Un 19 de enero de 1811 ocurre una contienda en la cercanía del cerro Mbaé, hoy Cerro Porteño; donde los paraguayos vencen a las fuerzas del general Manuel Belgrano. La vergonzosa huida del gobernador Bernardo de Velasco y Huidobro ayudaría a los paraguayos a tomar conciencia de su propia fuerza y capacidad de autodefensa, elementos clave para la decisión en mayo de ese año
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| Margarita Miró |
Lo hace recordando la necesidad de que el Ministerio de Obras Públicas (MOPC) señalice convenientemente el sitio a efectos de que turistas y eventuales visitantes puedan rendir un homenaje a los patriotas caídos en esa lid en la que se forjó un ideal nacional.
Desencuentros
La Junta de Buenos Aires, en ausencia del Rey, ejerce desde mayo de 1810 un gobierno autónomo al que quiere sujeccionar a las provincias y territorios del que fuera el Virreinato del Río de la Plata.
Con esa misión viene cabalgando Manuel Belgrano con una bandera parecida a la de Colombia o Venezuela, roja, amarilla y azul, para diferenciarse de las banderas realistas que las fuerzas paraguayas seguramente portarían.
Ha invadido el territorio desde Itapúa (hoy Encarnación), cruzó la campiña misionera con sus columnas de “reclutas vestidos de soldados” como los definirá.
El gobernador español Bernardo de Velazco se apertrecha en Yaguarón en tanto las fuerzas provinciales acampaban en Paraguarí.
Hubo unas escaramuzas el 6 de enero de 1811 en Maracaná y Tebicuary, que dejan en claro que la marcha de Belgrano no es bienvenida.
Los “porteños” se detienen en el Cerro Mba´e en las afueras de Paraguarí. Belgrano ya tiene cierta claridad en torno que no tendrá en estas tierras tantos aliados como le dijeron sus amigos paraguayos.
Teme que en cualquier momento puedan ser emboscados, por eso, la visibilidad que logra en la cima de ese cerro, lo convence que es buen lugar para observar las formaciones paraguayas que le aparecen en la banda norte del arroyo Yukyry.
En Paraguarí comienzan a llamar al pequeño monte, “el cerro de los porteños”.
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| Vista del Cerro Mba´e o Porteño |
El 19 de enero de 1811, tras algún intento de convencer a los paraguayos de las ventajas de allanarse al gobierno porteño, Belgrano dispone el avance de 400 hombres al mando del mayor José Ildefonso Machaín que logra desbandar la defensa paraguaya y genera la huída de Velazco, que inclusive deja su uniforme en la capilla de Paraguarí en la que tenía su campamento.
Una parte de la fuerza porteña se dedica a saquear material militar y la ciudad de Paraguarí en general mientras que, distraídos en esa vil tarea, no ven venir el reagrupamiento de los patriotas.
Manuel A. Cabañas y Juan Manuel Gamarra consiguen ponerse a cargo de las dos alas en que se había divido la tropa local, retoman la acción y obligan a un Machaín sorprendido a replegarse.
Fulgencio Yegros comienza a jugar también un rol principal en ese naciente ejército.
Hay un elemento que recoge Miró de los testimonios. “Dicen que mucho tuvo que ver la forma indígena de montar. Belgrano veía desde el cerro avanzar una tropilla de caballos que parecían sin jinete. La capacidad de ocultarse bajo el vientre de los montados fue estratégica en esa victoria”, cuenta.
El final en TacuaríEl repliegue seguirá en los días y meses subsiguientes: “Después Belgrano huye y se establece en la desembocadura del río Tacuarí en el Paraná, donde hoy es Carmen del Paraná, y allí la estrategia militar de los paraguayos es el círculo, le rodean por atrás y por supuesto atacan por delante”, recuerda Miró de los hechos que ocurrirán a principios de marzo de 1811.
La historiadora refiere que “en ambas batallas se demostró la capacidad de los comandantes paraguayos que vencieron a Belgrano con varias estrategias militares, y los principales líderes son quienes organizaron la gesta de Mayo, al descubrirse las intenciones de Velazco que estaba negociando con emisarios del gobierno del Brasil, la entrega del Paraguay a ese imperio”.
Rodeado, Belgrano se rinde en Tacuarí insistiendo en que “yo no había venido a conquistar el Paraguay, sino a auxiliarlo, como antes le había manifestado...”.
El final es conocido, “luego de una larga negociación donde fueron aceptadas las condiciones propuestas por los paraguayos se firmó el acuerdo” relata Miró.
Belgrano y su tropa cruzan de regreso y derrotados el Río Paraná.
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| Ignacio Telesca |
Para el historiador Ignacio Telesca “la invasión de Belgrano es parte de un intento de la Junta de Buenos Aires de aleccionar al resto de las provincias del Virreinato. Lo habían hecho con Córdoba, quisieron hacer lo mismo con Asunción y les salió mal”, señala.
“Creo que la batalla de Paraguarí significó para los líderes paraguayos darse cuenta de las posibilidades que tenían porque de hecho no fue el gobernador Velasco y su gente los que derrotaron a Belgrano sino los Yegros, los Gamarras, los Cabañas…”, apunta.
Recuerda que es importante entender la organización de la fuerza ya que “por lo general los que iban con estos grandes estancieros eran su gente, sus propios empleados” que tenían una fidelidad especial.
Al punto que cuando los “jefes” deciden retomar la batalla los siguen y derrotan a Manuel Belgrano y su ejército que tenía, a priori, una situación ventajosa.
Ese repliegue de la fuerza invasora hasta su total derrota en Tacuarí “hace que se dieran cuenta que tenían la capacidad ellos, y no siguiendo a Velasco o al gobernador de turno, de resolver sus asuntos. La huida de Velazco precipitó lo que lo que aconteció después en mayo de 1811”.
InfluenciaSurge entonces la histórica pregunta sobre la influencia de Belgrano, ideólogo de la independencia argentina, en los patriotas paraguayos, ya sea en la correspondencia o en el diálogo con los oficiales durante su rendición.
“Determinar si influyó o no en los líderes es complejo porque siempre son suposiciones. Hubo correspondencias entre unos y otros, bastante durante la batalla de Paraguarí y también antes, durante y después de Tacuarí. Ahora, en ambos lados, decían defender los intereses de las provincias, los intereses de los grupos en contra de las imposiciones españolas. Entonces, yo creo en todo caso que sirvió para que los líderes reflexionaran más sobre el tema”, apunta el investigador, coautor con Bárbara Gómez del estudio “Belgrano en la construcción de la nación paraguaya”, de acceso libre en internet.
“No es que Belgrano influyera así como haciéndole la cabeza, sino más bien que estos líderes se vieron a la necesidad de tener una reflexión ante las correspondencias que le enviaron, ellos también tenían que pensarse como unidad independiente, el qué hacer. Entonces cuando ellos regresan a Asunción y también tienen el destrato de Velasco de no pagarle a la gente, a los soldados, o de enviar a Yegros al interior, etcétera”, enumera Telesca.
“Bueno, ahí como que se dan cuenta que había llegado el momento, ¿no? Y de hecho, cuando en mayo le hacen el pedido a Velasco de que se apartase o de que iniciara un nuevo procedimiento de gobernar a través de este mini triunvirato, entiendo que no hubo resistencia de parte de Velasco porque como que toda la sociedad había entendido perfectamente que tenían que cambiar de manos el gobierno, por todo lo que había acontecido”, reseña.
“Creo que fue muy importante la victoria de los patricios, de los hacendados locales frente a Belgrano para definir y decidir la suerte del Paraguay como país independiente”.
Jorge Zárate
Buena parte de los defensores de Paraguarí fueron integrantes del movimiento de la independencia, entre ellos:
Fray Dr. Francisco Javier Bogarín. Oriundo de Carapeguá, habría nacido en 1763; estudió en el Colegio de Montserrat, de Córdoba en donde se ordenó sacerdote y obtuvo el grado de Doctor en Sagrada Teología; al regreso al Paraguay, fue nombrado Secretario de Cámara del Obispo Nicolás Videla del Pino.
Convencional en el Congreso del 17 al 20 de junio de 1811, fue designado vocal de la Junta Superior Gubernativa.
Pronto surgieron divergencias con el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, que se separó de la Junta. Ante la crisis el Cap. A.T. Yegros; comandante del Cuartel General, en nota al Cabildo exigió la remoción del Dr. Bogarín, el 10 de septiembre de 1811, "por causas legítimas que a su tiempo se dirán". Nada más se supo de él, ni de las circunstancias y fecha de su muerte.
José Fortunato Roa, hacendado de Carapeguá, perteneciente al grupo de los partidarios de la Junta de Buenos Aires, fue detenido en setiembre de 1810, acusado de actividades revolucionarias.
Manuel Cumá. Aborigen, natural de Itá, cursó estudios en el Real Colegio Seminario de San Carlos de la Asunción. Se reveló al Orden Sagrado. A pesar de su humildísimo origen, se lee en un trabajo inédito del Padre Tomás Aveiro, ha pasado a la posteridad como paladín de la causa libertadora.
José de la Torre. Comisionado por Paraguarí, es uno de los firmantes del acta de la Independencia además de los Próceres.
Manuel Anastasio Cavañas. Nativo de Pirayú. Perteneció a las milicias reales. Actuó brillantemente en los embates de Paraguarí (19 de enero de 1811) y Takuary (9 y 10 de marzo de 1811) contra Belgrano. Ocurrido el suceso de mayo se mantuvo alejado y silencioso en su estancia de la cordillera de los Altos por su enemistad con el Dr. Francia.
Fulgencio Yegros. Nativo de Quyquyho. Nació en 1780, en un hogar acaudalado y de prosapia ilustre. Estudió en el Convento de San Francisco, en Asunción.
José Agustín Yegros. Natural de Quyquyho, hermano del brigadier Fulgencio Yegros, acompañó a éste en la urdimbre de la conjuración, sirviendo especialmente de nexo entre los complicados de Itapúa, la Cordillera de los Altos y la Asunción.
Antonio Tomás Yegros. Oriundo de Quyquyho nació en 1783, hermano de Fulgencio. Tuvo destacada actuación en los sucesos del 14 de mayo de 1811. Era uno de los oficiales más distinguidos del ejército paraguayo. Actor en los combates de Paraguarí y Takuary. Acompañó a su hermano Fulgencio en la defensa de Montevideo y Buenos Aires en 1807, murió en Quyquyho en 1866.
Angel Yegros. Natural de Quyquyho, hermano de Fulgencio actuó en los trabajos que culminaron en la revolución del 14 de mayo, cumpliendo misiones semejantes a las encomendadas a José Agustín.
Roque Antonio Fleitas. Comisionado por Quyquyó, firmó el Acta de la Independencia.
Juan Manuel Grance. Oriundo de Yaguarón, doctor en Jurisprudencia de la universidad de Córdoba del Tucumán, miembro de la peña revolucionaria de Villa Real de Concepción, en el cual figuró destacadamente al lado de los presbíteros José Fermín Sarmiento y Nicolás Ibarbalz. Fue después jefe de los unitarios en el congreso del 17 de junio de 1811.
Links
https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Paraguar%C3%AD






























