28 de septiembre de 2007

El Caso Buongermini

Corte venal pretende imponer
la flexibilidad laboral de hecho

La Esso echó a Eduardo Buongermini imputando falsamente una causal de despido. Perdió el juicio en cinco instancias. Apareció la Corte y de la mano del ministro José Altamirano opinó a favor de la empresa en un incidente donde sólo se requería que revise la cuestión formal. Dicha opinión pretende destruir la estabilidad laboral consagrada en la Constitución y el Código Laboral. El juicio sólo puede ganarse con la movilización de los trabajadores.

El Código Laboral, con sus defectos y restricciones para los trabajadores, es una conquista que debe ser defendida a rajatablas, teniendo siempre presente que la destrucción de la legislación laboral es una antigua pretensión de la oligarquía.
La estabilidad laboral está consagrada en el artículo 94 de la Constitución Nacional y el Código Laboral, la establece en su Capítulo X: De la Estabilidad en el Trabajo. La misma "está fundada en el interés social y en la concepción de la empresa como organismo de colaboración entre el empleador y sus empleados dependientes", definió la Asociación de Abogados Laboralistas (AAL).
El caso de Eduardo Buongermini es un ejemplo de cómo el dinero de las transnacionales, la venalidad de los jueces y la estupidez de la clase política, pueden producir un cóctel nauseabundo de precarización que es necesario combatir con denuncia pública, con movilización, con toda la fuerza que el movimiento obrero disponga.
Es cierto que los trabajadores son despedidos día a día sin que las protecciones previstas en el Código Laboral actúen en su defensa. Pasa en mayoría de casos por la imposibilidad económica de litigar contra el patrón que abusa de su situación de poder.
"Agarrá los 10 millones que sino te vas a juicio y vas a tardar cualquier cantidad en cobrar", suelen recomendar los abogados a trabajadores que pueden resistir en sede judicial o de preferirlo cobrar hasta más de 10 veces esta cifra.
Este abuso es el que sustenta la idea patronal que puede despedir a un trabajador que tiene más de 10 años en la empresa sólo pagando una doble indemnización. La ley en realidad dice que no se puede despedir a ningún trabajador que los haya cumplido sin probarle causa justa en juicio. Caso contrario lo debe reponer, si no quiere reponerlo, le tiene que pagar su salario hasta el día en que el mismo se jubile.
Por eso cada caso que llega a litigio es una batalla que los trabajadores organizados no podemos dejar de librar para que los jueces ratifiquen la vigencia de la ley, de los derechos consagrados.

Un juicio normal
Eduardo Buongermini, gerente de Desarrollo de Mercados de la Esso Standard Paraguay S.A., fue despedido sin causa tal como se probó en juicio en las tres instancias constitucionales. El fallo de primera instancia, ratificado en segunda obligaba, tal como establece el Código Laboral, a la inmediata reposición del trabajador y el pago de los salarios caídos.
Disconforme con el fallo la empresa intentó interponer una inconstitucionalidad en la Corte que fue rechazada por completo el 23 de julio de 2003.
Hasta aquí un juicio normal.
El 1 de agosto de 2003, la Esso, buscando no reponer al trabajador y, presumiblemente, pagar sólo la doble indemnización, presentó un incidente de incompatibilidad basada en el artículo 97 del Código Laboral.
El artículo dice: "Cuando la reintegración del trabajador dispuesta por el artículo anterior no fuera factible por haber sobrevenido alguna incompatibilidad entre el trabajador y, el empleador, o representante principal de la persona jurídica contratante, probada en juicio, el empleador pagará una indemnizaciÓn equivalente al doble de lo que le correspondería al trabajador en caso de despido injustificado, conforme a su antigüedad".
Subrayamos el hecho de que debe probarse en juicio porque es materia principal de esta historia.
Ninguno de los testigos que ofreció la empresa, todos empleados, se presentó a explicar la supuesta incompatibilidad entre Eduardo Buongermini y Alejandro Conti, presidente y gerente general de la Esso Standard Paraguay S.A., obvio representante legal de una persona jurídica.
Conti declaró en el juicio que nunca había trabajado con Buongermini, es decir, era imposible que "sobreviniera" cualquier incompatibilidad de la que habla el artículo 97.
Lógicamente, el incidente de incompatibilidad fue rechazado por la primera instancia y dicho rechazo confirmado por la Cámara el 1 de diciembre de 2004. Con estos dos nuevos fallos, el sistema judicial paraguayo se ratificó en 5 ocasiones en que la empresa debía reponer al trabajador y pagarle los salarios caídos.
Hasta aquí parece un juicio normal.

Otros juicios
- Presidente, tenemos un juicio de la Esso en la Corte. Si la empresa lo pierde se va del país
- Y yo qué tengo que ver con eso. ¡Leyla, ocúpese de la inquietud del señor embajador!.
Palabras más, palabras menos, éste habría sido el diálago entre John Keane, ex embajador de los Estados Unidos en Paraguay y el presidente Nicanor Duarte Frutos durante una ceremonia oficial según contaron testigos directos de la conversación.
La entonces canciller Leyla Rachid habría sugerido una solución al problema mostrándole al abogado Mario Paz Castaing, ex senador del Encuentro Nacional (EN), actualmente en filas de Patria Querida (PQ), el camino de las oficinas de Antonio Fretes y Víctor Núñez.
La Esso interpuso entonces una nueva acción de inconstitucionalidad el 15 de diciembre de 2004 bajo el patrocinio de la abogada Zully Almirón en un escrito en el que el estudio de Paz Castaing, que presume prestigio, se somete a un escarnio técnico que pondría colorado de vergüenza a un principiante.
Uno comienza a preguntarse ¿Por qué?.
Vale una breve lectura de lo que consideró Diosnel Rodríguez, fiscal general adjunto en su escrito a la Corte Suprema de Justicia: "... se advierte que la agraviada no hace sino repetir los mismos argumentos que ya fueron objeto de estudio y decisión en las instancias precedentes. Sabido es que no corresponde un nuevo análisis de las cuestiones planteadas pues ello importaría constituir a la Corte en un tribunal de tercera instancia por vía de la acción de inconstitucionalidad, lo que resulta improcedente salvo que exista una ostensible violación a normas fundamentales".
Agrega Rodríguez: "el fallo cuestionado contiene un análisis exhaustivo y pormenorizado de los hechos objeto del debate y se halla fundado en pruebas existentes, por lo que la apreciación del juicio no se ha realizado en forma antojadiza ni caprichosa, cual sería el caso de una sentencia arbitraria".
Refrenda luego: "Coincidimos con lo expuesto con el aquo (juez de primera instancia) al señalar que la firma demandada no ha acreditado la incompatibilidad entre el actual gerente general Alejandro Conti -representante principal de la empresa- y el trabajador".
Luego en términos jurídicos Rodríguez le asegura a la Corte que la acción de la empresa se trata de una artera chicana. Cita la obra Código Procesal Civil Comentado y Concordado de Hernán Casco Pagano: "A los litigantes no les está permitido la utilización arbitraria de los medios procesales que la ley les otorga contraponiéndolos a los fines del proceso, obstaculizando su curso, dilatándolo sin fundamento o faltando a los deberes de lealtad, probidad y buena fe. El abuso puede darse por acción y por omisión. Lo comete aquel que se resiste indebidamente a una pretensión legítima".
Luego sugiere: "Por lo que corresponde que esa excelentísima Corte Suprema de Justicia se pronuncie sobre el ejercicio abusivo del derecho por parte de los representantes de la empresa accionante".

Hacete amigo del juez
La Corte debería haber observado si los jueces hicieron bien su trabajo, si otorgaron las garantías suficientes a las partes y si fallaron en torno a derecho la cuestión del incidente.
Pero no corte fue más allá. Opinando sobre el fondo de la cuestión, desestimando los fallos del juez de la causa, los ministros José V. Altamirano, Antonio Fretes y Víctor Núñez, argumentaron con principios del Código Civil para fallar sobre asuntos estrictamente regulados en el Código Laboral en un escrito que se considera la avanzada para la desregulación laboral de hecho que pretenden los sectores empresarios del país. En el Palacio de Justicia se dice que la opinión tuvo precio. Parece demasiado venal como para considerarlo serio y sería también infantil pensar que se trata de un hecho gratuito. Altamirano es un especialista en defender patronales y tiene pedidos de juicio político por opinar como juez en casos que años atrás comenzó como abogado.
"Paz Castaing rompió las pelotas para que pongamos a Altamirano en la Corte. Si hubiéramos sabido los quilombos que nos iba a causar...", dijo en confesión un senador de Patria Querida revelando el orígen de la representación del ministro.
Argumentaron los ministros: "La incompatibilidad, por tanto debe entenderse como la diferencia esencial que hace que no puedan asociarse dos cosas o la imposibilidad de coexistir o de armonizar dos personas o cosas. Es decir que basta "alguna" para considerarse cumplida; y por tanto, tampoco debe ser exclusivamente las que tienen características personales. La incompatibilidad puede ser de otro orden como las que pudieran derivar de políticas, orientaciones, el perfil del tipo de gerenciamiento, etc".
Como resultado de este fallo, cualquier patronal puede alegar que no le gusta la cara del empleado y allí tendrán los jueces la opinión de los tres próceres de la Corte para decirles que tienen razón.
Por fortuna, como la Corte no define la cuestión, el expediente está en manos de Tadeo Zarratea, juez en lo Laboral del 5º turno, sin que tras seis años de litigio, el juicio tenga una definición.
Cuentan en tribunales que hay un sinnúmero de escritos esperando ver el final de la película. Sobre todo por aquella parte en la que Altamirano que ya se había arrogado virtud de constituyente y de legislador, pretende transformarse en un jurista romano: "Concluyo por tanto, pese al desencanto que este voto pueda generar, esta es mi opinión y mi voto, pues "Amicus Plato, sed magis amica veritas", ya que cuando se prueba alguna incompatibilidad entre las partes no puede forzarse la subsistencia de una relación eminentemente bilateral y consensual y si no se comprueba tampoco porque en este caso solo cabe responderse por los daños y perjuicios razonablemente ponderados que ocasionan al acreedor el incumplimiento de la obligación por parte del deudor".
Delirante, los patrones no tienen necesidad de probar la incompatibilidad.
Altamirano nos tiene reservado más. "...por las razones expuestas, considero que debe hacerse lugar ala presente acción, con imposición de costas en el orden causado en consideración a que es una cuestión opinable. Voto pues en ese sentido".
Uno se pregunta cuántas razones hubieron para que Núñez y Fretes fueran cómplices de este absurdo.
Alertada por el hecho, la Asociación de Abogados Laboralistas, al analizar el fallo opinó: "El despido de un trabajador estable nunca puede ser eficaz ni lícito como expresa la sentencia porque está prohibido. En esto consiste la garantía de la estabilidad especial consagrada en la Constitución y en el Código del Trabajo".
También explicó que: "El empleador en ningún caso puede invocar alguna incompatibilidad para despedir lícitamente a un trabajador estable; sólo puede probar judicialmente una causal del artículo 81 del Código Laboral para justificar la desvinculación".
Lo fundo en que "cuando el empleador alega alguna incompatibilidad, ello puede deberse simplemente a su mala voluntad, con el único objeto de dar por terminado unilateralmente el contrato de trabajo; de ahí que la jurisprudencia exige que el grado de incompatibilidad entre las partes sea de tal gravedad que pueda afectar la producción de la empresa y su buena marcha, y por eso se impone que se prueben fehacientemente los hechos ante el juez, que es el único facultado a decidir si la reinstalación del trabajador se hace verdaderamente imposible".
El Caso Buongermini es elocuente ejemplo de la impunidad con que se actúa en el Poder Judicial desde la dictadura hasta nuestros días.
Difundir esta afrenta es un paso más para conseguir una pequeña gran victoria contra los oscuros abogados de la injusticia social.

21 de septiembre de 2007

Del fuego y el hambre



De cómo el sistema político niega a los Sin Tierra y a los indígenas


21 de Septiembre de 2007.-


"Es como una maldición bíblica lo que está pasando, nos están acechando plagas, enfermedades de todo tipo. La única solución sería que envíen desde la capital equipos médicos y remedios que permanezcan por los menos dos meses en la zona", le dijo Wenceslao Martínez al compañero Ciro Acuña en el asentamiento Ko'êpyahu.
Vale repasar el texto de Crónica. “Comentó que están viviendo como pueden y deben recorrer diariamente 5 kilómetros en carro para recoger agua de una estancia. Los niños necesitan víveres, porque pasan prácticamente hambre debido a que las cosechas fueron destruidas por el fuego que devoró todo a su paso”.
El reclamo se multiplica por decenas de miles, las ayudas no llegan. Los campesinos e indígenas que resultaron afectados por los incendios forestales no ocupan el mismo tiempo en televisión que los fiscales acusándolos, que la policía criminalizándolos.
La gente que vive en pequeños terrenos al lado de gigantes latifundios es ocultada aún en la tragedia. Los sin tierra, son también sin nombre.
"Fue como lo del Ycua Bolaños pero de la naturaleza", dice un compañero, reportero de televisión, al recordar las imágenes de la cobertura de los incendios forestales en Concepción y San Pedro. "Había monos que murieron carbonizados, abrazados al arbol, víboras calcinadas, guazús, tatús, espantoso, fuerte era", comenta mientras esperamos una conferencia de prensa que debió haber dado el presidente Duarte Frutos.
La líder aché Margarita Mbywangi relató conmovida un cruce de miradas con una jaguarete hembra con el cuero quemado que, presintió, se quedó en el fuego para intentar salvar su cría.
Escondido, jugando de atrás, cuando el fuego había consumido más de medio millón de hectáreas el gobierno reaccionó tarde ante, quizá, el incendio forestal más importante de la historia nacional.
"No creo que la reacción sea tardía", dijo el ministro de Industria, José Ibañez al anunciar el 11 de septiembre, que después de poco más de un mes de que se desataran focos de incendios en distintos lugares del país, el gobierno decidiera enviar mil hombres a terreno y preocuparse por dotarlos de la infraestructura necesaria para la tarea de combatir el fuego.
Habían 1700 focos de incendio. "El fuego corría en frentes de 8 a 10 kilómetros, empujado por el viento norte de 70 kilómetros por hora, es impresionante, nunca antes había fotografiado algo así", comentó Andrés Cristaldo, reportero gráfico de la agencia española Efe. "El fuego saltó el río Ypané, era impresionante", describió Samuel Jara de la Seam en testimonios de lo que ocurrió desde el 10 al 15 de septiembre.
El super avión ruso, el Ilushin 76, bombardero de agua, anunciado el 12 no llegó jamás porque sólo era una posibilidad y ni siquiera era el más apto para la operación. Los hidroaviones que recargan en ríos, lagos y lagunas eran los ideales, si se hubiera actuado con anticipación.
El operativo llegó tarde, se terminaron muriendo al menos 3 personas, damnificadas más de 40 mil familias, se quemaron más de un millón de hectáreas.
Kilómetros, hectáreas de cenizas, de suelos ennegrecidos pueden verse en el Chaco y en el norte de la región Oriental en imágenes que sólo provocan dolor. El tiempo recuperará la flora y los animales, "habrá al menos unos buenos meses de hambruna entre la gente afectada", advirtió un oficial de la fuerza aérea mientras perdía la mirada en el horizonte cubierto de una humareda blanca plomiza, cerrada sobre Concepción.
Hectáreas que se talaron a las que después se prendió fuego para ganar terreno para sembrar es el denominador común del paisaje nacional. La expansión de la frontera agrícola fue el detonador. Es fácil de corroborar porque las tierras están listas para recibir la nueva siembra. Hay culpas en ganaderos que quemaron pastos, sojeros que quemaron bosques, marihuaneros que quemaron reservas forestales, pero insólitamente los bomberos, el equipo de combate y la fiscalía, prefieren cargar las responsabilidades sobre los campesinos sin tierras.
"Rechazamos la acusación de que los campesinos hicimos los incendios. ¿Quién va a hacer algo que después le va a terminar afectando en sus bienes como nos pasó a los campesinos?", dijo Luis Aguayo, secretario general de la Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (MCNOC) para recordar que "tenemos casos como el de la comunidad Primavera que perdió sus cultivos a causa de los fuegos que prendieron los propios ganaderos".
Aguayo reclamó "que se declare una emergencia agrícola y productiva para poder recuperar la agricultura familiar campesina que fue destruída por los incendios".
Habló casi al vacío, a un sistema político que está en campaña, que se olvidó de su pueblo una vez más. El presidente nunca estuvo junto a los afectados, no se acordó de ellos ninguno de los candidatos que siguieron en sus burbujas.
Una pena no estuvieran ellos más cerca del fuego.
Sería bueno que recuerden que este hambre los puede devorar.

7 de septiembre de 2007

Bolivia y la paranoia oligarca

10 de noviembre de 2006
El acuerdo Morales-Chávez en temas militares y sus consecuencias


El congreso de Bolivia rechazó hace días el tan temido acuerdo militar entre ese país y Venezuela Tras la reunión entre los presidentes Nicanor Duarte Frutos y Morales algunas cosas habrán quedado claras como para que se bajara el tenor de la discusión por lo que vale preguntarse después de tantas semanas de disparates en los medios. ¿Qué cosa teme la oligarquía paraguaya de Bolivia?.
Uno de sus perifoneros admite: “¿Crisis militar con Bolivia? Dificil, pero no imposible y a partir de convertirse en una posibilidad aunque sea remota, ya obliga a seguir con atención lo que sucede en el país andino. ... Volvemos a insistir Venezuela y muy especialmente Hugo Chávez iniciaron una política hostil hacia el Paraguay”.
Descartado el temor militar sólo cabe entender que el temor es al proceso social que se produjo en el vecino país donde un sinnúmero de organizaciones de trabajadores, de indígenas, de agricultores, consiguió llevar a la presidencia a Evo Morales Ayma.
Un indio gobierna 514 años después del “encubrimiento” de España, Portugal y el Vaticano en la porción de Latinoamérica que aportó la fuerza de trabajo de sus hijos hechos esclavos para extraer el oro y la plata que hicieron posible la revolución industrial.Además el Indio es atrevido. Nacionaliza los hidrocarburos como prometió, puso en marcha el proceso de nacionalización de los recursos minerales, se dieron pasos importantes para avanzar en una reforma agraria que combata el latifundio. Llamó a reformar la constitución para consagrar una justa distribución de los recursos en el país que lógicamente ofende a los estados ricos de la llamada medialuna Santa Cruz de la Sierra, El Beni, que pretenden separarse para liberarse de cualquier solidaridad con los pobres del Altiplano.
Encima firma un acuerdo militar con Hugo Chavez, un mulato, “negro” para las oligarquías criollas. El Negro que se animó a plantear con hechos la necesidad de reformular el sistema de las Naciones Unidas para poner coto a las pretenciones imperialistas de un país que gasta 300 mil millones de dólares al año en armarse hasta los dientes.El acuerdo es para fortalecer 24 bases militares buscando dar un giro de 180 grados en el rol de las fuerzas armadas de Bolivia. Pasar de ser un ejército de ocupación y represión interna a tener el verdadero rol de defender los bienes de todos.
Lógico que la oligarquía se preocupe y traiga a un oligarca argentino eternamente con la media yankee en la boca como Rosendo Fraga para decir que si las pretenciones de los separatistas triunfan en Bolivia, Estados Unidos apoyaría a Santa Cruz de la Sierra lógicamente desde la base paraguaya de Mariscal Estigarribia. Como anecdótico vale recordar que en el Paraguay entre las intendencias y las gobernaciones ejecutan sólo el 3% del presupuesto nacional, en tanto que en Bolivia ejecutan el 40% y que, al contrario de lo que dicen los perifoneros, Morales pretende ampliar esas competencias en la Constitución.
Pero la oligarquía es abyecta, mezquina, perversa.Usa el argumento nacionalista, refresca las épicas jornadas de la Guerra del Chaco, donde tras la contienda que dejó más de 90 mil muertos, británicos y estadounidenses se repartieron los territorios para la eventual explotación del gas y el petróleo.Julio Chiavenatto en su libro Petróleo... recuerda que concluida la contienda se firmó un acuerdo secreto por el que las explotaciones se harían en Bolivia hasta el año 2006 y que a partir de ese año se comenzarían a hacer las prospecciones y explotaciones del lado paraguayo.En la misma cuenca, argentinos y bolivianos están explotando petróleo. En Paraguay hasta la fecha se hicieron prospecciones hasta los 1.800 metros y se encontró gas, pero hay que poner más plata para seguir cavando y lógicamente las empresas privadas quieren que la ponga el estado o esperar a que la escacés de crudo obligue a hacer el negocio en estas tierras.
Entonces ofende que usen el heroísmo, las canciones de Emiliano, los choferes, los músicos, los defensores del Chaco que son patrimonio del pueblo, mientras los ex-combatientes gastan la mitad del aumento que les dio el gobierno en pagar un taxi para ir a cobrar.Ellos son el vivo recuerdo de este pueblo que aportó sangre para la recuperación de un territorio en el que nunca se desarrolló una política de población. Hay 300 mil familias sin tierra y en el Chaco se sigue dándose a pasos acelerados la descarada imitación del latifundio de la Región Oriental.
Según el gobernador de Boquerón, David Sawatzky, sólo la explotación ganadera “en los últimos tres años creció al menos en 500 mil hectáreas. Hasta hace tres años teníamos datos de 800 mil cabezas en todo el Chaco y ese número hay solo en el Chaco Central”. Las consecuencias son de exclusión. Solo hay que mirar al costado de la ruta Trasnchaco los asentamientos de los indígenas que se quedan sin tierras ante el avance del latifundio.La oligarquía se olvida que no tienen agua, que no tienen luz, ni decir vivienda, salud y educación.Se olvida de cobrarle impuestos a los menonitas poniendo a un menonita a cobrar los impuestos.Es joda.
La paranoia llega hasta los capataces que tienen en el ejecutivo y en el Congreso que redescubren que las Fuerzas Armadas de nuestro país constituyen una maqueta que sólo apunta a consolidar los poderes internos como se verificó hasta 1998 con tanques en la calle disparándole al edificio del Congreso.Almirantes sin barcos ni lanchas rápidas para controlar los ríos, generales de Cuerpo sin suboficiales ni soldados, Generales del aire para una quincena de aviones, todos dispuestos alrededor de la capital para hacer golpes de estado.Lo gracioso es que si uno toma una fotografía actual de las fuerzas armadas bolivianas parecería que se están mirando al espejo de las paraguayas.
La misma estúpida cosa que promovieron los ingleses desde la época de la “Independencia” y el Comando Sur desde que Fidel Castro, el Che y los locos del Granma tocaran costa para mostrar que una Revolución se hace primero con sueños.
El acuerdo Morales-Chávez que por el momento fue rechazado en el Congreso en su artículo 6, afirma que "las Partes incrementarán la cooperación en el área de la industria de la defensa… procurarán la construcción de un puerto en la localidad de Puerto Quijarro, y de un fuerte militar en la localidad de Riberalta. Promoverán el intercambio de información técnica y encuentros de expertos en armamento y equipamiento..(el acuerdo contempla) mejorar y complementar las capacidades de defensa de cada país'', organización de fuerzas armadas, gestión de crisis y ``desarme y control de armas''.Quijarro no tiene acceso al Río Paraguay sino que está ubicado al final de la laguna Cáceres y la conexión con el río Paraguay se hace a través del canal Tamengo que está situado en territorio brasileño. “El otro punto de conexión con el río Paraguay es Puerto Bush, un flotante de 50 metros cuadrados donde sobreviven 5 soldados, 2 suboficiales y un oficial”, dice ABC Color.
Más que miedo, da risa.
Pero el objetivo de Puerto Quijarro, es económico y se entiende de competencia con los puertos privados graneleros Central Aguirre Portuaria SA y Gravetal Bolivia SA, ligados a la multinacional Cargill. La obra estará a cargo de la Empresa Naviera Boliviana, una entidad que depende del ministerio de Defensa del vecino país con 25 millones de dólares prestados por Venezuela. que se ejecutarían en cuatro etapas de construcción tal como le fue explicado a nuestro ministro de Defensa, Roberto González.
La oligarquía suele mostrar a Chile como ejemplo..., cuando le conviene: "No es una preocupación importante", dijo el general Oscar Izurieta, comandante en jefe del Ejército chileno del convenio militar suscrito por Bolivia y Venezuela. Se dice entonces que Bolivia nunca atacará Perú, Chile, Argentina o Brasil y que al único que le puede tirar es a Paraguay.“Hay que armarse”, repiten, “hay que dejarle a los yankees que hagan nomás luego la base en Mariscal”, quieren aprobar 120 mil millones de guaraníes de presupuesto para estas fuerzas armadas de ladrones y acomodaticios que seguramente terminarán en triangulaciones para las organizaciones de narcotraficantes de las grandes ciudades del Brasil, pero en fin.
A veces, por desconfiados, a uno le da por creer que en realidad el imperio y sus amigos de la oligarquía tienen miedo que Morales haga un registro efectivo de los aviones del narcotráfico de la DEA y de sus cómplices en todos los países antes mencionados que ganan millones de dólares por día drogando a los Estados Unidos. Que haya un radar que pueda contar todas las avionetas que tras pasar por Bolivia aterrizan en Argentina, Paraguay y Brasil, que se pueda graficar el sub-continente de la droga.
Es posible, Morales es indio, no pelotudo, y eso también les enferma.
Siguiendo con la economía, para Bolivia el acuerdo con Paraguay es estratégico. Morales, Duarte Frutos y Tabaré Vázquez ya entendieron que no hay otra forma de ir a negociar con Argentina, Brasil, Chile y Perú que con lo que alguna vez se dio en llamar Urupabol.Ejemplo paraguayo: La Cancillería viene haciéndose la ñembotavy con el pedido a gritos de la gente del Chaco de que se asfalte la Picada 500 para evitar la intermediación argentina en el comercio binacional.Cuando a fin de año se concluya la ruta por la estancia La Patria Paraguay tendrá acceso a la región rica de Bolivia para trabajar en la lógica de los negocios de la que tanto le gusta hablar a la oligarquía y quizá, como siempre, con la plata en el bolsillo no se vea tan mal el puerto Quijarro y los intercambios de ganado, el gas más barato, las relaciones con la soja, la posibilidad de llegar al Perú y soñando a Ecuador y Colombia.
Pero no, ellos prefieren el negocio fácil con los Estados Unidos y se desesperan por firmar un acuerdo comercial con un país con el que se tiene un déficit de balanza comercial 774 millones de dólares. Importamos 828 millones y exportamos 54 millones de dólares, apenas el 3,2% del total nuestras exportaciones según los datos de Cepal.
Vendimos azúcar orgánico, molduras de maderas y otros productos no tradicionales.Claro, total ellos apuestan a ser socios menores de la extracción del gas y el petróleo, como lo son en Itaipú y Yacyretá, cobrar 1 dólar por cada 10 que llevan los gringos y decir míster y creer que estos los consideran poco más de la basura que son.La oligarquía paraguaya no le teme al ejército boliviano, teme quedarse sin sus negocios, y por sobre todo teme que el “mal ejemplo” del pueblo boliviano cunda en el nuestro y que algún día los indígenas, los trabajadores, los agricultores, los campesinos sin tierra, podamos hacer lo mismo que en Bolivia en el Chaco y en la Región Oriental.Le teme a la distribución de la riqueza.
Históricamente le teme al pueblo y eso sigue siendo una buena noticia.
¡¡Cháke!!!.

Dionisio Enciso, In Memoriam


"¡Camarada! ¡¿Cuándo vamos a hacer la revolución!?", era el saludo habitual para los que reconocía compañeros de causa.

Dionisio Enciso, periodista, obrero siempre, hacía tiempo que sentía que intentar cualquier otra cosa era perder un tiempo valioso.El se fue todavía queriendo verla, el 30 de mayo pasado, en la fría madrugada.

Dionisio se comprometía, era un hombre de izquierda.

Ayudó a los compañeros de Puerto Casado a quemar unas gomas para una fotografía que ilustró las tapas de los diarios. "Si no nos van a dar bola", les explicaba a los hijos de un pueblo que siempre vivió bajo la suela del patrón. Pasó de Casado a Moon, en una historia donde lo único digno que hizo alguna vez el congreso fue revertido por los campeones de la libertad de expresión del dinero. En Paraguay en el siglo XXI se sigue queriendo vender un pueblo con la gente adentro.

Fue chofer en la obra de Yacyretá, sindicalista, fue echado, se hizo corresponsal del ABC denunciando los robos, la estructura de injusticia que ese énclave venía a instalar en las dos orillas del río. Su buena tarea le valió la promoción a la central de Asunción.

Después pasó a La Nación donde dio su mano, su pluma amiga, a un sinnúmero de organizaciones de sin techos, sin tierras, a los vecinos que no tienen agua, que no tienen luz, a las mayorías que no tienen trabajo ni comida.Camarada conocía el país, su gente, tenía amigos en cada rincón, se movía como nadie la Gran Asunción.

Sentía las noticias.

Era un fino analista.

Su español no era el mejor y eso lo condenó ante los cortos de miras.

- "Yo no se escribir poesía, camarada", me dijo una vez.

Lo quitaron del diario por su "mal aspecto" en el 2002.

Dionisio, equivocado, sentía que sólo tenía su oficio. Fue decayendo, se rindió a los 53 años. Fue también víctima de la injusticia social, de la desorganización, de que no tengamos seguros médicos. Su situación duele porque es un espejo de lo que puede pasar con cualquiera de nosotros si llegamos a perder el trabajo a los 45 años.

Entiendo que habrá quienes recordarán sus defectos, que los tuvo como cualquier mortal.

Para nosotros queda el consejero fiel, el del terere amigo, el dueño de la fórmula exacta del Ari con pomelo, el que siempre volvía al ejemplo de la gente de pueblo para desentramar el más complejo de los escenarios, el que sacaba una sonrisa de la persona más aflijida, el maestro de oficio.

Queda el tipo que enseñaba que el tiempo no para y que es obligación de los hombres ser sus solidarios dueños.

Queda su pregunta del saludo, la obligación de darnos la respuesta.

Hasta siempre Camarada, Hasta la victoria, siempre,

Jorge Zárate