12 de marzo de 2024

Camila, la paraguaya que trabaja en el Parlamento del Reino Unido

 

Migrante por razones económicas, a los 2 años acompañó a su madre a España, a los 14 se mudó a Inglaterra. Hoy a los 21, trabaja en la administración británica y aspira a una pasantía en las Naciones Unidas. Sueña con representar al Paraguay una vez que acabe su master en Diplomacia y Asuntos Exteriores.

 “Nuestro país tiene alto porcentaje de gente joven así que los quiero alentar a que se animen a pensar fuera del margen para buscar nuevos horizontes que son totalmente factibles”, dice Camila Jazmín Espínola Orué la paraguaya que sorprende por su inserción en el difícil Reino Unido. 

 “Si no se da a la primera, se puede intentar a la segunda o tercera. Es parte del proceso que todo joven debe transitar, pero la buena preparación es la llave que te ayudarán a abrir puertas, tanto a nivel nacional e internacional”, asegura esta muchacha de de 21 años que transita una vida de esfuerzos y luchas.

Es flamante Licenciada en Ciencias Políticas Diplomáticas Internacionales por Ciudad, Universidad de Londres (City, University of London), una casa de estudios fundada en 1894, la mayor de las tres que tienen sede en la capital del Reino Unido.

Es un sitio de gran renombre por la calidad de sus profesores y programas y por la investigación que desarrolla en sus aulas. Allí estudiaron el Mahatma Ghandi, Margareth Tatcher y Tony Blair, por citar 3 de los más conocidos ex alumnos.

Allí mismo, en septiembre del año pasado comenzó a cursar el Máster en Diplomacia y Asuntos Exteriores con el que aspira llegar a hacer una pasantía en las Naciones Unidas (ONU).

Dice que “quizás más adelante”, intente tramitar alguna beca en nuestro país. “Ahora mismo tengo un préstamo que se llama Student Finance que provee el gobierno británico para estudiantes que cubre todo el año académico”, comentó.

Es estos días recorre el país con su familia, recuperando historia, olores, sabores, imágenes y sonidos que la acompañan en su vida al otro lado del océano Atlántico. 

Aquí su diálogo con Nación Media:

- ¿Qué sensaciones te da recorrer los lugares de tu infancia, el vínculo con tus familiares en estos días en Paraguay?

-Me emociona muchísimo estar en mi país con mi familia porque desde pequeña me he criado solo con mi mamá, mi papá y mis 2 hermanos. Entonces, verles y estar con mi familia en persona es impagable. Recorrer los lugares donde estuve y escuchar las historias de cuando era bebé me dan mucha felicidad. Todavía no me fui y ya sé que voy a extrañar a mi familia y a mi país.

No hay otro lugar como tu propio país. No hay otro lugar como Paraguay. Donde tú puedes ser en tu país sin estar etiquetado con tarjetas de residencia o ser considerado “extranjero”. Eres tú, estás en tu país.

- ¿Cómo fue el paso desde España a Inglaterra? ¿Esto te fue abriendo la puerta a los idiomas que hoy dominás?

-Cuando yo tenía 13 años por motivos familiares, mi madre tuvo la idea de mudarse de España a otro país. Ella quería volver a Paraguay. Pero yo le di la idea a mi madre de irnos a Inglaterra dado la facilidad en temas de visas, oportunidades laborales y el inglés. Mi madre ya sabía el inglés. Entonces nos animamos. Mi madre se fue primero para afianzar alojamiento y su trabajo. Después, nos fuimos mi hermana y yo en meses.

Durante esos meses, yo misma me enseñé el inglés para anticipar cualquier problema en los estudios, ya que yo no quería repetir de curso. Entonces, aunque la cultura y el sistema educativo era bastante diferente al de España. Yo me aseguré que no sea un problema muy grande para que la transición fluya.

Cuando era pequeña, yo tuve que aprender el catalán sola dado que en Mallorca la mayoría de asignaturas son dadas en catalán no en español. Siempre me han gustado los idiomas y se me han dado bien aprenderlos.

Soy autodidacta en idiomas. Por opción propia quise aprender chino mandarín y alemán para enriquecer mi currículum para las Naciones Unidas. Todavía estoy aprendiéndolos. 

- ¿Por qué elegiste ciencias políticas y diplomáticas?

-Mi pasión son los idiomas e historia. Aprender más idiomas me inspiró a buscar una profesión en la que sea una herramienta para usar. Igualmente, la historia nos ayuda a analizar, mejorar y comprender a las situaciones mucho mejor. Nos ayuda e influencia nuestras decisiones para tomar resoluciones más acertadas.

Mi sueño es trabajar en las Naciones Unidas y empoderar nuestra cultura y productos paraguayos en el ámbito internacional. Dado que nuestro país tiene un montón de potenciales y productos increíbles que tendrían que ser más reconocidos. También estoy muy interesada en el Derecho Internacional, especializándome en un futuro en Derecho Migratorio. Actualmente, estoy estudiando derecho de guerra y mediación en mi Máster.

- Como futura master en esta área, ¿cómo ves la relación entre nuestro país e Inglaterra y el contexto latinoamericano en general?

El acuerdo de la Unión Europea y Mercosur del 2019 va a ser una buena oportunidad para desarrollar las relaciones internacionales y políticas con Paraguay y países europeos. Las ganancias que puedan salir de este acuerdo podría fortalecer relaciones en el contexto latinoamericano también. 

Cada gobierno intenta abrir paso a nuestros productos (Por ejemplo, soja, carne, algodón, caña de azúcar, entre otros.). Estos productos están reconocidos mundialmente por ser de calidad. Por ejemplo, nuestro queso Paraguay y nuestras prendas de Ao po’i, entre otros que no se pueden encontrar en otro lugar. Pero, existen muchos más productos que pueden ser exportados.

Así mismo, ya que Inglaterra salió de la Unión Europea por el Brexit sería beneficioso tener relaciones afianzadas. Esto es porque en un futuro Inglaterra va a necesitar considerar nuevas posibilidades de comercio. Actualmente, Gran Bretaña empieza a sentir los efectos del Brexit en el costo de vida y necesitará buscar otros mercados internacionales que no encarezcan su economía. Entonces, esta futura o probable relación comercial podría ser favorable para ambos países. 

- Qué te parece deberíamos hacer para mejorar el flujo de comercio y de personas con los países europeos.

-Desde mi perspectiva podrían ser mejoradas por nuestras fuerzas diplomáticas.

El acuerdo con Mercosur y la Unión Europea va a poder facilitar el flujo de exportación de nuestros productos.

Mediante tratados y acuerdos se podría facilitar la mano de obra que países europeos podrían necesitar. Sin que haya fuga de talentos, nuestros profesionales podrían aportar sus conocimientos a otros países, al igual que los mismos podrían beneficiarse de la experiencia y sapiencia de dichos países y traerlos a nuestra patria. Y de esta manera habría un intercambio de conocimiento y profesionalismo que ayudarían a ambas partes.

Nuestras fuerzas diplomáticas podrían, por ejemplo, facilitar becas estudiantiles y así a flexibilizar las visas estudiantiles para Inglaterra. Esto ampliaría más oportunidades a estudiantes paraguayos. Londres es una de las ciudades que más estudiantes internacionales recibe en sus universidades.

-¿Es complicado conseguir visas para el Reino Unido?

Las visas en Inglaterra actualmente son muy difíciles de obtener porque los requisitos se han endurecido por el Brexit. Por ejemplo, las visas para Profesionales (Skilled Worker Visa) con conocimientos especializados deben de tener una empresa que les oficie de sponsor y que les ofrezca un contrato de no menos de £38,700 al año. Más requisitos académicos, pagar extra para cubrir la sanidad y el nivel de inglés.

Si hubiesen acuerdos o negociaciones entre Inglaterra y Paraguay, se podría buscar flexibilizar e incrementar el intercambio de conocimientos para nuestros profesionales y jóvenes estudiantiles.

- Estás buscando una pasantía en Naciones Unidas, que reformas te parece merece el orden internacional que hoy no puede detener conflictos bélicos, ni las migraciones forzadas, por dar ejemplos…

-A mi parecer, las instituciones internacionales como las Naciones Unidas dependen bastante de la participación y cooperación de sus integrantes. Para poder avanzar en problemas socioeconómicos que persisten en el mundo, la cooperación activa es vital. Aunque las Naciones Unidas intentan como institución regidor garantizar soluciones y evitar conflictos bélicos su sola e existencia es una buena fuerza porque ayuda a fomentar las buenas relaciones entre naciones, desarrollando comunicación entre estos y producir posibles soluciones a problemas que emergen internacionalmente.

Pero para enfatizar, es importante que los países miembros estén activamente presentes y comprometidos a las resoluciones que se emanen de las Naciones Unidas. 

- ¿Te interesa ejercer la diplomacia representando a Paraguay?

-Por supuesto que sí. Primero, debo prepararme sólidamente abriéndome camino en las Naciones Unidas para posteriormente ya enriquecida con suficiente experiencia representar dignamente mi país.

Mi objetivo es aplicar a la pasantía que las Naciones Unidas ofrece a la gente joven. Esta pasantía se les ofrece solamente a los países poco representados. Los requisitos de este incluyen tener un Diploma de Universidad, experiencia laboral o un Master. La pasantía tiene una duración de 2 años y a la finalización del mismo te dan un contrato de empleo.

Un puesto laboral en las Naciones Unidas me abriría puertas para otras posiciones más altas en el futuro que me ayudarían a ganar más experiencia. Para mí es muy importante seguir un proceso que me ayude a ir subiendo más alto adquiriendo capacidad.

Entonces, una vez yo pase todas mis etapas, sería todo un honor convertirme en diplomática de mi país representándolo dignamente por el mundo. Quiero estar legítimamente preparada para acceder a tan digno y alto cargo. 

Una gran responsabilidad

“Trabajo en el Parlamento inglés desde 23 de julio del 2022”, cuenta Camila Jazmín Espínola Orué recordando que, en la institución, el Reino Unido es una monarquía parlamentaria, “hay diferentes ministerios y departamentos. Yo trabajo en el Ministerio de Asuntos de Medio Ambientes, Rurales y Alimentación (DEFRA). Ahí me desempeño en el equipo de recursos humanos y mi función principal sería manejar el presupuesto anual de recursos humanos que es de un total de 1 millón y 600 mil libras esterlinas”. 

Su tarea central es más que importante: “Yo me encargo de pagar todas las facturas y reportar cada 3 meses los gastos. También, tengo otras funciones como crear reportes para la Comisión del Servicio Civil (Civil Service Commission), donde toca manejar reuniones grandes de más de 120 personas, etc”, comenta.

“Como he tenido que trabajar y estudiar para la universidad al mismo tiempo, a veces la experiencia ha sido dura, pero las tareas son amenas para mí y las disfruto. Mi equipo también me apoya muchísimo”, agrega.  

Para la joven compatriota, “trabajar como funcionaria pública es una oportunidad grande para mí para poder aplicar a otros sectores internos del gobierno como por ejemplo la oficina de Gabinete (Cabinet Office) donde se trabaja con el Primer Ministro. Aunque, mi objetivo, es llegar a las Naciones Unidas, conseguir experiencia laboral en el sector público va a ser favorable para mi aplicación a la ONU”, señala. 

Anochecer de un día agitado

Todo tiene un esfuerzo importante en la vida de esta estudiante y trabajadora, migrante paraguaya: “Mi dia a día es arduo, trabajo de lunes a domingo, solo tengo los martes libres. Trabajo desde casa porque dan mucha flexibilidad a la gente que trabaja y estudia o tienen familia, a mí me dieron mis managers la oportunidad de hacerlo desde casa con mi ordenador”, cuenta Camila.

“Mi jornada empieza a las 7.30 y termina a las 17.30, en total son unas 9 horas y 15 con un descanso de 45 minutos y ahí cuando termino, paso tiempo con mi mamá, con mi hermana y solemos ver películas, escuchamos música”, relata.

“Mama siempre pone músicas paraguayas y siempre pasamos tiempo en familia”, cuenta de sus horas libres la joven que vive con su mamá y su hermana mayor.

“La verdad es que no hago mucho deporte, generalmente me quedo en casa, si salgo es con mi familia. Nos gusta conocer lugares fuera de Londres y también lo que sería la parte de la costa de Inglaterra que es muy bonita y si hay eventos también salimos”, cuenta de su vida.

 Jorge Zárate

Links

https://en.wikipedia.org/wiki/City,_University_of_London

6 de marzo de 2024

Carapeguá, historia, artesanías y un portal a bellos paisajes

 

Profesionales locales proponen cambios para ayudar a que quienes circulan por ese verdadero centro distribuidor del departamento de Paraguarí permanezcan, visiten y compren en la Capital del Poyvi. La ciudad es punto de referencia para acceder a impactantes locaciones turísticas como Mocito Isla. Ideas que buscan sumar en torno a la celebración de los 300 años de la ciudad, que se cumplirán en 2025.

 

“Estamos remozando, poniendo empastados, renovando los jardines”, cuenta Rubén Darío Martínez en la Plaza General Díaz de Carapeguá. Alrededor trabajan jardineros, barrenderos, regadores, y en la esquina, en el puesto del chipero, los parroquianos ven volar el drone de Nacion Media.

Margarita Miró
El conjunto que hace la estatua del héroe de la Guerra del 70 con la impactante catedral de la ciudad es una imagen emblemática. 

 La historiadora Margarita Miró recuerda que el monumento se emplazó en 1916 y que es “uno de los primeros homenajes hechos en el país al vencedor de Curupayty”. Recorriendo la plaza, llama la atención la presencia de un pozo con brocal que “quedó allí porque se lo utilizaba aún después de que las casas que había en los terrenos dejaran lugar al espacio público”, apunta.

La plaza, diseñada por el agrónomo italiano Santiago Rossi en 1907 es una de las primeras de traza moderna en Paraguay con parterres y secciones de jardín al estilo europeo, tal como se lo encargara Manuel Mosqueira, el jefe político (se llamaba entonces así a lo que hoy es el intendente) que también fue el responsable de establecer la división de las cuadras de la ciudad. 

Viajando en el tiempo, Miró cuenta que “en 1725 se reconoce Carapeguá como pueblo capillero por lo que el año que viene estaríamos en los 300 años de ese hecho histórico por lo que es un buen momento para poner en marcha planes acordes a esa celebración”, dice esta reconocida mujer que también es concejal municipal por el Partido Liberal (PLRA).

Sin embargo, la historia ubica en Carapeguá, un 3 de mayo de 1560 el brutal asesinato de 3 mil indígenas “que se amotinaron contra el maltrato de los españoles… “Queremos la vuelta a nuestra libertad y costumbre tradicionales”, fue su lema”, relata Miró.

Hoy, sin embargo, “hace años que no hay una comunidad indígena. Por suerte quedan algunos población y a través de la memoria oral tuve suerte de poder recoger varios registros de su historia”, agrega.  “La revolución de los comuneros termina en Tavapy, donde Carapeguá sufre porque estaban los líderes y murieron muchos, después de esa revuelta se crea Tavapy a cargo de los dominicos porque del otro lado estaba la estancia de los Jesuitas que era lo que hoy es Paraguari”, apunta.

 Solares

Volviendo a estos tiempo, Valentín García, que es periodista y activista cultural, lamenta que no se hayan preservado “decenas de casas antiguas que se derribaron para construcciones nuevas”. Su vivienda, es una de las pocas que se conservan y alberga la historia de las visitas que hacía el presidente Eligio Ayala en la década de los 20 del siglo XX, de paso hacia su natal Mbuyapey.

En recorrida por la ciudad, García muestra algunas de las que permanecen al cuidado privado, como el solar que albergó la creación de la primera orquesta sinfónica nacional a instancias de Manuel Mosqueira, que fue además de político, un gran musicólogo, recuperador de los aires nacionales recogidos por los sobrevivientes de la Guerra del 70. Se recuerda también su aporte a la biblioteca musical del país. 

Señala también la casona que hoy alberga la biblioteca “Anselmo Jover Peralta” vivienda en la que en “en el año 1949, se dice que estuvo escondido el general Alfredo Stroessner por cuestiones políticas de la época”.

García también recuerda que Roque Centurión Miranda, “el padre del teatro paraguayo nació en Carapeguá”, contando que la ciudad aportó personajes destacados al país desde Fray Francisco Bogarín que fue prócer de la Independencia.

Kiko García, cultor del Estilo Carapegüeño
Ya en el Mercado de la ciudad, el laureado músico Kiko García pide destacar “el estilo carapegüeño, que es una música regional que alcanzó dimensión nacional”, gracias a cultores como los dúos Ortiz-Quintana o López Ramírez. De gran aceptación, el autor e intérprete cuenta que consiguió un disco de oro (premio a la venta de más de 10 mil placas) en el 2005 con el disco que contiene el gran éxito “Che yvoty momoramby”.

Lamenta que en la ciudad no haya espacios donde la gente los pueda escuchar en vivo y que no se organicen festivales que permitan promover el estilo en espacios públicos. “Tocamos en todo el país siempre, en eventos, festivales y aquí, es poco lo que sale”, dice en su puesto de venta de discos.  Igual, sabedor de lo difícil de la batalla cultural, lleva adelante desde hace 24 años su programa radial “Tardes Folklóricas” en la radio Panamericana (FM 93.5).

Unos metros más adelante, María Fernández, acomoda prendas en su local y confiesa que hay pocas ventas. “Todo se vende muy de a poco”, dice reclamando alguna acción estatal que mejore las instalaciones del Mercado “para ver si viene más gente. Desde la Navidad que se mueve muy poco”, apunta. 

Propuesta urbana

Marco Antonio Ramírez, es arquitecto y urbanista, autor de la tesis “Regeneración urbana de la ciudad de Carapeguá”. Comenta: “ Mi trabajo lo hice en el 2019 cuando estaba terminando la facultad como para dejar un legado que pueda servir de base para decisiones especialmente para la zona urbana pero penosamente no tuvo mucho eco”, se lamenta.

Su idea de intervenir en los espacios públicos, plazas, veredas, calles, es una propuesta académica pero también de sentido común para esta ciudad de unos 36 mil habitantes.

“Carapeguá está situado geográficamente en el corazón del 9º departamento y por el trazado de las rutas se ve muy bien ubicado, situación que favorece al comercio, tiene mucho flujo de gente a diario”. A 80 kilómetros de Asunción la urbe es atravesada por las rutas 1 y 18, en una importante zona productiva nacional. 

Marco Ramírez
 Ramírez entiende que se necesitan hacer obras para que toda esa gente que “cruza” por Carapeguá se quede un poco más, visite, compre y haga turismo.

“Por ejemplo, con el afán de exhibir productos nuestras veredas están muy ocupadas entonces la gente no encuentra lugar para caminar y estacionar. Hay maneras técnicas de armonizar las cosas, se puede hacer un diseño que permita exhibir productos y dar espacio a los peatones”, expone.

“Una de las intervenciones necesarias y que beneficiaría a todos sería liberarlas, ponerlas en condiciones, unificarlas, trabajar texturas, etc”, desarrolla.

Otro elemento importante está en el ordenamiento del tráfico vehicular “porque no se cuenta con una ordenanza que señale el sentido de los estacionamientos”, apunta Ramírez.

Para la elaboración de su estudio trabajó con grupos focales, haciendo participar a la comunidad, para encontrar allí iniciativas, propuestas, contribuciones para la idea de transformar la ciudad de un lugar de paso en un destino.

Para ello hacen falta “mobiliarios urbanos que permitan que la ciudad seduzca e invite a permanecer. Tener, por ejemplo, un espacio de descanso en el que el viajero pueda hidratarse, comer algo que tenga sabor local, comprar los productos textiles de nuestros artesanos, etc”.

En el estudio sugiere intervenciones puntuales como la peatonalización de alguna calle, convertir otras en mixtas para que circulen vehículos y personas, y acompañar todo con intervenciones artísticas como murales que reivindiquen a las tejedoras, por ejemplo.

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Este “carapegüeño de pura cepa” es hoy auxiliar de la cátedra Urbanismo 2 de la Facultad de Arquitectura (Fada) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). “Necesitamos dar un salto”, insiste pidiendo “trabajar en una marca ciudad” que les permita atraer a los visitantes.

Margarita Miró cuenta que propuso construir “un parque temático porque no tenemos producto turístico. Es posible hacer monumentos al macatero y a la artesana; hacer una valoración de los humedales del Arroyo Caañabe (que hace el límite natural entre los departamentos Central y Paraguarí) y los del Ypoa”, por ejemplo.

Bárbara Rojas de Casamada
Poyvi y otros tejidos

La colección de prendas de Bárbara Rojas de Casamada es digna de visitarse. En su negocio despliega ante las cámaras las maravillas de las tejedoras de “La capital del Poyvi”, explicando que hay precios acordes para la gente que busque “calidad, originalidad y el gusto autóctono”.

Desde acolchados de poivy que hacen sentir la suavidad del algodón hasta las más populares frazadas de trapo, coloridas y requeridas tanto como las muy buenas hamacas paraguayas del lugar. “Arrancamos en 65 mil guaraníes”, dice al comentar el precio de las hamacas, que a medida que ganan en adornos, flecos y tramas más complejas pueden superar los 150 mil.

Manteles, individuales, posa terere, camineros con encaje jhu, porta termos, carteras y otros artículos de gran confección configuran un muestrario del talento y el arte local que bien vale la pena adquirir.

Acela Ramos

Técnicas a proteger

A las afueras del casco urbano, la artesana Acela Ramos teje unos manteles individuales en un telar vertical. “Tengo 55 años y desde los 13 que estoy en esto”, cuenta.

En la casa comparten la tarea con su esposo Lorenzo Ramos y sus hijos manejando los diversos telares en los que elaboran tanto prendas de poyvi, como hamacas y “frazadas de trapo”, textiles característicos de Carapeguá.

“Estamos vendiendo poco, nos está haciendo falta mercado”, reclama Acela que tiene un hijo universitario estudiando en Asunción. “Ya hace mucho que tuvimos un pedido grande de la Coca Cola, ahí si trabajamos bien”, relata.

Margarita Miró recuerda que de “las distintas técnicas artesanales que tenemos, algunas de ellas están en vías de extinción. Por ejemplo, el telar vertical con el que se teje la hamaca es una tecnología de origen indígena guaraní, porque el telar horizontal ya lo trajeron los españoles”, apunta comentando la necesidad de activar una política de protección de la artesanía carapegüeña.

Silvino Ruiz Díaz, navegando el sendero
Mocito Isla, la cuna de los sambaquíes

Silvino Ruiz Díaz se agacha y recoge unos trozos de cerámica en los alrededores de su vivienda en Mocito Isla, un destino mágico en los humedales del Ypoa.

“Parece que aquí vivían los guaraníes”, comenta mientras muestra el camino hacia donde se encuentra tallando su “cachiveo”, una canoa a la usanza indígena, ideal para los humedales que se contruye con la madera del Timbó.

Cerámicas
 Lo confirma Margarita Miró: “Era un asentamiento de los sambaquies, protoguaraníes que  vivieron en la zona hace unos 4500 años, llamados también “los laguneros”, comedores de molusco”, apunta.

Se movían en cachiveos como el que Silvino apura en estos días. “Este es ideal para el sendero”, dice. Es que para llegar a Mocito Isla, es necesario internarse en un corredor abierto entre el pirizal que tiene unos 800 metros. Hoy los hace en una canoa que guía con una tacuara larga que clava en el fondo, el agua tiene una profundidad máxima de poco menos de dos metros.

“A mi abuelo le decían Mocito, por eso le quedó ese nombre a la isla”, comenta mientras muestra sus plantaciones de mandioca, batata y maní. También cría ovejas y gansos, siguiendo una tradición familiar de poco más de 60 años, el tiempo en que los suyos ocuparon la mitad de la isla de unas 35 hectáreas. La otra mitad es ocupada por una familia vecina.

En 1997 consiguieron hacer llegar la electricidad, “antes nos iluminábamos con lámparas a combustible, después con baterías de automóviles”, cuenta. Apenas tiempo después carapegüeños curiosos insistieron en visitar la isla.

Entonces surgió la oportunidad del turismo que hoy desarrolla con bastante éxito. Cobra 10 mil guaraníes por persona para tripular la canoa y 30 mil guaraníes por la carpa a los que quieran acampar y pasar la noche.

La vista del Cerro Acahay es impagable y Silvino asegura que el cielo tiene ahí un poco más de estrellas que en cualquier otro lugar. 

Tiene praderas de bello césped y un bosque que alberga ejemplares antiguos de Taruma, Timbó, Espina Corona y Tajy, por citar unos pocos. Con un poco de fortuna se pueden avistar carpinchos y nutrias y por qué no una kuriyú.

Reinan un silencio y una tranquilidad únicas que sólo se interrumpen por los cantos de una gran diversidad de aves, ranas e insectos del humedal. También surge seguido el majestuoso aviso del chajá. “Hay muchos aquí (dice de las aves), mi mamá tiene uno de mascota”, cuenta e invita a visitar.

Feliciana Franco y su chajá “Jejypyry”

Doña Feliciana Franco, efectivamente, acaricia a “Jejypyry”, la chajá hembra que la acompaña en sus quehaceres. Tiene también a “Mitai” su lorito, un gato, un perro, pero la preferida es la pájara gigante de la que dice “es muy celosa”. También que es súper doméstica y que come “tortilla, sopa, galleta kamby, pera y manzana”.

Cuenta que ella llego de niña a la isla con su papá Mocito y que no se fue nunca más. “Le traje a mi marido que no quería quedarse, pero le dije bien que no me iba a ir… además él en ese tiempo no sabía remar”, cuenta entre carcajadas la buena mujer.

Después ya vinieron Silvino y sus hermanos, uno en Argentina, la otra en la ciudad, que esporádicamente los visitan.

“Los fines de semana lo que viene la gente”, cuenta Silvino que espera un contingente importante que reservó lugar para la Semana Santa. “Es muy lindo vivir aquí”, resume acomodando el ala del sombrero.

Mocito Isla dista a unos 22 difíciles kilómetros de tierra que comienzan en un empalme de la ruta 1 apenas a la salida de Carapeguá.

Vale la pena.

Jorge Zárate

Fotos de Jorge Jara y gentilezas

Transporte de Fredy Arrúa


 

4 de marzo de 2024

Celebran la primera exportación de mandiocas congeladas a España

Codipsa consiguió exportar su producto estrella y ya apunta a ampliar sus ventas a Argentina y Estados Unidos.

 

“Venimos industrializando la mandioca hace 25 años para la obtención de fécula de mandioca y hace unos años empezamos con la diversificación de este producto dándole un valor agregado”, cuenta Hans Theodor Regier, director ejecutivo de la Compañía de Desarrollo y de Industrialización de Productos Primarios S. A. (Codipsa) explicando el inicio del proceso que concluyó en una exitosa exportación a España a fines de enero pasado. 

 “Este proyecto de producción de congelados inicia con nuestro producto estrella, la mandioca. La raíz que nos identifica como Codipsa y como paraguayos”, siguió comentando.

“Durante el 2022 buscando siempre opciones de diversificación y ante una necesidad del mercado, en una primera instancia buscamos un proveedor para poder satisfacer la demanda, pero al darnos cuenta que no había capacidad de producción para esto, Codipsa decidió invertir en la producción de una nueva gama de productos congelados adaptando una de sus plantas industriales para el efecto”, agregó.

“La planta se encuentra ubicada en Repatriación, además de comprar las raíces de pequeños productores también es fuente de trabajo para muchas personas de la zona”, destacó.

Aquí su diálogo con Nación Media

- ¿Qué escenarios espera se abran a partir de este hecho inaugural de la exportación a España? ¿Hay otros mercados en vista?

-En una primera instancia estamos enfocados en abastecer el mercado local y llegar a todos los puntos de venta del país. Como segundo paso se encuentra la expansión a los mercados internacionales, principalmente a aquellos en los que hay una gran cantidad de residentes paraguayos como ser, España y Argentina. En una tercera etapa llegaremos a mercados más exigentes, como por ejemplo Estados Unidos.

- ¿Es muy difícil la logística de este tipo de exportaciones?

-La industria de productos congelados no está tan desarrollada en el país, a excepción de las carnes, casi no encontramos productos congelados que se exporten. Tuvimos grandes desafíos al inicio, ya que hasta el envío de muestras se complicaba por las distancias y el tiempo de recorrido hasta llegar al cliente final. Esta primera exportación nos ayudó bastante a aprender el proceso y todo lo que necesitamos para asegurar que nuestro producto final llegue con la calidad que nos caracteriza y que garantizamos. Nos encontramos trabajando en un proyecto de inversión en una de nuestras plantas industriales, que será donde tendremos toda la producción de la gama de productos congelados, ya que la mandioca es solo el primero de ellos.

- ¿Ustedes se proveen de agricultores sólo de Caaguazú y San Pedro o fueron ampliando la red de interacción entre campo e industria?

-Los últimos años fueron desafiantes para el campo, a excepción del 2023 en donde hubo mucha disponibilidad de raíz, los años previos tuvieron sus desafíos. Poca disponibilidad, enfermedades, sequías, bajos rendimientos por hectárea. Esta situación nos obligó a ampliar nuestra zona de interacción. Actualmente nuestras plantas industriales están abiertas a recibir mandioca de cualquier zona, obviamente siempre dando prioridad para recibir la mandioca de nuestros productores que nos acompañan desde nuestros inicios, con los cuales cada año nos comprometemos a recibir su mandioca mediante un acuerdo al que llamamos “plan de recepción”.

Theodor Regier
 - Vimos que entre sus pilares está la asistencia técnica y de comercialización a los productores. ¿En qué consiste?

-Codipsa fue creada con un fuerte enfoque social, desde sus inicios su principal objetivo fue ayudar y ser fuente de trabajo seguro para miles de pequeños productores. Actualmente tenemos técnicos de campo que asesoran a los productores en sus cultivos, conservación de suelo, cosecha, utilización de fertilizantes, orientan en la mecanización del cultivo, entre otros. Dentro de lo que es la responsabilidad social nos encontramos ejecutando un proyecto que abarca no solo el aspecto técnico, sino que también varias otras áreas para un crecimiento integral del productor.

- Actualmente lideran la exportación de fécula nativa de mandioca en todo el continente americano, además de estar presente en otros como Europa y África. ¿Cómo se llegó a este sitial tan importante?

- Tenemos 5 plantas industriales en el país, contamos con certificaciones internacionales de calidad y seguridad alimentaria, estamos presentes en las principales ferias de alimentos del mundo, tenemos 21 años de experiencia vendiendo en los mercados internacionales y contamos con un calificado equipo de colaboradores que apoyan y respaldan la presencia de nuestros productos en toda América, y en algunos países de Europa y África. El último país que sumamos el año pasado fue Benín completando así 33 países a los que Codipsa llega con sus productos y su marca. 

 

-¿Desde cuándo exportan sus productos?

-Iniciamos el camino en la exportación en el año 2004, abasteciendo a países vecinos y del Mercosur. Los primeros años nos enfocamos en los mercados más cercanos, tras varios años y una fuerte inversión de tiempo y recursos financieros, Codipsa fue expandiéndose, llegando a todos los países de América. Para nosotros nuestra principal característica es la de ser productor, no somos intermediadores de productos, sino que somos quienes industrializamos la fécula, esto nos da un plus a la hora de negociar y cerrar contratos.

Dentro de lo que ofrecemos se encuentra la calidad garantizada de nuestros productos, una constancia en la provisión y una competitividad en los precios, sumado a esto una excelente calidad en el servicio. 

Posibilidades de expansión

La mandioca congelada y la mandioca congelada calidad premium son productos claves en la expansión de Codipsa, comentó Hans Theodor Regier, director ejecutivo de Codipsa para adelantar: “Nos encontramos trabajando en más productos que serán lanzados al mercado muy pronto”

Según dijo, las posibilidades en los mercados externos son importantes porque “la mandioca y todos sus productos derivados son muy nobles, tienen múltiples aplicaciones por lo que la demanda y los mercados pueden ser infinitos. Obviamente como todo, es un constante cambio, por esta razón Codipsa apuesta por la diversificación y por dar un valor agregado al producto final”, expuso.

“Iniciamos con la producción de fécula de mandioca, el cual sigue siendo nuestra estrella y bandera como empresa, pero con los años nos fuimos diversificando. Actualmente tenemos disponibles: fécula de mandioca, almidón de maíz, fécula de papa, almidón agrio (polvilho azedo), almidón chipero premium, almidón chipero tradicional, harina de mandioca, tapioca, sagu. Premezclas: chipa, mbeju, pan de queso, pizza, pan de bono y pan libre de gluten, además de los congelados”.

Jorge Zárate