortalecer las empresas públicas existentes y crear nuevas para administrar el potencial energético del país, ha dado lugar a un creciente debate en las organizaciones sociales respecto del futuro de Paraguay.

Desde Asunción


Contexto

• Paraguay tiene seis millones de habitantes y más del 60% vive en la pobreza. • Es el país con peor distribución de tierras en el mundo: el 1,7% de la población tiene más del 77% de las tierras, mientras el 40% de los campesinos con menos de cinco hectáreas posee apenas el 1%. 350 mil familias no tienen tierra en tanto 351 propietarios concentran 9,7 millones de hectáreas. • Tiene una desocupación del 6%, según los indicadores oficiales, aunque un 47,6% de los asalariados tienen ingresos laborales inferiores al salario mínimo (1.341.775 guaraníes, unos 260 U$S) cuando el promedio regional es de sólo 11,3% de trabajadores que no alcanzan el mínimo. • Hay alrededor de un 20% de sub empleados y sólo un 17,2% del total de los ocupados cotiza al sistema de jubilaciones y pensiones cuando el promedio regional alcanza el 60,8% • En la estructura laboral predomina el trabajador por cuenta propia (36,7%), seguido de los trabajadores familiares no remunerados 12,5% y el empleador o patrón.

3 de marzo de 2009

De cómo Brasil se quedó con las tierras de Itaipú


A 139 años de Cerro Corá

Por Jorge Zárate

«Muero por mi patria», el Mariscal Francisco Solano López cae con aquellas palabras un 1 de marzo de 1870 en Cerro Corá, la batalla final de la guerra de la Triple Alianza, aquella en que Argentina, Brasil y Uruguay financiados por Inglaterra se aunaron para diezmar al Paraguay.

En su edición del domingo 1 de marzo de 2009, el diario O Globo reveló que Itamaraty, la Cancillería del Brasil, está presionando para impedir la apertura de los archivos de la Guerra de la Triple Alianza: “El gobierno (de Lula da Silva) alega reservadamente que la preocupación es con documentos de Itamaraty como es el caso de los referidos a la demarcación de las fronteras tras la finalización de la guerra de Paraguay (1864-1870)”, informó en su Panorama Político el diario carioca.

Ante esta situación, el abogado Martín Almada, premio Nobel Alternativo, pidió ayer al Parlasur que reclame a las Naciones Unidas para la Educación (Unesco) que declare «memoria del mundo» al archivo del Mariscal Francisco Solano López. Lo hizo en nota dirigida al presidente del Parlasur, el paraguayo Ignacio Mendoza Unzaín. «La memoria del mundo es una iniciativa de la Unesco desde 1992 con el fin de promover la preservación y el acceso del patrimonio histórico documental de mayor relevancia para los pueblos del mundo», reza el texto.

El luchador por los derechos humanos es reconocido internacionalmente por probar la existencia del Operativo Cóndor, un verdadero sistema interamericano para torturar y hacer desaparecer a militantes sociales y de la izquierda política en el continente durante las dictaduras militares de las décadas de los 70/80.

Almada sospecha que esta larga resistencia brasileña a liberar los papeles se funda en que ellos prueban que «la zona donde está la represa hidroeléctrica de Itaipú era del Paraguay».

Considero también que la buena relación del presidente del Paraguay, Fernando Lugo con el presidente Lula puede ayudar en la cuestión. «Espero que le reclame la recuperación de nuestro patrimonio histórico cultural, de nuestra memoria por que no es justo que el Brasil todavía retenga documentos que fueron llevados en 1870. Además no hay nada referente al conflicto en nuestro Archivo Histórico Nacional», indicó.

Agregó que Brasil querría esconder el hecho de que esta fue una guerra imperial comandada por la corona británica. «Solano López era un dictador, pero patriota y progresista, fue nuestro Fidel Castro. Eramos el único país latino que no se sometía a Inglaterra, no tenía banco inglés, había abolido la esclavitud, en fin, un mal ejemplo».

Ante ello insistió en su argumento. «Sospecho que toda la región fronteriza de Paraná, donde hoy está la usina de Itaipú, es del Paraguay y fue tomada en la guerra. Pero sinceramente no son estos 162 mil kilómetros cuadrados los que reclamamos porque no estamos en condiciones de pelear con Brasil. Nos derrotaría en 24 horas. Somos un país pequeño con 6 millones de habitantes, tierra no es lo que nos falta. Apenas reivindicamos nuestra historia y es una vergüenza que escondan eso», dijo.

Almada recordó que Brasil se llevó todos los documentos de los gobiernos de José Gaspar Rodríguez de Francia y de los López y que Argentina se llevó los muebles del Mariscal y el vestuario de Elisa Lynch, su mujer. «Los brasileños fueron más inteligentes», dijo entre risas.

Entre las otras cosas que recordó el también educador, fue que «cuando terminó la guerra, Brasil tomó prestados de Inglaterra más de 10 millones de libras esterlinas que serían destinadas a Paraguay. Sin embargo, el 85% de este préstamo se quedó en Río de Janeiro. Esto debe constar en los archivos», apuntó.

Algunos brasileños de peso como el ex presidente Fernando Henrique Cardoso y el senador federal Cristovam Buarque, del (PDT) ya se pronunciaron a favor de la liberación del acceso a los archivos.

Una anécdota


Antes de dejar el gobierno, el ex presidente Fernando Henrique Cardoso (FHC), había firmado otra resolución por la cual se mantendrán en secreto algunas informaciones sensibles a la seguridad nacional.
Almada, que fue preso por tener libros de Paulo Freire y había escrito el libro «Paraguay» inspirado en las ideas de Freire y del sociólogo Cardoso, tuvo una entrevista con este último cuando era presidente.

«Le pedí personalmente a FHC la apertura de los archivos de la Operación Cóndor, pero los militares no lo dejaron. Por eso digo que quien manda en el Brasil son los militares. Sea FHC, sea Lula, quien decide es el ejército que históricamente se sometió a las botas inglesas o americanas».

Cardoso declaró años después a O Globo que firmó esa medida como consecuencia del «descuido burocrático o por mala fe de alguien» que mezcló el papel entre otros que aguardaban su firma.

Una infamia

La Guerra de la Triple Alianza también conocida como La Guerra del Parguay (1864-1870) fue el mayor conflicto armado del continente americano. Tras cinco años de lucha, dos tercios de los paraguayos adultos murieron y sólo quedaron vivos los heridos, las mujeres y niños. Los extremos señalan que hubo 250 mil muertos en la cifra más baja y 600 mil en la más alta.

Fue un crimen por encargo.

Escribía el propio The Times de Londres el 3 de septiembre de 1864: «La República del Paraguay, bajo la influencia de la paz y la administración del presidente López continúa progresando con una rapidez maravillosa… las industrias de todo tipo están yendo hacia delante…»

El embajador británico para Buenos Aires y Asunción, Edward Thornton, informa a su cancillería el 6 de septiembre de 1864: «Paraguay cierra los ríos a nuestra navegación, no quiere nuestros empréstitos, no se interesa por nuestros tejidos y, lo que es peor aún, la mayoría de los paraguayos ignoran el poderío inglés y están convencidos de que es el país más poderoso del mundo y el más feliz de ellos».

El 1 de mayo de 1865 se firmó el Tratado Secreto de la Triple Alianza entre Argentina y Brasil con los siguientes objetivos: quitarle a Paraguay la soberanía de los ríos, repartir el territorio en litigio o exclusivamente paraguayo entre Argentina y Brasil y no detener la guerra hasta la caída de los López.

Después , en un protocolo secreto, se estableció demoler Humaitá, desarmar al Paraguay y repartir las armas, además de distribuirse trofeos y botines que se obtuvieran en territorio paraguayo.

Armados con el dinero de Inglaterra, Argentina y Brasil hicieron el trabajo sucio de demoler el único proyecto de desarrollo autónomo que crecía en América.

La guerra terminó por inaugurar el camino del oprobio que siguió todo el continente. Vender materia prima, comprar manufactura y el saldo cubrirlo con deuda externa. El resultado: Oligarquías multimillonarias, pueblos miserables.

Después del trágico 1 de marzo de 1870 escribe el The Times: «Brasil en 56 meses ha perdido 56.280.000 millones de libras esterlinas y 168 mil hombres. Argentina en 52 meses ha perdido 9.326.000 libras y 18.720 hombres. Montevideo perdió 248 mil libras y 3.120 hombres. Las heridas conferidas al Brasil serán difícilmente recuperadas en el presente siglo, mientras que las causadas a Buenos Aires y Montevideo podrían ser recuperadas en el presente siglo, pero el golpe al Paraguay ha sido final y destructivo… Los aliados le han dado libertad y el país que alguna vez floreció como el Happy Valley of Rasselas, (NDR: Hace referencia al Valle Feliz al que es destinado, Rasselas, principe de Abisinia, en la contemporánea novela idílica de Samuel Johnson), es ahora un lugar de increíble desolación».

La imagen más nítida de los objetivos de la contienda se sigue encontrando en las ruinas de la fundición de hierro, La Rosada, ubicada en Ybycui, departamento de Paraguari a 125 kilómetros de Asunción.
Allí se fabricaron las herramientas agrícolas y también armas. Allí se fundieron cañones y piezas para los barcos de la flota paraguaya durante la contienda.

Los aliados la destruyeron. Es el único caso en el mundo en que el ejército vencedor no toma la fábrica más importante del vencido.

Una infamia.

13 de febrero de 2009

Luchando sobre Palma


Es una crónica de la anterior pretensión de desalojar a los vendedores de Palma, una historia que amenaza con repetirse esta semana... "Somos parte del casco histórico de Asunción", dijo claro Teresa Cuevas, vendedora, hoy en la tele...



Por Jorge Zárate

Los vendedores se resisten a dejar la calle. Vendiendo ropas, lentes, relojes, hojas de afeitar, mates, artesanías, construyeron historias de vida, sabidurías que los que los quieren mudar parecen haber olvidado.

“No hay más gente”, repiten los vendedores como letanía, como si algún misterio de la economía se hubiera llevado a los compradores, a los turistas.
Esta malaria grande que se extiende por el continente se refleja en calle Palma. En sus veredas ahora más grandes, también más vacías.
Atanasio Matto cuenta que comenzó trabajando en Itá Enramada a mediados de los setenta, cuando los turistas cruzaban el río y le compraban cigarrillos, whisky, los famosos “importados”.
Después se instaló frente al Unión Club, después frente a La Riojana, el tiempo lo llevó a la calle Garibaldi, después a la plaza y desde hace unos años regresó a la calle Palma. Más de veinticinco años en tiempo.
Siempre con sus ropas de lienzo salidas de las manos de las artesanas de tierra adentro. “Es lo que sale, yo siempre fui vendedor, así que se que no se puede ir a vender hielo en Alaska", dice entre risas Atanasio.
De buscar el guaraní se trata.
“Gracias a Dios, todo bien”, cuenta, bien de salud, todavía se come.
“Estas prendas tienen mucha aceptación, sobre todo de los extranjeros, aunque ahora hay más gente nuestra que la está usando, sobre todo los chicos jóvenes”, agrega.
“Los turistas siempre llevan algo, pero ahora hay pocos, tratamos de sobrevivir”, cuenta Angela, la del puesto vecino.
Están sobre la vereda del Banco de la Nación Argentina, resistiendo la idea del municipio de dejarlos fuera de la histórica calle Palma.
“Según ellos nos van a poner casillas”, dice Vicente Velázquez y pierde la mirada en Crónica. Comenzó vendiendo cassetes, pero ahora, en su puesto de discos conviven grupos cachaqueros y los rockeros, los románticos y los folklóricos, todos a buen precio. Son falsificados, son los únicos que las mayorías pueden comprar.
“Salvamos, vendemos de treinta a cuarenta mil guaraníes por día”, cuenta sin levantar la vista del diario, desconfiando de todo.
Juan Amarilla es secretario de Actas del Sitramic (Sindicato de Trabajadores del Microcentro), la organización que crearon los vendedores cuando vino la municipalidad con la policía a quitarlos como a indeseables de los sitios que ocupaban al menos desde hace quince años.
Ofreciendo una alternativa que no los tomó en cuenta. Una decisión unilateral que propone ubicarlos a todos en casillas de ochenta centímetros por un metro veinte en la calle Alberdi.
“Dicen que entramos doscientos”, dispara Juan con la inevitable mueca burlona. “Nosotros nos juntamos para defender el derecho del trabajador a permanecer en Palma, el derecho a que nos ubiquen en las esquinas en forma ordenada. Aquí somos por lo menos sesenta vendedores que desde hace quince años estamos trabajando en esta calle”.
Juan se acuerda de Don Plutarco Gamarra, que monta y desmonta su puesto desde hace más de cuarenta años en la esquina de Palma y Nuestra Señora.

Historia de un hombre en una calle
“Hace cuarenta y cinco años que estoy en la calle Palma”, dice Don Plutarco con bronca, rechazando las fotos, pero con ganas de denunciar.
“Vendía hojas de afeitar, gilets marca jillete, coloradas y azules”, cuenta.
“Costaban un guaraní”, dice y la frase dispara un viaje en el tiempo.
Plutarco tenía trece años y estudiaba en el Colegio Fulgencio Yegros, ha upei se fue al cuartel, ha upei volvió: “El gerente del Banco Holándes Unidos me dio permiso para instalarme en la esquina”, dice señalando el lugarcito donde vendía en aquella época.
Siempre en Nuestra Señora y Palma.
El tiempo lo llevó a la vereda de enfrente donde ya vendía desodorantes, betunes, lentes para sol, y consiguió juntar los mil guaraníes que le costó el terreno de su casa. “Sangre, sudor y lágrimas”, resume.
Mantuvo e hizo estudiar a cinco hijos con ese puesto lleno de cinturones y articulos variados y coloridos. “Toditos titulados, una es profesora, la otra contadora, otra maestra, otra farmacéutica y los varones, todos fallutos, se fueron a Buenos Aires”, dice y se le corta la voz.
“Este tipo, -dice del intendente- porque yo no lo llamo señor, cuando estaba haciendo la propaganda me paso su mano, me dijo 'vamos a hermosear la ciudad, camos a darle juventud' y después aparece un inspector estúpido y me dice: 'Al hacerse nueva la vereda usted pierde su antigüedad. ¡Qué lo que se va a perder!, le dije”, recuerda
“Yo no entiendo a los señores que se quejan de nosotros, si nosotros cuidamos los negocios de esta gente, nunca los perjudicamos, porque no se quejan de los inspectores que están cobrando sueldo por tomar tereré”, compara.
“Enrique Riera me echó”, dice sin pelos en la lengua. “Ni en la dictadura no me echaron”, despotrica desde la vereda de enfrente, siempre en Palma y Nuestra Señora.


Reclamando
“El proyecto de meter doscientos vendedores sobre Alberdi sólo va a provocar una superpoblación. La propuesta no nos parece viable, por una simple cuestión, todos juntos no vamos a vender nada”, explica Amarilla.
La lógica del poder olvida los años de sabiduría popular que hicieron que los muchachos se ubicaran espaciadamente, rubro por rubro a lo largo de las casi diez cuadras que todo el mundo gusta de recorrer cuando de visitar Asunción se trata.
“Nosotros estábamos pagando la patente al día para trabajar sobre Palma, dos mil quinientos guaraníes, para nosotros, cinco mil para los que venden ropa y la cuota de dies mil guaraníes semestrales. Hay gente que tiene pagada la patente por todo el año 2003”, recuerda.
“Reivindicamos Calle Palma y la feria de los sábados para el sector ropería. Queremos llegar a un acuerdo con la intendencia, pero les recordamos que ellos están violando la legislación, la ordenanza 16/92 dice en su capítulo 2 artículo 9 que no se puede desalojar a los vendendores con permiso, pero resulta que ellos tienen un compromiso de barrer con los vendendores, de desalojarnos a todos”, se enoja.
Al menos mil personas dependen para sobrevivir del trabajo de estos vendedores callejeros. Acuciados por la crisis que se abate dura sobre la gente.
“En mi caso tengo que mantener a mi madre y a mis hermanos”, explica Amarilla junto a su puesto de lentes y relojes.
“Me siento perseguido”, dice recordando que “ni en la época de (Carlos) Filizzola, ni en la de (Martín) Burt se nos molestó a los que estábamos al día con el permiso y los pagos”, dice recordando su condición de colorado.
“Nosotros vamos a seguir luchando, no nos vamos a rendir ante una persona como Enrique Riera que gobierna solo para el empresariado. Aquí hay cuatro o cinco que se creen los dueños de calle Palma y no quieren ver a los pobres”, dispara.
“Peleándonos entre todos, sembrando odio y rencor, no se puede hacer un país distinto", concluye.

5 de diciembre de 2008

Conflicto por Itaipú




Por Jorge Zárate
Para América XXI www.americaxxi.com.ve

Operativo Frontera Sur II: movimientos militares brasileños inquietan a Paraguay


Alerta: entre el 13 y el 24 de octubre las Fuerzas Armadas brasileñas llevaron a cabo el operativo Frontera Sur II. Más de 10 mil soldados practicaron cómo ocupar una represa e hicieron simulaciones de rescate de brasiguayos, los colonos brasileños que viven en Paraguay. La promesa de campaña del presidente Fernando Lugo de renegociar el tratado de Itaipú preocupa a Brasil. Si se establecieran nuevas cláusulas, los capitalistas brasileños dejarían de obtener las extraordinarias ganancias de hoy. La empresa mixta brasileña Eletrobrás paga a precio de costo la energía producida por Itaipú y la vende en su país a precio de mercado. “Queremos que estos hechos no vuelvan a ocurrir”, dijo el presidente Lugo ante nuevas maniobras militares en el departamento paraguayo de Caníndeyu.

“Si el presidente de la República determina que una acción (como la intervención en Itaipú) debe ser realizada, ella será ejecutada. Esperemos que esa misión no ocurra, pero si fuese ordenada, será cumplida”, dijo el general José Carvalho, jefe del Comando Militar del Sur, durante el operativo Frontera Sur II. Las maniobras militares se realizaron entre el 13 y el 24 de octubre en las fronteras de Brasil con Paraguay, Argentina y Uruguay.
Durante el operativo más de 10 mil soldados brasileños practicaron cómo ocupar una represa e hicieron simulaciones de rescate de “brasiguayos”. Así se conoce a los colonos brasileños que compraron casi todas las tierras de la frontera con su país alentados por el dictador Alfredo Stroessner en la recordada “Marcha hacia el Este” de mediados de la década de 1970. En esa época se inauguró la represa de Itaipú, se fundó Ciudad del Este y se lotearon las tierras de la zona a precios muy bajos.

Las razones de Frontera Sur

La represa de Itaipú, construida en 1975 por un acuerdo binacional entre Paraguay y Brasil, es un motor fundamental para la economía brasileña, principalmente para la poderosa Federación de Industrias de San Pablo (Fiesp). La Fiesp está preocupada por la promesa de campaña del presidente Fernando Lugo de renegociar el tratado de Itaipú. El establishment brasileño se niega a que Paraguay recupere las riquezas ener-géticas de su país. Sabe que si Brasil comprara a precios de mercado la energía paraguaya, debería pagar de más una cifra superior a los mil millones de dólares.
Brasil aprovechó el operativo Frontera Sur II para volver a insistir con la cuestión del despliegue militar en la Triple Frontera entre su país, Paraguay y Argentina, donde desde hace décadas se insiste en que Ciudad del Este es cabecera del tráfico de cigarrillos, juguetes, artículos chinos en general, electrónica, armas y drogas. Lo que no se menciona es que esos negocios serían imposibles sin las bocas de expendio en ciudades como Río de Janeiro, San Pablo, Belo Horizonte y Curitiba.
Vale señalar que en Paraguay los capitalistas brasileños tienen alta incidencia en los agronegocios, en la banca, en los combustibles (Petrobrás es el principal operador de puntos de ventas), en la comercialización de ganado y en los frigoríficos para la exportación. Además son dueños mayoritarios de la línea áerea TAM Mercosur y participan en otros sectores importantes de servicios.
En cuanto a la represa, desde hace unos meses, el diario ABC Color publica, por entregas, el libro Los derechos del Paraguay sobre los Saltos del Guairá de Efraim Cardozo. Allí se deja en claro que los saltos, la fuerza hidroeléctrica del río Paraná aprovechada por Itaipú, eran considerados de total propiedad de Paraguay hasta por los negociadores de Brasil en los acuerdos limítrofes.

Aviso elocuente

“Energía brasileña, ahora en Nueva York” era la frase del aviso de 20 x 40 centímetros que publicó Eletrobrás el 31 de octubre pasado en el Financial Times de Londres, uno de los diarios de mayor influencia en el mundo de los negocios. La publicidad tiene una enorme foto de la represa de Itaipú pero no menciona a Paraguay como copropietario de la usina. “Planta de energía eléctrica de Itaipú, la más grande del mundo en generación”, dice el epígrafe. “Inversores globales están aprendiendo lo que los brasileños han sabido por décadas: la más grande compañía energética de toda América Latina es una fuerte, transparente y confiable corporación. Este es un gran logro para Eletrobrás. Este es un gran logro para el Brasil”, agrega la publicidad.
El aviso fue publicado en consonancia con el acceso de la empresa a la Bolsa de Nueva York, donde sus acciones valen 82 centavos de dólar cada una. Eletrobrás también cotiza en San Pablo y Madrid y lleva ganados más de 1.100 millones de dólares en lo que va de 2008, en gran medida porque compra el excedente de Paraguay a precio de costo y lo vende en Brasil a precio de mercado.
La Entidad Binacional Itaipú, dueña de la represa, es copropiedad de Eletrobrás y la Administración Nacional de Electricidad (Ande) de Paraguay. Produce 90 millones de megavatios hora (MWh) por año de electricidad cuya propiedad se dividen Paraguay y Brasil en partes iguales.
De los 45 millones de megavatios que le corresponden, Paraguay usa sólo 7 millones al año por lo que le restan 38 millones de MWh que se podrían vender a precio de mercado si se renegociara el tratado. Hasta ahora el convenio de Itaipú establece que se los debe vender a Brasil a cambio de una pequeña compensación. Eletrobrás paga a Itaipú, a precio de costo, 36,2 dólares el MWh y lo coloca en Brasil a precio de mercado mayorista: 60 dólares el MWh.
Eletrobrás gana 905 millones de dólares con la diferencia de comprar a precio de costo y vender a precio de mercado. Paraguay sólo recibe 102 millones de dólares. La Centrais Elétricas Brasileiras, el nombre legal de Eletrobrás, es una empresa mixta, en la que el Gobierno federal controla el 54% de las acciones y el resto está en manos de transnacionales. No contentos con el pingüe trato de los excedentes, Eletrobrás usa la deuda de la Binacional Itaipú para obtener ganancias financieras.
La represa debió haber costado como máximo 3.500 millones de dólares, sin embargo hasta el 31 de diciembre de 2006 ya se habían pagado 30.700 millones de dólares y la deuda de la Entidad Binacional sigue siendo de unos 20 mil millones de dólares. Se estima que en el 2023 el precio llegará a los 60 mil millones de dólares.

Nuevas maniobras militares

Cuando se cierran estas líneas un pelotón de 30 hombres del Ejército brasileño, con el apoyo de tres tanques de guerra y jeeps artillados, se había instalado en Paineirinha, vecino al distrito de La Paloma, en el departamento paraguayo de Caníndeyu. Los militares cruzaron a una calle paraguaya para hacer un control de tránsito: colocaron conos naranjas y detuvieron vehículos. Los hombres pertenecen al 17° Regimiento de Caballería Mecanizada (RCMec), con asiento en la ciudad de Amambai, Estado de Mato Grosso do Sul.
La reacción no se hizo esperar: “Queremos que estos hechos no vuelvan a ocurrir”, aseveró el presidente de Paraguay, Fernando Lugo. “Los próximos ejercicios militares que haya en la frontera deberán hacerse en coordinación y con pleno conocimiento de Brasil y Paraguay”.



Características del operativo

Frontera Sur II involucró a unos 10 mil militares que realizaron prácticas con fuego real en 2,5 mil kilómetros de frontera entre Chuí, Río Grande del Sur, y Guaíra, Estado de Pará, junto con los Estados de Santa Catarina y Paraná, además de Goiás, Río de Janeiro y San Pablo: lo cual representa casi el 20% de la frontera terrestre brasileña. Fue un operativo integral entre Ejército, Marina y Fuerza Aérea. Además intervinieron la Policía Federal, la Rodoviaria (Caminera), la Policía Militar, la Civil, la Receita Federal, la Agencia Brasileña de Inteligencia y el Instituto Brasileño del Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama).







Brasil y su plan estratégico de defensa

Brasil desarrolló su Plan Estratégico de Defensa Nacional ratificando su afán de líder continental como así también la necesidad de defender el nuevo yacimiento petrolífero que acaba de descubrir y que seguramente definirá su ingreso como miembro permanente de un reformado Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
En busca de este último objetivo eligió a Francia como socia en el plano militar y, según publicaciones especializadas, el acuerdo final se firmará el 23 de diciembre próximo cuando el presidente francés, Nicolas Sarkozy visite Brasil. éste incluye, la compra de cuatro submarinos patrulleros Scorpène, con la visión de llegar al anhelado sueño de construir un submarino nuclear en Brasil. Los gobiernos de Brasil y Francia están asociados en la tenencia del portaaviones Foch, de clase Clemenceau, rebautizado precisamente São Paulo. Se prevé que se fabricarán en Brasil 50 helicópteros Super Cougar, comprarán 12 Mirages 2000 y todo indica que los Dassault Rafale reemplazarán a los A-4 Skyhawks estadounidenses a la hora de renovar la flota de aviones.
Además, Brasil negocia la extensión de sus aguas territoriales de las actuales 200 millas a 350, lo que aumentaría el área de 3,5 millones de kilómetros cuadrados a 4,4, dándole un control más importante del megacampo de petróleo Tupí. Con el nuevo descubrimiento en Campo das Baleias, en el Estado de Espíritu Santo al Nordeste, los geólogos presumen que bajo un profundo manto de sal pueden existir reservas de hasta 70 mil millones de barriles de crudo que colocarían a Brasil entre los 10 mayores productores de crudo del mundo.
El Plan Estratégico elevará el presupuesto militar de 1,5 % del Producto Bruto Interno (PBI) actual al 2,5% en 2010. Según los especialistas, este plan tiene tres objetivos estratégicos: reorganizar a los más de 300 mil efectivos militares y distribuirlos en zonas vitales para el país como el Amazonas y el Atlántico Sur (zona de importantes recursos energéticos); la reforma de la Industria Nacional de Defensa y realizar modificaciones en el Servicio Militar Obligatorio.