1 de julio de 2008

Alain Touraine: "Hay que pensar y construir políticas para el cambio"


Asegura que se está resquebrajando el pensamiento único que impuso el neoliberalismo desde el Consenso de Washington. Requiere superar la impotencia, pensar los problemas y proponer políticas, proceso que ejemplifica con el que vive Brasil. Entiende que la lucha por el esclarecimiento y el juicio a los responsables de los años del terror forma parte trascendental de ese cambio. Entiende que surgirán nuevos actores sociales que perfeccionarán la democracia y considera que el papel fundamental estará en la mujer. En su visita al país, dialogó con La Nación.

Polémico, entrometido, AlainTouraine tiene contacto permanente tanto con las clases dirigentes como con los movimientos sociales de América Latina. El sociólogo francés posee muy buena información sobre la actualidad del continente sobre la que edifica lecturas no siempre acertadas, aunque disparadoras de debates que hacen que cada visita suya no pase inadvertida para los medios de comunicación.
Invitado al encuentro Memoria y archivos de la represión - Debates para un futuro, Touraine provocó en Asunción la misma inquietud que suele disparar en São Paulo, en México o en Buenos Aires.
“La violencia política es una hipótesis, por no decir “la” hipótesis para el futuro del Paraguay”, dijo en su primer día de visita después de mostrarse alarmado por el recuerdo de la gente del gobierno de Stroessner y la aceptación electoral de la figura de Lino Oviedo, sin profundizar demasiado en las causas de cada uno de esos fenómenos que cualquier paraguayo medio le podía explicar.
Sin embargo, vale su intento de intentar proteger con una declaración de la Unesco a los archivos del terror. Su tarea de rescate de la memoria.
Expone sobre el particular: “Destaco el trabajo de Martín Almada y sus colaboradores porque estos archivos no solo salvan la memoria y luchan contra impunidad, crean elementos fundamentales para una nueva cultura democrática. Por eso no comparto la decisión de la Unesco de no darle el estatus de patrimonio de la humanidad. Auschwitz es parte de la memoria. Fortalecer la memoria no se trata solo de conservar fotografías del pasado, sino de aumentar la capacidad de pensar. Mantener presentes actos que determinaron la vida. No entendieron que se trata de un problema fundamental”.
Y agrega: “Hay campos de Polonia de los que no se sabe nada, porque no hay ni sobrevivientes, ni documentos. Es preferible saber algo horroroso que no saber nada. Es terrible, pero la mayoría de los que estuvieron en los campos de concentración no hablaron del tema con nadie, nunca. Hay derecho a saber cómo los mataron.
Me decía la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo de La Plata (Argentina) que gracias a la radiografía de los huesos de la hija pudo saber que era falso lo que le informaron sobre su muerte.
La memoria empieza cuando en esa noche se ven caminos de liberación. O sino estamos ante una angustia impensable y, es justamente ese impensable el que debe ser eliminado.
Hay que conocer porque repara. Hay que recuperar la capacidad de decir. De poder determinar, aquel se porto bien, tal otro se portó mal. Hay que tener conciencia de la impunidad. Hay que decir la verdad”, señaló en su exposición ante centenares de alumnos de la facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción.
En la jornada se escuchó el testimonio de Santiago Rolón, un campesino torturado durante la dictadura que arrancó aplausos de aliento entre los conmovidos jóvenes. “Entre ustedes me siento un universitario”, dice Rolón con sonrisa franca y recuerda la exclusión de su gente. “Para nosotros es casi imposible llegar a la universidad”, recuerda. Cuenta cómo pudo estudiar gracias a su exilio en Brasil y dispara las muecas de vergüenza.
“Nuestra gente no tenía tierras en aquella época, hoy tampoco tienen tierras”, le cuenta al silencioso auditorio. Después describe las heridas de la lucha. “Hay compañeros que están en silla de ruedas, hay compañeros que no quedaron bien físicamente y hoy viven en la miseria”, expone.
Después de recordar las horribles torturas que sufrió, que sufrieron, expone que sólo querían, que solo quieren una vida mejor “para que podamos venir aquí a estudiar con ustedes”.
Celia Ramírez, una mujer que fue torturada estando embarazada del cuarto mes, aumenta la sensación. Cuenta que antes no podía hablar del tema pero que ahora se anima. Cuenta que desesperada de dolor tuvo un momento de lucidez para reclamar a los verdugos:
- ¡No me peguen más que voy a perder mi hijo!
- Ma qué hijo, vos lo que vas a perderte
La golpiza que sigue, que siguió hasta un mes antes que naciera la criatura, el niño que vio la luz en el penal de Emboscada.
“Yo les pido que abracen y luchen por la verdadera democracia no esta que es de nombre. Esta donde no hay trabajo, no hay tierras, no hay escuela”, pide la mujer.
“Cuando uno escucha testimonios como estos, dan ganas de quedarse en una fila anónima entre el público”, dice luego Alain Touraine. “En América Latina se escucha con más fuerza la voz de los muertos”, concluye en su exposición.

Pensar para cambiar
En la Universidad Católica habla de economía: “La base del problema está en que la economía irreal domina a la economía real. Es decir la economía financiera se impone a la economía de la producción lo que supone una crisis del sistema económico.
El modelo clásico explicaba que uno tenía una fábrica de zapatos, producía, vendía, ganaba plata. Necesitaba más plata y vendía acciones en la bolsa. Conseguía el dinero y el negocio evolucionaba. Esta economía es concreta, real, hay producción.
Pero no hoy no funciona así. Para seguir con el ejemplo lo que hoy se tiene es la posibilidad de construir unos zapatos especiales, un nuevo sistema de zapatos a futuro. La gente compra acciones de esa idea y antes de que se haya fabricado uno solo de los zapatos, la gente ya gana dinero. Es decir, se gana dinero de la simple especulación, sin que haya producción alguna.
El problema de estas empresas virtuales es que derivan en una economía negra o ausente” explica.
Touraine recuerda que el 13% de los estadounidenses ganaron plata con este sistema, e introdujo al problema de las mayorías que perdieron dinero apostando a la burbuja del e-bussines que comenzó a desinflarse tras la salida de Bill Clinton del gobierno de los Estados Unidos.
Esta separación de la economía financiera de la economía real provoca “la pérdida de confianza”, quebrando las bases de la economía moderna. “John Locke en el siglo XVII lo explicaba claramente. Si uno tiene un barco que va al oriente y ofrece los servicios, debe garantizar que el barco llegará al oriente”, recuerda.
Agrega que lo fundamental para que ello ocurriera fue la lenta pero persistente destrucción de los sistemas de control social. La reducción de los controles estatales, la privatización de las empresas públicas y todas las políticas surgidas luego del Consenso de Washington.
"Creo que ahora hay conciencia de ello. Que concluyeron los tiempos de la globalización que suponían la existencia de una economía organizada a nivel mundial. Aquello que en Europa se definió como el pensamiento único que para dar un ejemplo práctio derivó en que no haya diferencias tan claras entre derecha e izquierda. Que hablaba de una sociedad mundial y un poder político mundial aunque es claro que nadie puede decir que la Asamblea de la ONU incide sobre las políticas de Estados Unidos", señala.
“Es falsa la idea de que el mero comercio lleva al crecimiento y al desarrollo económico", recuerda para comentar sus charlas con un estudiante de primer curso y con un premio nobel de economía. “Nadie piensa que la economía dependa exclusivamente del comercio", me dijo el estudiante. 'Es cierto', me dijo el premio Nobel. Entonces me pregunté porqué decían cosas distintas los economistas del FMI, del Banco Mundial", dice disparando risas en el auditorio.
“El factor principal de crecimiento económico es la educación, otros piensan que es mayor la incidencia de la Salud Pública”, expone como síntesis de sus diálogos con economistas de todo el mundo.
La conclusión es obvia: “Hay que fortalecer el estado nacional, fortalecer la cultura nacional y regional. No hay casos de países que se hayan desarrollado sin tener una fuerte conciencia nacional. Ustedes tienen cerca el claro ejemplo de Brasil”.
“Estamos entonces entendiendo que la globalización no es real y que el futuro depende de nuestra capacidad de crear, de cumplir con nuestras propias metas y allí me parece principal el hecho de disminuir las desigualdades”.

Mercosur y ALCA
“Entonces discutir si el ALCA es bueno o malo no tiene mucho sentido. Lo principal es saber si tenemos o no la capacidad de elaborar una política. Cuando uno llega a América Latina le hacen siempre la misma pregunta. ¿Será que nosotros podremos hacer algo?. Está siempre la idea de la impotencia. Poca gente acepta que se pueda hacer algo y todo depende de eso.Se está viviendo en un mundo de enajenación intelectual que espera lo mejor y lo peor desde afuera”, dice.
El ejemplo contrario a esa manera de ver las cosas es el gigante vecino: "Brasil tiene un mercado interno muy importante que hace que su economía dependa poco de afuera. Tiene conciencia de su fuerza, se consolidó a nivel institucional. Se dio cuenta que pudo salir de la crisis del 99' bastante rápido. Se trabajó sobre la erradicación del analfabetismo, la reducción de la mortalidad infantil.
Ahora con la elección de Lula demuestra que existe la posibilidad de una política de transformación por vía democrática.
También es cierto que los Estados Unidos concedieron a Cardoso los treinta mil millones de dólares, conscientes de que iban a ser administrados por Lula simplemente porque no pueden darse el lujo de tener dos Argentinas en el continente”, dice.
Apunta otro dato en el mismo sentido: “Me contaron que los principales hombres de Itamaraty trabajaron con el equipo de Lula, lo que significa que no hay ruptura, hay continuidad de una política. Hay conciencia de una capacidad de elaborar una política”.
De alli concluye que “un Mercosur que funcione proyecta una imagen de mayor autonomía al Brasil, pero es dificil imaginar un Mercosur fuera del ALCA. Brasil puede aumentar los márgenes de libertad y marcar un claro renacimiento de la acción, una muestra de que se puede resistir a las formas de dominación”.

Defender al individuo
- ¿Qué salidas supone tiene esta crisis que vivimos?
- Entiendo que surgirán los actores sociales que transformen la situación. Así fue en la historia. A mediados del siglo XIX después de haber vivido con las ideas de la revolución francesa y con la revolución americana comenzó la crisis del concepto republicano.
Allí hubo que sumar otro concepto. Al ciudadano se sumó el trabajador; a la ley y el partido se sumó el sindicato y la ley social; a la idea de la libertad se sumo la idea de la justicia social.
Así se formaron actores a nivel de la sociedad civil que hicieron posible el Welfare State, el estado de bienestar que tuvo vigencia durante entre 50 y 100 años en Europa.
Ahora estamos en la pérdida de confianza. Con un sistema donde crece la economía y aumenta la desigualdad y necesitamos encontrar los actores sociales que ocupen el papel que tuvo la clase obrera, las fuerzas democratizantes que ocupen el sitio vacío para cambiar.
- ¿Cuáles serían estos actores?
- En América se está dando un movimiento novedoso a través de grupos indígenas como los de México, Ecuador y Bolivia que tomaron la palabra para conseguir una mayor democratización. Destaco el caso del zapatismo en México. Movimientos que prueban que ustedes están dando nuevas respuestas y que no necesitan esperar de afuera.
- ¿Algún otro sector que se pueda identificar?
- Esta gente que lucha por los derechos humanos que no es poca cosa. Siempre que se plantearon modelos autoritarios, la principal defensa frente a ellos fue la defensa de lo individual. Para los sistemas totalitarios, la palabra más prohibida es yo, nosotros en plural. Para ellos el individuo es masa. Entonces es fundamental defender el derecho de ser singular, de respetar todo lo que individualiza.
Por eso entiendo que el actor principal de nuestra época serán las mujeres.
Entre hombres y mujeres no hay sino una sola diferencia, que es la capacidad de la mujer de dar vida. Tiene esa relación individual-universal con lo humano.
Recuerdo la historia de dos mujeres de Brooklin que tenían a sus hijos en la cárcel. Ellas decían: 'Estos chicos no tienen confianza en nadie. Solo en la madre'.
Es decir, son un instrumento de liberación para un joven humillado, excluido.
Esto es importante en un mundo donde se han roto los lazos de identificación. Familia, barrio, grupo étnico, los elementos de la identidad. Tengo la impresión de que estamos ante algo fuerte, nuevo y entiendo que un actor principal es el actor mujeres. Tendrá un papel fundamental, de enorme importancia contra los totalitarismos.
- Ante el señoreo de Estados Unidos, ¿Europa tiene también esa impotencia que usted describe en América Latina?
- Bueno, la extrema izquierda desarrollo la idea de que no podemos hacer nada, salvo sustentar una visión crítica. Esta crítica excesiva es funcional a la gente que detenta el poder. Allí surge lo impensable, el dominado. Al contrario, es pensable. Hay que pensar en terminos de sistema para acercarse a la realidad. En general en Europa estamos ante una sociedad soft sin esperanza.
La clase media tuvo durante el siglo veinte la sensación de que crecía.
Recién ahora se da cuenta de que esta decreciendo y esto deriva en el pedido de seguridad, de represión, que es la cara preocupante del problema.
- ¿La guerra al terrorismo no puede ser un pretexto para controlar grupos sociales en América Latina?
- Ahora para los Estados Unidos rige una lógica de guerra. Entonces lo que piensan europeos o latinoamericanos no tiene importancia. O se está a favor o en contra de ellos.
Tenemos el peligro de muchos países de caer en regímenes represivos. Por eso hay que fortalecer la unidad, la personalidad. Vamos a enfrentarnos a fuerzas que buscan impedir el cambio.
En América Latina en muchos países tenemos población excluída y los grupos poderosos no quieren negociar sino encerrarlos afuera, romper las garantías de participación. En Argentina, por ejemplo, los dueños del país han decidido una ruptura y los de posición moderada pierden terreno.
- Recordaba también el papel de la élites latinoamericanas que llevan sus dineros y sus ambiciones hacia el exterior
- ¡Miami es la capital del continente. Todos sueñan con ir a Miami!. Pero esto fue siempre así. Las elites locales van al centro. Fue así en el imperio romano, en los procesos históricos que le siguieron. No hay que considerarlo solo como negativo. Pueden ser creativos en el centro donde siempre hay más información. No creo en eso de local = bueno, global = malo. Lo importante es mezclar todo.
Pero es real que los ricos no se preocupan porque sus intereses están en otros lados.

Un sociólogo mediático
Alain Touraine es sociólogo y miembro fundador de la Asociación de Investigación y estudios sobre archivos de América Latina (París-Francia). Director de Altos Estudios de Ciencias Sociales y fundador del Centro de Análisis e Intervención Sociológicos en París.
Publicó numerosas obras sobre sociología del trabajo, los movimientos sociales y los problemas del desarrollo en América Latina. Se destacan sus libros Sociología de la Acción (1965), La sociedad posindustrial (1969), la producción de la sociedad (1973), La sociedad invisible (1976). Entre sus últimas obras vale mencionar Críticas de la modernidad (1992), ¿Qué es la democracia? (1994) e Igualdad y diversidad (1997). Su último libro, La búsqueda de si. Diálogo sobre el sujeto data del año 2000 y fue escrito en coautoría con Farhad Khosrokhavar.
A pesar de su nutrida actividad académica, Touraine es más conocido por sus constantes opiniones en la prensa.

John Nash, el loco que ganó el Nobel y el Oscar


Hollywood premió Una mente brillante, la película de Ron Howard que cuenta la vida del premio nobel de Economía 1994. Descubrió una fórmula matemática en la que los competidores no perdían. Después se puso a trabajar en un programa de la guerra fría. Se volvió loco. Más de 20 años después se repuso. Caído el muro de Berlín y ajustada su noble ecuación al mercado y la realidad, la Academia Sueca lo distinguió. Después el cine, ahora el Oscar.

- ¿Usted es consciente que esto va en contra de más de 150 años de teoría económica?, le pregunta un jefe de cátedra al John Nash encarnado por Russel Crowe en Una mente brillante.
- Si, responde entre vanidoso, tímido, orgulloso al fin el personaje.
Estudiando los juegos, se dio cuenta de que cada uno de los participantes llegaba al resultado que más los satisfacía si todos contaban con la misma información.
Las diferencias de información motivan los conflictos, los roces, las tensiones. Estas situaciones se verifican en la vida diaria, en las causas de una guerra, en la competencia de las empresas, en las disputas electorales.
El punto de equilibrio entre esas tensiones puede ser resuelto en un cálculo matemático. Este cálculo recibió el nombre de Equilibrio de Nash.
John Forbes Nash tenía 21 años cuando presentó el trabajo sobre Juegos no Cooperativos en la Universidad de Princeton. Era su tesis doctoral, tenía 27 páginas, corría el año 1950.
Era un descubrimiento revolucionario.
A principios de siglo, se entendía el comportamiento del mercado como un juego más pasional que racional. Adam Smith estableció que era parte de la naturaleza humana el sentir de esa manera. En gran medida se apoyaba en los enunciados de Charles Darwin sobre la teoría de la evolución. Una competencia donde sobreviven los más aptos. En la Riqueza de las Naciones, defiende el que llama el libre juego del mercado y la División Internacional del Trabajo, juegos que se basan en la diferencia de información.
A principios del siglo XIX el hombre salio a buscar cómo se formulaba en números esta sensación. El economista Aguste Cournot en 1838, estudió las estrategias interactivas, pero no pudo aportar un método general para el análisis.
Cómo explicar ese juego, siguió siendo un gran interrogante.
Los matemáticos Zermelo, Borel y von Neuman, comenzaron a estudiar los juegos de salón, un escenario donde puede verificarse la "naturaleza humana". Estudiaron el ajedrez, las cartas, tratando de establecer una teoría de los juegos.
La cuestión, seguía sin explicarse.
El estudio avanzó cuando Oskar Morgenstern se encontró con John von Neuman en 1939.
En 1944 dieron a luz la Teoría de los juegos y la conducta económica, una obra monumental que se utiliza hasta nuestros días. Allí se destaca el análisis de los llamados juegos de suma cero, como el ajedrez. Juegos en el que alguien gana y alguien pierde.
Las variantes son pocas, conocidas por el mundo matemático y no alcanzan a establecer una solución universal.
La película de Howard muestra el afán de Nash de encontrar una idea original. La desesperación, la angustia que conlleva.
Basándose en la teoría de los juegos, los distinguió entre cooperativos y no cooperativos.
La mayoría de los problemas de la sociedad son los juegos no cooperativos. Así que se centró en estos últimos.
Allí, los contendores –como los que podemos encontrar en una mesa de póker o en un ambiente de negocios competitivo– no pueden llegar a acuerdos o coaliciones.
Nash desarrolló un acercamiento universal para predecir la estrategia que los jugadores podrían adoptar bajo circunstancias óptimas.
El óptimo es la totalidad de la información.
Con la información completa no existen roces o tensiones.
Cada jugador desarrolla su máxima satisfacción.
Como el mundo está lejos de ser óptimo. Al volcar los datos de la realidad, el cálculo permite entender qué estrategia seguirá el oponente. Ese acercamiento se ha convertido en una herramienta estándar en casi todas las áreas de la teoría económica y es fundamental para el estudio de los oligopolios.
El equilibrio de Nash también es también usado en la biología evolutiva y las ciencias políticas.
Nash ganó reconocimiento académico, pero estaba escrito para él un destino de silencio.

Volver a vivir
La periodista Sylvia Nasar es columnista de economía y negocios en el New York Times. Se preguntó cómo el autor de “una teoría tan fundamental para la economía moderna, que los estudiantes la aprenden en los primeros 10 minutos de universidad” haya pasado tan desapercibido. Corría 1992 y ella tomaba un café en la Universidad de Princeton, un amigo le confirmó el rumor que traía.
John Forbes Nash, autor de la teoría de juegos no cooperativos, estaba vivo, padecía esquizofrenia y era conocido como “El fantasma de Fine Hall”, un loco que andaba por los pasillos de la academia de matemáticas de la universidad.
La adrenalina se apoderó de Nasar. Ella sabía que el personaje, estaba en la mira de quienes deciden el Nobel de Economía. “Era una tragedia griega, un cuento de Shakespeare”, dijo luego.
Comenzó a investigar. Nash “desapareció de los radares desde 1959. No había un párrafo en la prensa sobre él”.
Una mañana de diciembre de 1959, John Nash ingresó a la sala de lectura del departamento de matemática del Massachussets Institute Tecnology (MIT) blandiendo un New York Times.
Les dijo a todos sus colegas allí reunidos que el titular de primera plana y el artículo al que hacía mención, eran un mensaje cifrado de un imperio extraterrestre que el había conseguido descifrar sin problema alguno.
Tenía 29 años, le diagnosticaron esquizofrenia paranoide. Desde ese episodio en adelante, pasó más de dos décadas entrando y saliendo de clínicas para enfermedades mentales y recorriendo la biblioteca de Fine Hall en Princeton.
Hasta que en a principios de los 80' recuperó su salud mental.
Desandar ese camino era toda una aventura para la investigadora.
En1950 tras doctorarse en Princeton por su tesis de juegos no cooperativos, comenzarían los problemas de Nash.
En el verano de ese mismo año comienza a trabajar para Rand Corporation desarrollando su teoría aplicándola a la guerra fría contra la Unión Soviética. Se llamó el Trabajo Rand.
A tiempo completo, trató de aplicar la teoría a las estrategias militares y diplomáticas en un trabajo subvencionado por el departamento de Defensa de los Estados Unidos.
Allí se perdió.
En 1996 en el congreso Mundial de Psiquiatría, el propio Nash explicaba "comencé a sentir extrañas conductas en mí, comencé a ver criptografías comunistas en todos lados, comencé a pensar que era un mesías, un religioso de gran importnacia, a escuchar voces todo el tiempo”.
Una vez rechazó una oferta de trabajo porque iba a ser coronado emperador de la Antártida.
En 1983, en Fine Hall sorprendió a un físico con una precisa observación sobre una persona y un hecho de la vida real. "Fue hermoso asistir a ese pequeño despertar...", le contó el científico a Nasar.
Las "voces" fueron disminuyendo. Fue perdiendo los miedos del Día del Juicio Final, del Genocidio, de Armaggedon, de su identidad cambiada por la de un shogún japonés o de un refugiado palestino, de creer estar en El Cairo, en Mongolia o en un campo de concentración.
Nash retornó a las matemáticas y comenzó a usar computadoras para resolver los problemas.
El paso clave, confesó, había sido dejar de preocuparse por la política.
Se dio cuenta de que se sentía mejor cuando rechazaba los pensamientos políticamente orientados a los que comenzó a considerar “una pérdida de tiempo”.
“Es un libro que yo no hubiera escrito”, dijo de la historia de Nasar, “Una mente brillante” que sirvió de base a la película. Se negó a cooperar en ambos emprendimientos.

El nobel
John Nash, John Harsanyi y Reinhard Seiten recibieron el Premio Nobel de Economía 1994 por haber elaborado una teoría que sirve para explicar el funcionamiento de las relaciones entre empresas competidoras.
Nash propuso lo que se llama la "fórmula de equilibrio Nash" que en la teoría económica hace depender de la información que se recibe del oponente, el posicionamiento para la competencia y la decisión sobre estrategias de acción. Selten y Harsanyi, por su parte, adecuaron las fórmulas hacia una mayor adaptación a la realidad del mercado.
Al agradecer el premio Nash dijo:
“Ahora parece que he vuelto a pensar racionalmente de nuevo, en el estilo característico de los científicos. Sin embargo eso no es algo de lo que haya que alegrarse como si alguien con alguna limitación física hubiera recuperado su buena salud. Un aspecto de esto es que la racionalidad del pensamiento impone un límite al concepto que tiene una persona de su relación con el cosmos. Por ejemplo, un no-zoroastriano podría considerar a Zaratustra simplemente como un loco que arrastró a millones de ingenuos seguidores a un culto de adoración ritual del fuego. Pero sin esa "locura" Zaratustra habría sido solo otro de los millones o billones de individuos que han vivido y después han sido olvidados”, dijo en su discurso al recibir el premio.
El curioso final de una historia que comenzó con una brevísima carta de recomendación para un estudiante de 20 años.
R.J. Duffin, su profesor de matemáticas, escribió en el papel que leerían los maestros de Princeton: “Este hombre es un genio”.

Claroscuros
John Nash se casó con Alicia Lardé, una estudiante del MIT, en 1957. Una salvadoreña que desde joven había migrado a los Estados Unidos y que padeció a su lado el dolor de su enfermedad.
La película de Ron Howard recibió críticas porque evitó hablar del arresto de Nash por proponerle relaciones sexuales a un policía en un baño público a las 2:00 de la mañana, por no mencionar que nunca quiso reconocer a un hijo natural suyo y que jamás apoyó económicamente a la madre, y porque tampoco habla de su divorcio con Alicia, su esposa, en la década de los 60.
Otros hicieron referencia a su antisemitismo volcado en una carta que Silvia Nasar se preocupó en aclarar que fue escrita durante su enfermedad.
No alcanza a desmerecer el papel de su mujer con la que tuvo un hijo y volvió a casarse una vez recuperado.
Para dar una idea de lo dificil de la enfermedad, basta contar que el propio Russel Crowe telefonéo a Howard deste Australia diciéndole que en sueños sufría las pesadillas de Nash, según contó el Miami Herald.
En la actualidad, el departamento de prensa de la Universidad de Princeton planea publicar un volumen ilustrado con los estudios de Nash incluyendo el original de la teoría de Juegos no cooperativos. A mediados del 2002 se podrá ver también un documental en preparación.

13 de junio de 2008

Fernando Lugo y el desafío de recuperar y distribuir las riquezas




Administrar pobreza o distribuir la riqueza, esta es la disyuntiva para el ex obispo Fernando Lugo, presidente electo del Paraguay, mientras va conformando el gabinete que deberá enfrentar los difíciles desafíos que se planteó en la campaña electoral: Reforma agraria integral, reforma constitucional y la renegociación de los tratados de las represas hidroeléctricas de Itaipú, con Brasil y Yacyretá, con la Argentina.

Por Jorge Zárate*
Especial para América XXI (www.americaxxiweb.com)


Contexto
Paraguay tiene 6 millones de habitantes y más del 60% vive en pobreza.
Es el país con peor distribución de tierras en el mundo, el 1,7% de la población tiene más del 77% de las tierras mientras el 40% de los campesinos con menos de 5 hectáreas poseen apenas el 1%. Trescientas cincuenta mil familias no tienen tierra en tanto 351 propietarios concentran 9,7 millones de hectáreas. Desde la apertura democrática de 1989 hasta la fecha, más de 100 campesinos fueron muertos en las ocupaciones y la lucha por el acceso a un predio dónde cultivar. Otros 2 mil fueron procesados y no tienen condena para debilitar la organización y la protesta. Entre los trabajadores, sólo entre un 3 y un 5% de los asalariados están afiliados a un sindicato y hay sólo 70 mil jubilados…


Tras el triunfo electoral de Fernando Lugo y su Alianza Patriótica para el Cambio (APC) del 20 de abril pasado la sociedad comenzó a resquebrajar la dura coraza que instaló en más de 61 años el Partido Colorado (Asociación Nacional Republicana (ANR), su nombre oficial) sobre los reclamos campesinos, obreros y ciudadanos.
Una serie de ocupaciones de tierra promovidas por las organizaciones campesinas e indígenas se vinieron dando desde ese momento instalando seriamente por primera vez el tema de la reforma agraria en la agenda de gobierno a la vez que crecen las protestas obreras y estudiantiles que comienzan a copar las calles de Asunción todos los martes, cuando sesionan las cámaras de diputados y senadores.
La Asociación Rural del Paraguay (ARP) salió rápida a pedir al gobierno electo una estricta “protección de la propiedad privada” y acciones “ejemplares” contra las que llaman “invasiones” de los campesinos.
Lugo no tardó en responder señalando que las ocupaciones de tierras constituyen "la última alternativa después de que se agotaron todos los recursos, todas las estrategias. Cuántas veces nos fuimos a instituciones públicas a pedir tierra y nos cierran las puertas y no nos dan respuesta," dijo durante un encuentro con organizaciones en la Plaza Italia de Asunción.
Y prosiguió: "Así como la Constitución garantiza la propiedad privada, garantiza también la propiedad de quienes no tienen propiedad (...) no descansaremos mientras que este principio constitucional no se haga realidad".
Pero como dice el refrán, del dicho al hecho hay mucho trecho.
Es bueno entender que Lugo, que es un hombre de izquierda, ganó las elecciones con la APC que es un conglomerado donde la mayoría de los votos los aportó el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) de centro derecha, aliado a un cúmulo de partidos de centro izquierda e izquierda.
El Movimiento Popular Tekojoja fue la segunda fuerza más votada de la APC y es con la que se identifica Lugo. Consiguió elegir un senador y una diputada al congreso. Otros aliados aportan 2 senadores y otros 2 diputados más. El PLRA tendrá 14 de los 48 senadores y 25 de los 80 diputados.
El vicepresidente electo, el liberal Federico Franco, acuerda en la necesidad de discutir la cuestión a pesar de haber cedido a la presión de grupos oligárquicos y haber emitido desde el Directorio del PLRA, que preside, un triste comunicado en defensa de la propiedad privada que fue criticado por sus rivales internos en el partido por ser “más papista que el papa”.
Por lo pronto en estos días, sin la presencia de Franco, Lugo consiguió instalar una mesa de negociación entre campesinos y grandes propietarios de la tierra una situación impensable unos años atrás. La mesa, que logró además sentar juntas después de mucho tiempo a la Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (MCNOC) y la Federación Nacional Campesina (FNC) seguirá con sus discusiones al regreso del ex obispo de Corea, a donde viajó en busca de “inversiones”.

Los hombres del presidente
Al cierre de esta edición el presidente Lugo lleva designados como ministros de su gabinete a Dionisio Borda en Hacienda, el general retirado Luis Bareiro Spaini en Defensa. Ambos ya ocuparon esos ministerios durante el gobierno de Duarte Frutos y consiguen consenso mayoritario en la heterogénea alianza del ex obispo.
Martín Heisecke, un empresario farmacéutico de filiación liberal, será el ministro de Industria y Comercio, en tanto se especula con que Aníbal Carrillo Iramaín, presidente de Tekojojá, pueda ser el ministro del Interior.
Entre tanto siguen las encarnizadas peleas entre los sectores de izquierda cercanos a Lugo y el PLRA para designar a los titulares de Educación, Obras Públicas, Agricultura, Salud y Justicia y Trabajo.
La designación de Borda está basada en el diseño que hizo para Duarte Frutos de una política financiera de dudosa conveniencia pero que tiene el aval de “los mercados”. El economista acordó los términos para que Paraguay pague año a año alrededor de 150 millones de dólares de deuda externa al Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial con el argumento de tener habilitados los préstamos del sistema crediticio internacional.
Vale exponer el resultado de esa política durante el año pasado. “Paraguay recibió 40,5 millones de dólares, en tanto que remitió al exterior, en concepto de pagos de cuotas de capital e intereses, 158 millones de dólares. El resultado contable fue una "transferencia neta negativa" de 118,2 millones de dólares”, refiere un informe de la Presidencia de agosto pasado.
El otro elemento acordado fue el incremento de las reservas internacionales hasta poder respaldar el monto de la deuda externa. A mayo de 2008 las Reservas Monetarias Internacionales Netas (RIN) llegaron a US$ 3.040, “un nivel nunca antes alcanzado en la historia del Paraguay”, en tanto que la deuda externa, merced a los pagos fue decreciendo de 2.478 millones de dólares en el 2003 hasta 2.216 millones de dólares, luego de una amortización de 262 millones de dólares.
El presupuesto nacional es de sólo 6 mil millones de dólares anuales y se alimenta en casi la totalidad de impuestos regresivos como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) que tiene una alícuota del 10%. Gracias a Borda, se aprobó la Ley de Readecuación fiscal que eliminó el impuesto a la renta y ayudó a una mayor precarización del trabajo ya que trabajadores bajo relación de dependencia fueron contratados como “prestadores de servicios”, sin derecho a la obra social y la jubilación.
Con estos antecedentes, Borda,no parece ser el hombre que aumentará la capacidad recaudatoria con impuestos directos y distribuirá la riqueza, ni el que impulse una política de desarrollo con los más de 2 mil millones de dólares de reservas aunque Lugo confíe en su capacidad técnica.
Hay que tener en cuenta que en Paraguay, el Estado es pequeño, la mayoría de los chicos apenas termina la primaria, hay que pagar la atención en los centros de Salud, no hay programas de vivienda, la obra pública es escasa, no hay incentivos a la industria, acceso al crédito y en todas y cada una de las licitaciones que hacen los ministerios, los funcionarios roban de manera sistemática.
Este Estado, hijo de la ANR, sostiene un modelo económico latifundista y agroexportador que expulsa a miles de campesinos por año hacia los grandes centros urbanos del país y hacia el exterior y que permite el contrabando, la importación y triangulación de productos, el tráfico de drogas y otras lindezas que hacen que la economía informal casi se equipare a la formal.
La única forma de cambiar todo esto es una reforma constitucional que permita establecer un sistema que favorezca la democracia participativa. No será posible impulsar una política de desarrollo de otra manera y si bien Lugo dijo que la hará durante su mandato, para lo que tiene el consenso del PLRA, será dificil superar las trabas de la ANR y otros partidos opositores con miedo a perder privilegios.

Renegociación
Ricardo Canese, fue electo por Tekojojá como diputado al Parlasur, el parlamento del Mercosur aunque en estas horas suena como posible viceministro de Energía. Es el mayor vocero de la necesidad de renegociar los leoninos contratos de Itaipú y Yacyretá por la que los vecinos Brasil y Argentina, le quitan al Paraguay, más de 2 mil millones de dólares por año.
Se puede ejemplificar con Brasil, que paga 13 dólares por kilowatt y lo vende a 276 a precio mayorista. Paga 102 millones anuales al Paraguay que si los tuviera que pagar a precio de mercado serían más de 2 mil millones, explica el electo parlamentario continental a quien quiera escucharlo.
Algo parecido pasa en Yacyretá.
Lugo debutó en la Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y la Unión Europea.en Lima dialogando con Evo Morales, Hugo Chávez, Lula da Silva, Rafael Correa, Alvaro Uribe y José Miguel Insulza. Estuvo también en el acto de fundación del Unasur en Brasilia.
Todo el continente sabe ya de la injusticia, y, como en el caso de los hidrocarburos en Bolivia, los presidentes jugarán un rol fundamental a la hora de decirle a Brasil y Argentina que las cosas no pueden seguir como están, no sólo con las hidroeléctricas, sino también en el Mercosur, donde las trabas paraarancelarias son la regla y las mercaderías paraguayas elaboradas que pueden acceder a mercado son la excepción.
Paraguay es sede del Tribunal Permanente de Revisión del Mercosur al que urge reformar, si es que hay verdadera intención de construir integración.
La renegociación de los tratados y la reparación histórica del vejamen de la Guerra de la Triple Alianza son deudas impostergables y el pueblo le confió a Lugo la misión de reparar injusticias

* Es Secretario de Organización del Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP)

25 de mayo de 2008

El encuentro de Guayaquil: La grandeza que nos debemos



Por Jorge Zárate

“Todavía estamos pensando más en Argentina que en América, Ecuador está pensando más en Ecuador que en América. Lo que no podemos, aún, es saltear las fronteras. El gran intento actual es el Mercosur, porque es la única manera de luchar contra tamaño imperio, contra la globalización que viene de Europa y los Estados Unidos. Pero todavía, las fronteras, como en aquella época, están un poco cerradas”.

Lito Cruz, actor y director a propósito de El Encuentro de Guayaquil. Clarín de Buenos Aires, 15 de octubre de 2005.

Afuera se festeja desde hace quince días la victoria de los patriotas, la banda no deja de sonar, la gritería y la danza toman las calles. Un exultante Simón Bolívar comparte desde el balcón con su gente de Guayaquil. Se ha rendido el español, se cree.
Es el 26 de julio de 1822, José de San Martín tiene los pies sobre los mapas desplegados en el escritorio, los pensamientos en Buenos Aires que lo critica, en la Lima que conspira para derribarlo.
España todavía atesora 25 mil hombres en el moribundo Virreynato del Perú.
Todavía no hay rendición sabe el atribulado jefe de Maipú.
Allí están Bolívar (Rubén Stella) y San Martín (Lito Cruz) en momentos diferentes de la gloria y así los encuentra el espectador cuando ingresa a la sala, con la oportunidad única de asistir a ese encuentro entre colosos, entre dos generales dueños de proezas militares que se estudian en las academias de guerra, entre dos pasiones, entre simples hombres.
Bolívar, es el dueño del fuego, ha conseguido cerrar el control sobre el norte de Sudamérica y comienza a sentir que las fuerzas reaccionarias responderán acorde al tamaño de la proeza.
San Martín le pide 4 mil hombres para la batalla final en Lima.
“¡Tengo que quedarme en el norte, José!”, le responde.
“¡Dios mueve las piezas, Simón!, retruca el de Yapeyú.
“¡¡¡Inglaterra, José, Inglaterra!!!”, cierra el caraqueño.
La obra de Pacho O´Donell tiene diálogos fantásticos, en los que se actualizan los debates surgidos en la primera hora de la independencia de España que van desde las formas de gobierno hasta las motivaciones profundas.
El que esto escribe cree con el historiador Hugo Chumbita que San Martín vuelve a buscar su madre india, la Rosa Guarú, fuerza originaria del regreso, cuestión que el autor prefiere ignorar.
Sorprende también la ausencia de un comentario sobre el Paraguay de José Gaspar Rodríguez de Francia, la única revolución triunfante en todo el continente. Bolívar fusila a los españoles y traidores, San Martín los destierra, ninguno de los dos entrega al pueblo los medios de producción.
“Se matan entre hermanos”, se queja San Martín de la anarquía de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Bolívar intuye que un escenario similar se le avecina, tiene en San Martín un espejo, al que no está dispuesto a concederle el rostro de la derrota.
Sus espadas brillan en la escena.
Bolívar es sensual, ardiente, San Martín es reflexivo y pícaro.
Brindan cuando creen saber sus destinos.
Uno cuenta su pasión por Manuela Sáenz, el otro sólo sonríe cuando se le pregunta por Rosa Campuzano, por Remedios de Escalada.
Uno toma opio, el otro ron caribeño. Los dos gustan de la música y el baile.
¡Quédate, hombre, daré una fiesta en tu honor, el hombre más importante de la América del Sur!, le pide Bolívar.
San Martín se mira en el espejo de Bolívar y decide dejar el mando.
La grandeza está en nosotros.
Hay que verla siempre.
Será justicia llevarla al cine.

Ficha
El Encuentro de Guayaquil
de Pacho O'Donnell
Con Lito Cruz y Rubén Stella
Escenografía: Daniel Feijóo
Diseño de vestuario: Cristina Pineda
Diseño de luces y sonido: Lito Cruz
Realización de vestuario: Alejandro Bologna, Sara Bologna
Asistencia de dirección: Augusto Britez
Dirección: Lito Cruz
Teatro Guido Miranda, Resistencia, Chaco, Argentina.
Función gratuita del 24 de mayo de 2008.

22 de mayo de 2008

Entrevista a Augusto Roa Bastos: “Estamos vivos, no somos colonia ni de Brasil, ni de Argentina”

Por Laura Bado y Jorge Zárate
√ Es una de las últimas entrevistas que se le hicieron. Fue publicada en la Revista Dominical del diario La Nación de Asunción
Escribe Un país detrás de la lluvia, la novela en la que cuenta sus preguntas iniciales en su Iturbe natal, el descubrir del Paraguay, el dolor del exilio de cinco décadas, el techagau. El regreso lo tiene dando clases en escuelas del interior, reviviendo la magia de escuchar el guaraní, reencontrándose con paisajes de infancia. Allí brega por hacer conocer la convulsiva historia nacional, por acercar elementos que provoquen unidad, por consolidar lo paraguayo. En esta generosa entrevista que concedió a La Nación, el maestro nos impone de su deber moral con la exquisita cadencia de su narrar.

- Ultimamente está trabajando mucho con Alejandro Maciel. ¿Es una relación de maestro-discípulo?
- Bueno, esa es una propaganda un poco asesina que hace Alejandro, porque yo no soy maestro de nadie, soy un hombre común como cualquiera que comete el delito de escribir. No hay ninguna cosa de esas, somos amigos y nada más que eso.

- Pero al ser usted un Premio Cervantes, él, como muchos, lo debe mirar como maestro.
- Puede ser, yo trabajo mucho con los jóvenes que son la verdadera reserva que tenemos en nuestro país. Estuve dando cursos en el interior del país, en los pueblos más sufrientes en el aspecto de la enseñanaza. porque el gran problema en nuestro país con respecto a la educación es la falta de libros. La gente pobre del interior no tiene medios, así que hay que inventar una forma de suplir esa carencia. Así que trato de hacer pequeños libros como resúmenes y después esto se va desarrollando se van ampliando las ideas centrales de estos libritos par que los propios estudiantes vayan haciendo también su composición de lugar y ampliando su campo de conocimiento. Un intento de tratar la relación profesor-estudiante como personas iguales . Cuando uno tiene la posibilidad de transmitir lo que aprendió a los jóvenes.

- ¿Vuelve a Iturbe?
- Si, fui varias veces y me encontré con que había progresado. Antes era una tierra baldía, ahora hay árboles, la gente lee los diarios. Antes iba tratando de alcanzarle libros a las compañias más pobres, Llebava libros míos y de otros autores para dejarles como una especie de compromiso para cuando supieran leer.
Una señora que me halagó mucho me dijo. “Mbae piko la libro,
U peante piko la libro” , me dijo extrañada, pensaba que el libro era una cosa como un fonógrafo, grande, un aparato y era un montoncito de papel. Esas cosas son realmente muy profundas. Me hacen querer más a un país.
Yo por eso nunca olvidé. En estos 50 y pico de años que estuve afuera mi único deseo era volver. Mi deber moral es estar allá, trabajar con los jóvenes transmitirle ideas nuevas, sobre la condición humana, sobre la organización del país. Me decía “esta gente son iguales que yo. Yo pude ir a la escuela, yo estoy mucho mejor que ellos”, y eso crea un deber, por lo menos un deber moral.

- ¿Que diferencias encuentra entre el Paraguay de su infancia y éste de hoy?
- Creo que ha avanzado mucho, ha evolucionado la historia de nuestro país en el sentido cultural. En el sentido político, un poco menos, porque seguimos con los golpes de estado con las revoluciones. Durante el siglo XX hubo 24 guerras civiles que es todo un síntoma de la deficiencias de nuestro país en lo político.
Ha habido un progreso, pero no tenemos un fondo, un rescate cultural donde el pueblo pueda ir nutriéndose. Esto que podríamos llamar un fundamento cultural ayuda muchísimo (bibliotecas, escuelas, universidades, etc).
Por ejemplo la producción de libros. Hemos tenido pocos editores que se ocuparan de este desarrollo. Hubo fuerzas que se concentraron en entorpecer el desarrollo de la vida nacional, pero estamos vivos, no somos colonia ni de Brasil, ni de Argentina.
Antes teníamos un ferrocaril y ahora no. Pero hay por ejemplo una empresa alemana que quiere venir a poner un ferrocarril eléctrico en el Paraguay y yo digo que vengan los alemanes que pueden derrochar su dinero y vamos a ver.
Antes, para venir a Asunción tenía que tomar el tren,

- ¿Lo extraña?
- Si le extraño porque era un viaje casi fantástico. Tiene otro tiempo. A veces me bajaba en las estaciones. Generalmente me bajaba en Sapucai por la chipa. Heterei ningo la chipa de ese pueblo. Y después me acostumbré a bajar de tanto en tanto en alguna estación y quedar unos días y charlar con la gente, recorrer, escuchar, porque al paraguayo no le gusta que se le expliquen las cosas, que se les enseñe. Entonces hay que escuchar y de tanto en tanto meter un poquito para que ellos elaboren con sus ideas. Solamente recorriendo el país y hablando con la gente se puede tener aproximadamente una idea de ese sentir, de esas maneras.

- ¿Ese método es el que utiliza en sus clases?
- Si, trato no de estar enseñando como en una cátedra, sino siendo un estudiante más que ha tenido un año más adelantado y que está volcando lo que aprendió, pero sin ninguna clase de orgullo intelectual. Es maravillosos porque he tenido escenas realmente conmovoderas que me soltaron las lágrimas.
Siempre recuerdo una anécdota donde el personaje principal fue un chiquito de cinco años. Iba con su madre y un hermano. Una vez di un tema, les dije lo que era un cuento, su estructura, cómo se podía escribir. Se pusieron a escribir y en eso vino el chico y me dijo yo también quiero escribir. Me parece muy bien, le dije y le recordé que el todavía no sabía leer ni escribir. Yo igual puedo escribir, me dijo y entonces le di una hoja de papel y le dije que podía escribir lo que quiera. No te voy a dar ningún tema, tiene que salir de vos, le dije.
Después fue el primero que me trajo el papel, un papelito bien doblado, al punto que me costó enormemente extender. Aquí está mi cuentito, me dijo. No veo el cuento, le dije, ni el título. Ahí está me dijo. El había delineado el perfil de la mano, ese era el cuentito. Me quedé conmovido, le dije que bien. ¿Y el título prengunté?. Ese es, la mano. ¿Y por qué te interesó tanto la mano?, insistí. Y porque es mi amiga. ¿Por qué es tu amiga?. Porque me da de comer, me respondió. Me enseñó un montón de cosas en un momento.
En la ancianidad hay que ser joven, incluso cuando uno tiene más edad, uno siente esa necesidad.
Si hay gente, niños, jóvenes que tienen esa naturaleza de enfrentar la vida y tratar de captarla con dignidad, este es un país que está vivo, hay que ayudarlo para salir adelante.


- Este nuevo acercamiento suyo le debe provocar recuerdos, vínculos entre presente y pasado, ¿podría mencionar alguno?.
- Por ejemplo la cuestión de los yerbales. Fueron siempre una suerte de feudo misterioso. La gente que iba no volvía más. Yo tuve un tío que estuvo trabajando en un yerbal, un tío analfabeto que no sabía escribir ni leer, pero tenía una inteligencia tremenda. Por ejemplo, sin saber escribir, copiando, tenía una letra preciosa, caligráfica casi. Ese hombre había ido a los yerbales, no le satisfizó la vida allí y huyó. Y cuando volvió a los alrededores del pueblo, sintió la nostalgia de esa tierra fantástica que eran los yerbales y volvió a entrar y desapareció para siempre.
Yo hablaba siempre de él, porque mi madre que era su hermana, me contaba muchas anécdotas. De ahí que me pusieron el nombre de él, se llamaba Augusto el tío.
Son episodios de una vida que aparantemente no tiene mayor significado solamente para el verdadero personaje, pero fue mi punto de partida para comenzar a pensar: no puede ser que este país que fue el más rico de la provincia gigante de las Indias que era todo el Paraguay y alcanzaba hasta la Patagonia, haya venido reduciéndose de esta manera. El país en cada guerra perdía un pedazo, Brasil después de la guerra de la Triple Alianza se llevó toda la parte norte desde el Apa para arriba y Argentina también, llevó toda la parte del sudoeste del Chaco hasta Formosa.
Yo me sentía un poco culpable del infortunio de nuestro país. ¿Qué hicimos los paraguayos para evitar esto?. Bueno, recorrí un poco la lista de los presidentes y no encontré alguien de quien se pudiera decir, este hombre creó las bases políticas. Creo que el único presidente que fue un mandatario leal y eficaz fue Eligio Ayala, liberal que tuvo que gobernar incluso contra los intereses de su propio partido, porque el que subía como presidente trabajaba para su partido. El invirtió un poco esta situación y como había estado becado en Alemania dos años, trajo una conciencia nueva con respecto a la organización del estado y sentó las bases de un estado nuevo en el país que después volvió a debilitarse.

- ¿Que influencia tiene Gaspar Rodríguez de Francia?
- Es un referente que no se puede eludir. Para mi el verdadero o único mérito de Francia fue haber defendido, con ferocidad yo diría, la independencia, la autonomía de nuestro país.

- En el libro de conversaciones usted sintetiza los alineamientos posteriores a la Guerra de la Triple Alianza, los colorados, los grandes terratenientes, los liberales, los profesionales, los intelectuales. Parece que ambos crecieron a la espalda del gran pueblo.
- Esa descripción surge de lo que yo sé, de los datos que recojo, en este proceso largo de muchos años, de muchas vidas, en el que realmente uno no acaba de abarcar todo el fenómeno de la formación del país.
Pero de joven, yo tenía esa cosa que tenemos los paraguayos de amor profundo por las cosas de la tierra. En el exilio sentí en carne propia aquello de que el paraguayo que sale lo único que quiere es volver. Allí entendí lo que sufrían los exiliados políticos.
Una cosa rara porque al volver no había ninguna posibilidad de hacer nada tenía que limitarse a estar dentro de una estructura generalmente retrógrada bajo todos los gobiernos, ya sea colorado, o liberal.
Yo me desengañe muy pronto de los partidos. Me preguntaron una vez de qué partido. “Soy de un solo partido, de mi país, Paraguay”, les dije. “Ese es mi partido”.
Yo creo que hay considerar el trabajo de un ciudadano como si fuera un ciudadano de un país entero, una unidad, porque estamos en una situación geográfica y política muy dificil.
Una de las cosas que no termina de sorprenderme es cómo después de la guerra de la Triple Alianza no nos anexaron, porque Brasil podría haberlo hecho, Argentina también. Creo que se respetó eso porque anexar un país en estado de miseria, hubiera sido una carga muy pesada. ¿Quién va a querer algo que está destruído?. Nuestra desgracia nos salvó.

- No le parece que es hora de que Argentina y Brasil pidan un perdón serio al Paraguay y que restituyan lo saqueado.
- Comparto la idea. Ellos partían de la base de que la guerra de la Triple Alianza fue ir a luchar para exterminar “al” tirano. Ese es un poco el recurso que tienen. Pero no era contra él. La guerra era contra todo el país.

- Pero lo real es que destruyeron una economía que funcionaba, que ahorraba, que incorporaba tecnología...
- Si, claro, esa es la economía que implantó don Carlos Antonio López, pero su hijo Francisco Solano no hizo nada por defenderla y ampliarla, sino al contrario, por una especie de ambición, por una conciencia de poder ilimitado, fue desafiando a estos países. Había una falsa idea del poder político militar en nuestro país, cosa que tuvieron muy en cuenta Francia y Carlos Antonio López. Esto es lo que en los cursos que doy en el interior del país, trato de insistir un poco en el tema para que ellos mismos encuentren la respuesta o busquen las causas.

- En el libro usted responsabiliza a Natalicio González de haberlo puesto en la “lista negra”. ¿Por qué?
- Creo que sus textos implantaron el concepto de la mentalidad totalitaria. En los textos de Natalicio González está un poco el germen del totalitarismo nazi-fascista y esto estuvo en su concepción de la política. Pero creo que ni siquiera se dio cuenta de que era una doctrina totalitaria. Es por eso que no se lo puede juzgar con demasiado rigor porque operaba de acuerdos a sus sentimientos.
Fue además un buen escritor, su obra es macisa, bien pensada y sobre todo bien escrita.Yo le digo siempre a los muchachos amigos míos. No tenemos que ver solamente lo malo En la cosa más derruida y rechazada, siempre hay algo que puede valer.
Cualquier sentimiento, cualquier relación con la gente, con las cosas, con la historia, produce en nosotros cambios que a veces no percibimos pero que van dando sus frutos.

- Es como un círculo. Usted se pregunta en Iturbe, en el interior, sale a buscar respuestas y vuelve con las que le dió la vida...
- Si porque al menos tuve la suerte de tener padres muy pobres pero que tenían conciencia. Ellos estaban en contra del patrioterismo, hay que ser patriotas pero en serio no haciendo todo este desborde de violencia que se provocaron a través de estas 24 revoluciones... bah, es casi una ironía llamar revolución a una guerra civil. Revolución es cuando se lucha por ideal, por los derechos del hombre, la Revolución Francesa, pero llamar revolución a una guerra civil donde se masacra a la población sin una causa verdadera, concreta, justa, no me parece correcto.
Francia es una cultura vieja, antigua, muy adelantada, pero justamente como hijos de la revolución francesa son muy individualistas. Ellos piensan en el pro domo sua como dice el latín y no tanto en el conjunto.
Nuestro país no está preparado todavía. No tiene industrias no tiene los elementos suficientes para el progreso material, pero de todas maneras tiene que crecer por si mismo a través del esfuerzo de los patriotas.

- ¿No le parece que el acervo guaraní es el elemento aglutinador?
- Probablemente si. No se puede establecer categóricamente porque nos falta más estudios. Yo fue algunas veces a visitar las tribus en la región oriental de estas tribus y ellos mantienen esos vínculos, tienen gran nobleza de espíritu. El criollo paraguayo es ladrón El indígena es muy riguroso, no va a robar, salvo que haya ya asumido costumbres criollas, y eso es lo que hay que tratar de ir eliminando.
Uno ve pueblos más adelantados en la ciencia, en la técnica, pero no hay ya esa inocencia, esa pureza que tiene nuestra gente campesina.

- Finalmente, ¿qué siente usted que hace falta para despegar?
- Necesitamos líderes jóvenes, no tenenmos líderes, en los colegios, en la universidad. Y eso es porque nunca estuvimos ejercitándonos en el trabajo de fundar un proceso verdaderamente político (en el sentido cívico) no solamente de banderías de partidos. La política es muy importante, pero la buena política. El que necesita de nosotros es el país.
Me parece bien que haya partidos, e incluso ideologías diferentes, porque de esa especie de fusión de varias ideas, de varios modos de ver la vida del pueblo surgen también modos de gobernar distintos.
Yo entre una vez en un partido cuando se fundó el Encuentro Naiconal con (Guillermo) Caballero Vargas y después vimos que era igual que los otros y renunciamos, salimos, nuestro trayecto político fue corto, realmente (risas).
Yo por eso no tengo ningún partido pero me siento más político que el presidente de la república que seguramente no es tan político.

Literatura
- De joven, ¿alguna vez fue rechazado en alguna editorial queriendo publicar su obra?
- No, porque yo empecé a escribir ya después de los 17 años. Antes escribía cositas, versitos al amor, pero no para publicar.
- En estas conversaciones con Maciel usted cuenta una linda anécdota sobre El Trueno entre las hojas, ¿podría recordárnosla?
- El señor Losada, dueño de la editorial Losada me pidió si tenía algún material. Si tengo algunas cosas, le dije. No podría traerme algún cuento, me dijo. Le lleve un cuento y parece que le agradó. ¿Tiene más?, me preguntó. Si tengo unos cuantos, le dije. Le dije que tenía 18 cuentos más que no existían realmente. Si me da un tiempo los voy a pasar en limpio porque están todos en borrador todavía, le dije. Así fue como me puse a trabajar como endemoniado y le entregue los cuentos para el libro.
- ¿En cuanto tiempo?
- En quince días apenas. Después de editó el libro que se llamó El trueno entre las hojas.
- ¿Como fue ese momento en su vida cuando queda ante la posibilidad de ser escritor, de pasar a vivir de la literatura?
- Un poco confundido porque pienso siempre que los colegas míos que tienen intención de escribir y publicar. Me preguntaba por qué yo si hay otros.
- En este libro de conversaciones, cuenta que debió aprender la historia para poder acercarse a un hombre tan dificil como Francia...
- Es cierto porque no quedó nada después del gobierno de Francia. En el archivo nuestro encontré unos 30 biblioratos o montones de papeles con los decretos y las instrucciones que daba Francia.
- ¿Los encontró cuando era periodista?
- Si, era periodista en El País, que estaba donde ahora Ultima Hora. Con el ordenanza y el que hacía los trabajos afuera, eramos cinco los que hacíamos el diario. Había que hacer de todo y había que estar todo el día.
- ¿Fue linotipista?
- A veces, incluso
- ¿A la vez escribía?
- Los días feriados, sábados, domingos y también tenía la costumbre, la mantengo, de madrugar, levantarme temprano. Así que a las cuatro de la mañana ya estaba tipeando en mi maquinita de escribir. De ahí me iba al diario y después tuve que tomar otros empleos también. Trabajé en dos bancos. En el Banco de Londrés y en el Banco del Paraguay.
- ¿Haciendo qué?
- Empleado cuentacorrentista, también en servicios de giros. Quería conocer todo el mecanismo de la cuestión bancaria porque un banco es casi como un hospital. Es un sitio donde se recoge mucha información.
- ¿Cuándo se dio cuenta de que quería hacer una novela sobre Rodríguez de Francia?
- Lo único que tenía era una aspiración un poco vaga, casi como un sueño. Me interesó este personaje tan oscuro y tan poderoso que generó el período de poder político más fuerte en una sola persona en nuestro país. Que fueron los 24 años de su gobierno.
Me interesó el personaje, fui recogiendo datos, hurgando un poco en los registros incluso en los ancianos. Había un anciano centenario en mi pueblo que tenía una lucidez total y era un depósito de información de cosas que habían pasado. Esa ayuda me sirvió de mucho para orientarme, incluso en la psicología de nuestro pueblo que es muy especial.
- Cuando se lee La vigilia del Almirante uno se imagina un trabajo arduo, de archivo, de mucho tiempo...
- ...No es tanto trabajo, tengo que confesar que hay un poco de trampa también en eso. Yo no revisé demasiados socumentos ni estuve años en los archivos, no puedo entrar luego en los archivos porque el olor del archivo ya me hace mal. Además que no se utilizar los datos que puede brindar el archivo, porque hay gente archivera que son unos artistas para sacar datos. Yo entro a un archivo y no se por donde empezar. Entonces lo que hago es inventar y uno inventa de acuerdo a la visión a la sensación que uno tiene de algunos aspectos tanto de la vida política como la vida social.
- ¿Es intuitivo?
- Traté siempre de trabajar la intuición, ya que no tenía información concreta, directa.
- ¿Escribió en guaraní?
- Sí, poemas y otros. Ya no sigo porque estoy trabajando en una novela que se llama: “El país detras de la lluvia”. Así veía a nuestro país: como lejano. A traves de una ventana y de las gotas de lluvia el paisaje era borroso. Por ahí imaginaba la Catedral, el Palacio de Gobierno, las cosas conocidas. Ese era mi país en el exilio.
- ¿Le mandaban postales?
- Si, y diarios, de tanto en tanto. Me seguía informando de cómo estaba el país.
- ¿Le parece que es posible retomar la escritura del guaraní?
- La cuestión en el guaraní, como en cualquier idioma, no se trata sólo de conocer las reglas, sino de practicar la lengua, de vivirla intensamente como una experiencia profunda. Y en ese aspecto estamos en buenas condiciones. Yo estoy convencido de que tenemos que conservar el guaraní, como hay países de dos o tres lenguas nativas. España, con el vasco o el catalán que dominan grandes territorios.
- ¿Se le acercan muchos escritores a intentar ser sus discípulos?
- No viene nadie, eso es lo que me preocupa...
- Tienen miedo del gran personaje...
- No sé porqué, si yo les trato a todos igual, sean grandes o pequeños. A veces quedo un poco triste porque así no puedo hacer nada. Entonces voy a las escuelas.
- ¿Alguna organización lo apoya a acercar libros a los niños?
- No. No hay dinero para eso en Paraguay, pero través de El Lector hicimos la primera Enciclopedia del Paraguay y también una edición de fragmentos de obras de la literatura universal.
- ¿Qué pensó cuando recibió el Cervantes?
- Que la que merecía el premio ese era Josefina Plá, esta gran mujer escritora, española de origen que adoptó no solo la nacionalidad sino también el sentimiento del pueblo paraguayo. Fue una gran maestra que vivió siempre en la mayor pobreza.
- ¿Usted la consultaba sobre sus escritos?
- Si, la considero mi maestra, pero sobre todo me gustaba oirla hablar porque era una mujer muy sabia. Dominaba el idioma y sabía explicar muy bien los aparentes misterios de la relación humana. Fue y sigue siendo un modelo.
Por eso digo que tiene que haber una mujer como presidente del país. Vine imflamado de esta idea de que la mujer se insertara mucho más activamente en el tejido social.
- ¿Cuál es su escritor preferido?
- Yo tengo un especial afecto por Juan Rulfo.
- ¿Lo conoció?
- Si, en México, y me encontré con él en algunos congresos de escritores. Era muy callado, muy difícil de hablar con él, un poco parecido a los indígenas, pero siempre muy cortés. Forjamos una relación basada en la comprensión, la amistad. Yo hubiera querido que viniera alguna vez a Paraguay. Le pregunté si vendría, si le dieramos la posibilidad de viajar y tenerlo con nosotros, y él me dijo que sí.
- ¿Supo si realmente escribía aquella mítica novela inconclusa?
- Sí la escribía, era un mamotreto así (separa grande el índice del púlgar) y yo creo que en esa novela debe estar la raíz de muchos de sus cuentos. El como criollo miró su entorno con un gran cariño.
- ¿Cuál es su libro preferido?
- El libro que más me gusta no es un libro en español, sino uno en inglés. Se llama Moby Dick, la ballena blanca, de Hermann Melville. Hay otros libros pero el que más me gusta hasta ahora es ese.
- ¿Es el libro que más releyó?
- Sí.
- Se dice que esos son los que más influencian en la vida de una persona...
- Claro, porque a cada lectura uno va encontrando nuevas facetas, es como si el libro se fuera desplegando en sentidos y significados. Yo suelo releer mucho porque mi primera lectura es rápida, para enterarme de qué se trata. Y dejo para después ir recorriéndolo más metódicamente, pero son métodos personales. Cada uno tiene su forma de leer. A mí me da buen resultado ese: no apurarme, con tal de llevar las cosas con calma. Creo que mi carácter me ayuda mucho porque no me ha asustado nunca nada, y vivo como si realmente fuera un producto de una gracia especial, no digo de Dios, porque no lo conozco, pero por lo menos de mi destino. No puedo quejarme de la vida. He tenido experiencias muy duras pero todas me han servido. Y las dos mayores virtudes que yo encuentro entre mis colegas y otra gente conocida, son la amistad y la lealtad. la traición es algo que no puedo soportar.

El maestro y el fútbol
- ¿De qué club es hincha?
- Yo jugaba en Cerro Porteño, llegué hasta la tercera división.
- ¿Asi que es cerrista, maestro?
- Sí. De ahí me sacaron el tobillo, me lo rompieron. Jugaba de half izquierdo.
- Ahora le dicen carrilero...
- Hay otra forma de llamarle... volante.
- Así que pudo haber sido futbolista, ¿hay que agradecerle al tobillo roto que se haya dedicado a la literatura?
- No. Yo creo que jugaba muy mal. La rotura del tobillo fue un aviso para que dejara deporte. Uno de los defectos que yo tenía era la impulsividad. Me hacía a las cosas por tirón, por impulso, no por haber estudiado la situación para ver qué es lo que se puede hacer mejor.
- ¿Jugaba en Iturbe?
- En Iturbe y en Asunción también teníamos nuestra canchita. Donde vivía había un terreno baldío, donde improvisábamos los partidos.
- ¿Es cierto que va a hacer la biografía de Chilavert?
- Y sí, y estoy esperando que vuelva para hablar con él y que me cuente un poco su vida. Porque no hay referencias de ninguna clase, nada que me pueda orientar. Hay lo que se sabe ahora, pero lo interesante es ver el comienzo, el nacimiento del deportista actual, que es una gran persona, inteligente y firme. Puede orientar y dirigir un sector como el del fútbol. Va a llegar un momento en que no va a poder jugar más, pero puede seguir siendo un gran entrenador o técnico.
- ¿Cómo ve el fútbol paraguayo para el Mundial?
- Creo que está mejor que unos años atrás, pero no conozco muy bien a los otros equipos. Paraguay nunca estuvo demasiado atrás. Siempre jugó un papel notable. Ha tenido más encuentros, con viajes al exterior, se ha “civilizado” un poco más, para decirlo de una manera odiosa.

La mujer en el Paraguay
“Tengo una especial devoción por el rol que la mujer tiene en el país. Desde añares, inclusive desde antes de la Guerra de la Triple Alianza. Desde la colonia misma. La primera rebelión indígena que hubo en el Paraguay contra la colonia española fue la rebelión de las indígenas, de las indias mujeres. Un episodio que generalmente los historiadores no cuentan y no sé por qué. Es una página importante para el conocimiento del papel, del rol de la mujer”, dice Roa Bastos.
- Usted insiste en la vigencia de cierto “matriarcado”...
- Si, pero no en el matriarcado como dominio político, pero si en el hecho de que se igualen los roles tanto del hombre como la mujer. Una igualdad social y de género y mi aspiración mayor en este aspecto es que haya una mujer como presidente de nuestro país y algunos me critican y me dicen que estoy un poquito caprichoso y con ideas raras, pero no es así. La mujer en nuestro país ha construido más que el hombre.
El hombre estuvo en las revoluciones, en las guerras, pero el verdadero espíritu de nuestra cultura está dado por la mujer. Tengo el recuerdo de mi madre, de las madres campesinas.
Viví mi infancia en el campo, allí fui testigo del heroísmo de estas mujeres pobres que son madre y padre para sus hijos, algunas que tienen cinco, seis chicos y están solo ellas para darles de comer.
- Reclama entonces igualdad en la participación política, en un país donde no rige la ley de cupo y hay pocas diputadas, senadoras, dirigentes...
- Así es, ahora tenemos ministras mujeres y no han demostrado ser más ineficaces que los hombres, al contrario. La mujer tiene un don del que carecemos los hombres que es el don de la maternidad. Aún la mujer estéril lo tiene y quizá siente con más ahínco todavía ese deber de la madre. Nuestra cultura ha sufrido siempre esa suerte de marginación de la mujer que estuvo siempre relegada de los puestos publicos, de los estudios, a la mujer le era muy dificil llegar no digo ya a la universidad, a la secundaria.

28 de abril de 2008

Un sacerdote de izquierda en la Presidencia


Fernando Lugo acabó con el dominio del Partido Colorado en Paraguay

Por Jorge Zárate*, especial para Revista Emeequis (www.m-x.com.mx)

Un obispo condenado por el Vaticano, defensor de la Teología de la Liberación, ese movimiento que tanto incomodó a la Iglesia católica en los sesenta y setenta. Un abogado de los pobres. Eso era Fernando Lugo antes de contender por la Presidencia de Paraguay, ganar y poner fin, así, a seis décadas de control político del Partido Colorado, el último partido de Estado en Latinoamérica. El discurso que lo llevó a la victoria, y que ha obligado al mundo a mirar hacia a ese país de 6 millones de habitantes, está enfocado en la justicia para los indios, en reformar la Constitución, en exigir que Brasil y Argentina paguen el precio justo de la energía que compran a la pequeña nación, y en una Reforma Agraria Integral para más de 300 mil campesinos sin tierra. Lugo, el hombre que venció al casi invencible Partido Colorado, ha venido a colocarse como otra pieza en el tablero de la izquierda en Sudamérica.

Asunción, Paraguay.
- ¿Moo jahata, Fernando? —preguntó el que manejaba.
—¡Al Palacio! —dijo con una carcajada Fernando Lugo, la bocaza abierta, los ojos que empequeñecen al aumento de los lentes.

La anécdota ayuda a saber que el obispo supo leer lo que ocurrió aquel 29 de marzo de 2006. Había concluido la marcha contra la impunidad, donde unas 30 mil personas encontraron en él un vector para canalizar las históricas broncas por los atropellos a los derechos humanos, por el robo sistemático del Estado, por la mafia que siempre
anda rondando detrás de todo en este país, por todo lo que representa el Partido Colorado en el imaginario opositor.
Si la Asociación Nacional Republicana (ANR), nombre oficial del Partido Colorado, llevaba 61 años en el poder y lo esgrimía como algo imbatible, había idéntica cantidad de años de injusticia que podían convertirse en el combustible de su caída.
“Es posible”, se dijo en el momento preciso en que nacía un líder.
Al ver la movilización, la misma frase habría pasado por la cabeza del saliente presidente Nicanor Duarte Frutos mientras un rictus amargo, que ya no lo abandonará, se instalaba en su rostro.
Pero todavía, días, horas antes de las elecciones de este domingo 20, Duarte había soltado los amarres del miedo por todo el país. Había profetizado, para contener el triunfo de Lugo, que si ganaba el obispo habría atentados terroristas contra gasolineras y que los asaltos a los comercios se desatarían y que “la paz”, su paz de 61 años, estaría en peligro. De esto, para desgracia de dichas profecías, nada pasó.
Lugo había logrado lo inesperado. No solamente derrotar en las urnas de manera amplia —más de 40 por ciento de los votos, 10 puntos por encima— a la candidata del Partido Colorado, Blanca Ovelar, sino además, hacerlo sin huellas de violencia, sin incidentes.

Fernando Lugo Méndez es hijo de colorados que militaron en la corriente interna de su tío, Epifanio Méndez Fleitas, que fue perseguido y obligado al exilio por el tirano Alfredo Stroessner (1954/1989). Su padre, Guillermo Lugo, fue al menos 20 veces a la cárcel, dos de sus hermanos debieron ir al exilio, y él no pudo in-
gresar al Colegio Militar como pretendía por portación de apellido.
Vio sufrir a propios y ajenos desde muy joven.
Se ordenó sacerdote en 1977 y viajó al Ecuador en esas épocas oscuras de la injusta América Latina, años de tiranías, de dictaduras militares y guerra sucia. Viviendo aquello sintió que la Teología de la Liberación era un aliciente para soñar que algún día no habría más
tanta pobreza en el continente.
Esa fuerza lo trajo de regreso a Paraguay, a San Pedro, donde los latifundios ganaderos y sojeros —30 mil hectáreas, 50 mil hectáreas— siguen campantes mientras los campesinos pobres no tienen tierras para cultivar.
Fue obispo desde 1994 hasta el 11 de enero de 2005, cuando Juan Pablo II le aceptó la “renuncia”.
Quejas de que Lugo apañaba las ocupaciones de tierras de los campesinos, que instruía a sus dirigentes, quejas y más quejas de los dueños, de la oligarquía que gobierna Paraguay, donde 1.7 por ciento de los propietarios tiene más de 75 por ciento de las tierras, donde 20
por ciento de la población se queda con más de 60 por ciento de la riqueza.
Quejas en un país donde en este momento hay por lo menos 300 mil campesinos sin tierras. Alta la cantidad si consideramos que de los 6 millones de habitantes que tiene Paraguay, poco más de la mitad está en las ciudades y el resto, en el campo.

La Salida
Se ordenó sacerdote el 15 de agosto de 1977 y al poco tiempo ya estaba dando misas y enseñando en Guaranda y Echeandía, en Ecuador. Se encontró con la Teología de la Liberación y con monseñor Leónidas Proaño, “el obispo de los pobres” de los Andes ecuatorianos.
A partir de ese año en que se ordenó sacerdote siempre tuvo claro al lado de quién debía estar: “Lo mío es la opción pastoral por los pobres”.
En 1982 volvió a Paraguay para quedarse hasta 1983, año en que viajó a Roma para realizar estudios de espiritualidad y sociología. Se graduó en 1987, regresó y comenzó a vincularse con los grupos que exigían la caída de la dictadura.
En 1994 Lugo fue nombrado obispo de San Pedro, cargo que mantuvo hasta el 11 de enero de 2005, cuando Juan Pablo II acepta su renuncia. Entonces pasa a ser obispo emérito de la diócesis de San Pedro.
Benedicto XVI se encargaría en 2007 de suspenderle a divinis, es decir, se le prohibió administrar algunos sacramentos y enseñar doctrina.
El Vaticano no ha hecho declaración alguna sobre el triunfo político del obispo. “Yo me pongo a disposición de la decisión que tome el Vaticano como hijo de esta Iglesia. Quiero pertenecer a esta Iglesia que tanto amo, pero busco una salida de consenso”, ha dicho Lugo respecto al silencio de la cúpula católica.
En marzo de 2006 impulsó la organización de Resistencia Ciudadana, que agrupó a los principales partidos políticos de la oposición, las cinco centrales sindicales y más de un centenar de asociaciones civi-
les de Paraguay.
Con el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) negoció la llamada Alianza Patriótica para el Cambio (APC) que acaba de derrotar al último partido Estado que quedaba en Latinoamérica.

El regreso
Diagnosis paraguaya (1965) y Lo histórico y lo anti-histórico en el Paraguay (1976) son obras de Epifanio Méndez Fleitas que se editaron en Argentina. Quienes las leyeron aseguran que en esas obras se puede entender, de alguna manera, que Fernando es una suerte
de regreso, de revancha de la sangre.
Dice Epifanio en El drama histórico del Paraguay: “...la tiranía vitalicia de Stroessner no es un parásito del aire; entronca en la política paraguaya como la estaca que echa raíces en la tierra y genera nuevas ramas. No es un injerto”.
Y agrega: “Desde su adscripción al imperio español (Irala, 1537-1556), pasando por el apogeo colonial (Hernandarias, prácticamente de 1592 a 1621), hasta el alumbramiento y el cenit de la Independencia (Francia, 1813-1840; Don Carlos, 1841-1862; y Solano López, 1862-1870), el Paraguay ha sido gobernado intermitentemente por poderes vitalicios, aunque no despóticos. Por eso no cabe parangonar con ellos el de Stroessner, pero son precedentes y se prestan a equívocos. Alguien dijo que «la historia se repite: una vez como drama, y en la reprise, como comedia» [...] Los
regímenes de Francia y los López son el drama; el de Stroessner, la comedia”.
Increíble. “Es la novela latinoamericana, es como en Cien años de soledad”, resume el pintor Jorge Buman tomando mate con este cronista, contándole un sueño.

Entre Hugo Chávez y Lula Da Silva
Fernando Lugo acaba de consagrarse presidente, es domingo 20 de abril y habla en la histórica esquina de Palma y Chile, frente al Panteón de los Héroes.
Insiste con las ideas de pluralidad e igualdad. Lo diverso contra lo uniforme. Sabe que no hay otra salida.
El principal aliado, el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), al que sólo ven de centro los que están muy a la derecha, tendrá 14 de los 48 senadores, en tanto que los aliados de izquierda sólo serán un senador del Partido Movimiento al Socialismo y uno del Movimiento Popular Tekojojá, contra los 18 colorados, ocho del Unace del polémico Lino Oviedo, y tres de Patria Querida.
Algo parecido le ocurrirá en diputados cuando el Tribunal de Justicia Electoral termine de contar los votos, para saber cómo finalmente se distribuyen los 80 diputados, aunque se estima que también habrá
una primera minoría colorada, una segunda liberal, y después siguiendo el orden que se dio en senadores.
Vale considerar también que a los problemas que habrá para hacer aprobar una ley en el Congreso, Lugo deberá enfrentar a un Poder Judicial controlado por colorados, así como un aparato burocrático de alrededor de 200 mil empleados públicos que en su mayoría
son afiliados a la ANR.
El PLRA lo ayudará en el reclamo por la renegociación de los leoninos contratos de las represas hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá por la que los vecinos Brasil y Argentina le quitan a Paraguay alrededor de 2 mil millones de dólares por año.
Esta suma podría cambiar drásticamente la situación de pobreza del país.
Se desconoce cómo reaccionará el PLRA ante el plan de Reforma Agraria Integral que prometió Lugo.
“Respetaremos la propiedad privada”, viene repitiendo su vicepresidente electo, Federico Franco. Paraguay casi no tiene tierras fiscales, la única forma de hacer reforma es expropiar o aplicar fuertes impuestos a las tierras improductivas, cuestión que el pequeño Estado paraguayo no tiene capacidad de controlar.
“Soy una línea media entre Chávez y Lula”, se define el ex obispo y se pregunta: “¿Por qué no puede ser una línea intermedia, la de Fernando Lugo? Paraguay tiene que hacer su propio proceso. Creo que hoy en América Latina no hay paradigmas comunes unificados”.
Es posible que asuma antes del 15 de agosto, fecha prevista para el traspaso de mando, porque el presidente Duarte Frutos necesitará tomar su banca de senador el 1 de julio, dada la debilidad en la que quedó después de las elecciones.
Es posible que llame a una reforma constitucional que establezca un escenario superior de derechos electorales y políticos.
Tres objetivos casi imposibles: reforma constitucional, renegociación y Reforma Agraria Integral, que no serán de fácil acceso.
¿Cómo hacerlo?
¿Cuál es el camino?
Alguien le vuelve a preguntar en guaraní:
—¿Moo jahata, Fernando?
(¿Hacia dónde vamos, Fernando?)
(Fin)

*Secretario de Organización del Sindicato de Periodistas del Paraguay

Lugo en su tinta

√ “Sigo soñando con la patria grande, con una Latinoamérica integrada, sin fronteras, que sea respetada en el contexto internacional. Y sueño con un Paraguay respetado por las demás naciones. Quiero seguir soñando con los pueblos de América Latina”.

√ “Paraguay no puede ser una isla apartada, debe integrarse al continente”.

√ “Mi primera medida es una que tengo clavada en el corazón: la de nuestros pueblos indígenas”, por “la deuda histórica que tenemos con ellos, los verdaderos dueños originarios de esta tierra (...) No más indígenas que mueran por hambre, tuberculosis o falta de atención”.

√ Comienza una nueva era de la política paraguaya (...) El Partido Colorado ha gobernado para un grupo selecto de paraguayos. Eso cae y se abre un gobierno para todos”.

√ “Que se termine eso de que hay que ser colorado para trabajar como funcionario público”.
√ “Creo que es la primera vez en Paraguay que un gobierno traspasa el poder a otro de distinto signo sin derramamiento de sangre”.

√ “Cada vez que me hacen esa pregunta es una punzada en el corazón” (acerca de la suspensión a divinis que le impuso la jerarquía católica).

√ “Todavía no puedo verlo”
(sobre el Paraguay del futuro).

19 de abril de 2008

El ruido de la caída

Paraguay/Elecciones 2008
Fernando Lugo puede ser consagrado presidente en inédita elección
El pueblo dice que gana Fernando Lugo y eso quiere decir que el (hoy) domingo se derrumba el Partido Colorado, el último partido/estado de América Latina con 61 años en el poder. El ex obispo lidera las encuestas por entre 6 y 10% de los votos aunque el oficialismo utilizará todas las artimañas, hay inclusive temor de fraude, para intentar detener lo que parece inevitable.

Un día llegó el hartazgo y aunque no se puede precisar cuál fue la gota que colmó el vaso, en la calle se respira que hay una mayoría que ya no quiere saber más nada de la Asociación Nacional Republicana (ANR) en el gobierno.
Es que este Partido Colorado es el mismo que sustentó al tirano Alfredo Stroessner y que siguió al frente durante estos casi 20 años de transición en base a su férreo control del Estado que incluyó miles de muertos y desaparecidos durante la dictadura y más de 100 campesinos muertos por la lucha por la tierra desde el 89 en adelante.
El Estado en Paraguay es pequeño, la mayoría de los chicos apenas termina la primaria, hay que pagar la atención en los centros de Salud, no hay programas de vivienda, la obra pública es escasa, no hay incentivos a la industria, y en todas y cada una de las licitaciones que hacen los ministerios, los funcionarios roban de manera sistemática.
Este Estado, hijo de la ANR, sostiene un modelo económico latifundista y agroexportador que expulsa a miles de campesinos por año hacia los grandes centros urbanos del país y hacia el exterior y que permite el contrabando, la importación y triangulación de productos, el tráfico de drogas y otras lindezas que hacen que la economía informal casi se equipare a la formal.
Quien se hace del poder deviene "inevitablemente" multimillonario. De los últimos ex presidentes, según el estudio de Aníbal Miranda, “Las grandes fortunas del Paraguay”, los herederos de Stroessner (1954/89), los herederos de Rodríguez (89/93), Juan Carlos Wasmosy (93/98), y Raúl Cubas/Lino Oviedo (98/99) superarían la barrera de los 1.000 millones de dólares.
No sería un dato extraño en un país desarrollado, pero es algo ofensivo donde el 50% del pueblo es pobre y hay más de 300 mil campesinos sin tierra. (González Macchi (99/2003) no habría llegado a esas sumas, pero ya no estaba Aníbal para registrarlo, el parte oficial dice que se suicidó.)
El actual presidente, Nicanor Duarte Frutos era periodista, salario bajo, casa alquilada, mucha batalla para alcanzar el fin de mes, ahora, dos décadas después, tiene casi una manzana en un barrio caro de Asunción y se lo presume dueño de puertos privados que se dedican a la importación de productos chinos, etc y graneleros para el embarque de soja.
Duarte Frutos, por esta acumulación, comenzó a molestar a los otros dueños del dinero y como cualquiera en el poder, quiso quedarse un rato más. Los dueños, entre ellos algunos propietarios de medios, le dijeron que no, porque no le perdonan su coqueteo con Hugo Chávez, su cercanía con Lula.
Los dueños son partidarios de sellar una alianza con los Estados Unidos.
Duarte intentó la reelección hasta el final y como vio que no podía eligió a Blanca Ovelar, la que fuera su ministra de Educación, para seguir gobernando en las sombras, desde el senado al que es candidato No.1.
Los dueños eligieron a su vicepresidente, Luis Castiglioni, para disputarle la interna del Partido Colorado. Ganó Blanca y hay mucha gente diciendo que fue con fraude.
Continuó la guerra y Duarte dará batalla el domingo tratando de contener la tropa. Con tal de hacerlo se peleó con Chávez en una señal al establishment que hace rato lo condenó a la horca.

Cambio
Es casi inocente hablar de oposición de partidos en una oligarquía como la del Paraguay donde el 1,7% tiene más del 75% de las tierras cultivables. El Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) rival histórico de los colorados se convirtió prácticamente en su socio desde el Pacto de Gobernabilidad que firmara en 1996 su líder de entonces, Domingo Laíno con el presidente Wasmosy.
Fue casi un reparto de cargos en la justicia, en las embajadas y la creación de dos estructuras para empleo público, la Contraloría y el Tribunal de Justicia Electoral. Además, fue una garantía de impunidad, pues la mayoría de los jerarcas que eran enjuiciados tras abandonar los cargos, eran protegidos por sus socios parlamentarios para impedir, vía fueros, su juzgamiento.
Patria Querida se llama el partido liderado por Pedro Fadul, un empresario financiero que viene de la militancia cristiana que perdió la elección presidencial con Duarte hace cinco años y fue su aliado a la hora de votar un regresivo sistema de impuestos al que la población le dio el nombre de Impuestazo. También apoyó que la secta Moon se apropiara del añejo Puerto Casado con las casas de la gente incluída.
Ninguno de ellos, con estos antecedentes y su poca organización, podría oponerse al aparato del Partido Colorado por sí solos.
Otro elemento fundamental en el análisis es entender que Stroessner fue un déspota sangriento que atacó de manera principal el derecho del pueblo a organizarse. En Paraguay sólo entre un 3 y un 5% de los asalariados están afiliados a un sindicato, las organizaciones campesinas tienen 2 mil detenidos, procesados sin condena, hay sólo 70 mil jubilados para 6 millones de habitantes, etc.
Allí hay una oposición real a las políticas del oficialismo y su “oposición”, pero en estos 20 años no se pudo tener representación parlamentaria alguna.
Fernando Lugo, ex obispo de San Pedro, el departamento más pobre del país, surgió como el unificador de estas dos vertientes de oposición e hizo la que aprenden los curas desde el seminario: hablar con y escuchar a todos, decirles a cada uno lo que quieren oír y establecerse en un lugar de árbitro en el que enviará dulcemente a unos y otros a rezar sus padre nuestros y avemarías.
Esta unión se llama ahora Alianza Patriótica para el Cambio (APC), tiene como miembro principal al PLRA y a un arco de fuerzas políticas que van del centro a la izquierda. Todos apoyan la lista 6, en la que acompaña a Lugo el liberal Federico Franco que en el acto de cierre dijo que el gobierno que harán “respetar la propiedad privada”. El punto no es menor porque Lugo prometió avanzar en una reforma agraria integral en el país de la peor distribución de tierras del mundo.
Lo particular de la APC es que tienen listas diferentes para diputados y senadores donde cada uno pelea por lo suyo.
El Movimiento Popular Tekojoja, es la segunda fuerza de ese arco y es con la que se identifica Lugo. Está conformada por pares de su generación. Gente de alto perfil técnico, preocupación social y de clase media, media alta. Uno de sus hombres más importantes es Ricardo Canese, el mayor vocero de la necesidad de renegociar los leoninos contratos de Itaipú y Yacyretá por la que los vecinos Brasil y Argentina, le quitan al Paraguay, alrededor de 2 mil millones de dólares por año.
Otras fuerzas son el Partido Movimiento al Socialismo, la Alianza Patriótica Socialista y el Bloque Social y Popular, que pueden hacer realidad en el nuevo congreso el sueño de la representación de indígenas, campesinos y obreros, por primera vez en el país, lo que fue comprendido por los líderes de los países vecinos que al parecer optaron apoyar a Lugo en el final de la carrera.
A pesar de todo lo que se dijo, donde la ANR tiene todas las de perder, hay verdades en el disrcuso colorado: la oposición del PLRA/PQ y otras fuerzas que compitieron en la historia contra la ANR no terminaron de definir un modelo alternativo de Estado, sólo expusieron la voluntad de reducir el pequeño estado que hay y durante la última década se pasaron buscando privatizar las empresas públicas.
También es cierto que las organizaciones obreras y campesinas vienen reclamando un estado mayor, con más intervención para terminar con esta injustísima distribución del ingreso que es para este cronista el fundamento del hartazgo.
Se necesita entonces una articulación de fuerzas diferentes donde se verán las verdaderas intenciones de los integrantes de la APC, tanto liberales como socialistas. Romper el chaleco de fuerza del partido/estado puede ser el comienzo de una solución.
Un triunfo de Lugo y la APC abre las puertas a la discusión de una reforma constitucional y probablemente, una asunción antes del 15 de agosto, para buscar fortalecer el proceso de cambios.
En cualquier caso todo comenzará el domingo con el coraje cívico de un pueblo valiente que irá a votar en paz y esperará en casa, en el reposo suave de la tarde de domingo, el estruendoso ruido de la caída.
Jorge Zárate

7 de enero de 2008

Cargill, prepotencia sojera


La multinacional construye un megapuerto granelero a 150 metros de las tomas de agua que alimentan a más de 1 millón de personas en la Gran Asunción. Ongs civiles y ambientalistas intentan detenerlo mostrando casos de enfermedad y muerte que no fueron escuchados por las autoridades. En Zeballos Cue los más pobres confían en que las obras darán trabajo.

Por Jorge Zárate
Publicado en la revista Informationsstelle Lateinamerika (ILA) de Bonn, Alemania

Los puertos graneleros de San Antonio, al sur de Asunción, enferman a la población. El paso de los camiones, la dispersión del polvillo de la soja, les provoca dificultades respiratorias, dolores de cabeza, vómitos, mareos, asfixia, problemas en los ojos, diarreas y problemas en la piel. Haciendo preguntas a los pobladores se lo puede determinar como lo demostró la Ong. Base de Investigaciones Sociales (Base IS).
Nada de esto pareció importar a la secretaría del Ambiente (Seam), a la municipalidad de Asunción, ni a la justicia que rechazó un amparo judicial planteado por las organizaciones sociales para evaluar correctamente el impacto que tendrá un puerto varias veces más grande en Zeballos Cué, a sólo 500 metros de las tomas de agua de la Empresa de Servicios Sanitarios (Essap).
El megapuerto de Zeballos (Puerto Unión S.A.) de la transnacional Cargill y socios locales moverá 1 millón de toneladas de soja por año, una cantidad superior a los que anualmente movilizan Gical y Concret Mix en San Antonio donde la gente ya no se baña en el río y los pescadores no encuentran nada que pescar. Olores nauseabundos, contaminación del río con los combustibles de las barcazas y con los desechos de los puertos son hechos fácilmente verificables en San Antonio.
Pero hay una diferencia.
San Antonio está río abajo de las tomas de agua.
Por eso las organizaciones insisten en que que se revoque la licencia ambiental al proyecto Puerto Unión de Zeballos Cue y le piden a los concejales de Asunción que paralicen la ejecución de las obras hasta que se haga un estudio de impacto ambiental avalado por organizaciones internacionales que tienen experiencia y probidad en la materia.
"Serán responsables de los daños que pudieran ocurrir en la salud de la comunidad" le recordaron a la Junta Municipal que todavía puede dictaminar sobre la construcción del empalme Puerto Zeballos-Ruta Transchaco.
Según la empresa el problema del polvillo que se genera en los puertos de estas características será solucionado por unos "filtros de manga" que retienen el polvo, además de que "los granos serán transportados en cintas cerradas y la descarga a las barcazas contará con la última tecnología en aspersores para evitar que el polvo se disemine al cargar". Vale decir en este punto que la ni Essap ni el Servicio Nacional de Sanidad (Senasa) tienen laboratorios para analizar el impacto de este tipo de actividad en las tomas de agua.
La promesa empresaria pareció convencer a la Seam, que además aseguró que mantendrá la licencia ambiental si la empresa construye un ducto de 150 metros para eliminar los desechos liquidos del puerto aguas abajo de la toma de Essap.
La obra se sigue construyendo y tiene el apoyo de comisiones vecinales de los bañados y de Zeballos Cue, áreas donde la pobreza y la desocupación arrecian. "No entendemos cómo se puede estar llevando adelante estas acusaciones contra Puerto Unión que está por donarle a la Essap todo lo que necesita para estar protegido en sus tomas de agua", expusieron entre otros la Asociación de Pescadores de Zeballos Cue y la Comisión Vecinal El Dorado. "Además también realizan la donación de una doble avenida de más de 3 kilómetros y medio, cañerías de agua, iluminación, subcomisaría, escuela, plazas y obras de importancia... sin dejar de mencionar los innumerables puestos de trabajo directos e indirectos que se generarán en toda la zona", apuntaron en un comunicado que parece redactado por la empresa.
A la gente se le dijo que habrá 3 mil puestos de trabajo, en los planes figuran 120 puestos, denuncian los opositores.
Los pobladores se mostraron fascinados por la posibilidad de encontrar una changa aunque tengan en Zeballos Cue la experiencia del impacto de dos puertos de contenedores que funcionan desde hace unos años. Poco trabajo, camiones que rompen las calles.
La experiencia de San Antonio ofrece otros conocimientos. Se puede ver como las viviendas de la gente sufren grietas a causa del tráfico de camiones y terminan siendo vendidas a precios irrisorios a las empresas propietarias de los puertos. Veinte millones, treinta millones de guaraníes.
Las comisiones vecinales de Zeballos Cue celebran la vía de acceso y salida que representará la doble avenida que proyecta construir la empresa para vincular el puerto con Mariano Roque Alonso. Dicen que es una necesidad, que les ayuda a romper el aislamiento, un elemento real, pero nada que no se pueda exigir al estado que ejecute.

Despertar
Las organizaciones que se oponen a la construcción de megapuerto están difundiendo un documental que muestra el caso de los pobladores del barrio Malvinas Argentinas de Rosario, Santa Fe, Argentina y su experiencia con los puertos graneleros.
Los vecinos tuvieron cáncer, leucemia, enfermedades respiratorias como producto de la contaminación del aire producida por el polvillo de los granos que contienen agrotóxicos y del humo que se respira cotidianamente. Inclusive pudieron configurar un mapa con las muertes relacionadas a estas dolencias.
El impacto de los puertos y su infraestructura se reproduce en un kilómetro a la redonda, pudieron determinar. En el caso de Puerto Unión, tanto la toma de agua como las piletas de decantación de la Essap ingresan en esa área.
El puerto que tendrá una capacidad de acopio de 64 mil toneladas de granos, 40 mil en silos planos y 4 tubos de 6 mil. "Es un puerto versátil que tendrá una capacidad de secado de 120 toneladas por hora", explicó la empresa dando una idea de la movilidad que tendrán los granos y el polvillo que siempre es recuperado porque cada kilo pesa para los agroexportadores.
El puerto podrá embarcar hasta 16 mil toneladas por día cargando de a 2 barcazas a la vez.
En Paraguay aproximadamente el 90 % de la soja es de la variedad transgénica Roundup Ready RR, es resistente al herbicida Roundup, ambos desarrollados por la Corporación Monsanto a base de glifosato.
Antes de cosechar se usa como secante el herbicida Paraquat, una sustancia ya prohibida en Europa por su alta toxicidad. En el transporte y almacenamiento se usa D.D.V.P. (Insecticida acaricida órgano fosforado) de toxicidad aguda. En el almacenamiento de los silos en puerto, cuando el grano tiene que permanecer en tiempo de espera para ser embarcado, se usan productos tóxicos con poder residual como el Rendal, clorado de clase 3, uno de los más tóxicos del mercado. Para un camión de 30 toneladas se colocan 9 o 10 pastillas de fosfuro de aluminio, cuestión que se multiplica en las barcazas.
El trasvase hacia las barcazas genera un polvillo que contiene partículas de todos estos agrotóxicos que serán emitidos al aire de Zeballos Cue y zonas de influencia.
Estos son los elementos que las organizaciones intentan difundir entre la población con los escasos recursos a disposición.
La soja es un sistema que expulsa, enferma y mata, un monocultivo arrasador del que obtiene ventajas una pequeña minoría de la población.
Hay 2,4 millones de hectáreas de producción sojera que las grandes empresas agrícolas con la complicidad del estado quieren extender a 4 millones de hectáreas.
Habrá más expulsión campesina, más enfermedad y más muerte si la minoría crítica, educada y con alguna influencia política que habita el Gran Asunción no comienza a darse cuenta que el problema está a punto de llegar a sus canillas, a sus pulmones, al centro mismo de su corazón.

La revisión
"Como mínimo deberá estar ubicado a 1 kilómetro de distancia", dijo Elena Benítez, directora de Recursos Hídricos de la secretaría del Ambiente (Seam) sobre el emplazamiento del puerto granelero de Cargill. "En el río Paraguay la distancia mínima de dilución es de 1 kilómetro y hay casos en que se debe emplazar a 2 kilómetros", apuntó. Benítez dijo que se podría rever la licencia ambiental que otorgó la Seam al proyecto porque la ley de Aguas otorga prioridad al consumo humano en el uso del recurso. Contó además que cuando la cuestión pasó a consideración de Recursos Hídricos, el proyecto sólo contemplaba la instalación de un silo y no de un puerto y una planta aceitera como finalmente se reveló. Las licencias ambientales no tienen carácter definitivo.