2 de octubre de 2019

Viaducto sobre el Botánico invita a discutir el progreso


El 1/10 comenzaron las prospecciones arqueológicas tras una escandalosa represión.
Un disparo al aire y la arremetida de los cascos azules sobre el pequeño grupo de activistas inauguró la primera jornada de prospecciones en el Jardín Botánico. Amanecía opaco por la violencia policial, esa marca registrada de la fuerza, que puede verse en los videos que se viralizaron, donde el pequeño grupo de activistas busca impedir que la primera retroexcavadora ingrese a la zona de obra.
Todo termina en un escandaloso choque en el que 5 jóvenes resultaron detenidos. Belén Ibáñez, Nilda Sosa, Ramón Flores, David Acosta y Guillermo Pereira fueron a dar a la Comisaría 12 metropolitana “por desacato”, informa el comisario Silvio Leguizamón, el hombre a cargo del operativo. “Tres masculinos, dos femeninos”, le detalla un suboficial.
Cira Novara es una de las referentes del grupo “El Botánico no se toca” y luego de condenar la represión dice que permanecerán acampados buscando evitar el desarrollo del Corredor Vial Botánico, que según el Gobierno pretende agilizar el tráfico en el ingreso y egreso de la capital.
Lo hará al costo de unos 400 árboles y afectará 1,6 hectáreas. De acuerdo a los reportes, 157 árboles serán trasladados, 117 reutilizados dentro del predio y 63 talados.
Novara cuestiona el dictamen de la jueza Alejandra Magalí Zavala que le permitió al consorcio avanzar en las tareas. “Esperamos tener mejor fortuna con nuestra apelación”, dijo.
Más allá, una pequeña cuadrilla de obreros y técnicos, protegidos por la policía, trabajan detrás del vallado metálico que instalaron, conformando una suerte de corralito en el que está operando el Georadar. “Parece una cortadora de pasto, pero vale 18 mil dólares”, cuenta uno del equipo.
La arqueóloga Astrid Ávalos conduce las tareas en las que se verifica el terreno. “Principalmente para evitar dañar cañerías y conductores eléctricos que entendemos podrían pasar por aquí y también buscando patrimonio”.
La técnica destaca el uso de la “arqueología preventiva” en la obra pública y cuenta que “en muchas intervenciones se dieron hallazgos de huesos, urnas, etc”, comenta. También que mediante este tipo de tareas hubo hallazgos interesantes en Cerro León y en Piribebuy: “Se encontró un horcón que habría sido del hospital quemado en la Guerra Guasu”, comenta.
Ávalos asegura que en dos semanas tendrían concluida la tarea y que a partir de allí se daría el inicio de la obra, el movimiento de los árboles, otro punto crítico.
Se entiende que este espacio de tiempo puede operar como una dilatoria que finalmente le gane por cansancio al grupo de ecologistas que resisten. Está por verse. 

Razones
El corredor forma parte de un paquete de obras que se financian con unos 65 millones de dólares del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (Focem). De acuerdo a la información oficial, conectará la Ruta 3 y la Costanera a través de un viaducto de 1.340 metros que atravesará Sacramento, Artigas y la calle Fiebrig, y un paso a desnivel de 460 metros sobre la calle Primer Presidente.
Para el viaducto en Primer Presidente se construirán 50 pilotes, mientras que el viaducto de mayor extensión (1.340 metros) llevará unos 312 pilotes.
“El Corredor Vial Botánico es una obra urbana que agilizará la circulación de 40 mil vehículos por día, lo que significa que 100 mil ciudadanos pasarán 1 hora menos en el embotellamiento que se forma en la zona del Botánico de Asunción”, se sostiene oficialmente.
También se insiste en ciertas previsiones ecológicas: “Este proyecto prevé la plantación de 2.740 arbolitos. Ya se plantaron 600 plantines de pindo en la Costanera Norte”, reportó el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
El proyecto afectará a 400 árboles, de los cuales 157 serán trasladados, 117 reutilizados dentro del predio y 63 talados.
El proyecto afectará a unos 400 árboles
“A pedido de la Municipalidad de Asunción, 32 hectáreas pertenecientes al Regimiento de Caballería (RC4) serán anexadas al Jardín Botánico y por iniciativa de la organización ambientalista A Todo Pulmón, por cada árbol talado o trasladado, se plantarán otros diez”, se informó.
Igualmente, en un país con deforestación récord a muchos no les parece buena idea quitar árboles para que los vehículos circulen más rápido. Entre ellos se cuenta Jorge Rubiani, que en un manifiesto público apuntó: “En la ciencia urbanística, se conoce igualmente que toda intervención puntual y radical en el sistema (como lo son los viaductos y autopistas), son intervenciones monumentales, vistosas, costosas (‘chiches tecnológicos’ para la vanidad de algunos funcionarios) y con un radio de afectación de kilómetros o cuadras a la redonda. Y que si no se contemplan estos efectos, obligarán a agregados, reparaciones. Es decir: ‘cirugías mayores’ y mucho más onerosas, a corto plazo”, comentó.
Fueron detenidos ayer cinco jóvenes que estaban acampando en el Botánico.
Primero buscarán que no haya nada especial bajo tierra
“Mientras en el mundo se demuelen viaductos y se evita la construcción de autopistas porque son elementos que desintegran el sentido de comunidad urbana (en el mismo nivel que los edificios en altura o los ‘barrios cerrados’), nuestras autoridades ven en los formatos de movilidad mencionados ‘la única salida’ para resolver los problemas de tránsito en Asunción”, agregó.
Parados en el sitio de las obras es posible imaginar el viaducto, su impacto en ruido y humo sobre un sitio que la gente adopta para descansar. Da lugar también a pensar en qué tipo de progreso se plantea y, sobre todo, para quiénes.
Jorge Zárate
Fotos de Fernando Riveros

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