22 de enero de 2026

La batalla de Paraguarí, la mecha de la independencia

 

Un 19 de enero de 1811 ocurre una contienda en la cercanía del cerro Mbaé, hoy Cerro Porteño; donde los paraguayos vencen a las fuerzas del general Manuel Belgrano. La vergonzosa huida del gobernador Bernardo de Velasco y Huidobro ayudaría a los paraguayos a tomar conciencia de su propia fuerza y capacidad de autodefensa, elementos clave para la decisión en mayo de ese año

“Siempre se dice que en la lucha por la Independencia no hubo derramamiento de sangre y ese es un concepto equivocado si se tiene en cuenta esta batalla en la que hubo decenas de muertos”, recuerda la historiadora Margarita Miró.

Margarita Miró
“Ahora por lo menos el municipio de Paraguarí la recuerda con un mural importante y también hay que reconocer que por fin, hace muy pocos años se pudo expropiar parte del Cerro Mba´e, ahora más conocido como Cerro Porteño, en la que hay un recordatorio e inclusive se hizo un reconocimiento en el Congreso de la fecha y sus consecuencias”, apunta.

Lo hace recordando la necesidad de que el Ministerio de Obras Públicas (MOPC) señalice convenientemente el sitio a efectos de que turistas y eventuales visitantes puedan rendir un homenaje a los patriotas caídos en esa lid en la que se forjó un ideal nacional.

Desencuentros

La Junta de Buenos Aires, en ausencia del Rey, ejerce desde mayo de 1810 un gobierno autónomo al que quiere sujeccionar a las provincias y territorios del que fuera el Virreinato del Río de la Plata.

Con esa misión viene cabalgando Manuel Belgrano con una bandera parecida a la de Colombia o Venezuela, roja, amarilla y azul, para diferenciarse de las banderas realistas que las fuerzas paraguayas seguramente portarían.

Ha invadido el territorio desde Itapúa (hoy Encarnación), cruzó la campiña misionera con sus columnas de “reclutas vestidos de soldados” como los definirá.

El gobernador español Bernardo de Velazco se apertrecha en Yaguarón en tanto las fuerzas provinciales acampaban en Paraguarí.

Hubo unas escaramuzas el 6 de enero de 1811 en Maracaná y Tebicuary, que dejan en claro que la marcha de Belgrano no es bienvenida.

Los “porteños” se detienen en el Cerro Mba´e en las afueras de Paraguarí. Belgrano ya tiene cierta claridad en torno que no tendrá en estas tierras tantos aliados como le dijeron sus amigos paraguayos. 

Teme que en cualquier momento puedan ser emboscados, por eso, la visibilidad que logra en la cima de ese cerro, lo convence que es buen lugar para observar las formaciones paraguayas que le aparecen en la banda norte del arroyo Yukyry.

En Paraguarí comienzan a llamar al pequeño monte, “el cerro de los porteños”. 

Vista del Cerro Mba´e o Porteño
Ataque, fuga y reacción

El 19 de enero de 1811, tras algún intento de convencer a los paraguayos de las ventajas de allanarse al gobierno porteño, Belgrano dispone el avance de 400 hombres al mando del mayor José Ildefonso Machaín que logra desbandar la defensa paraguaya y genera la huída de Velazco, que inclusive deja su uniforme en la capilla de Paraguarí en la que tenía su campamento.

Una parte de la fuerza porteña se dedica a saquear material militar y la ciudad de Paraguarí en general  mientras que, distraídos en esa vil tarea, no ven venir el reagrupamiento de los patriotas.

Manuel A. Cabañas y Juan Manuel Gamarra consiguen ponerse a cargo de las dos alas en que se había divido la tropa local, retoman la acción y obligan a un Machaín sorprendido a replegarse.

Fulgencio Yegros comienza a jugar también un rol principal en ese naciente ejército.  

Hay un elemento que recoge Miró de los testimonios. “Dicen que mucho tuvo que ver la forma indígena de montar. Belgrano veía desde el cerro avanzar una tropilla de caballos que parecían sin jinete. La capacidad de ocultarse bajo el vientre de los montados fue estratégica en esa victoria”, cuenta. 

El final en Tacuarí

El repliegue seguirá en los días y meses subsiguientes: “Después Belgrano huye y se establece en la desembocadura del río Tacuarí en el Paraná, donde hoy es Carmen del Paraná, y allí la estrategia militar de los paraguayos es el círculo, le rodean por atrás y por supuesto atacan por delante”, recuerda Miró de los hechos que ocurrirán a principios de marzo de 1811.

La historiadora refiere que “en ambas batallas se demostró la capacidad de los comandantes paraguayos que vencieron a Belgrano con varias estrategias militares, y los principales líderes son quienes organizaron la gesta de Mayo, al descubrirse las intenciones de Velazco que estaba negociando con emisarios del gobierno del Brasil, la entrega del Paraguay a ese imperio”.

Rodeado, Belgrano se rinde en Tacuarí insistiendo en que “yo no había venido a conquistar el Paraguay, sino a auxiliarlo, como antes le había manifestado...”.

El final es conocido, “luego de una larga negociación donde fueron aceptadas las condiciones propuestas por los paraguayos se firmó el acuerdo” relata Miró.

Belgrano y su tropa cruzan de regreso y derrotados el Río Paraná.

Ignacio Telesca
Darse cuenta

Para el historiador Ignacio Telesca “la invasión de Belgrano es parte de un intento de la Junta de Buenos Aires de aleccionar al resto de las provincias del Virreinato. Lo habían hecho con Córdoba, quisieron hacer lo mismo con Asunción y les salió mal”, señala.

“Creo que la batalla de Paraguarí significó para los líderes paraguayos darse cuenta de las posibilidades que tenían porque de hecho no fue el gobernador Velasco y su gente los que derrotaron a Belgrano sino los Yegros, los Gamarras, los Cabañas…”, apunta.

Recuerda que es importante entender la organización de la fuerza ya que “por lo general los que iban con estos grandes estancieros eran su gente, sus propios empleados” que tenían una fidelidad especial.

Al punto que cuando los “jefes” deciden retomar la batalla los siguen y derrotan a Manuel Belgrano y su ejército que tenía, a priori, una situación ventajosa.

Ese repliegue de la fuerza invasora hasta su total derrota en Tacuarí “hace que se dieran cuenta que tenían la capacidad ellos, y no siguiendo a Velasco o al gobernador de turno, de resolver sus asuntos. La huida de Velazco precipitó lo que lo que aconteció después en mayo de 1811”. 


Influencia

Surge entonces la histórica pregunta sobre la influencia de Belgrano, ideólogo de la independencia argentina, en los patriotas paraguayos, ya sea en la correspondencia o en el diálogo con los oficiales durante su rendición.

“Determinar si influyó o no en los líderes es complejo porque siempre son suposiciones. Hubo correspondencias entre unos y otros, bastante durante la batalla de Paraguarí y también antes, durante y después de Tacuarí. Ahora, en ambos lados, decían defender los intereses de las provincias, los intereses de los grupos en contra de las imposiciones españolas. Entonces, yo creo en todo caso que sirvió para que los líderes reflexionaran más sobre el tema”, apunta el investigador, coautor con Bárbara Gómez del estudio “Belgrano en la construcción de la nación paraguaya”, de acceso libre en internet.

“No es que Belgrano influyera así como haciéndole la cabeza, sino más bien que estos líderes se vieron a la necesidad de tener una reflexión ante las correspondencias que le enviaron, ellos también tenían que pensarse como unidad independiente, el qué hacer. Entonces cuando ellos regresan a Asunción y también tienen el destrato de Velasco de no pagarle a la gente, a los soldados, o de enviar a Yegros al interior, etcétera”, enumera Telesca.

“Bueno, ahí como que se dan cuenta que había llegado el momento, ¿no? Y de hecho, cuando en mayo le hacen el pedido a Velasco de que se apartase o de que iniciara un nuevo procedimiento de gobernar a través de este mini triunvirato, entiendo que no hubo resistencia de parte de Velasco porque como que toda la sociedad había entendido perfectamente que tenían que cambiar de manos el gobierno, por todo lo que había acontecido”, reseña.

“Creo que fue muy importante la victoria de los patricios, de los hacendados locales frente a Belgrano para definir y decidir la suerte del Paraguay como país independiente”.

Jorge Zárate

Los defensores

Buena parte de los defensores de Paraguarí fueron integrantes del movimiento de la independencia, entre ellos:

Fray Dr. Francisco Javier Bogarín. Oriundo de Carapeguá, habría nacido en 1763; estudió en el Colegio de Montserrat, de Córdoba en donde se ordenó sacerdote y obtuvo el grado de Doctor en Sagrada Teología; al regreso al Paraguay, fue nombrado Secretario de Cámara del Obispo Nicolás Videla del Pino.

Convencional en el Congreso del 17 al 20 de junio de 1811, fue designado vocal de la Junta Superior Gubernativa.

Pronto surgieron divergencias con el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, que se separó de la Junta. Ante la crisis el Cap. A.T. Yegros; comandante del Cuartel General, en nota al Cabildo exigió la remoción del Dr. Bogarín, el 10 de septiembre de 1811, "por causas legítimas que a su tiempo se dirán". Nada más se supo de él, ni de las circunstancias y fecha de su muerte.

José Fortunato Roa, hacendado de Carapeguá, perteneciente al grupo de los partidarios de la Junta de Buenos Aires, fue detenido en setiembre de 1810, acusado de actividades revolucionarias.

Manuel Cumá. Aborigen, natural de Itá, cursó estudios en el Real Colegio Seminario de San Carlos de la Asunción. Se reveló al Orden Sagrado. A pesar de su humildísimo origen, se lee en un trabajo inédito del Padre Tomás Aveiro, ha pasado a la posteridad como paladín de la causa libertadora.

José de la Torre. Comisionado por Paraguarí, es uno de los firmantes del acta de la Independencia además de los Próceres.

Manuel Anastasio Cavañas. Nativo de Pirayú. Perteneció a las milicias reales. Actuó brillantemente en los embates de Paraguarí (19 de enero de 1811) y Takuary (9 y 10 de marzo de 1811) contra Belgrano. Ocurrido el suceso de mayo se mantuvo alejado y silencioso en su estancia de la cordillera de los Altos por su enemistad con el Dr. Francia.

Fulgencio Yegros. Nativo de Quyquyho. Nació en 1780, en un hogar acaudalado y de prosapia ilustre. Estudió en el Convento de San Francisco, en Asunción.

José Agustín Yegros. Natural de Quyquyho, hermano del brigadier Fulgencio Yegros, acompañó a éste en la urdimbre de la conjuración, sirviendo especialmente de nexo entre los complicados de Itapúa, la Cordillera de los Altos y la Asunción.

Antonio Tomás Yegros. Oriundo de Quyquyho nació en 1783, hermano de Fulgencio. Tuvo destacada actuación en los sucesos del 14 de mayo  de 1811. Era uno de los oficiales más distinguidos del ejército paraguayo. Actor en los combates de Paraguarí y Takuary. Acompañó a su hermano Fulgencio en la defensa de Montevideo y Buenos Aires en 1807, murió en Quyquyho en 1866.

Angel Yegros. Natural de Quyquyho, hermano de Fulgencio actuó en los trabajos que culminaron en la revolución del 14 de mayo, cumpliendo misiones semejantes a las encomendadas a José Agustín.

Roque Antonio Fleitas. Comisionado por Quyquyó, firmó el Acta de la Independencia.

Juan Manuel Grance. Oriundo de Yaguarón, doctor en Jurisprudencia de la universidad de Córdoba del Tucumán, miembro de la peña revolucionaria de Villa Real de Concepción, en el cual figuró destacadamente al lado de los presbíteros José Fermín Sarmiento y Nicolás Ibarbalz. Fue después jefe de los unitarios en el congreso del 17 de junio de 1811.

Links

https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Paraguar%C3%AD

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21 de enero de 2026

La emoción de Teresa Parodi por escultura de Pedro Canoero que lo eterniza en San Bernardino

“¡Por supuesto que me enteré y voy a ir a la inauguración!”, asegura Teresa Parodi mostrando su alegría con la buena nueva. “Vi las fotos de la escultura y la verdad es que está exactamente como lo recuerdo… la estampa, el sombrero, la actitud, el ritmo y las cositas que están en la canoa. Me emociona mucho que eso esté pasando y tengo mucha ganas de estar”, cuenta en diálogo con Nación Media desde Buenos Aires.

 La escultura de Pedro Canoero, la canción que nació inspirada en un paseo por el Lago Ypacaray tendrá un lugar destacado en la rotonda de los artesanos, lugar emblemático de la ciudad de San Bernardino, a pasos del histórico Hotel del Lago.

Se espera sea inaugurada a fines de febrero o principios de marzo en un festival que preparan las gestoras culturales Ana Scapinni y Marlene Sosa Lugo y que contará con la presencia de la propia Teresa Parodi y de artistas paraguayos que la acompañarán en la celebración.

La celebrada cantautora recuerda cómo surgió este tema en aquel lejano 1983 que tiene versiones de decenas de cantantes latinoamericanos, entre las que se destacan algunas de músicos paraguayos. 


 

Teresa Parodi
“Fue de día, antes de ir a tomar el avión. Había cantado en el Festival del Lago y antes de volver a Buenos Aires los organizadores nos llevaron a conocer el lago. Y ahí lo conocí a Pedro, que se convirtió en alguien inolvidable para mí, porque era un hombre realmente amable, amoroso, que amaba eso que hacía, que era pasear a la gente por el lago”, recuerda Teresa. “Parecía realmente consustanciado con el paisaje y también sentía un amor tremendo por el lugar. Tenés que ver cómo hablaba del lago, del Paraguay, fue muy emocionante para mí. Tan es así que le pregunté en un momento, ¿y usted cómo se llama? Y él me dijo Pedro…, creo que me dijo el apellido también, pero no recuerdo”, sigue narrando.

 “Me quedó grabado su nombre. Fuimos hablando en el paseo y él se dio cuenta que yo era correntina porque hablaba distinto de mis colegas que eran de Buenos Aires, de Córdoba, de distintos lugares. Y la verdad es que esa imagen, ese amor de él por su paisaje, pero fundamentalmente por su oficio de canoero, me fue tan impactante que bueno, en el camino, en el avión de regreso a Buenos Aires, escribí esa canción que nunca pensé que iba a tener toda la repercusión que tuvo en todas partes y que ahora termina en esta maravillosa escultura que representa a Pedro y a su canoa”, dice emocionada. 

  “Veo que tiene todo lo que yo conté que él tenía, una radio a transistores, un calentadorcito de alcohol con una pavita; un mate y una mantita al lado del lugar donde remaba. Así mismo como lo recuerdo. Hacía una casita para él, ¿no?”, dice describiendo la similitud de la escultura con la imagen que atesora de aquella jornada.

La canoa como hogar flotante, es una vivencia común para miles de pescadores y ribereños de toda la región, principalmente en los ríos Paraguay y Paraná, pero también en los cursos interiores, en los lagos y lagunas.  “En algún momento en la canción, por una cuestión de rima, hablo del río, pero es un canto al  canoero, al oficio que late en toda la región. ¿Vos sabés, mi hijo, que después de muchos años, hace poco, estuve en los Esteros del Ibera y paseé también con un canoero y ¿cómo te crees que se llamaba?: Si… ¡Pedro!”.

José Quevedo Allende
Secreto develado

José Quevedo Allende, fotógrafo y gesto cultural fue el ideólogo de la iniciativa que comenzó a viralizarse en redes sociales por un curioso accidente. “¡Lo teníamos guardado todo bajo siete llaves!”, dice entre risas dando cuenta que una tormenta hace 15 días hizo volar las carpas que cubrían al conjunto escultórico del Pedro Canoero que se venía armando en secreto y la gente comenzó a sacarle fotos y todo cobró una dimensión más grande de lo que esperaban.

“¡La gente ya sabe que Pedro Canoero es paraguayo!”, se entusiasma recordando que uno de los videos de los turistas llegó a las 450 mil vistas. “Está faltando hacer algunos camineros, la jardinería, los camineros inclusivos, pero se está trabajando a full para llegar a la inauguración que estimamos será a fines de febrero o marzo”

José recuerda que la idea se le ocurrió viendo una entrevista de Teresa Parodi con la periodista Silvia Lallana en la que reveló el origen de la canción. A partir de allí fue hablar con su amigo, el reconocido escultor Hugo Escobar y animarse a encarar la tarea. “Estuvimos viendo los pro y los contra. Tenía que ser de chapa de metal para que sea más duradera y también necesitábamos una ubicación estratégica porque San Bernardino tiene atardeceres mágicos que convocan a gente de todo el mundo”, memora.

 “La obra en sí va a tener muchos elementos que van a ayudar para que la gente sepa la historia narrada por Teresa a través de códigos QR y también acceder a varias versiones de Pedro Canoero interpretadas por ella, Mercedes Sosa, Generación, Antonio Tarragos Ros, Ricardo Flecha, etc. Estamos haciendo un playlist”, anticipa.

“Creemos que la belleza del conjunto escultórico, el buen sitio de emplazamiento y los diversos ingredientes que fuimos agregando harán del espacio un lugar que la gente va a querer visitar, va a querer tener la foto. Ahora mismo, sin ser todavía la inauguración oficial todo el mundo está tomando fotos, están visitando y aunque le faltan muchas cosas ya está cumpliendo su misión”, apunta.

Quevedo recuerda que la obra fue posible gracias a la municipalidad de San Bernardino, el Ministerio del Ambiente (MADES) y la gobernación de Cordillera “que es la que está financiando, ellos se encargaron de todo y ayudaron a hacer crecer el proyecto”

Prenderle velas

Hugo Escobar está exultante con el resultado de su trabajo. Hace 25 años que moldea el hierro y una de sus obras más importantes es la escultura del Papa Juan Pablo II que está emplazada en el predio de la Fuerza Aérea en Luque, pero también hace bustos, pequeños formatos. 

Hugo Escobar
 “Básicamente trabajo la técnica del hierro batido, que consiste sencillamente en dar repetidos golpes a la chapa con martillo y corta hierro”, cuenta.

Terminar el conjunto escultórico le llevó 4 meses en una tarea donde lo acompañaron en la carpa montada en San Bernardino sus fieles soldadora eléctrica y la amoladora.

“Entiendo que este Pedro Canoero es un homenaje a todos los canoeros del Paraguay, un oficio de antaño porque sabemos que la gente usaba primero el cachiveo, que es una especie de tronco para moverse en las aguas. Después vino la canoa así que es un oficio antiquísimo y por supuesto sacrificado”, expresa.

“Es tan divertido, tan satisfactorio que la gente que se acerque en estos días y nosotros le expliquemos el contenido del conjunto escultórico… ¡Ya es una nueva atracción y esperemos que mueva a la gente para visitar más San Bernardino!”, se entusiasma.

“Teresa dice en la canción: “Sobre la canoa se te fue la vida” una forma metafórica que le surge cuando ve la mantita, el calentadorcito, un radio a transistor, y quisimos plasmar ese espíritu y creo que lo conseguimos”, dice.

“Las esculturas dan mucha satisfacción, por ejemplo una que hice en pequeño formato del Papa Francisco le fue entregada en manos por el entonces nuncio apostólico de nuestro país, también me ponderaron mucho una que hice del toro cebú, pero siento que esta tiene algo especial”, apunta. “Vos sabés que a días de que la gente se enterara de esto, se anunció un plan para limpiar el Lago Ypacaray, así que habrá que prenderle vela a Pedro Canoero y en una de esas”, se anima el escultor.

Paraguay, la otra patria

Teresa Parodi tiene una especial relación con nuestro país al que regresa siempre desde muy joven. “Siempre digo que si no viviera en la Argentina y tuviera que elegir un lugar donde vivir, elegiría el Paraguay. Amo ese país profundamente pero lo amo desde muy jovencita desde muy niña cuando viajaba mucho con mi padre y mi madre a ver familiares”, recuerda. “La verdad que me enamoré de esa tierra, de esa gente de su música, su cultura, su lengua, es muy importante para mí”. 

 La cantautora lamenta no poder hablar el guaraní. “No hablo, ¡vos sabés que lástima!, porque en Corrientes no nos enseñaban…”, dice con el tono de quien se perdió algo importante en la vida. “Ahora creo que se está empezando a considerar enseñar no sé si como obligatoriamente pero si en las escuelas por lo menos y se habla más”, cuenta.

“Las poquitas palabras que aprendí las sabía por algunas personas que trabajaron en mi casa, porque en el campo en Corrientes se habla mucho el guaraní. Entonces yo escuchaba en la cocina de la casa de mi madre cuando era chica que las mujeres cantaban y hablaban en guaraní y algunas palabras me quedaron, en mi lenguaje cotidiano inclusive”.

Parodi lo siente: “Pero qué lástima, hubiera sido tan fácil porque de niños es cuando mejor se aprende, ¿verdad? Es una lengua bellísima, dulcísima, riquísima y que inspira mucho porque es muy melodiosa, inclusive me resulta facilísimo pronunciar las palabras en guaraní porque se ve que tengo el oído acostumbrado. ¡Me encantaría saber! Las hermanitas Vera que son unas chamameceras maravillosas hablan perfecto y me hablan y yo les pido que no me hablen porque sufro”, dice riendo.

Recuerda también que “como artista viajé muchas veces, sé que mis canciones se cantan allí, como por ejemplo “Canción para Verónica” y bueno Ricardo Flecha es un amigo de hace muchos años. Con él, he ido a cantar muchas veces y él canta muchas canciones mías, entonces la verdad es que tengo, es como un lugar tremendamente familiar para mí”. 

Sobre el panorama de la música litoraleña apunta que “hay como siempre una enorme cantidad de nombres nuevos para pensar nuestra música y que están apostando mucho. Creo que las nuevas generaciones están volviendo a la música de raíz folklórica. En mi país, está pasando pero siento que también es regional”, señala.

“Fíjate en el Chamamé, hablamos de un ritmo que tiene una gran presencia en la región, como la polca o las galopas, para ustedes y generan una profunda identidad cultural que hace que se puedan plantar en el mundo y ser escuchados porque no existe otra gente que haga eso. Y las nuevas generaciones, de alguna manera, están sintiéndose convocadas por esa música profunda que tiene historia para nosotros, que son representativas, que te hacen emocionar y que simplemente con escucharla te hace sentir que eso te pertenece… ¡eso es muy hermoso!”, define.

Cuenta también que sigue las redes sociales “que te hacen poder estar en todas partes al mismo tiempo y poder enterarte de todas las cosas que van pasando en todos lados con la música y siento que hay muchísima generación de jóvenes inclusive de raperos en toda América que están volviendo a las raíces de una manera contundente y eso me parece maravilloso porque Latinoamérica es riquísima en sus formas musicales. Más allá de la incidencia del mercado que también distrae, digamos que a veces pareciera que ya desaparece pero nunca se va del todo la música popular”.

Entonces Teresa recuerda a la gran “mater” de la canción continental: “Mercedes Sosa decía siempre que “lo que entró en el corazón del pueblo no se puede borrar fácilmente y coincido en eso totalmente con ella totalmente”.

Parodi trabaja actualmente en un nuevo disco que llevará por nombre “Hasta que amanezca”, que adelantó estará en plataformas en marzo próximo. “Hay composiciones nuevas y hay un par que ya había grabado, que estoy revisitando con artistas invitadas. Además tengo varios invitados en el disco pero hablaremos de eso cuando estemos juntos allá en San Bernardino”, promete.

Jorge Zárate

Fotos de Néstor Soto y gentilezas 

 

Links

https://www.tiktok.com/@jsandinopy/video/7591553589223410955?_r=1&_t=ZM-92phc76bAe8

https://youtu.be/o65HIFsaE1Y?si=MVEnvY1NCKJjubcL

12 de enero de 2026

Tobati: paisajes y artesanías en un entorno ideal para vacacionar

 

Serranía, bosques, arroyos, cascadas, la ciudad tiene una amplia oferta de atractivos turísticos que combina especialmente con el trabajo destacado de sus múltiples artesanos. Aquí un recorrido por algunos de ellos, de fácil acceso, que invitan a vivir la experiencia del paisaje de la Cordillera, agraciado en la belleza de su naturaleza imponente.

 

Salto Rosado, Laguna Espejo y Sillón del Cacique son tres puntos a visitar en la antigua ciudad que abre sus puertas en la temporada a gente que llega en busca de paisajes, relax y la posibilidad de hacerse de alguna pieza única de la variada oferta de los artesanos locales.

Para llegar hasta ellos se debe acceder a la compañía Rosado, apenas a unos 3 kilómetros del centro de Tobati, ubicada a 70 kilómetros de Asunción.

En el lugar se puede contactar a Luisa Vallejos, que es guía local, entrenada por la Secretaría de Turismo, que por un precio accesible acompaña el recorrido por estos atractivos que aparecen luego de una breve caminata por el bello bosque que los abriga.

“Es un recorrido bastante amable que se puede hacer en familia, apto para todo tipo de personas, se puede venir con criaturas y personas de la tercera edad”, cuenta Luisa que recomienda tener siempre calzados cómodos y agua para hidratarse en el camino. 

 Al poco de andar, ya aparecen los senderos entre las rocas, con escaleras naturales consolidadas por las raíces de los árboles, que llevan al Salto Rosado, primer atractivo del circuito.

Las aguas caen desde una altura de unos 30 metros por una pared de piedra que impacta por su solidez y colorido. “En este sitio antiguamente, las mujeres venían a lavar la ropa y se llevaba agua para tomar”, cuenta Vallejos. El salto tiene en estos días poca agua, pero cambia radicalmente su fisonomía en días de lluvia intensa donde se convierte en una caída importante que desagua en el arroyo Tobatí.

Los pobladores entienden que la deforestación que sufre la zona y las perforaciones que se hicieron para obtener agua para surtir a las casas de la ciudad, fueron mermando el brote de los manantiales que lo proveían.

Vallejos cuenta que el circuito es muy visitado. “Generalmente en el verano se tiene más gente que viene por el tema de las vacaciones de los chicos, vienen también muchos extranjeros y gente del Chaco, muchos menonitas entre ellos”, comenta.

También da cuenta de la presencia de aficionados a las carreras Trail y cultores del Rappel. “Aquí se hicieron competencias con muy buena participación y también cada tanto viene gente que pone aquí las tirolesas y se lanzan desde el Salto Rosado”, relata. 

La laguna espejo

Siguiendo el sendero de baja dificultad se va ascendiendo en busca de la Laguna Espejo, allí sorprende una explanada que abre la vista al paisaje de la serranía cercana y su verde que reverbera al sol.

“Aquí en la Semana Santa hubo un campamento importante, muchos jóvenes pasaron la noche aquí”, cuenta Vallejos explicando que esas fechas generan un importante movimiento turístico para la ciudad.

Mientras sube, el caminante puede guiarse por unas pequeñas flechas pintadas en la piedra que ayudan a no perder el camino. “Esto lo hacemos con la familia y los vecinos para que la gente pueda hacer el recorrido autoguíado”, dice Luisa y cuenta que pequeños cartelitos y las flechas que orientan el sendero más amable para caminar deben renovarse constantemente. 

 Los antiguos pobladores cuentan la leyenda de que este camino del Cerro Arco, formación que incluye los atractivos de esta visita, fue paso de la caravana del Mariscal López en retirada ante el avance de la invasora Triple Alianza. Se cree que hay lugares con tesoros enterrados. “Se encontraron candelabros y otros objetos”, relata Vallejos de estas historias que suelen aparecer en el relato de los mayores.

Tras un breve lapso se llega a la Laguna Espejo, de agua cristalina contenida en una pileta natural de piedra, es la elegida de los visitantes para hacer la foto que ayudó a nombrar el atractivo. Es que parada en el punto ubicado hacia el poniente del sol, se refleja en las aguas la figura de la persona, y permite registrar una bella toma con el entorno de montaña y bosque.

Este receptáculo, recibe el agua de las nacientes, las contiene brevemente y las deja salir por el otro extremo hacia la caída del Salto Rosado, conformando un conjunto de piedras esculpidas por el agua y el viento que ayudan a entender un tiempo mayor. 

La guía Luisa Vallejos muestra el Trono del Cacique
Trono del cacique

Caminando a buen paso, surgen en el camino Emilce, Deimy y Rodrigo, turistas asuncenos que visitan el circuito por primera vez. “La verdad es que se sube bastante bien, el recorrido es amable a pesar de que estamos a 196 metros de altura”, dice Emilce chequeando el dato con el dispositivo de su compañera. Los tres ponderan la belleza del paisaje y recomiendan hacer una visita. “No se van a arrepentir, es demasiado linda la experiencia”, apunta Deimy.

“Estamos recorriendo la zona, hay muchos sitios de gran belleza para recorrer, es algo que siempre quisimos hacer y ahora por suerte lo estamos concretando. Nos gustan las actividades al aire libre y este sitio es ideal para recrearse, genial luego”, agrega. 

A la vera del sendero corre el agua que va descendiendo hacia la Laguna Espejo y el Salto Rosado, cubierta por una vegetación que a la vez de protegerla se alimenta de ella. En ese microclima, aves y mariposas cruzan sus vuelos con gracia.

Subiendo una breve cuesta se accede luego a un mirador natural que abre a la vista el paisaje exuberante de la Cordillera, sus bosques engalanados con profusos mbokajas, los florecidos ybyra pyta y otros bellos ejemplares de la flora nativa que tienen en ese espacio un lugar de resguardo.

“En la epóca de floración de los tajys el paisaje es especialmente hermoso”, apunta la guía.

Tobati, conocida como la “capital de la cerámica y la artesanía” tiene numerosas olerías y fábricas de ladrillos, tejuelas y tejas con más de 200 hornos que se alimentan a leña, por lo que los bosques que rodeaban la zona se fueron raleando. “En este lugar podemos ver la vegetación plena, es un privilegio que todavía se pueda tener este tipo de reservas”, recuerda Vallejos. Son unas 60 hectáreas que deberían protegerse aún más, se entiende.

A pocos pasos está el “Trono del Cacique”, una formación rocosa esculpida por el viento que tiene la curiosa forma de un asiento, donde los visitantes pueden aposentarse, mirar el gran paisaje y hacerse la tradicional foto en el lugar, imaginando algún dominio como sugiere la silla de un líder, o simplemente entregarse a la buena experiencia de detenerse en descanso.

“Ya quedan pocos animales silvestres por aquí”, dice Luisa y comenta que “se suele ver algún Aguara´i y también anda en el bosque una familia de Carayás a los que a la tardecita se los escucha aullar fuerte, pero poco más se ve”, relata.

En la altura del cerro vuelan los Yryvus dominando las corrientes del viento que toma un bienvenido frescor a la sombra de las piedras. 

En febrero, un gran evento de máscaras

A las puertas de la compañía Rosado de Tobatí, está el taller y salón de exhibición de Néstor Portillo, artesano reconocido por su maestría en la talla de máscaras de Timbó. “Invitamos a la gente a que venga este verano por Tobatí, aquí tenemos más de 20 sitios recreativos que pueden visitar, se pueden subir a los cerros, bañarse en las cascadas y arroyos, también hay sitios con buenas piscinas y de paso apreciar también el trabajo de nuestros artesanos”, apunta sonriente.

Néstor Portillo en su casa, taller y escuela.
 El pasado 6 de enero el patio grande de su casa taller fue escenario de la tradicional fiesta Kamba Ra'anga (o Santo Rey Ara), una antigua tradición vecinal en que la gente se disfraza con máscaras de timbó y trajes coloridos bailando para honrar a los Reyes Magos. En la oportunidad, la festividad fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial por la Secretaría de Cultura (SNC).

Para Portillo fue una ocasión especial porque se pudo exhibir la tarea de 31 alumnos a los que transmite el arte de tallar máscaras. “En el 2021 el Instituto de Artesanías (IPA) me nombró maestro, así que en vista de eso pedí que me ayudaran a montar esta Escuela de Saberes Ancestrales que ya está rindiendo sus frutos”, comenta.

 El trabajo de Portillo viene teniendo reconocimiento internacional al punto de que una colección de sus máscaras viajará próximamente a un museo en la India. “Hace unos meses me pidieron y ahora se las juntamos y las vamos a enviar”, dice con alegría.

El artesano invita también a participar del 1 al 8 de febrero en su taller de una gran exposición de máscaras de Corea del Sur, auspiciada por las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (Unesco, su sigla en inglés).

“Nosotros vamos también a exponer las nuestras e invitamos a todos los mascareros del país, que estarán mostrando lo suyo, estarán los de Emboscada, los del Arete Guasú del Chaco y muchos otros. Es decir, tendremos más de 200 máscaras en exhibición y haremos también una gran fiesta de la máscara con música y bailes”, anticipa.

Portillo agradece a quienes lo ayudan a hacer posible sus eventos, entre ellos la Fundación Itaú, Instituto Paraguayo de la Artesanía (IPA), Secretaría de Cultura (SNC), Municipalidad de Tobatí, Gobernación de la Cordillera y a la Cooperativa Tobatí Limitada.

Tobati, además de las máscaras, es reconocida por el trabajo de sus artesanos en arcilla; bambú; ysypo; tejidos en telares; cuero; madera, etc. Desde el 2007, cada octubre se realiza el Festival de la Cerámica y la Artesanía, evento que viene creciendo en la consideración nacional.

Para contactos

Luisa Vallejos, guía turística 0972-852292

Néstor Portillo, artesano mascarero 0971-688280 

Jorge Zárate

Fotos de Matías Amarilla 

Transporte de Alfredo "Pájaro" Recalde


Links 

https://www.instagram.com/reel/DTYOOh9DWeN/?igsh=YzAyMDM1MGJkZA==