6 de julio de 2011

Reelección de Fernando Lugo, que decida el soberano


Por Jorge Zárate

Primero lo primero: Lugo tiene derecho a la reelección y esto más allá de que la consiga o no.
La pretensión del presidente y sus adherentes es impedida por la constitución del 92, pensada y sancionada con Stroessner todavía vivo en el cuerpo político, financiero y admistrativo. Por esos motivos, esta Carta Magna apenas modificó el esquema stronista que hoy sigue rigiendo y es bien sabido que, más allá del tema puntual de la reelección, es necesario reformarla desde hace años.
El de elegir y ser elegido es un derecho político esencial y toda la argumentación de forma que se haga es mera oposición y eso lo sabe bien el poder fáctico de este país.
Es así como se explica la defensa de la fórmula Efraín Alegre-Rafael Filizzola que hizo llegar al stablishment a extremos delirantes. Es fácil advertir que con la destitución de sus cargos de ministros, perdieron base de $ustento y es esto lo que preocupa realmente a sus mentores.
Los dueños de este sistema latifundista y agroexportador saben de las dificultades que tendrá su formula preferida para enfrentar en una contienda electoral a Lugo-Blas Llano que parece es la alternativa que gusta al oficialismo.
Tampoco debería ser tan problemático a la interna de la Alianza entre el Partido Liberal (PLRA) y los partidos del Frente Guasu (FG) que ambas disputen a fin de determinar cuál es el perfil que sus electores prefieren: El poncho juruicha de Lugo/Llano, o la derecha de Efraín Alegre-Rafael Filizzola, centroderecha siendo optimistas.
Este es el punto central que comenzarán a dirimir con seriedad los 900 convencionales liberales en agosto próximo, lo demás es ruido.
Las bases del PLRA no van a querer quedar fuera del poder y esto también es del entendimeinto de su dirigencia, así que todo hace suponer que los que hoy aparecen rigidos opositores se vayan alivianando en el tiempo.
Que todos hagan cálculos con relación a los votos en el parlamento es una señal clara de que la posibilidad de la enmienda existe y que tiene chances.
Por eso la quieren frenar Horacio Cartes, el precandidato presidencial del Partido Colorado, aunque hasta el momento no consiguió la adhesión partidaria.
Nicanor Duarte Frutos y Castiglioni tienen en la posibilidad de alentar la enmienda, una garantía de supervivencia política que no dejarán pasar.
Patria Querida prepara un frente antireelección que tendrá apoyo de la gran prensa y el Unace escucha ofertas.
Es un juego delicado, en el que las mayorías miran desde fuera.
Así son las oligarquías.
Trabajadores, campesinos, trabajadores informales, subocupados, desocupados, lo comprenden a cabalidad.
Sería bueno escucharlos hablar en las urnas de un referendum.
Que decida el soberano.

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