17 de marzo de 2026

Reserva Natural Aguapey en Ypacaraí, un santuario natural del Chaco Húmedo

 


Antonio Espinoza y su esposa Diane donaron 1313 hectáreas de su familia para concretar este espacio que será administrado por la Fundación Moisés Bertoni y el Museo de Ciencias (MUCI). Científicos y técnicos de ambos organismos consideran que representa una oportunidad importante para fortalecer la conservación del Chaco Húmedo, consolidar procesos de monitoreo a largo plazo y desarrollar una propuesta atractiva de educación ambiental y puesta en valor del patrimonio natural que pueda ser visitado por todos los paraguayos

 

Arriba izquierda, locación de la reserva
Se sabe, las buenas noticias tienen efectos multiplicadores y, ojalá así sea con la donación de un importante campo para constituir una reserva ecológica. El sitio integra la cuenca del Lago Ypacaray lo que hace que el hecho cobre una especial relevancia por la creciente presión urbana sobre la ecología de la zona.

“Esperamos este año poder ya anunciar algunas acciones que nos permitan recibir visitas. Si bien lo administramos desde la Fundación Moisés Bertoni (FMB) y tenemos una fuerte alianza con el Museo de Ciencias (MUCI), Aguapey busca a ser el gran espacio de recreación y contacto con la naturaleza y las ciencias para toda la gente en el Departamento Central”, apunta Claudia Rolón, coordinadora del Programa de Investigación y Ciencias de la FMB.

La técnica explica que “En términos generales, la conservación de este territorio aporta a la estabilidad ambiental de la cuenca, ya que protege ambientes naturales que contribuyen a la regulación del agua, la conservación del suelo y la conectividad ecológica”. 

Claudia Rolón de la FMB
 Paola Martínez, es la directora ejecutiva del MuCi y entiende que se abren “inmensas oportunidades. La ubicación de Aguapey es realmente de un valor excepcional considerando la falta de espacios de esa índole que sean accesibles al público en las zonas urbanas. Esto implica un cambio de paradigma en la forma en que la gente puede interactuar con zonas de alto valor ecosistémico y las posibilidades de aprendizaje y beneficio a partir de las experiencias generadas allí son exponenciales”.

Martínez que es comunicadora, revela: “estamos muy entusiasmados trabajando en la primera propuesta al público, que será develada en semanas más. Lo que podemos adelantar es que permitirán experiencias de primera mano con la riquísima flora y fauna de la reserva, pero más aún, del cielo de la cuenca del Ypacaraí. Nuestro equipo de Astronomía se encuentra trabajando en la primera propuesta que será un evento realmente digno de vivir para todos los amantes de la observación astronómica”, anticipa. 

Conservación y legado

Esa idea conservacionista, potenciada en sus posibilidades científicas y educativas, fue el motor de esta historia. Así lo reveló el donante Antonio Espinoza durante el acto protocolar de constitución de la Reserva Natural de Aguapey: “En nombre de la familia, estamos súper contentos de poder llevar adelante esta idea y de entregar esta hermosa propiedad a la Fundación Bertoni y la Fundación Museo de Ciencias, porque sabemos que ellos van a poder realmente abrir el espacio al público, hacerlo como una herramienta didáctica para muchísima gente, adultos y chicos”, dijo

“Hay demasiadas cosas lindas allí y demasiadas oportunidades de aprendizaje y también de esparcimiento; y el aprendizaje con esparcimiento es lo mejor que puede ocurrir.  Así que es una enorme satisfacción poder confirmar esta cesión hoy, presentando esta propiedad a estas dos instituciones tan nobles y con tan buenos objetivos para el país”, agregó.

Diane lo explicó así: "Como fundadora de Moisés Bertoni, estoy muy orgullosa de poder contar con Moisés Bertoni para donar la propiedad. Empezó como unas semillas de ideas y creció grande, entonces es fantástico. Y como fundadora del Museo de Ciencias, es la otra semilla que debe estar ahí ayudando con todas sus ideas y ciencia. Entonces, siento mucho orgullo por las dos organizaciones. Y por el futuro, gracias, realmente gracias."

Un paisaje rico en biodiversidad

Rolón, que es bióloga especializada en botánica, investigadora del PRONII (CONACYT) y doctoranda en ciencias naturales y sus aplicaciones (FACEN-UNA), entiende a su vez que el impacto en términos de biodiversidad es claramente positivo.

Describe que la Reserva se encuentra en la ecorregión del Chaco Húmedo y representa de manera significativa la fauna y flora características de esta región, incluyendo distintos ambientes: bosque de galería, bosque sobre roquedales, campos naturales y zonas de inundación asociadas al río Salado.

Por esas tierras pasean aguará guazú, monos carayá, carpinchos y osos hormigueros, aves como el tuyuyú. Pueden verse también ñandúes y reptiles como el yacaré y la curiyú. También un gran número de tortugas y decenas de especies de peces.

“Proteger este mosaico de ecosistemas garantiza la conservación de especies típicas y procesos ecológicos propios del Chaco Húmedo. De manera general, toda superficie que pasa a estar bajo un esquema formal de conservación genera un impacto favorable en términos de biodiversidad y resiliencia ambiental”, apunta la bióloga.

Describe además que la reserva brindará servicios ambientales como la regulación hídrica, la captura de carbono, la conservación de biodiversidad y la protección de suelos. “Estas funciones impactan de manera directa en la calidad de vida de miles de habitantes del área metropolitana de Asunción, que dependen de la cuenca para actividades productivas y abastecimiento”, recuerda. 

Cuenca del Lago Ypacaray

Sin playa sobre el Lago Ypacaray, está distante a unos kilómetros, la Reserva Natural Aguapey “es un espacio que forma parte de su cuenca, ya que cuenta con ambientes naturales asociados a cursos de agua, como el Río Salado, pero no cuenta con infraestructura ni acondicionamiento como playa recreativa. Se trata de ecosistemas naturales que requieren manejo cuidadoso para su conservación”, describe Rolón,

Rolón, que lidera el equipo multidisciplinario de investigadores de la FMB anticipa que sus tareas iniciarán “con los estudios mínimos requeridos por los planes de manejo para establecer una línea de base de biodiversidad e indicadores de estado de conservación”.

Anuncia que está previsto implementar parcelas permanentes para el estudio de flora y caracterización de tipos de vegetación; identificación y análisis de los distintos tipos de bosque presentes; monitoreos permanentes de fauna, seleccionando indicadores clave de aves, mamíferos, anfibios, entre otros. “El monitoreo será progresivo, aumentando en complejidad conforme se consolide el equipo de investigación”, adelanta.  

Senderos de aprendizaje

La Reserva Natural Aguapey actualmente no cuenta con infraestructura turística ni senderos formalmente habilitados. “Ese proceso está en una etapa inicial de planificación. Está prevista la futura habilitación de senderos y espacios para visitas educativas, en articulación con el Museo de Ciencias MUCI”, explica la bióloga Claudia Rolón de la Fundación Moisés Bertoni.

“Se tiene previsto que las actividades de recreación y educación ambiental se integren a una propuesta más amplia, pero estará disponible recién más adelante. La apertura oficial del área protegida será anunciada por ambas organizaciones cuando se realicen las adecuaciones necesarias y el área protegida esté lista para recibir a los visitantes”, anticipa.

Paola Martínez, directora ejecutiva del Muci, agrega que “el equipo de FMB se ha especializado en las últimas décadas a partir de un fornido equipo científico que lleva adelante procesos de observación, categorización, colecta, investigación, desarrollo de proyectos y más. Es todo este expertise que llega a Aguapey, que sumado a las capacidades de desarrollo programático y comunicación de la ciencia permitirán la puesta en marcha de experiencias de aproximación a las ciencias que despierten la curiosidad de los visitantes, además de la llamada a la acción de la protección de no solo éste, sino todos los sitios donde nos encontremos donde haya recursos naturales”. 

 Apunta a su vez que “el equipo que hoy día se encuentra capacitado para regir un museo de ciencias de clase mundial puede adaptar estrategias y co-crear eventos que permitan acercar la ciencia desde el valor propio de un espacio determinado, en este caso, Aguapey. La apertura de una reserva de esta talla al público, con una oferta de la calidad que se proyecta, es un hito no menor para la apropiación de la ciencia en nuestro país”, insiste.

“Es en espacios y experiencias como los generados aquí donde se dan despertares vocacionales y el encendido de la curiosidad que implica el uso del sentido crítico y de la construcción de una ciudadanía más evolucionada y desarrollada. Es un impacto de generaciones”, recuerda. 

 Jorge Zárate

 Ubicación

https://www.google.com/maps/place/Reserva+Natural+Aguapey+-+Fundaci%C3%B3n+Mois%C3%A9s+Bertoni/@-26.2423269,-58.1684974,8z/data=!4m10!1m2!2m1!1sReserva+natural+aguapey+ypacarai!3m6!1s0x945dbb001cc8a071:0xe70eaf953e8028a0!8m2!3d-25.2103549!4d-57.4164121!15sCiBSZXNlcnZhIG5hdHVyYWwgYWd1YXBleSB5cGFjYXJhaZIBD25hdHVyZV9wcmVzZXJ2ZeABAA!16s%2Fg%2F11md_197c4?entry=ttu&g_ep=EgoyMDI2MDMwNC4xIKXMDSoASAFQAw%3D%3D

Ñeembucu: Historia de la antigua Ruta IV, un derrotero de sacrificio

Las historias y peripecias de la gente transitando por décadas una ruta de tierra que por temporadas quedaba anegada por lluvias e inundaciones, hacen de este relato un rescate fundamental de las vivencias del Departamento Ñeembucú hasta el asfaltado completo de la misma, ya después del año 2000, que vino a cambiar las cosas para bien.

 “Ruta IV, atravesando el Ñeembucú”, se llama el documental que condensa en 21 minutos las innumerables historias de la gente haciendo camino. “Hay tanto que rescatar que de momento sueño seguir contando en otro documental más de estos fantásticos relatos”, dice Alejandra Acosta Fabio, su realizadora.

La película puede verse hasta fines de abril, de miércoles a sábado de 14 a 20 horas en el Espacio Cultural Itaú del Centro Cultural del Puerto en el marco de la muestra “Del río las coronas”, propuesta que invita a reflexionar sobre los vínculos entre las comunidades y los territorios fluviales del Paraguay.

“Pilar y el Ñeembucu siempre miraron al río, respiraron al río”, recuerda Acosta invitando a ver la película y la exposición que incluye montajes y fotografías.

 “Pensé en la inundación de 1983 que nos afectó mucho a los pilarenses y a los ñeembuqueños, pero es un tema abordado, así que viendo fotos y archivos me decidí por la Ruta IV “José Eduvigis Díaz”, cuenta Acosta cuyo proyecto resultó el único seleccionado del interior para la muestra auspiciada por la Fundación Itaú.

Alejandra Acosta Fabio

“Ñeembucu está rodeado de humedales formados por ríos, arroyos y grandes esterales, que dificultaron la construcción de la Ruta IV. Estuve viendo documentos en la biblioteca Augusto Roa Bastos del Congreso Nacional y entre ellos el decreto de 1928 que tiene el estudio de impacto ambiental donde describe la zona como muy dificultosa por que pasa por humedales y la tierra es bastante resbaladiza, lodosa, arcillosa en tiempos de lluvia y cuando hay sequía se convierte en arenales”, comenta. 

Fue recién en 1940 bajo el gobierno del Mariscal José Félix Estigarribia que se erige el “monolito liberal”. Recuerda Acosta que “este fue el kilómetro cero de inicio de la construcción que comenzó en 1943 y que estuvo a cargo del Batallón de Zapadores “General Elizardo Aquino”, soldados de la Armada y también muchos ñeembuqueños de los que quedan algunos vivos todavía”. Diez años se tardarían en abrir la traza.

Travesía de riesgo

Investigando documentos, recolectando fotos, buscando a quienes recorrían la Ruta IV, se entrevistó con Fidel Jorge Centeno, “al que conocemos acá como don “Papi” que estuvo trabajando 40 años como conductor del “Che Taita” un “mixto” que llevaba pasajeros y también chanchos, gallinas”, recuerda Acosta Favio. Lo difícil de quedarse empantanados en el barro, bajar al pasaje para que empuje el colectivo y superar el barro pegajoso, es recurrente en la memoria popular. 

 “Choferes y guardas debían entender cómo poner cadenas, saber quién los podía estirar ya sea con bueyes, con tractor, porque se quedaban los colectivos, camiones, vehículos chicos. Don Centeno decía que sabía que una persona era pilarense en la terminal porque antes de ver si compraba o no el pasaje, miraba el cielo a ver si se venía la lluvia”.

Entre el rescate emotivo recuerda que “el encargado de la agencia de Pilar llamaba a la ZP12, Radio Carlos Antonio López, para avisar a los pasajeros de la Encarnacena que se adelantaba el viaje por el mal tiempo. El viaje podía durar 12 o 24 horas, También 2 días, y hay testimonios de una semana y hasta 15 días. Hay fotos de gente caminando con el agua hasta la cintura, gente que después era rescatada con carros”, apunta.

“Éstas son las historias que yo quiero contar y seguir contando”, resume la realizadora.

Próximamente en Pilar

En breve se proyectará “Ruta IV, atravesando el Ñeembucú” en la capital de ese departamento. “En Pilar la vamos a estar mostrando dentro del Cine Club de Amotinados y en otros espacios también porque es importante recordar la historia”, apunta.

“Como realizadora quiero demostrar que con mucho o lo poco que tengas, se puede hacer audiovisuales, cine en el interior del país, fuera de lo que es Asunción y Gran Asunción. El tema está en las ganas”, considera. 

“Aquí al menos cada 15 días se muestra cine y no es el comercial justamente. Proyectamos “Cuchillo de Palo 108” de Renate Costa; Guapo´y, sobre la vida de Celsa Ramírez, una de las sobrevivientes del caso de las ligas agrarias durante la dictadura de Stroessner, por ejemplo”, cuenta recordando que ya hicieron proyecciones en patios, restaurantes, en la Facultad de Humanidades y en la plaza frente al Cabildo de Pilar.

El equipo de producción del documental está integrado por Facundo Almirón en cámara y Camila Acosta Fabio en el montaje, que junto a María Alejandra participaron previamente en talleres de rescate y preservación de archivos audiovisuales. El documental cuenta además con la participación de Isacio Mauricio Acosta, y el respaldo institucional de la Fundación Itaú.

Jorge Zárate

16 de marzo de 2026

Darío Henao Restrepo destaca la huella de Jorge Isaacs en la histórica solidaridad de Colombia con Paraguay

 


 “En la solidaridad de Colombia con Paraguay se nota la pluma de Jorge Isaacs”, dice este experto en la obra del gran escritor colombiano, que pone en contexto al hombre y sus luchas. Casi un padre de las letras modernas en el país hermano, el escritor jugó un rol fundamental en la ley 78 que expresó solidaridad con nuestro país a fines de la Guerra de la Triple Alianza.  

En junio de 2025 se cumplieron 155 años de la emisión de la sanción de la ley 78 de 1870 que hizo expresa la solidaridad de Colombia con Paraguay y que el profesor Darío Henao Restrepo entiende surge de la pluma de Jorge Isaacs.

Reza su texto: “Artículo 1°. El Congreso de Colombia admira la resistencia patriótica y heroica opuesta por el pueblo del Paraguay a los aliados que combinaron sus fuerzas y recursos poderosos para avasallar a esa República, débil por el número de sus ciudadanos y por la extensión de sus elementos materiales, pero tan respetable por el vigor de su sentimiento y de su acción, que todo lo que hay de noble en el mundo contempla su grandeza, lamenta su desgracia y le ofrenda vivas simpatías. Artículo 2°. El Congreso de Colombia participa del dolor que en los paraguayos, amigos de su patria, ha producido la muerte del mariscal Francisco Solano López, cuyo valor y perseverancia indomable, puestos al servicio de la independencia del Paraguay, le han dado un lugar distinguido entre los héroes, y hacen su memoria digna de ser recomendada a las generaciones futuras”.

Jorge Isaacs
Henao Restrepo define: “Creo que Isaacs fue un hombre muy completo”, explicando que “a diferencia de Domingo Sarmiento en Argentina, no pudo llegar al poder. Isaac y los suyos fueron derrotados, por tanto, ese proyecto, no pudo ver su desarrollo y sus resultados porque en Colombia triunfó la regeneración, triunfaron las fuerzas más retardatarias del llamado hispanismo de Aldea y Campanario, como se dice aquí entre nosotros”. 

 Agrega que “la reacción conservadora triunfó y ese fue un elemento clave que no dejó realmente que se pudiera desarrollar un espíritu democrático burgués como si sucedió por ejemplo en el caso argentino”, apunta el académico que es director del Grupo de investigación Narrativa Colombiana y Latino-americana del Centro Virtual Isaacs y del Simposio Internacional Jorge Isaacs.

Aquí su diálogo con Nación Media:

-¿Qué rol jugó el escritor Jorge Isaacs para que se sancione la ley 78?

- Él fue uno de los redactores de la ley 78 y tras la sanción de ese documento siempre se habló de la doble nacionalidad de colombianos y paraguayos (Ver aparte “Un mito fraterno”)

Darío Henao Restrepo
 En ese momento, Jorge Isaacs era el secretario de la Cámara de Representantes de Colombia, y se dice que por el estilo y por la forma como se trató el tema, se evidencia su pluma y su temperamento liberal y democrático expresado en esta solidaridad con el pueblo paraguayo contra la llamada Triple Alianza.

-¿Entiende que esa solidaridad formó parte de un espíritu especial. A qué la adjudica?

- Pienso que el rol de Isaacs se debe fundamentalmente a sus convicciones democráticas, ya que en ese momento actuaba a nombre de las ideas liberales en el Congreso de la República Colombiana, y esto explica por qué se interesó tanto en el tema y fue el redactor de la ley.

La vigencia de María

-¿A qué entiende se debe la vigencia de “María” como texto persistente en la literatura latinoamericana y de habla hispana en general?

- Tiene que ver con un espíritu de rebeldía expresado en la tragedia de María, que realmente no puede encontrar la felicidad por todos los obstáculos que se están viviendo en el país en ese momento, como lo es precisamente el de romper con la vieja tradición colonial, con la esclavitud, con las haciendas patriarcales, que es el drama, que por razones de economía el padre hacendado de Efraín impida la relación de éste con ella porque está quebrado y lo tiene que mandar a Londres para que salve la familia.

Esta lectura del contexto histórico es fundamental, además de lo bien escrita que está la novela, de la alta calidad estética que tiene, de la trama perfecta que logró armar.

El espíritu de la novela logra y logró en su época estremecer a los lectores de Hispanoamérica. Fue quizás la novela más leída de Colombia en el siglo XIX y tuvo una gran proyección en el siglo XX y hasta nuestros días por tratarse de un texto fundacional de la naciente república colombiana.

 - Isaacs fue secretario de Educación en Cauca ¿Qué suerte corrieron sus propuestas?

- En el 2005, en una tarea organizada por la investigadora María Teresa Cristina, quizá la mayor especialista que hay sobre la obra de Jorge Isaacs, recogimos todos los escritos de educación en uno de los 10 tomos de la obra completa.

Puede decirse que son los más avanzados que se escribieron en Colombia en el siglo XIX, porque allí estaba propugnando una educación laica, la educación nocturna. Se preocupó por la educación técnica para el trabajo, por la educación para las mujeres.

La separación de la educación de la tutela de la iglesia fue quizá el “pecado” o la falta que le cobraron a Isaacs las fuerzas retardatarias conservadoras. Y no era que estuviera contra la iglesia católica, sino que defendía la libertad de cultos y que la religión es un asunto absolutamente individual. Ese fue quizás el punto que más le combatieron los sacerdotes, la iglesia, los prelados en muchas regiones donde llegaba Isaac con la propuesta, porque lo consideraban peligroso y un enemigo de la iglesia católica.

Los sectores conservadores encabezados por Miguel Antonio Caro vencen en 1885 y en Colombia se instaura un control absoluto de la educación por parte de la iglesia en un concordato que le entregó la educación primaria, secundaria y buena parte de la universitaria a las comunidades religiosas.

-¿Qué nos puede decir de los textos políticos y periodísticos de Isaacs, de su lucha por un orden más justo?

Bueno, son extraordinarios, no solamente por las ideas que ahí defiende, sino por el estilo en los cuales está escrito. Realmente se trata de una prosa extraordinaria, de una alta densidad poética, precisa, con unas ideas muy claras y definidas. Esos son tomos que hoy los valoramos como parte de los grandes inicios del periodismo en Colombia.

Además lo que resalta su lucha política, especialmente los que están recogidos un texto que se llama la “Revolución Radical en Antioquia” libro en el que narra cómo asumió el poder en Antioquia tras un levantamiento, consolidándose como jefe civil y militar de ese departamento colombiano, en un episodio marcado por la inestabilidad política de la época que duró 2 meses y medio. 

Click aquí para acceder al Centro Virtual Isaacs

- ¿Cuánto le deben las letras de Colombia a Isaacs?

- Muchísimo, no solamente por la novela María, por su poesía, sino por su obra en el terreno de la educación, del periodismo político. Los textos de las tribus indígenas del Magdalena son una joya de observación etnográfica. Él fue el que rescató la importancia de la cultura Wayuu y las coplas populares, por ejemplo.

- Hay también una puesta en valor de su llegada a lo afro e indígena. ¿Qué ejemplos nos podría dar que ayuden a entender estas situaciones?

Manuel Zapata Olivella, cuando se conmemoraron 100 años de la novela, le dedicó un ensayo donde considera que María de Isaac es una pionera de la literatura afro-latinoamericana, porque allí, cosa que la crítica tradicional no hacía, hay un reconocimiento a la presencia africana entre nosotros.

Los llamados capítulos africanos dedicados a la historia de Nay y Sinar, que son esclavizados y enviados a América desde África, son extraordinarios. Y es el homenaje que Isaacs le hace a esos esclavizados que conoció en su infancia, como el esclavo Pedro, que existió realmente y que le contó muchísimas historias.

Sobre el mundo indígena, realmente Isaac se ocupó especialmente cuando hizo parte de la Comisión Corográfica Nacional creando páginas maravillosas desde el punto de vista etnográfico en el rescate de la cultura Wayuu en la Guajira, por ejemplo.

-¿Cómo siente que impacta en lo contemporáneo el legado de Isaacs?

- Entiendo que las mismas dificultades que se presentan en una sociedad que quiere ser democrática en el siglo XIX nos sigue ocurriendo hoy.  En aquel tiempo por el triunfo de las fuerzas más retardatarias, porque arrastra quizás toda lo peor de la herencia hispano-católica, sobre todo alrededor del poder de la tierra y el control por parte de la iglesia, del aparato educativo.

Esos cambios que se propugnaban alrededor del siglo 19, fueron objeto y producto de muchas guerras y enfrentamientos que depararán en el siglo XX etapas en las que se logran algunas reformas, vuelve otra vez el retroceso y en eso nos hemos pasado los últimos 200 años.

Colombia no ha podido resolver muchos de los temas que estaban planteados ya en la época de Isaac, como por ejemplo el del control que hay de la economía por parte de fuerzas que tienen la tierra. La reforma agraria en Colombia siempre se está postergando.

No haber podido resolver democráticamente mediante la construcción de un estado-nación los problemas que muchas otras naciones latinoamericanas sí pudieron es una reflexión que hay que hacer y que le da mucha importancia a la perspectiva literaria, intelectual y política de un hombre tan preclaro como Jorge Isaacs.

Un mito fraterno

Vale acotar que existe la creencia de que la ley 78/1870 preveía el otorgamiento de la ciudadanía colombiana a cada paraguayo que pisara esa tierra, cuestión que, cómo puede apreciarse el articulado reproducido en la nota central no era así.

El artículo 31 de la Constitución de 1863 en el hermano país decía en su numeral 4 que “los nacidos en cualquiera de las Repúblicas Hispanoamerica­nas, siempre que hayan fijado su residencia en el territorio de la Unión, y declarado ante la autoridad competente que quieren ser colombianos” podían adquirir la nacionalidad.

Quizá allí nació este mito o simple confusión, pero más allá de aquello, que se narró con claridad en el artículo “¿Colombia ofreció a los paraguayos la ciudadanía tras la guerra contra la Triple Alianza?” publicado en Gran Domingo en enero de 2025, aparece importante entender el espíritu de aquella época y el rol del gran Jorge Isaacs en la redacción y promoción de esta solidaridad.

Sobre el entrevistado

Dario Henao Restrepo es Doctor en Literatura Latinoamericana de la Universidad Federal de Rio de Janeiro; docente e investigador de la Escuela de Estudios Literarios desde 1996; fundador y director de la línea del doctorado en Humanidades “Historia, Sociedades y Culturas Afro-Latinoamericanas”; director del Grupo de investigación Narrativa Colombiana y Latino-americana, del Centro Virtual Isaacs, el Simposio Internacional Jorge Isaacs, el periódico cultural La Palabra y del programa de entrevistas en Telepacífico, Conversan Dos, desde el 2007. En la actualidad es el director de la Escuela de Literatura de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle.

Su último libro es “La epopeya de los hijos de Changó”, pero ha publicado “O faústico na nova narrativa latino-americana”; “Imagens de América”, “La unidad diversa”, “Jorge Isaacs, el creador en todas sus facetas”, “Clío revisitada y El código Changó: la cosmovisión de matriz africana en Changó”, “el gran putas de Manuel Zapata Olivella”, entre los destacados. 

Jorge Zárate

Links

https://cvisaacs.univalle.edu.co/

https://estudiosliterarios.univalle.edu.co/dario-henao

https://www.lanacion.com.py/gran-diario-domingo/2025/01/26/colombia-ofrecio-a-los-paraguayos-la-ciudadania-tras-la-guerra-contra-la-triple-alianza/

https://www.lanacion.com.py/gran-diario-domingo/2025/06/15/no-hay-paraiso-sin-serpientes/

https://lapalabra.univalle.edu.co/estamos-en-una-etapa-muy-madura-para-asumir-el-proyecto-de-la-historia-critica-de-la-literatura-colombiana-dario-henao-restrepo/

https://www.youtube.com/watch?v=tE_Ys_g_abk&t=1s