5 de noviembre de 2022

Invitan al café literario en la Villa Inglesa de Sapucai

  

Con vista a los cerros, proponen un viaje en el tiempo frente a histórica estación del Ferrocarril 

“La idea surgió para ofrecer a los turistas un espacio donde descansar, disfrutar de la historia de Sapucai y tomar un buen café”, cuenta David Martínez, actor, docente y promotor cultural.

Lo hizo pensando en aquellas personas que deciden tomar la ruta para un esparcimiento, ya que son apenas 90 kilómetros para acercarse desde la capital a esta bella localidad del departamento de Paraguarí.

“Es un café-museo, instalado en una casa de 120 años en la Villa Inglesa, frente a la Estación de Ferrocarril. La temática está ambientada e inspirada en la vida de los primeros ingleses que llegaron para la instalación del servicio de transporte”, explica.

“La casa está decorada con objetos antiguos y obras de arte. También cuenta con una colección de libros para niños y adultos en varios idiomas, además de juegos didácticos”, sigue relatando para explicar que la confitería “está inspirados en una mezcla de sabores locales e ingleses. Scones a la forma tradicional inglesa y tortas y facturas con sabores locales hechas en horno a leña”, dice invitando a degustar.

Martínez recuerda que los cafés que se encuentran disponibles “son variados, únicos y hasta exóticos algunos. Un detalle: se sirven en tazas de porcelana original y antigua. En suma, es un espacio que mezcla historia, arte, cultura y buen café. Esta abierto los fines de semana de 8:00 a 18:00 hs. Pueden seguirnos en Instagram: café_villainglesa”, apunta.

Se puede bien desayunar o volver a la hora del té después de haber recorrido el museo de trenes, el tape boli, el Salto inglés y el cementerio de Sapucai, donde pueden verse las tumbas al estilo inglés, con una arquitectura única en el país.

“El café es una excusa perfecta para al hacer que la gente pueda experimentar la vida de cotidiana de los ingleses en Sapucai hace más de 100 años. También es un espacio donde la gente puede ir a leer y estudiar, tenemos sala de estudio y reuniones. Los visitantes pueden recorrer la casa, sentarse en la sala o comedor a disfrutar de su café”, comentó el emprendedor. 

Martínez agradeció a Ferrocarriles del Paraguay (Fepasa) por haberle permitido “desarrollar esta idea. Alquilamos esta casa y buscamos darle un ambiente inspirado en la Inglaterra del siglo XIX, respetándose todo el aspecto físico original de aquella época. Por ejemplo, el baño tiene un pasadizo secreto y aún se puede apreciar la tina que usaron los ingleses. Esta era una casa que utilizaba el jefe y mediante el túnel secreto se conecta la casa con el ferrocarril”, dice del histórico inmueble. 

Jorge Zárate

Historia sobre rieles

Sapucái fue fundada bajo la presidencia de Emiliano González Navero en el año 1910. Construida alrededor de la estación la Villa de los Ingleses es el barrio donde se encuentran los talleres del antiguo Ferrocarril Central Presidente Carlos Antonio López (FCPCAL) y las casas de los trabajadores de dicho lugar.

En 1856 llega al Paraguay la primera locomotora a vapor, que, tras un periodo de pruebas, hizo su primer trayecto en 1861 uniendo Asunción con Trinidad. Ya durante la guerra de la Triple Alianza, todo el acero de los rieles fue fundido para fabricar armamentos.

 En 1887 iniciaron las edificaciones de las estaciones de Escobar, Sapucai y Caballero, entre otras.

Los talleres de Sapucai estaban preparados para armar una locomotora y tenían herramientas y maquinarias de última tecnología para la época. “Los ingleses trajeron consigo el entonces novedoso deporte del fútbol, y se cuenta que los primeros encuentros tanto de varones como de mujeres se hicieron en Sapucái”, recordó Paraguay en Fotografías, un muy visitado sitio de Facebook.

31 de octubre de 2022

Lali González: “Todos quieren ver el lado humano de la actriz”

 
Acaba de estrenar “Loca” en el Teatro Latino, espectáculo con el que aspira llegar a los teatros de Buenos Aires. Una apuesta nacional de alta calidad llevada adelante por la talentosa compatriota que aquí se prueba el traje de directora y productora. Con el código especial del humor paraguayo va en busca de la risa, porque, asegura, “no hay nada más sanador”

“Acabo de terminar 6 horas de ensayo, ¡como si fuera una bailarina clásica estoy ensayando a mis 35 años!”, cuenta Lali González cuando habla con Nacion Media, horas antes de un estreno de vital importancia para su carrera.

Es que ayer subió a las tablas “Loca”, un espectáculo en el que “se trata de jugar con la imagen de la diva, la actriz, la influencer, lo que genera el mundo de la televisión, el cine, las redes sociales”, explica.

En cartelera los sábados y domingos en el Teatro Latino, tiene entradas en venta en la Red UTS. La obra es aconsejada para “gente de 14 para arriba porque tiene show, baile, risas, realidad, es el detrás de cámara de una figura pública en el que la gente se va reír y la va a pasar bien”, resume la actriz.

Ajustó hasta el mínimo detalle para que sea un éxito: “Todo eso está bajado a la realidad en una obra con humor ácido y picante donde me río de la situación en la que estoy como influencer, como actriz, y los bailes tienen que ver con ese doble sentido, por un lado, la persona normal y por el otro, la diva”, apunta Lali.

Un cuerpo de baile muy profesional despliega las coreografías diseñadas para los cuadros en los que “como directora, me tocó bajarlos a un tono de comedia donde encontramos un ritmo especial, así que creo que la gente se va a divertir mucho”.

Lali se mueve en clave stand up e inclusive lo hace usando un monopatín eléctrico. “Ando hace mucho, porque a mí me gusta mucho el deporte, este monopatín es como un sello mío, ya lo usé en algunas obras”, contó.  “Va a haber de todo y también sorpresas, porque hablamos de todo, de la presión que se sufre después de los 30, los 40 años, que es lo que yo estoy viviendo actualmente que es tener algo a tu nombre, una casa, un apartamento, es como materializar un poco tus años de trabajo, tus sueños, entonces la idea es replantearnos esto desde un lugar cómico de cómo van pasando las cosas”

Cuenta también que en este show “no toco mucho lo del papel de mamá, más hago énfasis en lo que la gente cree y ve y en lo que realmente yo vivo y soy, tan mortal como todos. Es reírme un poco de mí y que la gente conecte, mis shows tienen ese toque”, apunta. “Todos quieren ver el lado humano de la gente a la que sigue en Twitter, Instagram, en la tele”, refuerza la idea.

Éxitos y exigencias

Lali viene de una exitosísima experiencia protagonizando a Rita, en la serie “La 1-5/18”, todo un boom en Argentina, trabajo que le valió una nominación como “Actriz protagónica de ficción” al reconocido premio Martín Fierro de la televisión del país vecino. “También hablamos de lo que signicó eso, todo desde lo jocoso, con el lenguaje paraguayo, que tiene un humor muy característico, muy particular. Destaco allí lo del choque cultural, el hecho de haber viajado en plena cuarentena a otro país, a pesar de ser un país hermano donde siempre trabajé, vivir un año allí hace que cotejes las costumbres”.

Ese es un elemento que dispara la risa cuando se aborda por ejemplo “las diferentes formas de comer, por ejemplo ¡no había choriqueso!, ¡no comen empanada frita con pancito!”, dice Lali liberando la propia.

El espectáculo le permite saludar la buena devolución del público del país vecino. “Fue muy bueno todo lo que pasó allí, así que la verdad que este show está planeado llevarlo en abril a Argentina como segunda parada, ya estamos en contacto con los que van a producir, entonces tiene mucho que ver ese recibimiento del público argentino, con esas ganas y cariño que me dio”, dice.

La actriz cuenta que es año fue especial y que “realmente me dedique a la Tv, (es jurado en “Rojo, el valor del talento” que se emite por Telefuturo) que es un trabajo de lunes a viernes que me demandó mucho tiempo, energía, y preparación, imagínate la previa, maquillaje, etc, requiere de una atención especial, sobre todo para una mujer”, explica.

“Este año pude filmar “Leal 2” con Hei Films con los que también estrenamos la película “Pedro undercover”, así que fue un año agitado en el que decidí hacer el unipersonal en medio de un caos laboral porque la televisión demanda mucho tiempo, más si es en vivo, y este es uno de mis grandes proyectos donde hago un recuento de mi vida como mujer, hija, como actriz, como paraguaya, como extranjera, en fin, siento que cada música, cada movimiento, cada detalle de la escenografía tiene algo que ver con mi pasado, mi niñez, con mi crecimiento, mis sueños y frustraciones”. 

 En “Loca”, recuerda Lali, “nada está improvisado, es un guión que vengo trabajando desde hace más de 3 meses y desde hace un mes ya ensayando con todo el equipo, con Dave Weil que es mi mano derecha y Walter Riveros que es mi marido y el productor. Porque ser actriz, directora y productora insume mucha energía, es sacrificado también porque tengo una nena chica (es mama de Rafaela de 2 años)”.

Insiste en que es “uno de los proyectos más importantes de mi vida, en el que puse todo el corazón y la sinceridad de mi amor a través del humor para mi público”.

La calidad de la puesta que se estrenó en el Teatro Latino es otro punto a destacar. “No es sencillo de encarar porque no tenemos las salas de teatro suficientes no sólo en Asunción y el Gran Asunción sino en todo el país. Al contar con pocos espacios culturales, tenemos alta demanda y hay que entrar a lidiar con las academias de danzas, con los músicos, por las fechas y se hace costoso por la temporada alta”.

Los caro de todo hace que Lali piense, algo en broma, algo en serio: “me va a salir más barato construirme un teatro que una casa, ¡por ahí en un momento lo hago, eh!, porque una producción lleva mucho dinero, gente, tiempo, y esto si bien comenzó como un show de stand up, en un punto me dije, no, quiero que haya un antes y después en el escenario para mi público y creo que pasé por un crecimiento que hace que merezca rendirme homenaje a mí misma en cuanto a lo que he vivido me cueste lo que me cueste porque es realmente una inversión muy importante”.

La risa, remedio infalible

Al preguntarle sobre la conexión con la dura realidad nacional que puede tener el espectáculo, Lali dice que se siente “cansada de todo eso. Para eso están los diarios, los noticieros, así que en el show hay una mirada sobre las locuras que hacemos por amor, por querer alcanzar nuestras metas y la sangre necesaria que hay que tener para animarse. Por eso se llama “Loca”, por el espíritu de la obra que trata también de lo que me animé a dejar de ser para ser lo que soy hoy, porque también uno tiene que renunciar a ciertas cosas para cumplir sus sueños y eso es lo más difícil”.

Entonces surge clara la pregunta por su profesión de abogada, que está allí en un pasado no tan lejano en el que había un sello que la nombraba Graciela Belén González Mendoza.  “Era un trabajo seguro, así que fue como lanzarme en un salto al vacío a esta profesión de actriz en un país donde todavía tenemos una industria incipiente y joven de cine creyendo un poco en lo que hago, la verdad que me generó mucha adrenalina”.

En este “show de humor que es un unipersonal en el que puedo interpretar a varios personajes y tengo cuerpo de baile al que me sumo sin voluntad de ser la superbailarina, tiene momentos emotivos, que espero que el público disfrute”.

- ¿Por qué es tan importante reir para Lali?

- A veces es muy difícil autodenominarse como una persona simpática, pero si más de una te dice, y, vos sentís que la hacés feliz con tus chistes o como sos, o con tu picardía, siento que eso sana y que nos hace olvidar por momentos y no hay nada más sanador que la risa y es lo más difícil de conseguir. Hacer reír es superdificil, un doble desafío, porque el que está detrás del escenario siempre se pregunta ¿Será que va funcionar? 

Jorge Zárate

Fotos de Néstor Soto

 


Distinguida

La Cámara de Diputados distinguió a Lali González con el premio “Emiliano R. Fernández” a principios de agosto pasado “por su trayectoria artística nacional e internacional”, según se informó.

“Estoy feliz por este reconocimiento; quiero compartir con colegas que están años en este rubro; actores, camarógrafos, directores, a todos esos soñadores que creen en el cine paraguayo”, dijo la galardonada en la oportunidad.

La propuesta de premiación fue presentada por los diputados Carlos Rejala (PPH-Central) y Tito Ibarrola (PPH-Central), “no solo por el excelente trabajo que viene haciendo, sino porque, hoy en día, es una embajadora de nuestro país en el mundo artístico internacional”.

El diputado Ibarrola se refirió a la biografía de Lali González, destacando que nació en Asunción el 26 de diciembre de 1986, bajo el nombre de Graciela Belén González Mendoza. Es actriz de cine, teatro, televisión, además de abogada. La misma se ha destacado por sus actuaciones a nivel nacional e internacional.Su salto a la fama fue cuando interpretó al personaje de Liz en la película, reconocida a nivel nacional e internacional “7 cajas”.

Es una de las primeras actrices paraguayas en participar en un papel co-protagónico, en la película de origen argentino, “El jugador”. Además, se convirtió en la primera actriz paraguaya en aparecer en la famosa plataforma de series y películas, NETFLIX.

“Quiero agradecer al país hermano, Argentina, en donde me abrieron las puertas y me trataron como una reina”, señaló González. “Hay que contribuir entre todos para que las generaciones que vienen encuentren un país más organizado, en cuanto al desarrollo del cine y el teatro; el interior del país necesita también de salas de cines y salas de teatro”, apuntó en la oportunidad.

Espectáculo integral

A diferencia de sus últimas presentaciones, Primeriza (2018), Una mami en cuarentena (2020) y She’s Lali (con la que ganó un premio Edda a mejor espectáculo de humor), “Loca” presenta un despliegue de producción y cuerpo de baile con los que la actriz consolida los pilares de su humor. Asimismo, el espectáculo cuenta con una banda sonora original con canciones creadas especialmente para la ocasión con letras de Lali González y Cala del Puerto, y música de Rolfi Gómez y Cala del Puerto.

Las funciones están previstas para los sábados a las 21:00 (29 de octubre, 5 y 12 de noviembre); y los domingos a las 20:00 (30 de octubre, 6 y 13 de noviembre). Las entradas ya están disponibles en Red UTS. El Sector Locura General tiene un costo de G. 100.000 y el Sector Locura VIP G., 150.000. Comprando a través de la app de Ueno, las entradas tienen 20 % de descuento.

Links

https://www.gente.com.ar/entretenimiento/celebrities/lali-gonzalez-la-actriz-paraguaya-que-la-rompio-en-la-1-5-18-mi-familia-fue-fundamental-en-mi-crecimiento-como-actriz/

https://www.lmneuquen.com/la-romantica-historia-lali-gonzalez-la-actriz-paraguaya-que-todos-aman-n940908

http://www.diputados.gov.py/index.php/noticias/camara-de-diputados-distinguio-con-el-premio-emiliano-r-fernandez-la-actriz-lali-gonzalez

24 de octubre de 2022

Un ejército para Terpsícore, celebra los 50 años del Ballet Municipal

 
Imágenes e historia de la emblemática compañía nacional se disfrutan en el muy buen libro “Un ejército para Terpsícore”. Una obra integral que recorre el tiempo y devela el esfuerzo, el tesón, la persistencia de los amantes de la danza para sostener un cuerpo de baile que eleva su arte para disfrute de la población. Una celebración que mueve a bailar al son de los recuerdos. 

 “La idea del libro surge de parte de la Asociación de Amigos del Ballet Municipal que tiene el interés de dejar por escrito la memoria de la compañía más grande del Paraguay”, resume Patricia Bonnin Arias, investigadora principal del trabajo. 

Poder captar lo intangible, el esfuerzo humano detrás de tamaña empresa, era el arduo objetivo que se planteó con un equipo de la Universidad Rey Juan Carlos de España, integrado por las doctoras Gaël Ĺévéder-Lepottier Bernard y Estela Alarcón Rodríguez y el profesor Manuel Garzón Albarrán.

“Como se tiene cierta tradición en la investigación de la danza, hay doctores en artes escénicas, en comunicación, que están indagando en torno al hecho histórico, artístico, social y estilístico de la danza se pudo contar con el personal adecuado”, comentó Bonnin Arias que es doctora especializada en el desarrollo institucional, identitario y estético de la danza.

“Fue un reto muy grande, hubo que hacer una recopilación de fuentes primarias, datos empíricos, entrevistas estructuradas, siguiendo la investigación social e histórica”, con equipos de apoyo en Asunción y Madrid que permitieron abordar la tarea.

Patricia temía que su parentesco con Miguel Bonnin, actual director del Ballet Clásico y Moderno Municipal, no dejara ver su solvencia técnica. “Tenía reticencias a que todo ese trabajo que me había costado años se pusiera en cuestión por mi apellido, pero el hecho de contar con compañeros preparados y valiosos me ayudó”, resumió. 

 “Un ejército para Terpsícore”, fue un desafío porque hay muchas fuentes vivas que tienen la historia dentro de sus corazones, sus cabezas, dentro de sus cuerpos como bailarines, conservan la historia de la compañía como la conservan sus alumnos y eso es muy grande. Porque ser un bailarín es muy difícil, es una carrera muy exigente, muy vocacional, muy pocas veces remunerada a la altura de la preparación y la entrega que requiere. Era fundamental respetar a todas las generaciones, a cada uno de los pioneros, fundadores, maestros de la compañía, esas que van ligando, entrelazando y construyendo como en un tejido, toda la trayectoria del Ballet”, expuso.

También en el esforzado derrotero jugó un rol muy importante la Asociación de Amigos del Ballet Municipal que dio apoyo desde el 92 y cumple 30 años en esta tarea. “Son fundamentales, como se verá en la publicación para que la compañía se sostuviera en el tiempo y también creciera. Tenemos el apoyo de personas de la intelectualidad paraguaya que ven desde otra perspectiva, también políticos que fueron directores de cultura o intendentes, para dar una visión global, no solo de un colectivo de personas. Entrevistamos a bailarines, coreógrafos, personal auxiliar, la idea siempre ha sido realizar un abordaje poliédrico de 50 años de trayectoria social e histórica”, dijo. “Todo para construir un dibujo común, lo más fidedigno posible en relación al ballet, resaltando lo que une a los protagonistas”, apunta reforzando la idea. 

Patricia Bonnin (der.) y Gaël Lévéder-Lepottier (izq.)
 “El libro toca las coyunturas que marcaron el devenir del elenco se tocan temas relacionados con la funcionalización de la plantilla, su estabilidad laboral, su remuneración, que son ineludibles cunado tratamos la profesión de la danza. Que no ha sido tratada con todo el cariño y el respeto que merece”, cuenta la investigadora.

De acuerdo a su percepción “las generaciones tienen un denominador común, que es el tesón y la lucha por sacar adelante la danza en el país”, apunta.

Así fue que basada en la idea de Jean Georges Noverre, “el padre del ballet moderno” que exhortaba a los “hijos de Terpsícore” a “abandonar las florituras y centrarse en la dignidad de su profesión, en la expresión”, se decidieron por titular “Un ejército para Terpsícore” al volumen de 280 páginas que relata esta rica historia. 

 “Esa alusión a la musa griega de la danza, da cuenta que eran hijos luchadores, con una carga importante de desafíos de retos que tuvieron que afrontar para enfrentarse a por ejemplo diferentes coyunturas políticas o en el caso de los bailarines varones a los prejuicios en torno a la sexualidad o la orientación sexual. Al desconocimiento de lo que significa ser bailarín. Nos pareció que hijos era poco, son héroes. Queríamos centrarnos en ese componente de lucha, tesón, entrega que reitero es denominador común que se ve a lo largo de la historia de la compañía”.

Valoraciones

Patricia recuerda que “estudiamos la historia para no repetir los errores del pasado y para ir mejorando las sociedades y las instituciones. El libro es una fuente de estímulos, de reflexión que nos puede hacer repensar políticas culturales y también nuestra percepción del valor de la danza para la sociedad.  Se minusvalora mucho a los bailarines. Tenemos que ser capaces como sociedad de entender que no sólo la danza y otras artes visuales y escénicas son patrimonio del ciudadano que invierte impuestos para verse beneficiados por el hecho artístico. Entonces, es interesante que esta fuente de reflexiones nos haga pensar en que la cultura es una inversión”, resalta.

 Apunta luego que “podemos ver el ballet en diferentes perspectivas, en términos técnicos y artísticos hay un enorme potencial, que no solo es promesa, sino que son hechos, personas, bailarines profesionales que trascendieron la frontera y otros que han decidido quedarse y emprender la lucha en el país, cosa que me parece muy valiente, ser soldado de Terpsícore y luchar por su profesión, tenemos cada vez bailarines mejor preparados”. 

Recordó que la última camada pudo trabajar “con maestros provenientes de la opera de París, Chile; el Teatro Colón de Argentina; de Brasil; Estados Unidos, todos ellos con gran generosidad desde su perspectiva dejaron algo sembrado para la reflexión y la praxis que va calando en las siguientes generaciones”.

Otro elemento a destacar es “una evolución de la propia sociedad paraguaya cuando se pude contar con más bailarines formados en el Paraguay que no tienen que cruzar frontera para profesionalizarse. El hecho de que los bailarines masculinos se puedan desarrollar en su entorno sin prejuicios es una buena noticia”, concluyó.

Esto permite ver “un salto cualitativo y cuantitativo considerable. Las producciones son espléndidas, nos hacen pensar en que esas primeras semillitas que tanto costó crecer que soportaron tantas tempestades o falta de riego como consiguieron convertirse en un árbol sano”. 

A futuro entiende que quedan desafíos como abrigar a la compañía en una mejor infraestructura: “seguramente que con el abordaje del Patio Norte se podrá brindar un espacio de trabajo más generoso y más holgado para que la compañía pueda producir más y mejor”, señala.

 

Miguel Bonnin: “El amor a la danza fue predominante”

“La persistencia fue fundamental, pero creo que lo que predominó es el amor a la danza porque toda la gente que pasó por la compañía ya como directores o bailarines, amaban profundamente esta profesión”, dice Miguel Bonnin, director del Ballet Clásico y Moderno Municipal de Asunción.

“La danza, el ballet es un arte que gusta mucho al paraguayo, estamos dentro de los pueblos que gustan profundamente de la danza. En Argentina, Brasil, Uruguay y Chile, el pueblo latinoamericano en general ama la danza”, expone. 

Protagonista de esta historia Bonnin recuerda: “A mí me tocó estar en distintas épocas, cuando tenía 14 o 15 años cuando se creó la compañía estuve como oyente. Después estuve como 10 años bailando en el extranjero. En 1989 me dieron la dirección y lo principal fue el apoyo de mi familia que fue incondicional. La familia tenía una productora con la que pude llevar al Teatro Municipal obras como el Lago de los Cisnes, Don Quijote, Romeo y Julieta y eso fue una gran ayuda. Mis hermanos y la familia entera, mi esposa, mis hijos, siempre fueron un apoyo muy significativo”, recordó.

“También la Asociación de Amigos del Ballet dieron un apoyo sustancial para cumplir el trabajo en los dos períodos que me tocó dirigir. Fue importante porque siempre se manejaban en la intendencia y la dirección de Cultura, distintas opiniones sobre cómo debía ser el ballet. Contar con el apoyo de una entidad que buscaba los fondos y que ayudaba principalmente a conseguirlos, es central. Porque por mucho amor que se tenga, si no se tienen los medios es difícil producir ballet. Es un arte costoso donde todo cuesta caro, zapatillas de punta, pagar las coreografías, los maestros, vestuarios, escenografías todo tiene costo elevado. Por suerte, el público llena las salas, agota las entradas”. 

- Se entiende siempre que las escuelas rusa y francesa predominan en lo clásico. En la historia del ballet se puede apreciar el esfuerzo por vincularlo a la danza moderna y contemporánea, ¿Cómo ocurrieron y cómo se dan hoy en día esos diálogos?

- Las escuelas francesa y rusa son fundamentales a pesar de tener características opuestas. La persona que sabe ver o entiende, puede quitar lo mejor de ambas escuelas. Aquí hubo mucha influencia en los orígenes de la escuela francesa que era la escuela rusa antigua, imperial, después apareció el método de Agrippina Vaganova, excelente, aunque con cosas buenas y otras no tan buenas. Aquí en el país se ha tratado siempre de sacar lo mejor de las escuelas.

El bailarín tiene que saber bailar de todo porque con la globalización los vocabularios de los coreógrafos son muy eclécticos. Nuestra compañía es ecléctica desde hace mucho tiempo, ya desde la época en que Teresa Capurro hizo la unificación bailábamos clásico y moderno. El buen bailarín tiene que saber bailar de todo, clásico, contemporáneo, hip hop, todo, cuando más vocabulario tenga, mejor será su expresión. 

Creatividad

El maestro considera que la creatividad es un valor central en el Ballet paraguayo: “Gracias a ella hemos avanzado mucho, porque se han hecho producciones que hicimos con un dinero muy inferior a lo que cuesta en países vecino. Me sorprenden siempre lo versátiles que son nuestros bailarines que pueden bailar con zapatillas de punta, de media punta, descalzos, pueden interpretar a San Francisco o San Roque y al día siguiente hacer Carmen o el Lago de los Cisnes o Madame Lynch. Todos los personajes más dispares y eclécticos son interpretados por ellos y son muy dúctiles y deseosos de seguir progresando, avanzando y creo que lo están consiguiendo”, expuso.

“Hemos bailado en el Mercado 4, en el Bañado Tacumbú, en la Costanera, en los escenarios más dispares, en todos los teatros del país, en las principales ciudades del interior, por todo el país, es una compañía que tiene un reportorio que se puede considerar una compañía nacional porque tiene obras de inspiración paraguaya como Roque Marangatú, Madame Lynch, bailamos con la banda, la orquesta, arpistas, somos versátiles y creativos no se puede discutir”, apuntó.

La cuestión económica aparece siempre. Bonnin expone: “Hoy en día la directora Angie Duarte está dando un apoyo importante para festejar estos 50 años de una manera digna, es una persona que gusta mucho de la danza y está dando un apoyo significativo. También nuestra alianza con la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) ha sido fundamental porque desde que hacemos funciones acompañados por la orquesta el nivel ha subido notoriamente”, consideró. 

“Creo que el ballet paraguayo ha crecido y tiene que seguir creciendo, aunque me preocupa la formación de nuevos maestros. Creo que es importante que se formen, que se estudien, que se analicen las escuelas, las tendencias que hay en el mundo hoy en día. La carrera del bailarín no termina cuando uno deja de bailar, puede seguir como maestro, como coreógrafo y es importante que los jóvenes lo vean así y también que hay que especializarse, estudiando pedagogía y metodología y ver la riqueza de los distintos vocabularios que hay en la danza. Hay que especializarse y el mundo entero está avanzando a pasos agigantados, los jóvenes, hay una camada muy talentosa y capaz en la que creo que podemos poner esperanzas de que las cosas van a ir mejorando cada vez más. Es mucho lo que se hizo y lo que queda por hacer”. 

 Según pasan los años

El Ballet Clásico y Moderno Municipal nació “en plena dictadura con apoyo de algunas personas muy afines”, recuerda Patricia Bonnin Arias que considera el hecho como una “gran paradoja”.

 Sin embargo “ese apoyo va decayendo y podemos ver que la capacidad adquisitiva de los bailarines no se mantiene, va decayendo y podemos ver la desidia en relación a la compañía”, dice de esta historia que aparece bien contada en “Un ejército para Terpsícore”, el libro que recorre los 50 años del cuerpo de baile.

“Hubo también altibajos en el periodo democrático donde hubo apoyos más fuertes a partir de las subvenciones y el apoyo financiero que se les da”, aunque indica que no siempre fue sostenido.  

La investigadora recuerda que esto impacta en “la educación del público, que es la que finalmente sufre. Los diferentes directores en estos 50 años buscaron la manera de conectar con el público, no de darle lo que quieren o lo que más vende, sino de darle un recurso para crecer”.

Es bueno señalar que “la cuestión económica es transversal al relato, algo que se palpa a la hora de llevar adelante la compañía donde incluso los directores sacaron dinero de su propio bolsillo para poder comprar zapatillas, costear a un bailarín, producciones, etc. Es un problema que todavía no se ha podido solventar en totalidad”, apunta.

“Está la creencia o la percepción de que si se pagan los sueldos ya está sostenida la compañía y no es así. La cultura no es un gasto, es una inversión para los ciudadanos, la sociedad en general debe entender que la cultura es lo que somos y se necesitan recursos para las producciones porque una compañía que entrena y no sale a escena, no es tal. Es muy importante centrarse en los recursos”.

 Recordó también que existe un proyecto de Ley de Mecenazgo que habría que desarrollar sin que esto signifique una resta de los fondos públicos que sustentan el Ballet. “Es interesante, pero hay que ver su desarrollo para que no exista un abandono de las artes, pero me parece importante que la sociedad se involucre”.

Bonnin quizo dejar un párrafo especial para destacar el “apoyo en tiempos de la Pandemia del Coronavirus que dio la gestión de Angie Duarte permitiendo mantener a toda la compañía sin que haya un solo despido en un momento de tanta incertidumbre”.

Una historia en imágenes

 “Un libro como el que estamos presentando contiene, pues, una narrativa de narrativas. Las imágenes narran historias”, cuenta Fernando Allen, editor de “Un ejército para Terpsícore”

“Nuestro trabajo, como editores, es el de presentar de la mejor manera posible esa narrativa madre, el cauce principal por el cual fluirán todas las demás historias, como un río pleno de significados. La edición de un cuerpo de imágenes implica siempre un cierto dolor, el dolor de dejar fuera cosas que a menudo son las que más nos gustan, pero que no encajan en el concepto del relato. Aunque suene algo dramático, editar equivale a manejar ese “dolor”, explica. 

“Este trabajo es minucioso, a veces tedioso, y se realiza en un territorio generalmente inestable, porque muchas cosas van cambiando durante el proceso. Con Jimena Riso (Elefante Mental), quien realizó el diseño gráfico del libro, hemos invertido meses buscando que las imágenes se integren al relato y generen un ritmo interesante para el espectador. No es poca cosa calzar 50 años de rica y apasionante historia del Ballet, en 280 páginas. Creo que lo hemos logrado, por lo que estamos muy conformes con el libro”, apuntó.

“Me gustaría mencionar -y destacar- a mis colegas fotógrafos que han hecho posible, a través de su talento, pasión, y de una práctica desarrollada con mucho esfuerzo, compromiso y dedicación durante tantos años, tener un cuerpo de obra fotográfica tan impresionante con el que hemos podido contar para realizar la edición del libro. Sin estas magníficas fotografías, este libro sencillamente no se hubiese logrado”, comentó. 

- ¿Qué cosas crees puede movilizar el conocer tan rica historia en administradores y actores culturales?

- Creo que es un hito cultural histórico en el Paraguay la sobrevivencia, dentro de la esfera pública, de una actividad artística como la desarrollada por el Ballet Clásico y Moderno Municipal. Creo que se trata de un caso paradigmático en el que la pasión, la perseverancia, el talento, el compromiso y la gestión en equipo, méritos de todos quienes han trabajado en y por el Ballet durante estos primeros 50 años, pueden prevalecer sobre la mezquindad y el desinterés, generando dinámicas que alcanzan a otras disciplinas: vestuarios, teatro, escenografía, fotografía, producción de espectáculos, músicos y directores, etc. 

Jorge Zárate

 

Dónde conseguirlo

Se podrá adquirir el libro “Un ejército para Terpsícore” en las funciones de las 16 y las 19 de la obra “El Lago de los Cisnes” que se presenta este domingo 23 a las 19 con entradas agotadas y el próximo fin de semana, 28, 29 y 30 de octubre en el Teatro Municipal, Ignacio A. Pane.

La primera edición es de 1.000 ejemplares, y se pueden adquirir en la sede del Ballet (Teatro Municipal).

También se puede reservar el libro llamando al 0975-555209

Links

https://www.asuncion.gov.py/cultura-turismo/comuna-celebra-50-anos-del-ballet-municipal-con-lanzamiento-de-libro-exposicion-de-vestuario-y-gala